La metamorfosis (en alemán: Die Verwandlung), también traducido como La transformación, es una novela corta escrita por Franz Kafka en 1915. La historia trata sobre Gregor Samsa, cuya repentina transformación en una monstruosa alimaña dificulta cada vez más la comunicación de su entorno social con él, hasta que es considerado intolerable por su familia.

Con un volumen de unas 70 páginas impresas, es el más largo de los relatos que Kafka terminó y publicó durante su vida. El texto se publicó por primera vez en 1915 en el número de octubre de la revista Die Weißen Blätter bajo la dirección de René Schickele. La primera edición en formato de libro apareció en diciembre de 1915 en la serie Der jüngste Tag, editada por Kurt Wolff.

Argumento Primera parte Una mañana, después de un sueño intranquilo, Gregor Samsa trata de levantarse para asistir a su trabajo, pero se da cuenta de que durante la noche se ha transformado en un monstruoso insecto; al darse cuenta de lo tarde que es, intenta comenzar sus actividades diarias habituales, pero al estar acostado sobre su espalda, no logra levantarse de la cama.

El gerente de su trabajo llega a casa de Gregor después de preguntar la razón del retraso tan inusual en Gregor. Después de largos y penosos esfuerzos, Gregor, cuya voz peculiar trata de engañarlo y rechaza abrir la puerta y asomar la cabeza por el resquicio. El gerente se impacienta por la falta de explicaciones de Gregor y comienza a agobiarlo con reproches por su falta de rendimiento, pero, al verlo convertido en un insecto, huye horrorizado.

Segunda parte La familia de Gregor pasa duros momentos por el miedo a que se sepa que albergan a un monstruo como él en su casa. Su padre comienza a odiarlo. Su madre todavía le muestra cierta piedad ya que es su hijo, pero se desvanece después de verlo. Su hermana Grete supera su repulsión y todos los días lo alimenta y limpia su habitación. Gregor se esconde para que ella no pueda verlo y para no hacerla sufrir. No obstante, Gregor quisiera que ella lo viera para así recibir un poco de amor. Un día, Grete y su madre, al descubrir que la nueva afición de Gregor es moverse por la habitación, tanto por las paredes como por el techo, deciden sacar sus muebles para facilitarle la tarea. Gregor, a pesar de notar la buena acción, se siente despojado de sus bienes materiales. La operación duró bastante; la madre declaró que más valía dejar un baúl muy pesado donde estaba ya que el padre no tardaría en llegar y porque no era seguro que a Gregor le agradara que se retiraran los muebles, por desgracia la hermana no compartía esta opinión y como se había acostumbrado a actuar como una experta frente a los padres en todo a lo que Gregor se refería insistió en aclarar que se retiraría todo con excepción de un sofá. Una vez despojado de la mayoría a excepción de su sillón y un cuadro que a él le gustaba, decide, como último recurso, posarse sobre la pintura; cuando la madre y Grete deciden volver a entrar a la habitación, observan a Gregor y la madre se desmaya; Grete sale de esta a buscar algo para despertarla y Gregor sale tras de ella, preocupado, intentando ayudar también. La hermana vuelve a entrar a la habitación y cierra la puerta, llega el padre, y su hija Grete le comenta lo que había sucedido. Su padre, pensando en que su hijo llevó a cabo una actitud violenta contra su familia, comienza a arrojarle manzanas para hacerlo retroceder; una le golpea en la espalda y queda incrustada en ella.

Tercera parte Nadie cuida a Gregor y su herida se infecta. Como Gregor ya no puede trabajar para ayudar a su familia, la familia alquila una parte de la vivienda a tres personas de carácter serio. Pese a su invalidez, su familia termina por aceptarlo. Pese a ello, una tarde Gregor sale de su habitación atraído por la música interpretada al violín por su hermana.

Por desgracia, los tres inquilinos lo ven y deciden marcharse de inmediato y sin pagar, por el mal trato que reciben de la familia al intentar que no lo vieran. Enfrentada a una situación sin remedio, su hermana propone entre lágrimas deshacerse de Gregor. Todos están de acuerdo porque creen que han hecho todo lo que han podido, pero no saben qué hacer. Sin embargo, Gregor, ya sin alimentarse desde hacía días, es encontrado muerto por la sirvienta y desechado a la basura.

Ligeramente apenados, pero sobre todo aliviados, la familia se alegra de poder comenzar una nueva vida y salen para dar un paseo. Los padres se dan cuenta de que Grete se ha convertido en una joven agraciada y comienzan a planear cómo casarla.

Personajes

Gregor Samsa

Gregor Samsa es el protagonista de la historia, tiene unos 29 años, es un hombre muy inteligente que trabaja como viajero de comercio, con lo que mantiene a su hermana Grete y a sus padres. Se despierta una mañana como un monstruoso insecto. Tras la metamorfosis, Gregor se encuentra incapacitado para trabajar, y esto obligará a su padre, a su madre y a su hermana, a trabajar para sustentarse. Pasa la mayor parte del tiempo en su habitación y es testigo del abandono y el desdén de parte de su familia, que crece poco a poco. A veces sale de su habitación para recorrer la casa en secreto.

Grete Samsa

Grete es la hija pequeña de la familia y hermana de Gregor, tiene 17 años. Se convierte en la cuidadora de Gregor desde que este se transforma en insecto. Al principio Gregor y Grete tenían una relación muy íntima pero irá cambiando paulatinamente. Grete al principio se ofrece como voluntaria para alimentarlo y limpiarle la habitación, pero cada día se despreocupa más por él. Ella toca el violín y parece tener cualidades como para ir al conservatorio musical, un sueño que secretamente Gregor quería hacerle cumplir. Para aumentar los ingresos de la familia, Grete empieza a trabajar como dependienta en una tienda. Es quien propone al final, la idea de dejar morir a Gregor, luego de que este hubiese, en teoría, ahuyentado a los inquilinos de su casa.

Señora Samsa

La señora Samsa es la madre de Gregor. Al principio de la historia se encuentra conmocionada por su transformación aunque quiere entrar en su habitación. En ella se crea un conflicto interno, una fuerte lucha entre la repulsión que le produce el bicho y su instinto materno. Es asmática, lo que impide que pueda trabajar. En una ocasión se desmaya al encontrarse a Gregor, lo que hace enfadar a Grete. La madre no ve a su hijo como un insecto, al contrario, lo ve como un humano, es la única que no piensa mal de él.

Señor Samsa El señor Samsa es el padre de Gregor. Después de la metamorfosis, se ve obligado a volver a trabajar para sustentar económicamente a la familia y pagar la deuda. Su actitud frente a la transformación de su hijo es de asco y, posiblemente, de miedo, y lo ataca en múltiples ocasiones.

Los tres huéspedes

Debido a la necesidad de dinero de la familia tras la transformación de Gregor, deciden alquilar un cuarto a tres inquilinos. Son los tres de un carácter serio e inquisitivo. Estos se van luego de la aparición de Gregor, mientras Grete toca el violín.

El gerente

Es otro personaje inquisitivo. Este se entera de que Gregor es un insecto. Cuando comprueba que Gregor no ha tomado el tren que lo debería llevar a otra ciudad a trabajar, acude a casa de este, entrando casi hasta su habitación sin ningún tipo de respeto por su intimidad. Reprime a Gregor llamándolo irresponsable y vago por no haber salido a trabajar y por el poco rendimiento que, según él, está teniendo. Cuando Gregor sale de su habitación, el apoderado se asusta y de una manera muy cómica sale disparado de la casa por las escaleras.

Criadas

La primera no tiene mucha importancia. La segunda, en cambio, le tenía miedo y le pidió a los padres de Gregor que la dejaran encerrada en la cocina. Es la tercera criada quien no le teme a Gregor y lo visita constantemente.

La asistente

Es una mujer mayor que es contratada luego de que los Samsa echan a la sirvienta por los problemas económicos que tienen. Trabaja menos horas, por lo que la madre de Gregor debe realizar varias tareas de la casa. Al mismo tiempo, la asistenta no le tiene miedo a Gregor; incluso una vez lo enfrenta amenazándolo con una silla. Al mismo tiempo, lo llama "pedazo de bicho" y lo contempla con cierta fascinación. También es ella quien descubre a Gregor muerto y quien se deshace del cadáver.

Interpretaciones

Como la mayoría de las obras de Kafka, La metamorfosis también despierta la inclinación de muchos entendidos a una interpretación religiosa (Max Brod) o psicológica. Es particularmente común interpretar La Metamorfosis como una expresión del complejo paterno de Kafka, como sugirió por primera vez Charles Neider en 1948. Además del enfoque psicológico, las interpretaciones centradas en aspectos sociológicos que ven a la familia Samsa como un retrato de las condiciones sociales generales, también han ganado un gran número de seguidores.

Vladimir Nabokov rechazó tales interpretaciones, señalando que no están a la altura del arte de Kafka. En su lugar eligió una interpretación orientada hacia el detalle artístico pero excluyó categóricamente cualquier intento de descifrar un nivel de significado simbólico o alegórico. Argumentando contra la popular teoría del complejo paterno, señaló que es la hermana, más que el padre, quien debe ser considerada la persona más cruel de la historia, ya que es la que apuñala por la espalda a Gregor. Para Nabokov, el tema central de la narración es la lucha del escritor por la existencia en una sociedad repleta de filisteos que lo destruye paso a paso. Comentando el estilo de Kafka, escribe: «La transparencia de su estilo subraya la oscura riqueza de su mundo de fantasía. El contraste y la uniformidad, el estilo y lo representado, la representación y la fábula están perfectamente entrelazados».

En 1989, Nina Pelikan Straus escribió una interpretación feminista de La metamorfosis, poniendo en primer plano la transformación del personaje principal, la hermana de Gregor, Grete, y poniendo en primer plano la familia y, en particular, la transformación de la hermana menor en la historia. Según Straus, los críticos de La metamorfosis han subestimado el hecho de que la historia no solo trata de Gregor sino también de su familia y especialmente de la metamorfosis de Grete, ya que es principalmente Grete, como mujer, hija y hermana, de quien dependen las resonancias sociales y psicoanalíticas del texto.

En 1999, Gerhard Rieck señaló que Gregor y su hermana Grete forman un par, lo que es típico en muchos de los textos de Kafka: Se compone de una persona pasiva, más bien austera y otra activa, más libidinal. La aparición de figuras con personalidades casi irreconciliables que forman pares en las obras de Kafka ha sido evidente desde que escribió su cuento Descripción de una lucha (el narrador y su "conocido"). También aparecen en La condena (Georg y su amigo en Rusia), en sus tres novelas (como Robinson y Delamarche en América), así como en sus cuentos Un médico rural (el médico rural y el novio) y Un artista del hambre (el artista del hambre y la pantera). Rieck ve estos pares como partes de una sola persona (de ahí la similitud entre los nombres Gregor y Grete), y en definitiva como los dos componentes determinantes de la personalidad del autor. No solo en la vida de Kafka, sino también en su obra, Rieck ve la descripción de una lucha entre estas dos partes.

Reiner Stach sostuvo en 2004 que no se necesitaban explicaciones elocuentes para aclarar la historia y que esta era convincente por sí misma, autónoma, incluso absoluta. Cree que indudablemente el relato habría sido admitido en el canon de la literatura mundial incluso si no hubiéramos sabido nada de su autor.