thumb|Visión moderna de una villa romana (Vue d'une villa romaine, Jean-Achille Benouville,Jean-Achille Benouville 1844).
La villa romana (en latín villa, plural villæ -"casa de campo, granja"-, vocablo relacionado con vicus -"pueblo, grupo de casas"-, ambos derivados de la raíz indoeuropea weik sla -"clan"-)Online Etymology Dictionary: Vocablos cognatos son el sánscrito vesah "casa," vit "vivienda [dwelling], casa, asentamiento;" avéstico vis "casa, pueblo, clan;" antiguo persa vitham "casa, casa regia;" griego oikos "casa;" antiguo eslavo eclesiástico visi "pueblo;" gótico weihs "pueblo;" lituano viešpats "señor de la casa". originalmente era una vivienda rural cuyas edificaciones formaban el centro de una propiedad agraria en la Roma Antigua. Se convirtieron en grandes residencias aristocráticasGutshof, :de:Gesindehaus, :de:Herrenhaus (Gebäude) (casa solariega), :de:Landhaus (mansión, :fr:Maison de maître -véase también masía- etimología de mansion, manse, maissonette, manor, menial, menage en Online Etymology Dictionary), :fr:Domaine (territoire), :en:Estate (land), :en:Manor house, Country house, :en:Estate houses in Scotland, :en:Great house, Château, Dacha, Pazo, Casa señorial, Residencia señorial, Quinta de recreo ( Acepción 10: femenino - "Casa de campo, cuyos colonos solían pagar como renta la quinta parte de los frutos.") que combinaban funciones residenciales y productivas. Desde el punto de vista arquitectónico y artístico constituyen una de las modalidades más notables de edificación romana. Las villas romanas han adquirido una connotación simbólica en los estudios modernos, reflejo del simbolismo que las villas tenían en la mentalidad romana y con el que aparecen la literatura antigua.Annalisa Marzano, Roman Villas in Central Italy: A Social and Economic History, Brill, 2007, página ix.
Historia Sus orígenes se remontan a las villas griegas del y aparecen un siglo más tarde en la zona del Latium (la región cuyo centro es la ciudad de Roma, en el centro-oeste de la península italiana). Estas propiedades podían consistir en pequeñas haciendas dependientes del trabajo familiar o por el contrario en grandes propiedades, explotadas con trabajadores esclavos o mediante el colonato (muy distintas relaciones de producción que históricamente convivieron, con predominio del modo de producción esclavista en la Antigüedad clásica hasta el predominio del modo de producción feudal -servidumbre- tras la transición del esclavismo al feudalismo -de la crisis del a la época carolingia del -).
Con la crisis de la República romana, en los siglos y , se produce un crecimiento económico y la paulatina desaparición de los pequeños agricultores paralela a un significativo aumento de los latifundios (propiedad de patricios o de plebeyos enriquecidos -homines novi-). Esto repercute positivamente en las villæ, cuya parte residencial pasa a ser cada vez más sofisticada y elegante constituyéndose en magníficas domus. Construidas frecuentemente en torno a un jardín, comenzaban a ser edificadas como casas de campo para los ricos, siendo cultivadas por arrendatarios y supervisadas por un villicus (administrador). La relación entre villas y ciudades romanas es plenamente característica de su civilización.
La mayoría de estas villas son abandonadas a finales del y las que perduran son transformadas de forma radical en la coyuntura secular de la crisis del . Sobre todo en Occidente, la relación entre villas y ciudades deviene totalmente distinta, ahora en un proceso de ruralización en que la aristocracia (honestiores) se desentiende del gobierno de las ciudades, que decaen con el aumento de la inseguridad y las cargas fiscales, y con la restricción del comercio. El propio concepto de ciudadanía romana deja de valorarse, precisamente tras haberse generalizado. Las villas se adaptaron a un reestructuramiento de la producción motivado por la concentración de tierras y la competencia con la producción africana. A partir del muchas se transformaron en lugares de culto y algunas compaginaron ambas funciones, constituyéndose en un factor importante de la cristianización del mundo rural. En el valle del Guadalquivir perduran algunas villas hasta el transformadas en iglesias cristianas. Las invasiones bárbaras, unidas a los cambios sociales, culturales y jurídicos (como los de las formas de propiedad) acabaron con las últimas villas al desaparecer tanto su forma arquitectónica como su forma característica de ocupación y explotación del espacio rural.
La compleja organización de las villæ suscitó la producción de la literatura agronómica latina (geopónicos): De agri culturaDe agri cultura de Catón el Viejo, De re rustica:it:De re rustica de Marco Terencio Varrón o las obras de Columela (Res rustica, De arboribus) y Palladio (Historia Lausiaca).Lausiac History También hay descripciones de villas romanas en las obras de Plinio el Joven,Alejandro Fornell Muñoz, Las epístolas de Plinio el Joven como fuente para el estudio de las villas romanas, en Circe n.º 13, 2009. de Vitruvio, Ausonio, Sidonio Apolinar, Gregorio de Tours, Gregorio de Nyssa, etc.Inge Uytterhoeven, Thematic perspectives en Housing in Late Antiquity vol. 3.2 (From Palaces to Shops), pg. 28.
Es significativa la recomendación que hace Catón sobre las funciones (officia) de la villica, centradas en el ámbito doméstico y en clara subordinación al villicus:
La extensión de la villa de Catón el Viejo (primera mitad del ) era de 100 iugera, mientras que la de Horacio (segunda mitad del ) estaba entre 100 y 200. Ya con dimensiones comprobadas arqueológicamente, las 20 villas de Pompeya (año 79 d.C.) estaban entre 50 y 80 iugera. Estimaciones referidas a toda Italia se sitúan entre 80 y las 500 iugera.Heinz Dohr, Die italischen Gutshöfe nach den Schriften Catos und Varros, 1965; citado en Jordi Miró, Ánforas Romanas en Catalunya, Parte 3, pg. 111, B.A.R., 1988. El poeta Ausonio () en su célebre poema dedicado al río Mosela, recuerda nostálgicamente la pequeña heredad paterna de "doscientos arpendes de labor" y "cien arpendes de viña", cuando ya él era un gran latifundista en el actual vignoble bordelais, entre Langon (Gironda) y La Réole, con seis o siete dominios o villæ, que pasaban de las 250 hectáreas.Présentation de l'institut Ausonius, dirigé par Jean-Claude Golvin, CNRS-Université de Bordeaux III, fuente citada en Arpent
La villa rustica romana se dividía en dos sectores: la Pars Dominica (zona residencial, destinada al dominus y su familia) y la Pars Massaricia, que a su vez se dividía en Pars Rustica (zona destinada a los trabajadores de la hacienda) y Pars Fructuaria (zona destinada a la elaboración de los productos).
La villa suburbanae (urbana), residencia de la aristocracia romana, tiene su origen en el palacio helenístico. A partir del el peristilo es el espacio dominante, desplazando al atrio. Se han hallado en la Campania y el Latium. La mejor conservada es La villa de los misterios en Pompeya del Las villas suburbanae pueden ser de varias clases: con atrio; con atrio y peristilo, con peristilo, con pabellones y en forma de hemiciclo o de "U".
Las villas imperiales son edificaciones donde residía el emperador, por ello están bien protegidas y su grandiosidad y exquisita decoración dan muestras del poder imperial. Comienzan a construirse a partir del con la llegada del nuevo régimen.Pilar Fernández Uriel e Irene Mañas, La villa, en La civilización romana, UNED, 2013, pg. 58 Branigan, Keith 1977. The Roman villa in South-West England Hodges, Richard, and Riccardo Francovich 2003. Villa to Village: The Transformation of the Roman Countryside (Duckworth Debates in Archaeology) Frazer, Alfred, editor. The Roman Villa: Villa Urbana (Williams Symposium on Classical Architecture, University of Pensilvania, 1990) Johnston, David E. 2004. Roman Villas McKay, Alexander G. 1998. Houses, Villas, and Palaces in the Roman World Percival, John 1981. The Roman Villa: A Historical Introduction du Prey, Pierre de la Ruffiniere 1995. The Villas of Pliny from Antiquity to Posterity Rivert, A. L. F. 1969. The Roman villa in Britain (Studies in ancient history and archaeology) Shuter, Janet 2004. Life in a Roman Villa (series Picture the Past) Smith, J.T. 1998. Roman Villas
Villas en distintas zonas del Imperio === Italia === thumb|Planta de la villa de Boscoreale. Las más espectaculares fueron las villas imperiales (la de Laurentum, la Villa imperial de Pompeya,Villa Imperiale (Pompei) la Villa Jovis de Tiberio en Capri, la Villa di Tiberio:it:Villa di Tiberio en Sperlonga, la Villa imperial de Nerón (Villa di Nerone o Villa Neroniana) en Antium (Anzio),Anzio Museo Arqueológico y la Villa Imperial de Nerón . Marzano, op. cit., pg. 269: entre el faro y el Arco Muto, una gran villa con un frente semicircular de 200 metros de largo, con semicolumnas que entraban en el mar y que se han erosionado con la línea de costa. la Villa Adriana en Tívoli, la Villa de Licinio Lúculo en NápolesVilla di Licinio Lucullo).
Ejemplo de villas rústicas:en:villa rustica de la Italia central son la Villa Settefinestre.:it:Villa Settefinestre la Villa de BoscorealeBoscoreale, Villa Boscoreale, Yacimiento arqueológcio de Boscoreale. :en:Villa Boscoreale. :it:Scavi archeologici di Boscoreale o la Villa del Tellaro.Villa romana del Tellaro. :en:Villa Romana del Tellaro
Villas suburbanas son la Villa del Casale (Sicilia), la Villa de los Quintili (afueras de Roma -sus ruinas fueron llamadas Roma Vecchia-) y las numerosas villas en el entorno de Pompeya (Villa de los Misterios) y Herculano (Villa de los Papiros).:it:Categoria:Ville romane d'Italia thumb|Planta de la villa de los Papiros (Herculano).thumb|Planta de la villa de los Misterios (Pompeya).thumb|Planta de la villa del Casale (Sicilia).
Hispania
En el territorio de la Hispania romana, donde ya existía una tradición secular de casas fortificadas en entornos rurales,Pierre Moret, Teresa Chapa Brunet (eds.), Torres, atalayas y casas fortificadas: explotación y control del territorio en Hispania (s. III a. de C.--s. I d. de C.), Casa de Velázquez - Universidad Complutense de Madrid, 2004. se construyeron numerosas villas, muchas de las cuales incluso han perpetuado topónimos derivados de villa. Fue constante la reutilización de sus materiales en las construcciones medievales;REUTILIZACIONES DE MATERIAL ROMANO EN EDIFICIOS DE CULTO CRISTIANO, L. CABALLERO ZOREDA y J. C. SÁNCHEZ SANTOS. lo que también ha dejado huella en la toponimia. Posiblemente, los nombres de los dueños de algunas villae son los que han sido preservados en sus mosaicos: Cardilio y Avita (la de Torres Novas, Santarem), Dulcitius (la de El Ramalate, Navarra), Fortunatus (la de Fraga, Huesca), Vitalis (la de Tosa de Mar, Gerona) y Materno (la de Carranque, Toledo).Juan José Sayas y Manuel Abad, Historia antigua de la península ibérica II. Época tardoimperial y visigoda, UNED, 2013, pg. 202.
Algunas villas han conservado su nombre desde la Antigüedad. Así, el nombre de la finca de Ruchena (Sevilla) deriva de Rutiliana, pues su dueño fue Rutilius, documentado en una inscripción en el propio cortijo. Y la villa romana de Noheda, famosa por sus espectaculares mosaicos de época tardía, deriva su nombre de Novata, como era conocida desde el s. I por haber sido su dueño Manio Octavio Novato de Segóbriga, padre de un senador romano.
A veces se denominan impropiamente como villa las mansio (hospederías públicas)Como la mansio denominada Aquis Originis -Aquis Originis- y otras de la actual provincia de Orense. Galicia Maxica o incluso los campamentos romanos (castrum).Como el campamento denominado Aquis Querquenis. Galicia en pie.