miniaturadeimagen|280x280px|Deshilado de Calvillo El deshilado es una técnica artesanal textil practicada en el estado de Aguascalientes, que consiste en retirar de manera selectiva determinados hilos de la trama o la urdimbre de una tela para formar una rejilla sobre la que posteriormente se realizan diseños o patrones mediante el rebordado. Puede realizarse de forma manual o mediante máquina. Se emplea en la elaboración de prendas de vestir y textiles para uso doméstico, entre ellos blusas, vestidos, chales, guayaberas, manteles, servilletas y toallas.
Origen del deshilado El deshilado forma parte de las prácticas textiles documentadas en Aguascalientes desde mediados del siglo XIX. La fecha y las circunstancias precisas de su introducción en la región no están completamente establecidas, por lo que existen distintas versiones acerca de su procedencia. Una de ellas relaciona la llegada de la técnica con la influencia francesa y sitúa su introducción alrededor de 1861, en el contexto de la intervención francesa en México.INSTITUTO NACIONAL PARA LA EDUCACIÓN DE LOS ADULTOS. El Deshilado en Aguascalientes. Encrucijada de sueños. Gobierno del Estado de Aguascalientes. Instituto Nacional para la Educación de los Adultos. Secretaría de Educación Pública. México, 1992. La tradición del deshilado cuenta con antecedentes europeos y posteriormente se incorporó a las prácticas textiles desarrolladas en Aguascalientes. izquierda|miniaturadeimagen|Realizando deshilados en 1903 La actividad textil de la región tenía antecedentes anteriores a la incorporación del deshilado durante el siglo XIX. Durante el periodo virreinal existieron diversos obrajes en el territorio de Aguascalientes, principalmente durante el siglo XVIII, en los que se desarrollaron actividades relacionadas con la producción textil. La incorporación y transmisión de técnicas de origen europeo contribuyeron al desarrollo posterior de diversas prácticas textiles, entre ellas el bordado y el deshilado.
Durante la segunda mitad del siglo XIX se incrementó la producción de piezas de deshilado en el estado. La actividad fue desarrollada por mujeres pertenecientes a distintos sectores sociales y se realizó principalmente en el ámbito doméstico. El aprendizaje de la técnica se basaba en la práctica y en la transmisión de conocimientos entre generaciones, particularmente dentro del entorno familiar. De esta manera, los procedimientos de elaboración y los diseños empleados en las piezas fueron transmitidos entre mujeres de una misma familia y comunidad. El deshilado permaneció además relacionado con otras actividades textiles, como el bordado y la costura.miniaturadeimagen|Deshilado con la calavera garbancera (La catrina)La existencia de estas prácticas durante el siglo XIX también está documentada mediante piezas conservadas en colecciones históricas. Entre los objetos que resguarda el Museo Regional de Historia de Aguascalientes se encuentran diversos dechados, empleados como muestras para la práctica de técnicas de bordado y costura. Entre ellos se conserva un dechado con grecas fechado en 1872. Asimismo, la colección incluye un deshilado realizado por María Romero a finales del siglo XIX. Con el tiempo, el conocimiento y la práctica del deshilado se extendieron por distintas localidades de la región. Por el occidente, su presencia llegó hasta San Juan de los Lagos; por el oriente, hasta Ojuelos; por el sur, hasta las proximidades de Lagos de Moreno; por el norte, hasta Ojo Caliente; y por el suroeste, hasta Calvillo y sus comunidades. Esta expansión estuvo acompañada por la transmisión de los conocimientos necesarios para su elaboración, principalmente mediante la práctica y la enseñanza dentro de los hogares. izquierda|miniaturadeimagen|267x267px|Busto de deshiladora con joyería de Guayaba en el MUPUMA La llegada del ferrocarril a Aguascalientes en 1884 constituyó un elemento relevante para la expansión de las actividades productivas de la región. La conexión ferroviaria favoreció la circulación de personas y mercancías y contribuyó a ampliar los espacios de intercambio de los productos textiles elaborados localmente. A finales del siglo XIX y durante las primeras décadas del siglo XX, el deshilado se consolidó como una actividad artesanal asociada principalmente con el trabajo femenino y familiar. Su elaboración se extendió por comunidades rurales y posteriormente se vinculó también con talleres y establecimientos de la ciudad de Aguascalientes.
Dentro de esta tradición, el municipio de Calvillo adquirió una importancia particular. La elaboración de deshilados se desarrolló en sus comunidades rurales mediante el trabajo de mujeres que producían las piezas principalmente desde sus hogares. Con el paso del tiempo, Calvillo se convirtió en uno de los principales espacios de producción, conservación y transmisión de esta práctica artesanal en Aguascalientes. La técnica se ha preservado mediante su enseñanza y aprendizaje entre generaciones, manteniendo al municipio y a sus comunidades como un espacio destacado para la continuidad de esta tradición.
Comercio del deshilado miniaturadeimagen|Vestidos de Deshilado en Aguascalientes La demanda de estos productos favoreció la creación de talleres familiares, en los que se elaboraban prendas y otros artículos textiles destinados tanto al consumo local como a su comercialización. Con el crecimiento de esta actividad, la producción dejó de limitarse al ámbito doméstico y comenzó a integrarse a redes comerciales y establecimientos especializados en la ciudad de Aguascalientes Durante las primeras décadas del siglo XX se desarrolló una organización de la producción basada en el trabajo a domicilio. Los propietarios de talleres o intermediarios distribuían cortes de tela entre mujeres de distintas comunidades, quienes realizaban el deshilado desde sus hogares. Posteriormente, las piezas eran recogidas y trasladadas a los talleres, donde se completaba su confección antes de ser comercializadas. izquierda|miniaturadeimagen|Productos deshilados Esta organización permitió incorporar a numerosas comunidades rurales a la producción. En la década de 1930, habitantes de Calvillo viajaban en ferrocarril hasta la Ciudad de México para comercializar prendas elaboradas mediante deshilado, tejido y bordado. Durante la década de 1940, la producción continuaba distribuida entre mujeres que trabajaban desde sus viviendas, mientras que las piezas eran concentradas posteriormente en talleres de Calvillo y Aguascalientes. La actividad textil llegó a formar parte de la estructura industrial de Aguascalientes. Para 1945, la industria textil representaba alrededor del 22 % de los trabajadores industriales registrados. Entre 1945 y 1950 se incrementó la incorporación de productos artesanales de bordado y deshilado a la producción textil, lo que contribuyó al crecimiento de su volumen de elaboración.
La producción se mantuvo mediante una red de talleres, intermediarios y trabajadoras a domicilio. Algunas comunidades llegaron a especializarse en determinadas labores, mientras que las prendas podían recorrer largas distancias entre los lugares donde se realizaba el deshilado y los talleres o establecimientos donde eran terminadas y comercializadas. miniaturadeimagen|Niño dios con ropon deshilado
Caída del deshilado Durante la segunda mitad del siglo XX, la producción y comercialización del deshilado comenzó a enfrentar dificultades. El aumento de la oferta de productos artesanales y los cambios en las preferencias de los consumidores afectaron la comercialización de las prendas. En Aguascalientes, para 2018, diversos establecimientos dedicados a la fabricación y venta de deshilados reportaban una disminución considerable de sus ventas, mientras que los artesanos señalaban dificultades para obtener un precio acorde con el trabajo requerido para elaborar las piezas. Ante estas dificultades, la producción artesanal se ha orientado también hacia nuevos productos y formas de comercialización. En Calvillo, los deshilados se integraron a la oferta turística y artesanal del municipio, junto con otras actividades y productos destinados principalmente a los visitantes.
Técnica y elaboración izquierda|miniaturadeimagen|Puntadas básicas de deshilado El deshilado se realiza sobre una pieza de tela a partir de la extracción selectiva de hilos de la trama o de la urdimbre. Los hilos se levantan y retiran con la punta de una aguja hasta formar una rejilla o dejar al descubierto determinados hilos de la tela. Sobre esta estructura se elaboran los diseños mediante hilo y aguja, procedimiento conocido como rebordado.
Entre los materiales utilizados en el deshilado de Aguascalientes se encuentran telas de popelina y manta de algodón, lino y mezclas de poliéster y algodón. Para la elaboración se emplean hilo de coser, agujas, tijeras y aro. Los hilos pueden ser blancos, crudos o de distintos colores.
La técnica se aplica a distintas prendas y objetos textiles, entre ellos chales, vestidos, blusas, fondos, guayaberas, ropones de bautizo, manteles, servilletas y toallas. En Aguascalientes, el deshilado también se ha incorporado a diseños de indumentaria contemporánea, mediante propuestas que combinan la técnica tradicional con nuevos modelos de prendas.
Artesanas miniaturadeimagen|La tradición de deshilar En Aguascalientes, las artesanas han participado en la conservación y transmisión de esta técnica, particularmente en el municipio de Calvillo, donde la producción de deshilados continúa formando parte de las actividades artesanales de la localidad.
La práctica prolongada del deshilado puede estar relacionada con distintos efectos físicos derivados de las características del trabajo. La elaboración de diseños de pequeño formato requiere mantener la vista enfocada durante periodos prolongados, lo que puede ocasionar fatiga visual y pérdida progresiva de la capacidad visual. Asimismo, el trabajo repetitivo de las manos y la postura necesaria para manipular la aguja pueden producir entumecimiento y modificaciones en la posición de los dedos.
El proceso de elaboración varía de acuerdo con la complejidad del diseño. Una pieza puede tardar entre dos y tres meses en terminarse, mientras que la elaboración de un rebozo puede requerir hasta cinco meses de trabajo.
La artesanía convertida en danza
El baile de las deshiladoras es poco conocido y ejecutado en escenarios dancísticos recientes. El texto de la canción es del historiador aguascalentense Carlos Reyes Sahagún: “En un rincón de la sala,
en el patio de la casa,
las mujeres bordan sueños
en las telas deshiladas.
¿Qué es el tergal sin tus manos,
el lino y el algodón?
Piezas de tela bonita
esperando la labor.
Con puntadas aprendidas
desde la tierna niñez,
va la mujer deshilando
hasta llegar a la vejez”Musicalizado por el maestro Fernando Edrehira Macías.
Referencias
Categoría:Cultura del estado de Aguascalientes Categoría:Artesanía de México