mini|400px|Acería en Catasauqua, Pensilvania, EE. UU. (1891)

Antes del año 1800, la industria del hierro y del acero se ubicaba donde el suministro de energía y el agua corriente eran fácilmente accesibles, pero siglo y medio después, a partir de 1950, la situación había cambiado radicalmente, y las grandes industrias siderúrgicas comenzaron a instalarse en grandes extensiones de terreno llano cerca de los puertos marítimos. La historia de la industria siderúrgica moderna comenzó a finales de la década de 1850. Desde entonces, el acero se ha convertido en un elemento básico de la economía industrial mundial. Este artículo pretende abordar únicamente las dimensiones comerciales, económicas y sociales de la industria, propiciada por el auge de la producción masiva de acero como resultado del desarrollo del convertidor Bessemer, desarrollado por Henry Bessemer en 1857. Anteriormente, el acero era muy caro de producir y solo se usaba en artículos pequeños y costosos, como cuchillos, espadas y armaduras.

Tecnología mini|left|350px|Disposición de una pareja de convertidores Bessemer () mini|250px|Horno Martin-Siemens basculante

El acero es una aleación compuesta de entre 0,2 y 2,0 por ciento de carbono, siendo el resto hierro. Consistía en agregar carbono al hierro, generalmente de manera fortuita en la forja, o a través de procesos de cementación. La introducción del alto horno revirtió el problema, porque se facilitó la producción de arrabio, una aleación con aproximadamente el 90 % de hierro y 10 % de carbono. Cuando el proceso de fabricación de acero se inicia con "arrabio", en lugar de con "hierro forjado", el desafío es eliminar una cantidad suficiente de carbono para reducirlo al porcentaje del 0,2 % al 2 % propio del acero.

Antes de 1860, el acero era un producto caro, fabricado en pequeñas cantidades y utilizado principalmente para producir armas, herramientas y pequeños utensilios. Todas las grandes estructuras metálicas estaban hechas de hierro forjado o de fundición de hierro. A mediados del , la fabricación del acero se concentró inicialmente en Sheffield y en Middlesbrough, Gran Bretaña, desde donde se abastecía a los mercados europeo y americano. La introducción del acero barato se debió a los procesos de Bessemer y de hogar abierto, dos avances tecnológicos realizados en Inglaterra. En el convertidor Bessemer, el arrabio fundido se convierte en acero soplando aire a través del metal fundido después de sacarlo del horno. La ráfaga de aire quema el carbono y el silicio del arrabio, liberando calor y provocando un aumento de la temperatura del metal fundido. Henry Bessemer demostró la viabilidad del proceso en 1856 y comenzó a operar con éxito en 1864. En 1870, el acero Bessemer se usaba ampliamente para construir los cascos de los buques. En la década de 1850, la velocidad, el peso y la cantidad del tráfico ferroviario estaban limitados por la resistencia de los carriles de hierro forjado que se utilizaban. La solución fue recurrir a carriles de acero, que el proceso Bessemer hizo competitivos en precio. La experiencia demostró rápidamente que el acero tenía una resistencia y una durabilidad mucho mayores y que podía emplearse muy ventajosamente en la construcción de motores y automóviles cada vez más pesados y rápidos.David Brooke, "the Advent of the Steel Rail, 1857-1914," Journal of Transport History (1986) 7#1 pp 18-31

Después de 1890, se hizo patente el declive del proceso Bessemer de manera que, a mediados del ya no se usaba, siendo reemplazado gradualmente por el horno de solera, con el que se podía producir un acero más caro, pero de mucha mejor calidad. El proceso de hogar abierto se originó en la década de 1860 en Alemania y Francia, y presentaba la ventaja adicional de que permitía utilizar arrabio, mineral de hierro y chatarra. Conocido como proceso Martin-Siemens, su proceso permitió un mayor control sobre la composición del acero.

El proceso del crisol siguió siendo importante para fabricar acero aleado de alta calidad en el . En 1900, el horno de arco eléctrico se adaptó a la fabricación de acero y, en la década de 1920, la caída del costo de la electricidad le permitió sustituir en gran medida al proceso de crisol para la fabricación de aceros especiales.

Gran Bretaña

mini|300px|Acería Atlas Steel and Ironworks de Sheffield (1879)

Gran Bretaña lideró la Revolución Industrial mundial con su compromiso inicial con la minería del carbón, la energía de vapor, las fábricas textiles, la maquinaria, los ferrocarriles y la construcción naval. La demanda británica de hierro y acero, combinada con un amplio capital y empresarios enérgicos, la convirtió en líder mundial en la primera mitad del , remarcando el papel vital del acero durante la primera revolución industrial.

En 1875, Gran Bretaña representaba el 47 % de la producción mundial de arrabio (del que un tercio procedía del área de Middlesbrough) y casi el 40 % del acero. A su vez, el 40 % de la producción británica se exportaba a EE. UU., que estaba construyendo rápidamente su infraestructura ferroviaria e industrial. Sin embargo, dos décadas más tarde, en 1896, la participación británica en la producción mundial se había desplomado al 29 % para el arrabio y al 22,5 % para el acero, y se enviaba muy poco a los Estados Unidos, que ahora se había convertido en el líder mundial, mientras que Alemania estaba alcanzando a Gran Bretaña. La industria del acero británica había perdido su mercado estadounidense y estaba perdiendo su papel en otros lugares, y de hecho, los productos estadounidenses se vendían por debajo del precio del acero británico en la propia Gran Bretaña.Carr and Taplin (1962) pp. 164–66

El crecimiento de la producción de arrabio fue espectacular. Gran Bretaña pasó de 1,3 millones de toneladas en 1840 a 6,7 millones en 1870 y 10,4 en 1913. En los Estados Unidos se comenzó desde una base más baja, pero se creció más rápido; de 0,3 millones de toneladas en 1840, a 1,7 millones en 1870 y a 31,5 millones en 1913. Alemania pasó de 0,2 millones de toneladas en 1859 a 1,6 en 1871 y a 19,3 en 1913. Francia, Bélgica, Austria-Hungría y Rusia, juntos, pasaron de 2,2 millones de toneladas en 1870 a 14,1 millones de toneladas en 1913, en vísperas de la Primera Guerra Mundial. Durante la guerra, la demanda de proyectiles de artillería y otros suministros provocó un aumento repentino de la producción, derivada hacia usos militares.

mini|300px|Acería de Scunthorpe (British Steel)

El historiador Etsuo Abé (1996) exploró el historial de las empresas siderúrgicas en la Inglaterra victoriana mediante el análisis de la empresa Bolckow Vaughan & Company. Su conclusión es que la compañía estuvo ligada durante demasiado tiempo a una tecnología obsoleta y adoptó muy tarde el método del horno de hogar abierto, de manera que la empresa (y la industria siderúrgica británica en su conjunto) sufrieron un fracaso empresarial y de planificación.Etsuo Abé, "The Technological Strategy of a Leading Iron and Steel Firm, Bolckow Vaughan & Co. Ltd: Late Victorian Industrialists Did Fail," Business History (1996) 38#1 pp. 45–76

Blair (1997) estudió la historia de la industria siderúrgica británica desde la Segunda Guerra Mundial para evaluar el impacto de la intervención del gobierno en una economía de mercado, y señala que faltaba espíritu empresarial en la década de 1940, de manera que el gobierno no pudo persuadir a la industria para que mejorara sus instalaciones. Durante generaciones, la industria había seguido un patrón de crecimiento localizado y discontinuo que resultó ineficiente frente a la competencia mundial. En 1946 se puso en práctica el primer plan de desarrollo siderúrgico con el objetivo de aumentar la capacidad productiva; la Ley del Hierro y el Acero de 1949 significó la nacionalización de la industria con la creación de la Corporación del Hierro y el Acero de Gran Bretaña. Sin embargo, las reformas fueron desmanteladas por los gobiernos conservadores en la década de 1950. En 1967, nuevamente bajo el control del Partido Laborista, la industria fue nuevamente nacionalizada. Pero para entonces, veinte años de manipulación política habían dejado a empresas como British Steel plc con serios problemas: complacencia con los equipos existentes, plantas operando por debajo de su capacidad (baja eficiencia), activos de mala calidad, tecnología obsoleta, controles de precios gubernamentales, costos más altos de carbón y petróleo, falta de fondos para la mejora de capital, y el aumento de la competencia en el mercado mundial. En la década de 1970, el gobierno laborista tenía como objetivo principal mantener un alto nivel de empleo en una industria en declive. Dado que British Steel era el principal empleador en las regiones deprimidas, había mantenido muchas fábricas e instalaciones que operaban con pérdidas. En la década de 1980, la primera ministra conservadora Margaret Thatcher volvió a privatizar BSC como British Steel plc.

Australia mini|300px|Altos hornos en Newcastle (Nueva Gales del Sur)

En Australia se fundaron durante el varias sociedades dedicadas a la producción de hierro, pero solo a una escala muy pequeña.

La primera producción de acero a escala comercial en Australia fue realizada por la compañía William Sandford Limited en Lithgow, Nueva Gales del Sur, en 1901. La planta se convirtió en la primera siderúrgica integrada de Australia en 1907. Más tarde fue ampliada por Charles Hoskins. Los primeros rieles de acero laminados en Australia se fabricaron allí en 1911. Entre 1928 y 1932, las operaciones en Lithgow se transfirieron, bajo la dirección de Cecil Hoskins, a una nueva planta en Port Kembla, que sigue siendo el emplazamiento de la mayor parte de la producción de acero de Australia en la actualidad.

A comienzos del , el ministro de Obras Públicas, Arthur Hill Griffith, abogó por una mayor industrialización de Newcastle, pero sería William Holman quien negoció personalmente el establecimiento de una acería con G. D. Delprat de la compañía minera BHP. Griffith también fue el arquitecto del establecimiento en Walsh Island de un astillero y de una empresa de construcciones metálicas.Cameron, David On an island in the River: The establishment of the Walsh Island Dockyard & Engineering Works, Newcastle, 1910-1919, by David Cameron, as presented to the Australian Historical Association Regional Conference, Newcastle, 28–30 September 1997), 1997. Retrieved January 31, 2018.Nairn, Bede "Griffith, Arthur Hill (1861–1946)", Australian Dictionary of Biography, Volume 9, (MUP), 1983.

En 1915, BHP se aventuró en la fabricación de acero en sus instalaciones de Newcastle, actividad que se cerró en 1999. La división de "productos largos" del negocio del acero se escindió para formar OneSteel en 2000. La decisión de BHP de pasar de la extracción de minerales a abrir una acería en Newcastle se precipitó por las limitaciones técnicas en la recuperación de valor de la extracción de los 'minerales de sulfuro más bajos'.Jay, Christopher. (1999) A Future More Prosperous: The History of Newcastle Steelworks 1912–1999, The Broken Hill Proprietary Company Limited, Newcastle, p. 34. El descubrimiento de los yacimientos de Iron Knob y de Iron Monarch cerca de la costa occidental del Golfo de Spencer en el sur de Australia, combinado con el desarrollo metalúrgico por parte de Archibald Drummond Carmichael (de BHP) de una técnica para separar los sulfuros de zinc de la tierra y de la roca que los acompañan llevó a la compañía minera a desarrollar y poner en práctica el sorprendente proceso, sencillo y económico, que permite obtener grandes cantidades de metales valiosos a partir de minerales sulfurados, incluidos enormes montones de escombros y lodos de hasta de altura.Jay, Christopher. (1999) A Future More Prosperous: The History of Newcastle Steelworks 1912–1999, The Broken Hill Proprietary Company Limited, Newcastle, pp. 42–43.

Alemania mini|250px|upright|Acería de Krupp en Essen (1864)