Se denomina gestión integral de residuos (también, gestión de residuos o manejo de residuos) al proceso que engloba las actividades necesarias para hacerse cargo de un residuo, como material que pierde su utilidad tras haber cumplido con su misión o servicio para el que fue producido. En otras palabras, el concepto de residuo se emplea como sinónimo de basura.

Hay diversos tipos de residuos sólidos, como los que se generan en las ciudades (domésticos, residenciales, institucionales o comerciales), agrícolas o industriales (sectores productivos, industrias, polígonos industriales, sanitarios, etcétera). Los principales residuos son producidos por la actividad humana.

Se considera residuo peligroso aquel residuo industrial o comercial que, por sus características tóxicas o peligrosas a causa de una gran concentración de riesgo, requieren un tratamiento específico y un control periódico de los efectos nocivos potenciales. thumb|El compostaje es parte de la GIR

Evolución histórica en el manejo de residuos El primer paso para un manejo organizado de los residuos sólidos urbanos se dio en Estados Unidos a principios del .Según Parsons (2014), este fue el primer intento conocido de sistematizar la caracterización y evacuación de residuos sólidos (Tchobanoglous y otros, 1994) Hasta ese momento, y dependiendo de los lugares, los residuos eran vertidos en el suelo –enterrados o a cielo abierto–, se descargaban en cuerpos de agua, se incineraban o se entregaban, cuando eran restos de comida, para alimento de cerdos.

A comienzos de la década de los 40, en Nueva York y California se comenzó con el vertido controlado y, a través del ejército norteamericano, se implementaron programas para el control de vectores y prevención de enfermedades, al tiempo que se efectuaron modulaciones típicas de vertederos, adaptadas según distintos tamaños poblacionales.

En virtud de consideraciones económicas y ambientales, entre los años 40 y 70 surgió una nueva forma de administración de los RSU, denominada Gestión Iluminada, que se focalizó en el control de la generación, almacenamiento, recolección, transferencia, transporte, tratamiento y disposición final, con especial énfasis en los efectos ambientales y en la salud de la población.

A principios de la década de 1970, la creciente preocupación pública respecto del potencial de detrimento/reducción de los recursos naturales, y la necesidad de propender a su sustentabilidad, motivó un cambio en el foco del gerenciamiento de los residuos sólidos. Este nuevo criterio fue direccionado hacia el estudio y análisis de los materiales existentes en los RSU a fin de establecer aquellos elementos que resultaban susceptibles de un uso beneficioso, fundamentalmente a través de la reutilización y el reciclaje.

Este proceso derivó en la figura, definitivamente instalada en los años 90, de la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU).En inglés, Integrated Solid Waste Management (ISWM). Específicamente en el capítulo 21, “Manejo Ecológicamente Racional de los Residuos Sólidos”, la Agenda XXI de la Cumbre de Río 1992Cumbre Mundial sobre el Desarrollo Sustentable (CMDS), organizada por las Naciones Unidas en Río de Janeiro en 1992. enuncia los postulados que luego fueron retomados y enfatizados en la Cumbre de Johannesburgo 2002También conocida como “Río+10” y que pueden sintetizarse en los siguientes puntos:

Minimización de la generación; maximización de la reutilización y el reciclado; tecnologías de eliminación, tratamiento y disposición final ambientalmente adecuadas, que incluyan recuperación de energía; ampliación del alcance de los servicios relacionados con los residuos; tecnologías de producción limpia y consumo sustentable; investigación, experimentación, desarrollo e innovación tecnológica sobre el reciclado, abono orgánico y recuperación de energía; y educación pública, participación y apoyo de la comunidad en la gestión de los residuos.

Si bien a nivel mundial los dos primeros tópicos trascendieron como las “3R: reducir, reutilizar y reciclar”, en algunos países se ha popularizado la expresión “Valorización de los residuos” para identificar el conjunto de actividades relacionadas con la puesta en valor de los materiales aprovechables contenidos en los desechos, a través de su segregación, recuperación de las corrientes residuales, clasificación, acondicionamiento, reutilización y reciclado.

Gestión integral de residuos (GIR) Por Gestión Integral de Residuos se entiende en Costa Rica al conjunto articulado e interrelacionado de acciones regulatorias, operativas, financieras, administrativas, educativas, de planificación, monitoreo y evaluación para el manejo de los residuos, desde su generación hasta la disposición final.

Una de las fuentes de construcción de esta teoría, es el modelo de la Gestión Integrada de Residuos Sólidos que según Abarca-Guerrero en artículo publicado en la revista Tecnología en marcha Vol. 28 N.º2 del 2015, este modelo permite estudios de residuos de los sistemas complejos y multidimensionales de manera integral. El modelo fue creado por profesionales en ambiente y desarrollo urbano de WASTE (WASTE, 2004), los socios u organizaciones que trabajan en este tema en países en desarrollo a mediados de los años 80 y desarrollado aún más por el Grupo de Trabajo Colaborativo (CWG) sobre manejo de residuos a mediados de los años 90 (Anschütz et al., 2004). El GIRS reconoce la importancia de tres dimensiones al analizar, desarrollar o cambiar un sistema de gestión de residuos. Las dimensiones son: los actores sociales involucrados que tienen un interés en el manejo de residuos, los elementos o las etapas del movimiento o flujo de materiales desde los puntos de generación hasta el tratamiento y la disposición final y los aspectos o “lentes” a través de los cuales se analiza el sistema (Müller et al., 2002; Müller y Scheinberg, 2002; Zurbrügg et al., 2005; Zuilen, 2006; Consorcio ISSOWAMA, 2009; Wilson et al., 2009; Scheinberg et al., 2010a, 2011). Concluyen los autores que los aspectos a tomar en cuenta dentro de un sistema de Gestión Integral de Residuos son: generación y separación, recolección, transferencia y transporte, tratamiento, reciclaje y disposición final de los residuos.

La gestión de residuos puede abarcar sustancias sólidas, líquidas o gaseosas con diferentes métodos para cada una, por lo que no se puede hablar solamente de residuos sólidos para el caso de los residuos urbanos o residuos municipales, por ejemplo, pues en este caso, los residuos llamados sólidos se van transformando en el transcurso de las etapas, desde su generación hasta la disposición final liberando gases y dándose los lixiviados. Razón por la cual lo conveniente es llamar a este nuevo modelo como Gestión Integral de Residuos (GIR)

A la derecha se muestra una representación gráfica de este modelo elaborado por ARO | Asesoría en Recursos Organizacionales. Este modelo integra dentro del sistema a la gestión que realizan personas u organizaciones de sus propios residuos, como lo es el caso del compostaje, tomando en cuenta en el modelo, la separación en la fuente y el tratamiento o disposición realizado a nivel de unidades o grupos habitacionales. También ayuda a visualizar de una manera integrada los servicios municipales de gestión de residuos teniendo en cuenta el principio de la jerarquía en la gestión de los residuos. miniaturadeimagen|400x400px|La jerarquía de gestión de residuo empieza por la prevención y la reducción. Los avances en gestión de residuos centran sus esfuerzos en reducir los efectos perjudiciales en la salud humana y en el entorno, aunque actualmente se trabaja no solo para reducir los efectos perjudiciales ocasionados al medio ambiente sino para recuperar los recursos del mismo.

Los residuos son generalmente producidos por la actividad humana, tanto en el ámbito doméstico, como en el comercial o industrial.

La clasificación de los residuos se hace basándose en varios aspectos como lo es por su origen, por su composición, por su estado, por la forma de tratamiento.

Clasificación de residuos Los residuos se pueden clasificar según su origen o según su composición.

Según su origen podemos encontrar: Domésticos: generados en los hogares Comerciales: generados en los comercios Industriales: generados en las industrias y fábricas Biorresiduos: residuos biodegradables de jardines y parques, residuos alimenticios y de cocina De la construcción: todos los generados en obras de reforma y construcción Sanitarios: generados en los hospitales Mineros: residuos generados en las actividades de extracción y minería Radioactivos: residuos generados en actividades que trabajan con elementos químicos radioactivos. Según su composición podemos encontrar: Residuos orgánicos: es cualquier residuo de origen biológico, como plantas o alimentos Residuos inorgánicos: es cualquier residuo que no sea biológico, como un plástico o metal Mezclas de residuos: es una fracción de residuos que mezcla las dos anteriores Residuos peligrosos: es cualquier residuo con potencial altamente tóxico o peligroso, como disolventes, pinturas,...

La gestión de residuos abarca también la gestión de residuos peligrosos.

La gestión de residuos difiere para países desarrollados y en desarrollo, para zonas urbanas y rurales, residenciales, industriales y productores comerciales. La gestión de desechos no peligrosos para zonas residenciales y/o en áreas metropolitanas generalmente es responsabilidad del gobierno local, mientras que para desechos no-peligrosos provenientes de la industria es responsabilidad del propio generador de residuos.

Residuos domésticos

Los residuos domésticos o domiciliarios, también conocidos como basura sólida, se generan a partir de las actividades diarias de los seres humanos. Incluyen restos de comida, plásticos, papel y materiales de embalaje. La disposición inadecuada de los residuos sólidos de los hogares contribuye a la contaminación ambiental y al desbordamiento de los vertederos. Las prácticas de gestión de residuos sólidos, como el reciclaje y el compostaje, ayudan a minimizar la acumulación de residuos.

Con la urbanización, el volumen de residuos sólidos generado por los hogares está aumentando. Muchos países están implementando programas de separación de residuos para fomentar la correcta disposición de los residuos sólidos. Clasificar los desechos en el origen asegura que los materiales reciclables no se mezclen con la basura general, reduciendo así los residuos destinados a vertederos.

La eficiencia de la gestión de este tipo de residuos consiste entre otras acciones, en reducir al mínimo la cantidad de desechos enviados al vertedero. Estos esfuerzos incluyen el reciclaje, convertir los desechos en energía, diseñando productos que usen menos material, y la legislación que confiere por mandato a los fabricantes se hagan responsables de los gastos de disposición de productos y del embalaje (mirar la Administración de Producto y la Responsabilidad de Productor Ampliada). Por ejemplo en la ecología industrial, donde se estudian los flujos de materiales entre industrias, los subproductos de una industria pueden ser una materia útil a otra, lo que redunda en una disminución de los desechos finales.

Los sistemas de tratamiento incluyen las operaciones con el objeto de modificar las características físicas, químicas o biológicas de un residuo para reducir o neutralizar las sustancias peligrosas que contiene, recuperar materias valorizables, facilitar el uso como fuente de energía o adecuar el rechazo para su posterior tratamiento finalista.

Los tratamientos que pueden recibir los residuos domésticos son:

Reutilización Compostaje Biogás Tratamientos mecánicos para su separación y clasificación Incineración Pirólisis Gasificación Depósito en vertedero

Conceptos en la gestión de residuos