El segundo y último gobierno de Rafael Caldera comenzó formalmente el 2 de febrero de 1994, tras ganar las elecciones de 1993 con el Chiripero, una coalición de pequeños partidos de izquierda y de derecha que incluía su recién fundada Convergencia, después de romper con su partido Copei y finalizó el 2 de febrero de 1999, con la asunción de su sucesor, Hugo Chávez. Rafael Caldera había sido presidente anteriormente, de 1969 a 1974.

La política legislativa de Caldera incluyó la suspensión de las garantías constitucionales brevemente en 1994. Convergencia llegó al poder tras unas elecciones con una abstención de casi 40% y contó con un tercio de los escaños en el Congreso, gobernando con minoría parlamentaria y sumando el apoyo del Movimiento al Socialismo (MAS), y nombrando parte del gabinete ministerial con integrantes provenientes del MAS y de Acción Democrática (AD).

Su política de defensa incluyó el cambio exitoso de toda la cúpula militar tras el intento de golpe de Estado del 4 de febrero de 1992 contra Carlos Andrés Pérez, junto con sobreseimientos a los participantes, entre esos, a Hugo Chávez, quien lo acusó en 1996 de haber sido cómplice.

Su política económica incluyó un programa de ajuste macroeconómico bautizado como Agenda Venezuela, donde se le dio continuidad a la apertura petrolera de Pérez y se devaluó el bolívar; se creó el Servicio Nacional Integrado de Administración Tributaria (SENIAT), y se privatizó Siderúrgica del Orinoco (Sidor). El gobierno de Caldera lidió desde el principio con la crisis financiera de 1994, iniciada durante la anterior administración, una fuerte caída en los precios del petróleo, la recesión económica y una alta inflación que se estabilizó al final de su mandato, siendo criticados también los escándalos conocidos como el caso de los banqueros prófugos (donde se vio involucrado su yerno) y el caso Gruber.

La política laboral del gobierno incorporó la prohibición de despedir a personas por su orientación sexual.

Campaña electoral miniaturadeimagen|Rafael Caldera en Mérida durante su campaña presidencial.|izquierda Andrés Caldera Pietri, hijo de Rafael Caldera, fue secretario general de la campaña y el estratega político Juan José Rendón, quien había asesorado a Carlos Andrés Pérez en su campaña pasada, asesoró también a Rafael Caldera en la suya, donde ganó las elecciones.

El banquero cubano Orlando Castro Llanes declaró en 1996 en una corte en Florida, Estados Unidos, que había financiado a Caldera con un cheque de 20 millones de bolívares para su campaña en dichas elecciones.

Gabinete

En su segunda presidencia, Caldera incluyó en su gabinete a políticos de otras corrientes que apoyaron su candidatura, como algunos representantes del partido MAS, Teodoro Petkoff en el Ministerio de la Oficina Central de Coordinación y Planificación, y Pompeyo Márquez en el Ministerio de Fronteras, así como algunos independientes en otros ministerios. De todas formas, el apoyo del MAS y otros partidos fue fundamental para aprobar algunas leyes en el Congreso Nacional en sus primeros años de gobierno, debido a que su propio partido tenía pocas curules en el Congreso. miniaturadeimagen|Pareja presidencial 1994-1999.derecha|miniaturadeimagen|220x220px|Juramentación del primer gabinete ministerial en 1994.Su hijo Andrés Caldera Pietri fue nombrado ministro del Despacho de la Presidencia. Gabinete ministerial (1994-1999)Gaceta Oficial de Venezuela, periodo 1994-1999.MinisterioNombrePeriodoRelaciones InterioresRamón Escovar Salom1994–1996José Guillermo Andueza1996–1998Asdrúbal Aguiar1998–1999Relaciones ExterioresMiguel Ángel Burelli Rivas1994–1999FinanzasJulio Sosa Rodríguez1994–1995Luis Raúl Matos Azócar1995–1998Freddy Rojas Parra1998Maritza Izaguirre1998–1999DefensaRafael Montero Revette1994–1995Moisés Orozco Graterol1995–1996Pedro Valencia Vivas1996–1997Tito Manlio Rincón Bravo1997–1999FomentoLuis Carlos Palacios1994Alberto Poletto1994–1995Werner Corrales1995–1996Freddy Rojas Parra1996–1999Industria y ComercioFreddy Rojas Parra1997–1998Héctor Maldonado Lira1998–1999Reforma de la EconomíaAsdrúbal Baptista1994Transporte y ComunicacionesCésar Quintíni Rosales1994Ciro Zaa Álvarez1994–1996Moisés Orozco Graterol1996–1998Julio César Martí Espina1998–1999EducaciónAntonio Cárdenas Colmenter1994–1999JusticiaRubén Creixens Savignon1994–1996Enrique Meier Echeverría1996–1997Hilarión Cardozo Esteva1997–1999Minas e HidrocarburosEdwin Arrieta Valera1994–1999TrabajoJuan Nepomuceno Garrido1994–1997María Bernardoni de Govea1997–1999AmbienteRoberto Pérez Lecuna1994–1997Rafael Martínez Monro1997–1999AgriculturaCiro Áñez Fonseca1994–1995José Raúl Alegrett Ruiz1995–1998Ramón Ramírez López1998–1999Sanidad y Asistencia SocialVicente Pérez Dávila1994Carlos Walter Valecillos1994–1995Pedro Rincón Gutiérrez1995–1997José Félix Oletta1997–1999Desarrollo UrbanoCiro Zaa Álvarez1994Francisco González1994–1997Julio César Martí Espina1997–1998Luis Granados1998–1999FamiliaMercedes Pulido1994–1996Carlos Altimari Gásperi1996–1999Secretario de la PresidenciaAndrés Caldera Pietri1994–1996Asdrúbal Aguiar1996–1998José Guillermo Andueza1998–1999CordiplanEnzo Del Búffalo1994Luis Carlos Palacios1994Werner Corrales1994–1995Edgar Paredes Pisani1995–1996Teodoro Petkoff1996–1999DescentralizaciónJosé Guillermo Andueza1994–1996CVGAlfredo Grúber1994Elías Nadim Inaty1994–1999

Política nacional

Política legislativa miniaturadeimagen|Composición del Senado (1993-1998): en verde claro el partido de Caldera, Convergencia.|izquierda miniaturadeimagen|Composición de la Cámara de Diputados (1993-1998).Rafael Caldera contó con el apoyo en el Congreso de su partido Convergencia y del Movimiento al Socialismo (MAS), que sumaban aproximadamente un tercio de los votos, por lo cual no contaba con mayoría parlamentaria. En este contexto, Rafael Caldera anunció públicamente la posibilidad de hacer una asamblea constituyente y disolver el Congreso si no lograba llegar a acuerdos que le permitieran gobernar, sin embargo, esto no ocurrió.

Política judicial miniaturadeimagen|Liberación de Hugo Chávez de la Cárcel de Yare después del sobreseimiento concedido por Rafael Caldera.

Rafael Caldera hizo campaña con la promesa de liberar a los golpistas participantes en las intentonas de 1992, entre esos, Hugo Chávez, otorgándoles la amnistía el 14 de febrero de 1994. Chávez comenzó a hacer campaña al ser liberado y terminó ganando las elecciones presidenciales de 1998. Caldera después escribió en un artículo en el El Universal que se había arrepentido del sobreseimiento a Chávez.

En 1993 comenzó un juicio contra Alejandro Izaguirre, exministro de Interior de Carlos Andrés Pérez en su segundo gobierno, acusado de «malversación genérica y peculado doloso propio». La Corte Suprema de Justicia ordenó su detención el 18 de mayo de 1994. Figueredo pasó a arresto domiciliario por su edad hasta la Navidad del 24 de diciembre de 1994, cuando el presidente Rafael Caldera le dio un indulto.

El 18 de abril de 1996 fue detenido en su casa por la DISIP Antonio Espinoza, del partido Bandera Roja, quien estuvo incomunicado. Amnistía Internacional denunció que a la familia de Espinoza se le había negado información sobre su detención.

El 23 de octubre de 1996, la Dirección de los Servicios de Inteligencia y Prevención puso bajo arresto en régimen de incomunicación al astrólogo José Bernardo Gómez por 48 horas, por haber vaticinado días antes que el presidente Rafael Caldera moriría antes de finalizar su período. Según el historiador José Sant Roz, «se requisaron unos 27 vehículos, se le buscó en catorce viviendas, se rastrearon sus llamadas telefónicas y se interrogaron a sus vecinos, parientes y amigos».

Política de defensa La situación con las Fuerzas Armadas era delicada antes de la llegada de Caldera. El ministro de Defensa del gobierno interino de Ramón J. Velásquez, Radamés Muñoz León, continuó en el cargo hasta su renuncia en enero de 1994, luego de que Rafael Caldera anunciara la destitución de la cúpula militar tras el descalabro de las dos intentonas golpistas del 4 de febrero y 27 de noviembre de 1992. Según el diario El Tiempo, «la decisión de Caldera fue recibida con beneplácito por la dirigencia política».

Como era tradición en Venezuela, Caldera cambió todos los años su ministro de Defensa.

Rafael Caldera llegó a expresar que el reclutamiento forzado había sido sustituido por un «movimiento espontáneo de voluntarios». Sin embargo, el reclutamiento forzoso continuó implementándose a pesar de que las autoridades lo negaban y justificaban estos procedimientos como una «revisión de documentos».

En 1998, Provea denunció el caso de Roberto Antonio Cabrera, que fue reclutado pese a haber manifestado su objeción de conciencia debido a que era miembro de los Testigos de Jehová. Cabrera fue insultado y sufrió una golpiza, siendo posteriormente encerrado en un armario donde le arrojaron dos bombas lacrimógenas.

Política económica

El presidente Caldera definió la política económica de su segundo gobierno como «populista» y «neoliberal», haciendo énfasis en la intención de luchar contra la pobreza. Llevó a cabo un programa del Fondo Monetario Internacional de ajustes y privatizaciones de petroleras, bancos, empresas eléctricas, siderúrgicas, hoteles e hipódromos.

Crisis bancaria de 1994 Rafael Caldera asumió en medio de una crisis financiera que comenzó con la quiebra del Banco Latino, que fue asumido por el gobierno durante la presidencia interina de Ramón José Velásquez, causada fundamentalmente por la concentración de autocarteras y el otorgamiento de autopréstamos a los accionistas y testaferros de un importante número de bancos, que arrasa con la mitad del sistema de ahorros y culminó con la pérdida de depósitos. Hasta octubre de 1994, el Gobierno se había apoderado de más de 10 bancos en quiebra. El dinero entregado por el gobierno a los bancos restringió el gasto público en otras áreas, afectando a miles de personas y creando un grave desequilibrio en la economía venezolana. Como explica René Salgado en su investigación sobre gobierno y economía en Venezuela, «el rescate del sector financiero por parte del Gobierno garantizó aproximadamente 6 mil millones de dólares a los depositantes, lo que representó aproximadamente el 75 por ciento del presupuesto nacional anual y un alarmante 13 por ciento del producto interno bruto. Otras quiebras bancarias continuaron a lo largo del año y hasta 1995».miniaturadeimagen|left|Logo del SENAT, posteriormente convertido en SENIATEl 27 de junio Caldera anunció la suspensión temporal de algunas garantías constitucionales, fundamentalmente relacionadas con la propiedad privada y la libre actividad económica. Además, anunció el establecimiento de un conjunto de medidas extraordinarias, entre las cuales se encontraban el control de cambios y de precios como salidas impostergables frente a la severa inestabilidad del sistema financiero. Según el Ministerio de Hacienda, «la totalidad de recursos que la Nación debió destinar durante 1994 para asistir a las instituciones financieras intervenidas y estatizadas se elevó a la suma de 1.037.043 millones de bolívares», equivalente al 12% del producto bruto de ese año. Las entidades financieras quebradas por el vaciado de depósitos y las afectadas por prácticas especulativas pasaron a ser rehabilitadas por el Estado. De hecho, el Banco Central de Venezuela anunció la suspensión de todas sus transacciones en dólares.