María del Socorro Gutiérrez Martínez (Ciudad de México) es una locutora feminista, periodista, actriz, productora, guionista y musicalizadora mexicana. Fue integrante del Grupo Autónomo de Mujeres Universitarias (GAMU) y fundadora del Núcleo Feminista, de la misma organización, en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Logró impulsar grupos de estudios sobre la desigualdad social y económica de las mujeres.

Inauguró la promoción del uso del condón, la prevención del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), por primera vez en la radio privada cuando el tema era tabú, y participó en el movimiento del 68, el discurso resultaba anti-establishment a finales de los años ochenta. El Síndrome de Inmunodeficiencia adquirida causaba medidas contra los derechos humanos en Costa Rica.

En los medios de comunicación integró el discurso feminista a sus actividades y contribuyó a la formación de mujeres líderes en el Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG), actualmente Centro de Investigaciones y Estudios de Género (CIEG).

Biografía

Trayectoria y estudios Hija de Jesús Gutiérrez Avendaño, contador de cuentos, artista y obrero, y de Manuela Martínez Ramírez, originaria del El Oro de Hidalgo.

Fue estudiante del Antiguo Colegio de San Ildefonso, Escuela Nacional Preparatoria. Ingresó a la Facultad de Estudios Superiores Acatlán (FES-Acatlán), en la carrera de Lengua y Literaturas Hispánicas. En España realizó el máster ELE (Máster Universitario de Enseñanza del Español como Lengua Extranjera) en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Obtuvo el título de Doctora en filosofía en el Instituto Latinoamericano de la Universidad Libre de Berlín (FU Berlín).

Feminismo activo alt=|miniaturadeimagen|Algunas fundadoras del GAMU: Patricia Volkow, Maria Jiménez, Lorenia Parada, Socorro Gutierrez (izquierda a derecha) El Grupo Autónomo de Mujeres Universitarias nació el 19 de febrero de 1979 con núcleos formados en cada Facultad de la UNAM, pronto surgirían numerosas integrantes feministas del GAMU en diferentes Estados de la República Mexicana. Socorro Gutiérrez asistió al Frente Nacional por la Liberación y Derechos de las Mujeres (FNALIDM), el GAMU participó como organismo consolidado en dicha reunión.

En octubre de 1979 fundó el GAMU-FES Acatlán. El grupo fue constituido por estudiantes de diversas facultades; al primer llamado acudió un centenar de mujeres, analizaron la desigualdad femenina con el propósito de contar con argumentos teóricos ante el discurso nulificador sobre sus demandas. Como estudiantes propusieron un lenguaje analítico desde la economía, la sociología, la historia, pasando por la literatura, para debatir los argumentos en contra del feminismo y el derecho a la maternidad libre y voluntaria, derechos comprensibles en otras décadas, pero no en los ochenta.

Se unió al movimiento de mujeres marcando el feminismo universitario de los ochenta; el inicio de las dobles militancias, algunas integrantes del Grupo Autónomo de Mujeres Universitarias (GAMU) pertenecían a un partido político diferente, otras a ninguno, la independencia de la organización fue prioridad para sus integrantes. Militó en el Partido Mexicano de los Trabajadores (PMT) con Heberto Castillo.

A la pregunta de la cintilla autorreflexiva, sin firma, de la Triple Jornada en 1999:«¿Dónde quedó todo ese entusiasmo, toda esa energía y toda esa importante presencia que soñaba abarcarlo todo, cambiarlo todo? ¿Sueños de juventud que el realismo pragmático finisecular ha acotado e institucionalizado o posibilidad aún pendiente?»Gutiérrez recuperó la historia y narrar la crónica de la memoria. El Grupo Autónomo de Mujeres Universitarias fue la agrupación más grande y exitoso de la década de los ochenta.«Tras un largo proceso que involucró el esfuerzo y decisión de alumnas y académicas de la Facultad de Psicología, que tuvo como antecedente la organización del Grupo Autónomo de Mujeres Universitarias (GAMU), mismo que en 1979 analizaba su situación y que en principio tenían como objetivo generar una conciencia feminista, se crea el 9 de abril de 1992 el Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG), en la Coordinación de Humanidades de la Universidad»Socorro Gutiérrez ha comentado siempre, en todos los escenarios y conferencias: Mientras viva una Gamusa existirá GAMU.

Las llamadas Gamusas, catalogadas como la generación nacida en la época de la contracultura de la década de 1960, pertenecieron a diferentes universidades del país, Facultades, bachilleratos y colegios de educación media y superior, contribuyeron a sembrar las ideas del feminismo, tanto en el ámbito universitario, como en otros sectores de la sociedad, muchos de sus nombres apenas se recuerdan. La idea original de su fundación fue que las estudiantes, al graduarse, continuaran difundiendo y realizando acciones a favor de los derechos de las mujeres; creían que al convertirse en profesionistas podrían asesorar y acompañar a otras mujeres en la búsqueda de igualdad de derecho. A la división económica del trabajo se sumó los esfuerzos; algunas fundaron ONG’s, otras participaron en la creación de diversas organizaciones sociales. Socorro Gutiérrez esparció las ideas del feminismo los medios de comunicación.

El Grupo Autónomo de Mujeres Universitarias formó parte de la Segunda Ola del Movimiento Feminista Mexicano; fomentó el empoderamiento y la formación de liderazgos femeninos. El pequeño grupo inicial se amplió, la formación política era universitaria de alto nivel y de acuerdo a la carrera que estudiaban las participantes, el punto a discusión era la desigualdad de oportunidades en todas las áreas: su procedencia, sus consecuencias y la forma de revertirlo. La visión de las futuras profesionistas y sus formas de difusión del feminismo en sus trabajos, les hizo ser llamadas: la punta de lanza del movimiento feminista. No cupo la ironía, les exigieron ser las Super Girls: estudiar, militar, trabajar, titularse y defender las demandas de las mujeres. Si no lo lograban eran retrógradas, incongruentes o con falta de solidez.

La Nueva Ola, con la creación del GAMU, trajo otra forma y estilo de vida en el ámbito estudiantil y social. La periodista Aleyda Aguirre, a finales en la década de los noventa, retomaba las declaraciones de Esperanza Brito, directora de la revista FEM, en un artículo para hablar de los problemas sobre la violencia hacia las mujeres que no habían encontrado una solución.«Socorro Gutiérrez, quien formara parte del GAMU, coincidió con las declaraciones de Brito y agregó que ‘las mujeres han caído en un 'inmediatismo' y no quieren organizarse’.»Las diferentes vertientes del feminismo y la crisis de este ante el avance del conservadurismo la hace declarar, en los albores de fin de siglo, las palabras del artículo periodístico de Aguirre que cambiará con la aparición de nuevos grupos feministas al interior de diferentes universidades y en otros sectores. Diez años después escribió una crónica literaria retrospectiva sobre el GAMU en la revista Parteaguas: “Noche de lluvia”,texto lleno de nostalgia donde refleja el espíritu de la época.«El Grupo Autónomo de Mujeres Universitarias es la hora del feminismo militante, universitario, callejero, rabioso, comprometido con todas las vanguardias. La punta de lanza del movimiento feminista en los ochenta. La vanguardia sin salario.»La formación literaria de la periodista y locutora la impulsó a querer difundir la cultura a través de los medios de comunicación privados. Consideraba que los círculos culturales debían ampliarse al resto de la población joven aprovechando la música. La escritora y periodista Elena Poniatowska recupera la memoria de aquella época en una entrevista con Socorro Gutiérrez, en la que se aborda la relevancia que tuvo. «Todo este fenómeno de juventud llegó a los medios de comunicación, toda esta experiencia se vertió en los micrófonos e hizo avanzar no sólo el feminismo, sino la gran ola del rock, la poesía y el movimiento libertario de los derechos de la mujer que abrió el Núcleo Radio Mil de la época. Sin embargo, por increíble que parezca, los publicistas se negaron a anunciarse porque no creían en un proyecto de sólo mujeres y rock.»

La radio conducida por mujeres Los medios de comunicación fueron para ella una forma de transmitir las ideas del feminismo. En 1989, después de una entrevista con Joaquín Joubert, se integró como Locutora a la XEPH Espacio 59, Núcleo Radio Mil, durante el Boom del Rock en tu Idioma, hasta poco después del cambio de programación y su transformación en: La Pantera. La emisora re-nació el 5 de julio de 1987 y el 1 de enero de 1990 la Radio 590 era un hecho, hasta que recuperó la nominación: Pantera el 1 de julio del mismo año.«[...] la empresa contempla un nuevo estilo de formato, lo único entendible para las locutoras fue que sólo debían restringir su trabajo a anunciar canciones, sin mayor comentario o crédito. “Esto rompe totalmente con la dinámica que se había establecido de un tiempo a la fecha: el contenido fresco y juvenil con el audititorio”, opina Socorro Gutiérrez locutora profesional formada en la Radio Educación».En el inicio de la década de los noventa se integró un Club de los Radioescuchas por el grado de importancia que tomó la Radio en la vida de la gente, desde sus inicios. Luis del Valle integrante del Club, como el resto del auditorio, deseaba participar en el proceso de expresión con libertad. En la misma emisora que Socorro Gutiérrez emitió brevemente: Juntos esta noche (poesía y rock), Verónica Ortiz condujo el programa: Palabras sin censura en Espacio 59.

En el inicio de la última década del la Radio era una forma de comunicación y de organización popular, vital, en América Latina. Radio Venceremos (1980) de El Salvador era una muestra de ello. En México, en el 11° aniversario de La voz de la Montaña (XEZV),  del Instituto Nacional Indigenista (INI) celebraba el haber cumplido los objetivos de comunicación abierta y las propuestas de educación bilingüe: náhuatl, tlapaletco y mixteco.

En la región se celebró el 8 de marzo de 1990 por primera vez el Día Internacional de la Mujer, primera vez que se conmemoró. La estación XEZV trasmitió: La Voz de las Mujeres.

Se abrían espacios radiales. El fenómeno incluyó las voces de los niños y niñas con Radio Rin, del Instituto Mexicano de la Radio, con el apoyo del Satélite Morelos. Rosa Martha Jasso, con la versión dramatizada para radio aseguraba que la radionovela debería ser parte de la programación. Radio Educación transmitía la realización de la obra de Ricardo Garibay: La casa que arde de noche.

El equipo de Espacio 59, estuvo conformado únicamente por mujeres en la conducción, tuvo frente al micrófono a: Socorro Gutiérrez, Dafne, Cristina Stivalet, Lucy Carbó, Marisol Fragoso, Ana María Mejía, Fernanda Tapia, Aída Luna y Lynn Fainchtein entre otras, fueron parte de la planilla de locutoras. Jesús Morán, Rubén Castañeda y Juan Valadez, operadores en cabina (live-on-air), asistieron técnicamente a las comunicólogas. Gutiérrez, a través de la emisora promovió la cultura, y dio a conocer el trabajo de la emisora en lugares a los que la radio privada no había llegado; los organismos culturales como: el Instituto Nacional de Bellas Artes, Difusión Cultural de la UNAM, Editoriales, y pretendía obsequiar condones a los radioescuchas.