thumb|upright=.80|James A. Garfield James A. Garfield, el vigésimo presidente de los Estados Unidos, fue tiroteado en la Baltimore and Potomac Railroad Station en Washington D. C., a las 9:30 a.m. del sábado 2 de julio de 1881. Murió en la localidad de Elberon, Nueva Jersey, 79 días después del atentado, el 19 de septiembre de 1881. El disparo ocurrió menos de cuatro meses después de que iniciara su periodo presidencial. El asesino de Garfield fue Charles J. Guiteau, cuyo motivo era la venganza contra Garfield por una deuda política que él mismo imaginó, y causó que Chester A. Arthur asumiera la presidencia del país. Guiteau fue apresado por el asesinato del presidente y ejecutado en la horca un año después del hecho.

Asesinato Antecedentes Charles Guiteau se dedicó a la política luego de no obtener éxito en distintas actividades incluyendo la teología, abogacía, recaudación de impuestos y pasar una temporada en la utópica Comunidad de Oneida. El expresidente Ulysses S. Grant fue el primer candidato en la nominación presidencial del partido republicano para las elecciones de 1880 y estaba a apoyado por la facción Stalwarts. Guiteau decidió posicionarse como Stalwart y partidario de Grant, por lo que escribió un discurso llamado "Grant contra Hancock".

Cuando Grant perdió la nominación inesperadamente ante James Garfield, que no estaba afiliado ni con los Stalwarts o sus rivales los Half-Breeds (en español: mestizos), Guiteau corrigió su discurso y lo tituló "Garfield against Hancock" y trató de inscribirse como miembro de la campaña de la candidatura republicana. Nunca pronunció su discurso públicamente pero lo hizo imprimir (y no pagó el servicio) y distribuyó varios cientos de copias. El discurso era ineficaz incluso en forma escrita. Entre otros problemas, Guiteau había hecho un esfuerzo apurado e incompleto para remplazar las referencias a Grant con referencias a Garfield. El resultado fue que parecía que Guiteau le daba a Garfield créditos por logros que originalmente se habían atribuido a Grant. Aun así, él se convenció de que su discurso era en gran parte responsable de la ajustada victoria de Garfield sobre el candidato demócrata Winfield Scott Hancock. Guiteau creyó que merecía ser premiado con un puesto diplomático por su supuesta asistencia vital, pidiendo primero un consulado en Viena, luego expresando su voluntad de aceptar uno en París. Anduvo por las oficinas del partido republicano en Nueva York durante el invierno de 1880–1881, esperando la recompensa por su discurso sin obtener éxito.

thumb|left|upright=.80|Charles J. Guiteau, el asesino de Garfield. Guiteau llegó a Washington D. C. el 5 de marzo de 1881, el día después de la investidura presidencial de James Garfield, aún creyendo que sería recompensado. Logró entrar a la Casa Blanca y vio al presidente el 8 de marzo de 1881, dejándole una copia de su discurso como un recordatorio del trabajo de campaña que había hecho en beneficio de Garfield. Guiteau pasó los siguientes dos meses recorriendo los alrededores de Washington, quedándose en casas de huéspedes y huyendo de ellas sin pagar por sus alimentos y alojamiento. Pasó sus días merodeando lobbies de hotel para leer antiguos periódicos y usando la papelería de los hoteles para escribir cartas a aquellos que pensaba que podían ayudarlo a obtener un nombramiento de parte de Garfield. Además, pasó tiempo yendo y volviendo del Departamento de Estado y la Casa Blanca y acercándose a varios miembros del gabinete e importantes miembros del partido republicano para presionar por su pedido sin obtener éxito. Guiteau cayó en la indigencia y el descuido debido a que usaba la misma ropa todos los días, y tenía que caminar a través de la fría y nevosa ciudad sin abrigo, sombrero, guantes o botas. El 13 de mayo de 1881, se le prohibió la entrada a la sala de espera de la Casa Blanca. El día siguiente, se encontró al Secretario de Estado James G. Blaine, quien le dijo que "nunca más en su vida volviera a hablarle de nuevo sobre el consulado en París".

La familia de Guiteau lo habían dado por loco en 1875 e intentaron internarlo pero se escapó. Ahora su manía tornó a la violencia y decidió que había sido ordenado por un poder superior a matar al presidente. Luego diría: "Dios será quien me justifique".

thumb|left|upright=.80|El revólver British Bull Dog que Guiteau utilizó para disparar a Garfield. Guiteau se prestó $15 ( dólares en la actualidad) de George Maynard, un pariente político, y luego se compró un revólver. Guiteau conocía poco sobre armas de fuego, pero creyó que necesitaría un arma de gran calibre. La tienda de O'Meara en Washington proveyó una opción entre dos versiones del revólver British Bull Dog de calibre 11,5 mm (.442 Webley), una con cachas de madera y otra con cachas de marfil. Prefirió la de marfil porque pensó que se vería mejor como pieza de museo luego del asesinato, pero no pudo pagar el dólar extra, así que el dueño de la tienda le hizo una rebaja. El revólver fue recuperado y mostrado en el Instituto Smithsoniano a inicios del , pero luego se perdió. Guiteau pasó las siguientes semanas espiando a Garfield y practicando su puntería, el retroceso del revólver casi lo noqueó la primera vez que lo disparó. Escribió una carta a Garfield, diciendo que debía despedir a Blaine o "Usted y el partido republicano sufrirían". La carta fue ignorada, así como toda la correspondencia que Guiteau envió a la Casa Blanca.

Guiteau continuó preparándose cuidadosamente; escribió una carta a William Tecumseh Sherman, el comandante general del Ejército, pidiendo protección de la muchedumbre que él asumió que se formaría luego de que abriese fuego contra el presidente,Original letter en la colección de la universidad de Georgetown y escribió otras cartas justificando su acción como necesaria para curar la discordia entre las facciones del partido republicano. Fue a la cárcel del Distrito de Columbia para pedir un tour por las instalaciones donde esperaba ser encarcelado, pero se le dijo que no regresara nunca más. Pasó todo el mes de junio siguiendo a Garfield alrededor de Washington. En una ocasión, Guiteau siguió a Garfield hasta la estación del tren mientras veía a su esposa, la primera dama Lucretia Garfield, hasta un complejo de playas en Long Branch, Nueva Jersey. Decidió no disparar al presidente entonces ya que se sabía que Lucretia tenía salud delicada y no quería molestarla.

Atentado thumb|upright=.80|Baltimore and Potomac Railroad Station, Washington D. C., donde fue asesinado el presidente Garfield el 2 de julio de 1881 thumb|upright=.80|Diagrama contemporáneo del asesinato de Garfield. El secretario de Estado James G. Blaine esta parado a su derecha Garfield tenía programado dejar Washington el 2 de julio de 1881, para sus vacaciones de verano conforme se había reportado en los periódicos de Washington, y Guiteau esperó por él en la Baltimore and Potomac Railroad Station en la esquina suroeste de la Calle 6 con Constitution Avenue en Washington. Garfield llegó a la estación en camino a su alma mater Williams College, donde estaba programado que diera un discurso antes de empezar sus vacaciones. Estaba acompañado por sus hijos James y Harry, y por el Secretario de Estado James G. Blaine; el Secretario de Guerra Robert Todd Lincoln lo esperaba en la estación. Garfield no tenía guardaespaldas ni ningún tipo de seguridad. Los primeros presidentes no los emplearon con la excepción de Abraham Lincoln durante la guerra de secesión.

Cuando Garfield entró a la sala de espera de la estación, Guiteau dio un paso hacia adelante y disparó a quemarropa al presidente por la espalda. Garfield gritó, "Dios mío, ¿qué es eso?", levantando sus brazos. Guiteau disparó nuevamente y Garfield colapsó. La primera bala rozó el hombro del presidente y la otra le dio en la espalda, atravesando la primera vértebra lumbar pero sin darle en la médula espinal antes de alojarse detrás de su páncreas. Guiteau guardó su pistola en su bolsillo y salió para alejarse en un taxi que tenía esperándolo fuera de la estación pero chocó con el policía Patrick Kearney, quien estaba entrando en la estación luego de escuchar el sonido de los disparos.

Kearney arrestó a Guiteau y estuvo tan alterado por haber arrestado al hombre que disparó al presidente que olvidó quitarle el revólver hasta que llegaron a la estación de policía. Kearney pidió, "En nombre de Dios, hombre, ¿para qué le disparaste al presidente?" Guiteau respondió, "Soy un Stalwart, y quiero a Arthur como Presidente." La muchedumbre que se formó rápidamente empezó a gritar para que lo linchen pero Kearney y varios otros oficiales de policía se llevaron al asesino a la estación de policía a unas cuantas cuadras. Cuando se rindió ante las autoridades, Guiteau pronunció las exultantes palabras, repetidas en todos lados: "¡Soy un Stalwart de los Stalwarts! ¡Lo hice, y quiero que me arresten! ¡Arthur es Presidente ahora!"New York Herald, 3 de julio de 1881 Esta declaración brevemente llevó a sospechas infundadas de que el vicepresidente Chester A. Arthur o sus partidarios impulsaron a Guiteau a cometer el crimen.

Los Stalwarts eran una facción republicana leal al Senador Roscoe Conkling; ellos apoyaban a Grant para un tercer periodo en 1880 y se oponían fuertemente a los Half-Breeds de Blaine. Garfield no estaba afiliado a ninguna de las facciones, pero Blaine había dado su apoyo a Garfield una vez que se hizo evidente de que aquél no podría ganar la nominación presidencial. Arthur, un aliado de Conkling, había sido seleccionado como el compañero de plancha de Garfield para balancear ambas facciones. Autodeclarado como Stalwart, Guiteau se convenció a sí mismo que sacando a Garfield, estaba dando un golpe que uniría a las dos facciones del Partido Republicano.

Tratamiento y muerte thumb|upright=.80|Caricatura política de 1881 de Guiteau; la leyenda del dibujo dice "Modelo de postulante a un cargo público" Garfield fue llevado a los altos de la estación, consciente pero en choque circulatorio. Una bala se mantuvo alojada en su cuerpo, pero los doctores no pudieron encontrarla. Robert Lincoln estaba muy molesto, recordando el asesinato de su padre, Abraham Lincoln, dieciséis años antes; dijo, "Cuántas horas de pesar he pasado en esta ciudad."

Garfield fue trasladado de vuelta a la Casa Blanca, y los doctores le dijeron que no sobreviviría la noche. Sin embargo, se mantuvo consciente y alerta. La siguiente mañana, sus señales vitales eran buenas y los doctores empezaron a tener esperanzas sobre su recuperación. Una larga vigilia se inició y los doctores de Garfield expidieron boletines regulares que el público estadounidense siguió de cerca durante todo el verano de 1881. La condición de Garfield fluctuó; las fiebres llegaron y se fueron, le costaba digerir alimentos sólidos y se mantuvo la mayor parte del verano alimentándose sólo con líquidos.