La Nunciatura Apostólica en España es la representación diplomática de la Santa Sede ante el Reino de España y, al mismo tiempo, la oficina que sirve de enlace entre el papa y la Iglesia católica en España. Su jefe ostenta el título de nuncio apostólico y tiene rango de embajador.
Desde el 15 de septiembre de 2025 el nuncio apostólico en España y en el Principado de Andorra es el arzobispo italiano Piero Pioppo, nombrado por el papa León XIV tras haber ejercido como representante pontificio en Camerún, Guinea Ecuatorial e Indonesia.
Historia
Orígenes de la representación pontificia en España
Los contactos oficiales entre los reinos hispánicos y la Santa Sede se remontan a la Edad Media, cuando los papas enviaban regularmente legados, colectores apostólicos y visitadores encargados de misiones concretas (recaudación de subsidios para la Reconquista, mediación en conflictos eclesiásticos, etc.).
A comienzos del se generaliza en Europa la figura de las nunciaturas permanentes. Un estudio sobre los carteggi de las nunciaturas señala que, junto a las de Francia y Venecia, se instauró tempranamente una representación estable de la Santa Sede en la corte de Madrid, que marca el paso de legaciones temporales a una presencia diplomática continuada.
La historiografía suele considerar a Giovanni Poggio (en España desde 1529) como uno de los primeros nuncios permanentes ante la monarquía hispánica, en el contexto del emperador Carlos V.
La nunciatura en la Monarquía Hispánica (siglos XVI–XVIII)
Durante los siglos y la nunciatura en España fue una de las más importantes de Europa, tanto por el peso político de la Monarquía Hispánica como por su papel en la defensa de la reforma católica. Los nuncios participaron en cuestiones tan diversas como la aplicación de los decretos del Concilio de Trento, la organización de campañas contra el Imperio otomano o la supervisión de nombramientos episcopales.
Entre los titulares de la nunciatura de esta época destacan figuras que más tarde ocuparon cargos de máxima relevancia en la Iglesia universal:
Giovanni Battista Castagna (nuncio entre 1565 y 1572), elegido después papa con el nombre de Urbano VII. Giovanni Battista Pamphili (nuncio entre 1626 y 1630), futuro Inocencio X, cuya abundante correspondencia con Roma ha sido objeto de diversos estudios sobre diplomacia pontificia en la corte de los Austrias. Giulio Rospigliosi (nuncio entre 1644 y 1653), que sería posteriormente el papa Clemente IX.
Trabajos recientes sobre la nunciatura bajo Felipe IV y Carlos II han puesto de relieve la influencia política y cultural de los nuncios, no sólo en asuntos estrictamente religiosos, sino también como mediadores en encargos artísticos, patronos de templos y conventos o interlocutores habituales de las élites cortesanas.
Durante el la nunciatura vivió periodos de tensión y rupturas temporales en las relaciones diplomáticas, especialmente durante el reinado de Felipe V y los primeros Borbones, como reflejan los ceses y vacancias en la lista de nuncios y los conflictos derivados de la política regalista y de la expulsión de los jesuitas en 1767.
Crisis, ruptura y restauración en el
Las guerras napoleónicas, el traslado de la corte a Cádiz y la crisis del Antiguo Régimen afectaron de forma notable a la nunciatura. A comienzos del siguieron ejerciendo su misión nuncios como Pietro Gravina o Giacomo Giustiniani, pero las sucesivas guerras carlistas, las desamortizaciones y la política anticlerical de algunos gobiernos liberales condujeron a una ruptura en las relaciones diplomáticas.
Tras años de interrupción, las relaciones se restablecieron de manera estable a partir de 1848. Durante el pontificado de Pío IX se nombró nuncio al arzobispo Giovanni Brunelli y, poco después, a Lorenzo Barili, que consolidaron la presencia de la nunciatura en la España isabelina y en los años posteriores a la Revolución de 1868.
Concordato de 1953 y época franquista
En el , la nunciatura desempeñó un papel clave en las relaciones entre la Santa Sede y España durante la Segunda República, la Guerra Civil y la larga etapa de la dictadura de Francisco Franco. En 1953 se firmó el Concordato de 1953, que configuró jurídicamente los vínculos Iglesia-Estado durante el franquismo y reforzó la posición del nuncio como interlocutor privilegiado con el régimen.
Entre los titulares de la nunciatura en esta etapa destacan Gaetano Cicognani (1938–1953), Ildebrando Antoniutti (1953–1962) y Antonio Riberi (1962–1967), todos ellos posteriormente cardenales.
Transición democrática y acuerdos de 1979
Tras la muerte de Franco y la aprobación de la Constitución Española de 1978, las relaciones entre la Iglesia y el Estado se redefinieron en un marco democrático. En 1979 se firmaron los Acuerdos entre el Estado español y la Santa Sede, que sustituyeron parcialmente al Concordato de 1953 y regularon materias como la asistencia religiosa en las fuerzas armadas, la enseñanza de la religión, el reconocimiento civil de los efectos civiles del matrimonio canónico y el régimen económico de la Iglesia.
La nunciatura desempeñó un papel relevante en la renovación del episcopado español en las décadas de 1970 y 1980, especialmente bajo el nuncio Luigi Dadaglio (1967–1980) y sus sucesores Antonio Innocenti (1980–1985) y Mario Tagliaferri (1985–1995).:contentReference[oaicite:4]{index=4}
En el los nuncios han seguido siendo figuras clave en los nombramientos episcopales y en cuestiones sensibles de la agenda Iglesia-Estado (enseñanza, financiación, memoria histórica, abusos sexuales, etc.). Entre 2000 y 2019 ocuparon el cargo Manuel Monteiro de Castro (2000–2009) y Renzo Fratini (2009–2019).
En 2019 fue nombrado nuncio el arzobispo filipino Bernardito Auza, que había sido observador permanente de la Santa Sede ante la ONU. Su etapa estuvo marcada por debates públicos en torno a la gestión de los abusos sexuales en la Iglesia y la resignificación del Valle de los Caídos. En marzo de 2025 fue trasladado a Bruselas como representante de la Santa Sede ante la Unión Europea, quedando la nunciatura vacante durante varios meses.
El 15 de septiembre de 2025 se anunció el nombramiento del arzobispo italiano Piero Pioppo como nuevo nuncio en España y en el Principado de Andorra. Según informó la Conferencia Episcopal Española, su llegada a Madrid estaba prevista para el 5 de diciembre de 2025, coincidiendo con la Asamblea Plenaria de los obispos.
Durante el viaje apostólico del papa León XIV a España, la nunciatura volvió a ejercer como residencia del pontífice en Madrid. León XIV pernoctó entre el 6 y el 9 de junio antes de proseguir el viaje en Barcelona y en las Islas Canarias.
El edificio acogió, además, varios actos de la agenda madrileña del pontífice. El 7 de junio, León XIV —religioso de la Orden de San Agustín— mantuvo en la nunciatura un encuentro privado con miembros de su orden. El 8 de junio recibió allí en audiencia al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y, tras su encuentro con la Conferencia Episcopal Española, ofreció en la propia sede un almuerzo a los obispos españoles. Esa misma tarde, también en la nunciatura, se reunió durante cerca de una hora con seis víctimas de abusos cometidos por miembros del clero y de la Iglesia en España, en un encuentro privado organizado por la Iglesia española; según la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el papa escuchó sus propuestas y aseguró su compromiso de que la Iglesia sea «un lugar seguro y espiritualmente sano».
Rota española En España existe el Tribunal de la Rota de la Nunciatura Apostólica que, según algunos investigadores, tiene su origen en 1537. Este tribunal es un privilegio otorgado por la Sede Apostólica al pueblo católico español. Su razón de ser es facilitar a los españoles la solución de los conflictos en materia eclesiástica, incluidas las causas matrimoniales, dentro de España y sin tener que acudir a los tribunales romanos. Este ente judicial es propio y exclusivo de España. Actualmente este tribunal se regula por las normas dadas para su funcionamiento en 1999. Posee también un "Estudio Rotal" en el que durante un trienio se forman los abogados que quieren habilitarse para actuar en este tribunal.Sitio web de la Rota de la Nunciatura española
Sede La sede de la nunciatura se encuentra en el barrio de Hispanoamérica, en el distrito de Chamartín de Madrid, en la siguiente dirección:
Avenida de Pío XII, 46 28016 Madrid, España
Esta dirección figura en los repertorios diplomáticos oficiales del Estado español (Cuerpo Diplomático acreditado en España) y en directorios eclesiásticos internacionales.
Lista de representantes papales en España
La cronología de los representantes pontificios en España se apoya en la serie documental de las nunciaturas conservada en el Archivo Apostólico Vaticano, en la obra clásica de Giuseppe de Marchi para la época contemporánea y en repertorios eclesiásticos modernos.
Giovanni Ruffo de Théodoli (1506-1518) ... Baltasar Castiglione (1524 - 8 de febrero de 1529) Giovanni Poggio (julio de 1529 – diciembre de 1551) Leonardo Marini O.P. (24 de marzo de 1552 – marzo de 1559) Salvatore Pacini (marzo de 1559 – marzo de 1560) Ottaviano Raverta (10 de marzo – 28 de noviembre de 1560) Giovanni Campeggi (28 de noviembre de 1560 – 10 de mayo de 1561) Ottaviano Raverta (junio – octubre de 1561) Alessandro Crivelli (noviembre de 1561 – noviembre de 1565) Giovanni Battista Castagna (septiembre de 1565 – 3 de julio de 1572) Nicolò Ormanetto (1572 – 18 de enero de 1577) Filippo Sega (8 de julio de 1577 – febrero de 1581) Ludovico Taverna (30 de abril de 1581 – 11 de diciembre de 1585) Cesare Speciano (11 de diciembre de 1585 – 27 de agosto de 1588) Annibale de Grassi (27 de agosto de 1588 – 24 de junio de 1590) Muzio Passamonte (14 de julio de 1590 – enero de 1591) Pietro Millini (enero de 1591 – 1592) Camillo Caetani (1 de octubre de 1592 – 1600)
Domenico Ginnasi (22 de febrero de 1600 – 1605) Giovanni Garzia Millini (20 de junio de 1605 – 22 de mayo de 1607) Decio Carafa (22 de mayo de 1607 – 17 de agosto de 1611) Antonio Caetani (27 de octubre de 1611 – julio de 1618) Francesco Cennini de' Salamandri (17 de julio de 1618 – 1621) Alessandro di Sangro (2 de abril de 1621 – 1622) Innocenzo Massimo (23 de junio de 1622 – 1624) Giulio Cesare Sacchetti (27 de enero de 1624 – 1626) Giovanni Battista Pamphili (30 de mayo de 1626 – 1630) Cesare Monti (1 de marzo de 1630 – 1634) Lorenzo Campeggi (31 de enero de 1634 – 8 de agosto de 1639) Cesare Facchinetti (8 de agosto de 1639 – 1642) Giovanni Giacomo Panciroli (18 de enero de 1642 – 1644) Giulio Rospigliosi (14 de julio de 1644 – 1652) Francesco Caetani (14 de septiembre de 1652 – diciembre de 1653) Camillo Massimo (8 de enero de 1654 – noviembre de 1656) Carlo Bonelli (27 de octubre de 1656 – 14 de enero de 1664) Vitaliano Visconti (16 de agosto de 1664 – febrero de 1668) Federico Borromeo (25 de febrero de 1668 – julio de 1670) Galeazzo Marescotti (13 de agosto de 1670 – 27 de mayo de 1675) Savo Millini (1 de julio de 1675 – 8 de octubre de 1685) Marcello Durazzo (5 de mayo de 1685 – 2 de septiembre de 1686) Giuseppe Mosti (12 de febrero de 1690 – 29 de julio de 1692) Federico Caccia (5 de enero de 1693 – 13 de mayo de 1696) Giuseppe Archinto (13 de enero de 1696 – agosto de 1700)
Francesco Acquaviva d'Aragona (27 de marzo de 1700 – 17 de mayo de 1706) Antonio Felice Zondadari (28 de mayo de 1706 – 1709), expulsado; residió en Aviñón tres años. Giorgio Spinola (3 de julio de 1711 – 26 de mayo de 1713) Ruptura de relaciones diplomáticas Pompeio Aldrovandi (2 de enero de 1717 – 1720) Alessandro Aldobrandini (1 de julio de 1720 – 2 de octubre de 1730) Vincenzo Antonio Alemanni Nasi (23 de diciembre de 1730 – 26 de marzo de 1735) Pedro Ayala O.P. (9 de septiembre de 1735 – 7 de mayo de 1736)