Omaña es una comarca tradicional de la provincia de León, comunidad autónoma de Castilla y León, en España. Se trata de una comarca histórica sin reconocimiento administrativo. La capital tradicional de la comarca es Murias de Paredes, que era cabeza de partido judicial hasta entrado el . Omaña está formada por los municipios de Soto y Amío,Geográficamente, el municipio de Soto y Amío se encuentra a caballo entre Omaña y Luna. Murias de Paredes, Riello y Valdesamario. Aunque a veces el municipio Las Omañas se considera parte de Omaña, otros lo sitúan, por su carácter físico, en la ribera del Órbigo.
Etimología El topónimo «Omaña» —Oumaña en leonés— proviene, de acuerdo con la tradición, del nombre que los romanos dieron a los habitantes de esta zona: homus manium u «hombres dioses», por su dureza y resistencia; esta interpretación es dudosa, puesto que la expresión homus manium no es correcta en latín y no es consistente con otros topónimos con las mismas raíces. Otros análisis etimológicos más rigurosos desde los puntos de vista lingüístico e histórico, concluyen que el nombre de la comarca proviene de Aqua Mania o de Aqua Magna —«agua grande», río grande— que sería la antigua denominación del río que la atraviesa; es decir, el río prestó su nombre a la comarca y no al revés.
Geografía física thumb|300px|left|alt=Alrededores del municipio de Murias de Paredes, en Omaña|Montañas y valles configuran el paisaje en la comarca de Omaña Omaña se encuentra en una zona montañosa, en el límite sur de la cordillera Cantábrica y el límite noreste de los montes de León. Su condición de zona limítrofe entre dos sistemas montañosos y de transición entre los terrenos de la submeseta norte y la cordillera Cantábrica la dota de un especial interés.
Omaña está separada de la mayoría de las comarcas vecinas por cadenas montañosas. En el límite con Babia, al norte, se encuentran el Alto de la Cañada y la sierra de la Filera. Al sur limita con la Cepeda y Boeza, destacando las cumbres del Pozo Fierro, el Suspirón y Arcos del Agua. Al oeste y noroeste, el Fasgarón, el Nevadín, el Tambarón y Piedra Negra la separan de Laciana y la comarca del Alto Sil. Al este y al sureste, el terreno desciende más suavemente hacia la Comarca de Luna y la tierra de Ordás. La transición entre las elevaciones occidentales y los valles fluviales que se extienden hacia el sureste se produce por un conjunto de relieves de altitud media, formados por procesos de erosión antiguos y denominados «sierras pandas»; El Cueto Rosales se encuentra en uno de estos cordales, cerca del centro geográfico de Omaña, y desde su cima se avista la mayor parte de la comarca y sus límites.
La comarca comparte nombre con el río Omaña, que constituye su eje principal. Alrededor del valle del Omaña se disponen los diferentes valles que configuran la comarca, siguiendo la antigua red de fracturas hercínicas en dirección noroeste-sureste: El Valle Gordo, el Valle Chico, La Lomba y Valdesamario —ocupados por los ríos Vallegordo, Sabugo u Omañón, Negro y Valdesamario o Ponjos respectivamente— así como los valles estrechos de la vertiente norte del Omaña, todos ellos con un carácter físico propio. A poca distancia de la desembocadura del Valdesamario, el Omaña se une al río Luna en el municipio de las Omañas; aquí el valle fluvial se ensancha considerablemente y el terreno adquiere un carácter más pronunciado de llanura, considerándose ya parte de la Ribera del Órbigo.
Clima El carácter montañoso de Omaña determina en gran medida su clima, clasificado como mediterráneo continentalizado, con inviernos fríos y frecuentes heladas, y veranos cálidos y secos. La oscilación térmica anual ronda los 15 °C mientras que la diaria supera en ocasiones los 20 °C. Las precipitaciones se reparten de forma irregular a lo largo del año, siendo más escasas en verano y concentrándose al final del otoño, en los meses invernales y al principio de la primavera.
Según la clasificación climática de Köppen, Consultado el 29 de noviembre de 2012. la comarca se encuadra en la variante Csb, es decir, un clima de transición entre el clima mediterráneo(Csa) y el oceánico (Cfb), con la media del mes más cálido por debajo de los 22 °C pero superior a los 10 °C durante cinco o más meses, y caracterizado por temperaturas medias anuales por debajo de los 9 °C, precipitaciones cerca de los anuales, nevadas invernales y veranos secos. Los parámetros climáticos pueden resumirse de la siguiente forma:
Accesos
La carretera LE-493 atraviesa la comarca; pequeñas vías comarcales comunican este eje principal con las distintas poblaciones. Las rutas principales de acceso a Omaña son, por el este, la autopista AP-66 o la carretera CL-623 (León-Villablino), tomando la LE-493 en la población La Magdalena. Por el oeste, se alcanza desde Villablino, en la CL-631, por el puerto de la Magdalena.
El aeropuerto más cercano es el de León, a unos .
Geografía humana
Las poblaciones de Omaña son pequeñas y situadas a poca distancia entre ellas. Este tipo de población dispersa es común a toda la zona de la montaña de León. Cada valle cuenta con unas pocas aldeas, generalmente de tres a cinco, que se suelen agrupar bajo el mismo municipio. El número de poblaciones agrupadas en un municipio (o, antiguamente, un concejo) varía bastante. Por ejemplo, en el , la Lomba de Campestedo contaba con 7 localidades, mientras que en el Concejo de Omaña había 21. A lo largo de la historia, los municipios integrantes de la comarca han experimentado bastantes reorganizaciones. A finales del , Riello se convirtió en el municipio con mayor número de poblaciones, 31 en total, al fusionarse con él Campo de la Lomba y Vegarienza.
La sociedad en Omaña es fundamentalmente agraria. La administración de las diferentes unidades poblacionales de la comarca estaba tradicionalmente basada en el concejo abierto formado por los vecinos. Los concejos de aldea solían tener lugar en la entrada de la iglesia, convocados por un toque de campana especial. En estas reuniones se aplicaban las ordenanzas y los usos y costumbres del pueblo: se decidían cuestiones concernientes a la vecera de ganados, el uso de las tierras comunales y el agua de los riegos; se convocaban facenderas o «hacenderas» para el arreglo de caminos, fuentes y puentes; se juzgaban las contravenciones a las ordenanzas y se imponían multas.Las multas se pagaban en vino con frecuencia; he aquí un ejemplo tomado de las ordenanzas de Rosales:«Y también ordenamos que ninguna persona pueda apacentar bueyes ni otro ganado entre los panes, después que oscureciere, ni en prados ajenos, pena de media cántara de vino para el dicho Concejo». En las ordenanzas de los pueblos de los siglos XVII y XIX se daba una marcada primacía de los intereses colectivos sobre los individuales. Durante el la peculiar organización social de la comarca se fue perdiendo junto a los modos de subsistencia tradicionales, en retroceso por la baja rentabilidad de las explotaciones minifundistas en una economía moderna, y al consiguiente despoblamiento de la zona, que se acelera a partir de los años 60.
Demografía
La comarca contaba con casi 11 000 habitantes al empezar el . A partir de entonces la población empezó a emigrar, mayoritariamente a Argentina, Brasil y Venezuela al comienzo, y a Europa y otras regiones de España y de la provincia de León a medida que iba avanzando el siglo. El censo de 1986 ya contabilizaba solo 4000 habitantes y en 2011 no llegaban a 2400. La emigración ha conllevado no solo el despoblamiento de la comarca, sino también el envejecimiento de la población, ya que emigra principalmente la gente joven, lo cual dificulta las perspectivas de recuperación.
Geología
Una parte importante del terreno de la cuenca del Omaña está constituido por pizarras y esquistos precámbricos; en zonas del norte, noroeste y sur de la comarca se encuentran cuarcitas, areniscas y pizarras de origen cámbrico y ordovícico. El límite meridional entre rocas precámbricas y cámbricas transcurre por la línea imaginaria que une las poblaciones de Posada de Omaña e Inicio; en esta franja, se aprecia la formación de caliza de Vegadeo, con alta participación de carbonatos. La calizas y mármoles rojizos encontrados en Fasgar y Rosales corresponden a los niveles superiores de esta formación Asociados a esta formación se han hallado minerales de cobre y oro de reducido valor económico.
Dispuestos sobre las rocas más antiguas, se encuentran afloramientos del carbonífero en dos zonas: 1) al norte, en Manzaneda de Omaña y Sosas del Cumbral, posiblemente parte del depósito del periodo estefaniense que se extiende entre La Magdalena y Villablino 2) al sur, en el valle de Valdesamario; se puede destacar este último por la importancia económica de sus depósitos de carbón y por la presencia de un yacimiento de fósiles vegetales, descubierto en 2006.
Los depósitos glaciares son poco importantes, concentrándose cerca del Suspirón, en el Valle Gordo y en los límites occidentales de la comarca, donde los procesos glaciares han conformado los valles del Campo de Santiago y de Fasgarón y de Vivero, al pie del Nevadín. Un evento geológico destacable en la actualidad es la captura fluvial por la cuenca del Sil, que presenta mayor pendiente y tiene mayor capacidad erosiva; esto resulta evidente en el puerto de la Magdalena, y en el término de Murias de Ponjos, municipio de Valdesamario. El mismo fenómeno se observa en la cabecera del río Luna en Laciana.
Flora y fauna thumb|left|180px|El urogallo cantábrico, una especie amenazada en Omaña y Valdesamario Omaña forma parte de la reserva de la biosfera de los valles de Omaña y Luna. Parte de la comarca ha sido declarada como Lugar de Importancia Comunitaria, Espacio Natural y ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves).
En las cotas más altas se da la vegetación típica de matorral, abundando los piornos (escobas) y urces o brezos. Este tipo de vegetación tiende a ocupar las tierras centenales abandonadas. También son características de la zona las praderas de alta montaña (brañas) tradicionalmente dedicadas a los pastos. Los rebollos (Quercus pyrenaica) cubren grandes extensiones de terreno. En la zona de fondo valle abundan los chopos, negrillos y alisos. También son característicos de la comarca los abedulares.
Entre las especies animales se pueden mencionar los corzos, jabalíes, las águilas reales y halcones peregrinos, especies singulares como el lobo ibérico, el desmán ibérico, el alcaudón dorsirrojo y la perdiz pardilla, y especies endémicas de la montaña noroccidental, como la liebre de piornal. La trucha común abunda en el Omaña y también se encuentra en sus afluentes. Omaña es parte del territorio de dos importantes especies amenazadas: el oso pardo y el urogallo cantábrico. Aunque grandes extensiones de la comarca constituyen un hábitat idóneo para los urogallos, la construcción de parques eólicos es considerada como una importante amenaza para la recuperación de esta especie en la zona.
Economía La economía de Omaña se basa en la actividad agropastoril. La proporción de tierras labradas en los años 50, época donde aún se daba la tradicional economía de autoabastecimiento, era alrededor del 14% de la superficie comarcal. Estos terrenos se concentran en los alrededores de los núcleos de población. Los productos de la huerta (legumbres, berzas y patatas) se dedican principalmente al autoconsumo.
Antiguamente el lino se cultivaba para la confección de tejidos. Las linares se situaban en las tierras de regadío más fértiles, situadas al fondo de los valles. Las tierras de secano en las laderas se dedicaban al cultivo de los cereales, principalmente el centeno. A diferencia de las lineares y las huertas, divididas en minifundios,