thumb|right|170px|Antonio Correggio: Júpiter e Ío (Giove e Io, ca. 1531). Museo de Historia del Arte de Viena. thumb|Hermes, Ío (como ternera) y Argos, ánfora de figuras negras, 540–530 a. C., Staatliche Antikensammlungen, Múnich (Inv. 585). thumb|Ío, todavía con cuernos de ternera cuando llega a Egipto, es recibida por Isis, a la que fue asimilada. Fresco del Templo de Isis, Pompeya.

En la mitología griega, IoEn español, hoy la forma más extendida y recomendada es «Io» (sin tilde) siendo su pronunciación /Í-o/. Es más común en traducciones modernas y estudios académicos. Así aparece, por ejemplo, en el Diccionario de mitología griega y romana de Pierre Grimal y también en Mitología clásica de Antonio Ruiz de Elvira. La ortografía moderna del español tiende a escribirlo simplemente como Io, igual que otros nombres clásicos breves donde el hiato se sobreentiende. o ÍoLa forma «Ío» se usó mucho durante siglos en español —sobre todo en traducciones clásicas, manuales antiguos y obras del XIX y primera mitad del XX— porque los autores intentaban marcar explícitamente el hiato (Í-o) para evitar que se leyera como un diptongo. Por eso todavía aparece bastante en ediciones antiguas de mitología o filología clásica. No obstante la grafía Ío se puede utilizar en un contexto literario, clásico o arcaizante, para darle un matiz más tradicional. (en griego antiguo: Ἰώ, Iṓ) es un personaje recordado especialmente por ser una amante de Zeus que fue transformada en vaca. En castellano antiguo a veces su nombre es escrito como Ioo o Yoo. Hesíodo cuenta que la expresión proverbial de que «los juramentos que nacen por amor no atraen la cólera de los dioses si son quebrados»Esta atribución, atestiguada desde Hesíodo, es referida en varios autores, como en el escolio a Platón, El Banquete 183 lb; Hesiquio A 8771; o Pseudo-Apolodoro, Biblioteca mitológica II 1, 3 tiene su origen en este romance. Zeus, mintiendo, le había perjurado a su esposa Hera que no había tenido unión carnal con Io. Los antiguos conectaban a Io con la Luna.Eustacio de Tesalónica, comentario sobre Dionisio Periegetea, 92; Suda s.v. "Io", Hesiqiuio, s.v. "Io".

Familia y funciones

Ascendencia La doncella Io, ya desde los trágicos griegos, es referida como Ináquide (Ἰναχίς), esto es, hija del dios fluvial Ínaco, y por lo tanto era una ninfa náyade.Esquilo: Prometeo encadenado, 590; Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica, II 1, 3; Herodoto: Historias I, 1; Ovidio: Metamorfosis I 583. En esta variante su madre es entonces la oceánide Argía, también conocida por otros autores como Melia.Higino: Fábulas 145, 2 (Higino es el único autor en dar la filiación materna explícita de Ío cuando se la imagina como hija de Ínaco). En la versión más antigua, atestiguada por Hesíodo, era una mortal e hija de Pirén, a su vez hijo de Argos.Hesíodo: Catálogo de mujeres fr. 124 (West), citado en Hesiquio A 8771 y Herodiano II, 923, 7 Pero aún existieron algunas variantes más, siempre dentro de la estirpe de Ínaco o Foroneo. Así algunos la imaginaron como hija de Yaso, a su vez hijo de Argos y de Ismene, hija de Asopo.Pseudo-Apolodoro: Biblioteca mitológica II 1, 3 En esa variante la madre de Io y esposa de Yaso fue una tal Léucane.Escolio sobre Eurípides: Orestes, 932 Incluso una versión tardía la imaginaba como hija de Prometeo.Boccaccio: Genealogia deorum gentilium I, 19; en realidad Boccaccio se refiere a Io con el nombre de Isis (Iside).

Sacerdotisa de Hera De Io, natural de Argos, se dice que fue la primera sacerdotisa de Hera.Heródoro: Historias: II 59 ; Luciano: Diálogos de los dioses 3; Diodoro Sículo: Biblioteca histórica, I 13, 5: 25, 1; 96, 5. En el poema de la Forónida se habla del culto a Hera Argiva y de Calitía (Καλλίθυια) o Calítoe (Καλλιθόη), una hija de Piranto. Esta también fue precursora dentro de la tónica del poema pues se dice que fue la primera que adornó el pilar de la diosa.Forónida, fr. 4; cf. Pausanias, Descripción de Grecia, II 17, 5; Clemente de Alejandría, Stromateis I, pág. 151 Los estudiosos hipotetizan que esta confusión se debe en parte a las obras de Helánico, en donde se supone que Calitía, era hija de Pirén y nieta de Argos, en tanto que Ío era hija de Yaso y nieta de Tríopas. Ambas pertenecían, pues a la misma rama genealógica descendiente del epónimo Argos.Robert Loius Fowler: Early Greek Mythography (volumen 2), pág. 244 Otros más la comparan, dudosamente, con Caliciesa (Καλλιθύεσσα) la primera sacerdotisa de Atenea.Hesiquio de Alejandría sub Ὶὼ Καλλιθύεσσα; cf. Hesíodo, fr. 125; Caliciesa en mencionada en primer lugar en un escolio a Arato, Fenómenos, 161

Descendencia y consortes La versión griega nos dice que de la unión entre Zeus e Io nació Épafo, a orillas del río Nilo. Zeus había adoptado la forma de toro para cubrir a la muchacha.Esquilo: Las suplicantes, 291 ss No obstante se cree hipotéticamente que en el poema épico de la Danaida Io sería la madre de Dánao, probablemente en un relato en el que todavía no se hubieron añadido elementos no griegos en la historia de Io.Robert Loius Fowler: Early Greek Mythography (volumen 2), pág.299

Los autores romanos dicen que finalmente Io se casó con Telégono, rey de Egipto. No se conoce más información acerca de este Telégono ni de si esta unión nació descendiente alguno. Probablemente se trate de una variante de Telégono, un hijo de Proteo y Crisónoe,Conón: Narraciones 32 pues en las obras homéricas Proteo es citado como un rey de la isla de Faro.Odisea IV, 355 y 385.

Con el tiempo a Io se la convirtió en una figura desplazada y relacionada abstractamente con el extranjero. De esta manera se dice que Io (si es que se trata del mismo personaje) fue la primera ascendiente de la estirpe de los bizantinos, a través de Ceróesa, la hija que tuvo de Zeus en el lugar donde posteriormente se levantaría esta ciudad.Esteban de Bizancio, voz «Bizancio»; Procopio: De aed. I, 5 A Io, ya identificada como Isis, se la hace madre de Harpócrates o de Apis (ya confundido con Épafo). También hay otra versión, fuera de la mitología clásica, que dice que Io y Pico engendraron a Libia, en un mito para explicar la eponimia de las tierras líbicas.

Mitología

Versión de Apolodoro A esta Io, sacerdotisa de Hera, la sedujo Zeus, pero descubierto por la diosa, tocando a la muchacha la transformó en vaca blancaOvidio: Las metamorfosis, 1 611 ss; según Esquilo: Las suplicantes, 291 ss., fue Hera la que, para evitar que Zeus se uniera con Ío transformó a ésta en vaca, pero Zeus entonces adoptó la forma de toro. y juró que no se había unido a ella. Hera pidió la vaca a Zeus y le puso como guardián a Argos Panoptes. Argos ató la vaca a un olivo que había en el bosque de Micenas. Zeus encargó a Hermes que la robara, pero éste, como al delatarlo Hiérace no pudo hacerlo a escondidas, mató a Argos de una pedrada, por lo que recibió el sobrenombre de Argifontes («matador de Argos»).Hera recogió los múltiples ojos de Argos y los puso en las plumas del pavo real (Ovidio: Las Metamorfosis. 1 722-3). Otros dicen que a Hermes se le llamó Eriunio, «ladrón muy grande» (Etymologicum Magnum 374, 18). Entonces Hera envió un tábano en persecución de la vaca,Esquilo: Prometeo 589, 681; id. Las suplicantes. 308, 541 y 572; Virgilio, Geórgicas. 111 152-3. En Ovidio: Las metamorfosis 1, 725 SS., es una Erinis lo que Hera envía contra Ío. la cual primero se dirigió al golfo por ella denominado Jónico, luego a Iliria y, habiendo recorrido en monte Hemo, cruzó el llamado entonces estrecho Tracio y ahora, desde su paso, Bósforo («paso de la vaca»). Siguió hasta Escitia y la tierra Cimeria y, después de andar errante por varias regiones, atravesó a nado muchos mares de Europa y Asia hasta que, finalmente, llegó a Egipto, donde, recuperada su forma primigenia, dio a luz un hijo, Épafo, junto al río Nilo.Esquilo: Prometeo. 846 ss ;id. Las suplicantes. 313-315; Ovidio, Las metamorfosis. 1 748 ss.; Higino: Fábulas, 145 Hera pidió a los Curetes que lo ocultaran y ellos así lo hicieron. Zeus al saberlo aniquiló a los Curetes e Io salió en busca de su hijo vagando por toda Siria (pues le había sido revelado que allí lo criaba la esposa del rey de Biblos);En Plutarco (Moralia, Sobre Isis y Osiris, 375B) Malcandro es un rey de Biblos, cuya esclava fue Isis. Efectivamente, esta fue nodriza por cuenta de la reina de Biblos llamada Astarté, Saosis o, tal vez, Nemanús, en el curso de su búsqueda del cuerpo de Osiris. una vez encontrado Épafo, volvió a Egipto y se casó con Telégono, a la sazón rey de los egipcios. Erigió una estatua de Deméter, a quien los egipcios llamaron Isis —nombre con que también designaron a Io.Biblioteca mitológica II 1, 3

Versiones posteriores En la versión de la historia en la que Zeus transformó a Io, el engaño fracasó y Hera suplicó a Zeus que le regalara la novilla, a lo que este, no teniendo motivos para negarse, accedió. Compadecida de la desafortunada muchacha, Gea, la diosa de la tierra, creó la violeta (ἴον, íon), para que la vaca pudiera comer, creciendo así «de aquella de quien recibe su nombre», según una etimología popular incorrecta. Los distintos colores de la violeta (rojo, púrpura, blanco) cambiaban en función de la vida de Io: rojo para la doncella ruborizada, púrpura para la vaca, blanco para las estrellas.Geopónica VI, 22

El dios Zeus se le presentaba en sueños incitando a que le entregara su cuerpo en el lago de Lerna.Ovidio:, Las metamorfosis I, 588 y 589.

Texto español; trad. de Ana Pérez Vega, en el sitio de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes. Júpiter e Io (I) en Las metamorfosis, I, 567 - 623 (en el texto latino, 568 - 621): texto español en Wikisource. Argos en Las metamorfosis, I, 624 - 687 (en el texto latino, 622 - 688): texto español en Wikisource. Júpiter e Io (II) en Las metamorfosis, I, 712 - 748 (en el texto latino, 714 - 747): texto español en Wikisource. Las metamorfosis, I: texto latino en Wikisource. Cuando la joven le contó esto a su padre, Ínaco fue a consultar al oráculo, que le aconsejó que la expulsara de su casa o Zeus aniquilaría con su rayo a toda su estirpe. Ínaco obedeció y fingió no saber nada de su hija, pero al poco tiempo se arrepintió y envió a Cirno para que la buscase. Este llegó hasta el Quersoneso de Caria, y al no encontrarla se instaló allí por miedo a regresar sin cumplir su misión, fundó una ciudad y se convirtió en rey de parte del territorio.Diodoro Sículo V,60. Lo mismo ocurrió con Lirco, enviado también por Ínaco y que terminó habitando en Caria y casándose con la hija del rey Cauno.Partenio de Nicea, I.

Versión de Heródoto Según relata Heródoto en su obra Historias, los persas sostenían la tradición de que Io había sido raptada al subir a un barco mercante fenicio cuando, junto a otras mujeres, compraba mercancías. Los griegos, para vengar el rapto de Io, raptaron a su vez a la princesa Europa, hija del rey de Tiro, y después a Medea, hija del rey de la Cólquide. Posteriormente los troyanos raptaron a Helena de Esparta, lo que fue el detonante de la guerra de Troya. Sin embargo, Heródoto también menciona que los fenicios argumentaban que Io se fugó con los fenicios por voluntad propia, luego de haber mantenido relaciones con el patrón del barco fenicio y haber quedado embarazada. Estos raptos míticos eran considerados causa de la enemistad entre griegos y persas.Heródoto (2000 c. 430 A.C.]: Historia, Libros I-II, I 1-5, pp. 16-19. Editorial Gredos.

Texto español en Wikisource. Texto griego.

Mitología comparada