miniaturadeimagen|Fotografía de microscopía electrónica de barrido en la que se muestran varios equinocitos. Un equinocito (del griego, ἐχῖνος, «erizo» y κύτος, «célula») o célula de Burr es una forma anormal que adoptan los hematíes ante determinadas alteraciones fisiológicas. El equinocito tiene forma esférica, con pequeñas proyecciones que se disponen de forma regular a lo largo de su superficie, consecuencia de la presencia de espículas cortas. Se diferencian de los acantocitos en que estos últimos presentan espículas más largas y de distribución asimétrica.
Causas Los equinocitos pueden aparecer ante distintas afecciones, entre ellas, deficiencias en enzimas glucolíticas, ciertas hipovitaminosis, trastornos lipídicos, neoplasias hematológicas o enfermedades que afectan a órganos importantes en el metabolismo:
Enfermedad hepática. Hipofosfatemia. Hipomagnesemia. Uremia y enfermedad renal crónica. Neoplasia maligna diseminada. Deficiencia de vitamina E. Deficiencia de la piruvato cinasa. Deficiencia de la fosfoglicerato cinasa. Hiperlipidosis. Postransfusión temprana de glóbulos rojos. Síndromes mieloproliferativos.
En otras ocasiones, los equinocitos aparecen de forma reversible como consecuencia de las condiciones del medio en el que se encuentran, incluyendo el pH o el uso de ciertas sustancias químicas tales como la exposición al agente quelante EDTA.
Referencias
Bibliografía
Categoría:Histología patológica