El caso Turquesa fue un escándalo político español ocurrido en septiembre de 1934, en Asturias, antesala de la consiguiente Revolución de Octubre de 1934. El 11 de septiembre de 1934 la policía localizó un arsenal de armas y munición en la costa asturiana. Al parecer, de un buque mercante fondeado a unas millas de la costa asturiana, entre San Esteban de Pravia y Muros de Nalón, se introdujeron en la costa «miles de municiones y gran cantidad de armas» desde tres pequeñas embarcaciones. Las fuerzas de orden público descubrieron una camioneta averiada en la que se habían cargado parte de las armas, concretamente 12 fusiles y «116.000 cartuchos de mausser».Las armas del 'Turquesa', en el diario El Comercio, 28 de septiembre de 2009. En un primer momento, la policía detuvo a los 24 ocupantes de varias furgonetas para interrogarlos. Además detectó la presencia en los alrededores de varios dirigentes socialistas, como Ramón González Peña (cuyo hermano fue detenido) y Amador Fernández, alias "Amadorín", tesorero de la mina San Vicente. Ambos eran dirigentes del PSOE que no fueron detenidos por su condición de diputados.El episodio del Turquesa en la Revolución de Asturias - Octubre de 1934, por Antonio Mancera Cárdenas, en la web Benemeritaaldia.org, consultado el 10 de marzo de 2022. Tampoco fue detenido Indalecio Prieto, aunque estuvo cerca del incidente, como él mismo reconoció.David Ruiz (1988), p. 33. Y el empleo de la fuerza armada, si preciso fuera, tampoco fue rechazado formalmente por Indalecio Prieto para lograr que el PSOE se convirtiera en el principal soporte, aunque no único, de la República democrática. Tras el alijo hallado en el mercante Turquesa, tres importantes depósitos de armas —los almacenados en la Casa del Pueblo de Madrid, en la Ciudad Universitaria y en Cuatro Caminos, también en la capital— fueron descubiertos por la policía a mediados de septiembre de 1934.

El buque, rebautizado Turquesa tras haber sido comprado al armador José León de Carranza, transportaba un importante lote de armas que había sido adquirido al Consorcio de Industrias Militares por el empresario Horacio Echevarrieta, amigo de Prieto, alegando que iban a ser exportadas a Abisinia. Hacia las nueve de la noche del 10 de septiembre llegó el mercante frente a las costas de San Esteban de Pravia y se consiguieron descargar unas ochenta cajas de armas y municiones que fueron llevadas a tres camionetas propiedad de la Diputación Provincial de Asturias, cuya presidencia detentaba un socialista. Dos de ellas consiguieron llevarse la mercancía, pero la tercera no arrancó y fue sorprendida por los Carabineros.

Cuesta trabajo separar del caso Turquesa la coincidente creación de las Alianzas Obreras, órganos unitarios de la izquierda encabezados por el PSOE.En Córdoba, la Alianza Obrera y Campesina cerró su pacto el 30 de septiembre de 1934. En estas Alianzas se integraron pequeñas organizaciones proletarias, como Izquierda Comunista o el Bloque Obrero y Campesino, que eran las primeras que habían propuesto la idea de formar «alianzas antifascistas», pero no la CNT, y solo muy al final el reducido Partido Comunista de España, que hasta entonces las había combatido con dureza. Fue el único paso que dio Largo Caballero en busca de apoyos —en febrero de 1934 se entrevistó en Barcelona con Joaquín Maurín—, pero nunca contempló las Alianzas Obreras «como plataformas vertebradoras del movimiento revolucionario, sino simplemente como instancias de relación entre las organizaciones que pudieran facilitar el apoyo a la iniciativa socialista». Por otro lado, Largo Caballero nunca buscó el apoyo de los republicanos de izquierda. El caballerista Amaro del Rosal llegó a afirmar que «los republicanos producían ya aversión».

Detenidos

Ese mismo día 11 de septiembre fue detenido Valentín Álvarez Muñiz, vicepresidente de la Diputación Provincial de Oviedo, que fue puesto en libertad horas más tarde (la institución provincial estaba presidida por el diputado socialista Ramón González Peña). Al parecer, el gobernador civil de Asturias decidió, en represalia, destituir a todos los alcaldes socialistas de Asturias. Ese mismo día se convocó una huelga general en San Martín del Rey Aurelio y también hubo huelga en El Musel y en los depósitos de Aboño; además, se incautaron varias bombas en Sama. El gobernador civil rectificó y no destituyó a los alcaldes socialistas, sino que designó delegados gubernamentales en los ayuntamientos de la provincia en que gobernaba ese partido. El día de los hechos, Indalecio Prieto pasó unas horas en San Juan de Nieva y posteriormente en Avilés, como confesó el dirigente socialista más tarde.

A las pesquisas policiales para investigar el alijo del Turquesa se sumó la instrucción judicial abierta por el juez especial Sr. Alarcón, juez del Tribunal Supremo,El magistrado Sr. Alarcón conferencia con Samper y con el fiscal de la República, en el diario El Sur, 17 de septiembre de 1934, pág. 3. para aclarar el tráfico de armas. El 15 de septiembre se supo que habían sido localizadas dos motoras en Gijón «que participaron en el contrabando», detenidos sus dueños y algunos de los tripulantes de las embarcaciones. Asimismo, las fuerzas de orden público buscaban «seis toneladas de las 10 de carga que llevaba el 'Turquesa'». El diario ABC publicó que había sido detenido en relación con los hechos un importante hombre de negocios, Horacio Echevarrieta. Se argumentaba que el contrabando de armas, en el que aseguraba que había mediado el socialista Prieto, era «para la revolución en Portugal». El mismo día 16, este periódico se hacía eco del hallazgo de un depósito de armas en Sama. Al parecer, el empresario bilbaíno Echevarrieta encargó al Consorcio Nacional de Industrias Militares, siendo ministro de la Guerra Manuel Azaña, una partida de armamento destinado a ser vendido en Etiopía.AZAÑA, Manuelː Memorias políticas y de guerra, vol. I, Barcelona, Editorial Crítica, 1980, p. 85. Llegado el momento de abonar el importe, no lo pagó, y las armas quedaron almacenadas en el castillo de San Sebastián en Cádiz. La realidad era que el armamento iba destinado a propiciar un golpe de Estado contra Salazar en Portugal, pero nunca se hizo efectivo el pago.FARINHA, Luis, “Deportação e exílio”, en João MADEIRA (Ed.): Vítimas de Salazar. Estado Novo e Violència Política, Lisboa, A Esfera dos Livros, 2007, p. 210. En 1934 Horacio Echevarrieta pagó la deuda y el material bélico (18.000 kilos de armas, municiones y ametralladoras) fue transportado por el buque Turquesa hasta Oviedo para ser utilizado por los socialistas en la Revolución de Asturias.Jaime Cortesão, los Budas y el escándalo del caso Turquesa en la II República, por Margarita Ibáñez Tarín, en la web Conversacionsobrehistoria.info, consultada el 20 de marzo de 2022. La colaboración entre españoles y portugueses se cifró en la elaboración del denominado plan Lusitania para derrocar la dictadura salazarista en Portugal, pero la falta de puntos de apoyo en el interior de Portugal dieron al traste con los planes iniciales. PAULO, Heloisa, “O exiílo portugués no Brasil: Os Budas e a oposição antisalazarista”, Portuguese Studies Review, Lisboa, 14 (2006/7), pp.125-142. Las investigaciones por el caso Turquesa se saldaron con la detención del portugués Mouras Pinto, un exministro de Justicia al que se relacionó con el alijo. También fue detenido el 18 de septiembre el ingeniero Alfonso Castro. Se le acusaba de «hacer entrega de 100.00 pesetas con las que se retiró la primera extra del Consorcio de Armas Industriales, que sirvió para poner en marcha la expedición de armas». El día 21 informaba la prensa de que el empresario Horacio Echevarrieta había vuelto a declarar, lo mismo que el exdiputado cordobés Gabriel Morón, que se encontraba detenido e incomunicado en la Cárcel Modelo de Madrid.Manifestaciones del juez especial señor Alarcón. Confía en la discreción de los periodistas y en que no se interpreten mal sus palabras, en el diario El Sur, 20 de septiembre de 1934, pág. 3.

Alijos de armas El 18 de septiembre la policía localizó en las proximidades de la Ciudad Universitaria de Madrid una camioneta cargada de armas y explosivos. El conductor del vehículo era Isidro Suárez, encargado de un garaje de la calle Garcilaso, que confesó que había alquilado la camioneta para el transporte de las armas.Más detalles del hallazgo de armas en la Ciudad Universitaria, en el diario El Sur, 21 de septiembre de 1934, pág. 3.

El 19 de septiembre la policía practicó un registro en el domicilio de Fulgencio Ayala, chófer adscrito al PSOE, en calle Jaime Vera de Madrid. Según la policía, aparecieron 24 granadas de fusil, 2 granadas de mortero, una ametralladora, una caja de caretas antigás, 2 fusiles maüsser, dos cajas de cargadores, una caja de balas y numerosos paquetes con dinamita. Ayala fue conducido a la Dirección General de Seguridad.Interesantes manifestaciones del juez especial señor Alarcón, en el diario El Sur, 20 de septiembre de 1934, pág. 3.Noticias oficiales del hallazgo de armas en el domicilio de un chófer, en el diario El Sur, 20 de septiembre de 1934, pág. 3. También fue detenido el súbdito portugués Félix da Silva, al que se le intervinieron una decena de fusiles y un diario donde aparecía apuntado detalladamente el armamento entregado a las fuerzas sindicales y políticas socialistas.El señor juez Alarcón continúa sus actuaciones por el alijo de armas, en el diario El Sur, 28 de septiembre de 1934, pág. 3. Otros diarios informan de la detención del también súbdito portugués Alejandrino dos Santos.Un cañonero sale de El Ferrol para perseguir a un buque misterioso que se cree sea el "Turquesa", en el diario La Libertad, 28 de septiembre de 1934, pág. 6.

Igualmente tuvo un amplio eco en la prensa a mediados de septiembre de 1934 el hallazgo de armas en la Casa del Pueblo de Madrid. Entre las armas incautadas había «seis fusiles de la Fábrica de Armas de Oviedo».En los alrededores de Madrid es detenido un camión con armas y municiones. Los ocupantes de un coche sostuvieron intenso tiroteo con la fuerza pública, en el diario El Sur, 19 de septiembre de 1934, pág. 3. Todavía en agosto de 1935 aparecieron en una cueva de Sama (Asturias) 170 fusiles, mosquetones, 600 peines de ametralladoras, 2.000 cartuchos de dinamita y dos cajas completas de este explosivo.Importante hallazgo de armas y municiones, en el diario La Voz, 15 de agosto de 1935, pág. 7.

Registros Tras el alijo del Turquesa, se dispararon las alarmas y la Guardia Civil inició importantes batidas por diferentes puntos de la península.Registros en toda la provincia, en el diario El Sur, Córdoba, 22 de septiembre de 1934, pág. 1. En León, resultó muerto un hombre y otros dos fueron heridos por los disparos de las fuerzas de seguridad contra los ocupantes de un vehículo, creyendo que portaban armas de contrabando. En la prensa se puede leer el 20 de septiembre: La alarma social por las armas descubiertas era tal que el asunto ocupó un lugar destacado en las deliberaciones del Consejo de Ministros del lunes 17 de septiembre de 1934.Consejo de Ministros, en el diario El Sur, 18 de septiembre de 1934, pág. 3.

Estado de alarma

El sábado 22 de septiembre de 1934 el Consejo de Ministros autorizó al jefe del Gobierno a declarar el Estado de alarma en el momento oportuno por los movimientos políticos detectados y los alijos de armas hallados en distintos puntos del país en preparación de un movimiento insurreccional.Un voto de confianza al jefe del Gabinete y al ministro de la Gobernación para declarar el Estado de Alarma en momento oportuno, en el diario El Sur, 22 de septiembre de 1934, pág. 3. En efecto, el lunes 24 de septiembre la Gaceta publicaba la declaración del Estado de Alarma en todo el territorio nacional, incluidas las plazas de soberanía.Declaración del Estado de Alarma, en el diario El Sur, 24 de septiembre de 1934, pág. 3.

La CEDA, en el Gobierno