derecha|miniaturadeimagen|300x300px|El beso (1896), de apenas 18 segundos de duración contenía la que fue considerada como la primera escena de sexo en el cine (un apasionado beso), provocando la indignación general de espectadores, y líderes cívicos y religiosos, por ser "totalmente escandalosa, obscena y completamente inmoral." El sexo en el cine se refiere a la presentación de aspectos de la sexualidad humana en películas de cine. La presencia de cualquier forma de sexualidad en las películas ha sido motivo de álgidas controversias desde que el medio se empezó a desarrollar. Algunas películas que contienen tales escenas sexuales han sido criticadas por grupos religiosos o han sido prohibidas y/o sujetas a censura por parte de gobiernos. En países con sistemas de clasificación de películas, películas que contienen escenas de sexo suelen recibir una clasificación restringida. La desnudez en el cine puede considerarse sexual o no sexual.

Una película erótica es usualmente una película que tiene una cualidad erótica que puede crear sentimientos sexuales, así como una contemplación filosófica en relación con la estética del deseo sexual, la sensualidad y el amor romántico.

Escenas de sexo o eróticas pueden encontrarse en una amplia gama de géneros y subgéneros, y es típico que géneros que tienen componentes sexuales o eróticos incluyan el término "erótico" en su descripción, como es el caso de los dramas eróticos, los thrillers eróticos, las comedias sexuales, las películas de iniciación, los dramas románticos, entre otros. Escenas de amor, eróticas o no, han aparecido en las películas desde la época del cine mudo. Una película pornográfica, por otra parte, se refiere a una película de sexo que usualmente no pretende ningún mérito artístico. Escenas de sexo se han presentado en muchos géneros cinematográficos, si bien hay algunos en los que son infrecuentes. Muchos actores y actrices han hecho escenas de desnudos completos o parciales, o se han vestido y comportado de formas consideradas sexualmente provocativas según estándares contemporáneos en algún momento a lo largo de sus carreras.

Terminología El sexo en el cine puede distinguirse de las películas de sexo, término que usualmente se refiere a películas de sexo pornográficas y, a veces, a películas de educación sexual. También es necesario distinguirlas de la simple desnudez en el cine, si bien la desnudez ciertamente puede presentarse en contextos sexualizados. Por ejemplo, la desnudez en el contexto del naturismo normalmente se consideraría no sexual. Algunas personas distinguen entre "sexo gratuito" (o "innecesario") y escenas de sexo que se presentan como parte integral de la trama de una película o como parte del desarrollo de un personaje.

Las escenas de sexo son la característica principal de las películas pornográficas. En películas softcore (o "de porno blando"), la sexualidad es menos explícita. Las películas eróticas sugieren sexualidad, pero no contienen necesariamente desnudez.

Producción Con el objeto de minimizar riesgos y conflictos, y en tanto un actor o actriz puede sentirse vulnerable a la hora de filmar una escena de sexo, se acostumbra firmar acuerdos al respecto antes de la filmación. En ellos se negocian los términos específicos de cada escena de sexo, incluyendo detalles de las escenas de sexo y los alrededores de los estudios cuando serán rodadas las escenas de sexo. Tales "cláusulas de desnudez" son contratos escritos comúnmente empleados en películas y programas de televisión que tienen la intención de filmar escenas de desnudos o de sexo. Estos acuerdos pueden incluir descripciones muy detalladas, por ejemplo, qué tan desnudos deben estar los actores, e información sobre sus atuendos. Un acuerdo puede estipular que mientras se filme una escena íntima, solo pueden permanecer en el escenario personas relacionadas directamente con la escena o el material. Además, se estipula si se pueden tomar fotografías y, en caso afirmativo, si se utilizarán en la promoción de la película. El uso de dobles corporales, personas que reemplazan al actor o actriz, también está regulado, como lo están las consecuencias de que un actor o actriz acceda a hacer una escena de desnudo pero luego se retracte. Los acuerdos aplican también a las audiciones.

Para asegurar la seguridad física y psicológica de los actores y actrices que hacen parte en escenas de sexo, se fundó la Intimacy Directors International (IDI), una organización sin ánimo de lucro. Según las regulaciones de la IDI, ésta debe enviar un coordinador o coordinadora de intimidad para que trabaje con los actores y que se asegurará de lo siguiente:

De que todo el personal y actores y actrices sean conscientes del contexto de las escenas íntimas como parte de la historia De que tenga lugar una comunicación sobre las escenas íntimas entre los participantes y de que existan vías para denunciar el acoso, de llegar a ocurrir De que los actores y actrices den su continuo consentimiento para todas las escenas íntimas, De que todas las escenas íntimas se realicen de acuerdo con una coreografía previamente acordada, y de animar a actores y a actrices a demarcar el final de cada escena íntima con un momento para señalar la vuelta a la interacción en la vida real.

Las productoras pueden contratar a un coordinador o coordinadora de intimidad en las siguientes situaciones:

si la escena incluye sexo simulado o desnudez de cualquier tipo, y necesitan una cláusula de desnudez, entonces deben contratar a un coordinador de intimidad. si un actor o actriz necesita ayuda para manejar material sensible. si el director o directora precisa de ayuda para dirigir una escena de sexo. si la productora quiere hacer reglas específicas para que actores y actrices se sientan más seguros.

A partir de la década de 2010, las producciones de cine y televisión emplean cada vez más coordinadores de intimidad para garantizar el bienestar de los actores y actrices que hacen parte en escenas de sexo y ayudar a prevenir el acoso sexual y las violaciones al consentimiento.

Europa Pedro Almodóvar es un prolífico director español que ha incluido el erotismo en muchas de sus películas. El italiano Tinto Brass ha dedicado su carrera a llevar sexualidad explícita al cine mainstream. Sus películas también destacan por su erotismo amigable al feminismo. La cineasta francesa Catherine Breillat causó controversia al incluir escenas de sexo no simulado en sus películas Romance (1999) y Anatomy of Hell (2004). En Italia, el uso de la desnudez y fuertes temas sexuales se remonta a la época del cine mudo con películas como Los últimos días de Pompeya (1926). Lars von Trier, en Dinamarca, ha incluido escenas de sexo explícito/no simulado en algunas de sus películas, como Breaking the Waves (1996), Los idiotas (1998), Manderlay (2005), Anticristo (2009) y Nymphomaniac (2013). También es cofundador de la compañía cinematográfica Puzzy Power, una subsidiaria de su compañía Zentropa, con el objeto de producir películas pornográficas hardcore para mujeres. La vida de Adèle (2013) desató una tormenta internacional por su descripción franca de la sexualidad entre dos jóvenes mujeres, pero logró ganar la Palma de Oro, el mayor premio otorgado en el prestigioso Festival de Cine de Cannes en mayo de 2013. Love (2015) contiene muchas escenas de sexo explícitas no simuladas. La comedia negra finlandesa Dogs Don't Wear Pants (2019) brinda al espectador una inmersión en el mundo de tonos oscuros del BDSM.Mark Kermode: Dogs Don’t Wear Pants review – darkly humorous BDSM tale. The Guardian, 22 March 2020.

Estados Unidos miniaturadeimagen| Lorna (1964) fue la primera de las películas de Russ Meyer en la que el papel principal femenino, interpretado en esta película por Lorna Maitland, fue seleccionado sobre la base del gran tamaño de sus senos. La inclusión en el cine de cualquier forma de sexualidad ha sido motivo de controversia desde el comienzo del desarrollo del medio. Los besos en las películas, por ejemplo, inicialmente eran considerados por algunos como escandalosos. El beso (1896) contenía un beso, que se consideró una escena de sexo y que provocó la indignación general de los asistentes al cine, líderes cívicos y líderes religiosos, por ser "absolutamente impactante, obscena y completamente inmoral". Un crítico contemporáneo escribió: "El espectáculo del prolongado pastoreo en los labios del otro era ya suficientemente bestial en tamaño real en el escenario, pero magnificado a proporciones gigantescas y repetido tres veces es absolutamente repugnante". La Iglesia Católica pidió censura y reforma moral, en tanto los besos en público en esa época podían ser causal de enjuiciamiento. Quizás desafiando la justa indignación y "para darle vida a una película", la película fue seguida por muchas imitadoras, entre ellas El beso en el túnel (1899) y El beso (1900). Otros productores tomaron en cuenta las críticas, o intentaron esquivar el estándar, usando besos implícitos, que eran obstruidos de la vista justo en el momento en que los labios habrían de tocarse, por ejemplo, poniendo un sombrero frente al caras de los actores, o desvaneciéndose a gris justo cuando iba a ocurrir un beso, etc.

Mostrar escotes también creó controversia. Por ejemplo, el productor Howard Hughes mostró el escote de Jane Russell en The Outlaw (1943) y en The French Line (1953), hecho que se consideró objetable según el Código Hays debido a las "tomas de los senos en la bañera, el escote y la exposición de los senos" hechas por Russell a la vez que se consideró que algunos de sus vestidos escotados habían sido "diseñados intencionalmente para dar un efecto de peep-show sobre el busto más allá incluso del escote extremo". Ambas películas fueron condenadas por la Legión Nacional de la Decencia y se estrenaron solo en versiones recortadas.

La selección de actrices para ciertos papeles en función del tamaño de sus senos es controvertida y se afirma que tal práctica contribuye al fetichismo de senos, pero ha resultado ser una carta de atracción. Productores como Russ Meyer produjeron películas con actrices con senos grandes. Lorna (1964) fue la primera de sus películas en la que se seleccionó el papel principal femenino, interpretado por Lorna Maitland, en función del tamaño de sus senos. Los productores y exhibidores de la película fueron judicializados por obscenidad en varios estados de los EE. UU. Otras actrices de senos grandes empleadas por Meyer fueron Kitten Natividad, Erica Gavin, Tura Satana y Uschi Digard, entre muchas otras. La mayoría de ellas tenían senos naturalmente grandes y, ocasionalmente, ponía en el papel a mujeres en sus primeros trimestres de embarazo para aumentar aún más el tamaño de sus senos. El escritor y director William Rotsler dijo: "con Lorna, Meyer estableció la fórmula que lo hizo rico y famoso, la fórmula de personas filmadas a su máximo odio, máxima lujuria y máxima pesadumbre"., p.138

Blue Movie (1969), dirigida por Andy Warhol, fue la primera película erótica para adultos que incluía sexo explícito en recibir un amplio estreno en los cines de los Estados Unidos. Blue Movie es una película seminal en la Edad de Oro de la pornografía y, según Warhol, una importante influencia en la realización de El último tango en París (1972), drama erótico controvertido internacionalmente. Otra película explícita para adultos de ese período fue Mona la ninfa virgen (1970), que contenía una serie de escenas de sexo sin penetración no simuladas. A diferencia de Blue Movie, sin embargo, Mona tenía trama. Para evitar problemas legales, la película se proyectó sin créditos. El productor de Mona, Bill Osco, siguió produciendo otras películas para adultos, como Flesh Gordon (1974), Harlot (1971) y Alicia en el país de las pornomaravillas (1976).