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La ayuda militar internacional al Estado ucraniano por parte de varios países de Occidente comenzó abiertamente a partir de la invasión rusa de Ucrania en 2022. El valor de las armas y municiones entregadas ha oscilado entre 30 y 40.000 millones de euros cada año. Los principales donantes de armamento han sido los Estados Unidos, la Unión Europea, el Reino Unido y Canadá. En 2025, tras el inicio de la segunda presidencia de Donald Trump, Estados Unidos redujo su asistencia a cero mientras que los países de Europa Occidental tuvieron que aumentar su gasto considerablemente.
Bajo el concepto de "ayuda militar" no se incluyan ni la ayuda financiera directa al gobierno ucraniano ni la ayuda humanitaria ni el gasto en acoger refugiados ucranianos. Estas partidas han supuesto un desembolso adicional de entre 35 y 45.000 millones de euros anuales. Europa Reino Unido Durante al menos los primeros meses de la guerra, en 2022, estuvieron presentes en Ucrania militares británicos. Concretamente, el teniente general Robert Magowan de los Royal Marines reconoció la participación de 350 marines del 45.º Comando, que a principios de 2022 fue enviado a Kiev para participar en la evacuación de la embajada británica y regresó a Kiev en abril para proteger la embajada cuando el gobierno británico decidió restablecer su presencia diplomática en Ucrania. Según Magowan, «Durante ambas fases, los comandos apoyaron otras operaciones discretas en un entorno enormemente delicado y con un alto nivel de riesgo político y militar», lo que constituyó la primera admisión por los militares británicos de haber participado en operaciones especiales en Ucrania. Una misión de los comandos británicos revelada por el New York Times fue el escoltar a dos tenientes generales ucranianos hasta la frontera polaca en abril de 2022.
En marzo de 2024, Margarita Simonyan, redactora jefe de la cadena de televisión rusa RT, filtró a las redes sociales una conversación de alto secreto entre varios altos oficiales de la Luftwaffe alemana. En el curso de dicha conversación los oficiales alemanes afirman que hay soldados británicos sobre el terreno que ayudan en la recepción y asesoran a los ucranianos en las decisiones de bombardeo.
Unión Europea Con base en el Fondo Europeo de Apoyo a la Paz, el 28 de febrero de 2022 la Comisión Europea dispuso la creación de una célula encargada de coordinar la compra de armamento para sostener al gobierno ucraniano. La Comisión también decidió movilizar el Centro de Satélites de la Unión Europea (EU SatCen) para prestar servicios de inteligencia a Ucrania.
Para mayo de 2023, los Estados de la Unión habían comprometido ayuda militar, financiera y humanitaria a Ucrania por valor de 68.400 millones de euros, una cantidad muy similar a la de Estados Unidos.
En 2025, el nuevo presidente de Estados Unidos Donald Trump decretó el fin de las donaciones de armas estadounidenses a Ucrania. La respuesta europea fue pasar a comprar dichas armas a los fabricantes estadounidenses para entregárselas gratuitamente a Ucrania.
Norteamérica Canadá Canadá ha proporcionado apoyo militar y financiero a Ucrania de forma continua desde 2022, incluyendo armamento, vehículos blindados, equipos de entrenamiento y asistencia logística. La entrega de esta asistencia ha sido en general incondicional, sin estar ligada a negociaciones inmediatas o cese de hostilidades.
Canadá ha participado en el transporte de ayuda y en operaciones de apoyo logístico, en coordinación con aliados internacionales. Entre febrero de 2022 y febrero de 2024, Canadá comprometió aproximadamente 4 500 millones de dólares canadienses en asistencia militar directa, incluyendo armamento, vehículos blindados y equipos de entrenamiento.
Canadá también ha contribuido con asistencia económica significativa y ha participado en el transporte de ayuda a través de las Fuerzas Armadas, entregando millones de libras de material militar a Ucrania en coordinación con aliados. En diciembre de 2025, el gobierno canadiense anunció un compromiso adicional de 2 500 millones de dólares en ayuda económica a Ucrania, orientado a facilitar el acceso a financiación internacional.
La asistencia incluye armamento, vehículos blindados, entrenamiento de tropas y transporte logístico. Canadá ha participado en operaciones diplomáticas y humanitarias, incluyendo coordinación de envíos de ayuda y protección de ciudadanos en zonas de conflicto. La entrega de asistencia ha sido generalmente incondicional, sin estar vinculada a negociaciones inmediatas de cese de hostilidades.
Québec En Québec, algunos sectores del gobierno y de la sociedad han mostrado opiniones críticas sobre el gasto militar federal y sobre la estrategia canadiense frente al conflicto en Ucrania. Existe interés en enfoques con objetivos de negociación de paz y reducción de víctimas, más alineados con la política estadounidense.
Relación con Estados Unidos La diferencia de enfoque entre Canadá y Estados Unidos respecto a Ucrania puede generar tensiones de coordinación. Estados Unidos busca condicionar parte de su ayuda a avances en negociaciones de paz y reducción de víctimas, mientras que Canadá prioriza la entrega continua de asistencia militar. En Québec, la opinión pública y de algunos políticos podría favorecer la postura estadounidense, evidenciando un matiz regional en la política canadiense frente al conflicto.
México México ha tenido una participación diplomática y humanitaria relativa en el contexto de la guerra en Ucrania, principalmente enfocada en cuestiones políticas internacionales y protección de ciudadanos. El gobierno ha participado en esfuerzos diplomáticos y en la gestión de situaciones de emergencia. El gobierno mexicano colaboró en operaciones para evacuar ciudadanos latinoamericanos y ucranianos de zonas de conflicto, junto con otros países y organizaciones.
Estados Unidos La asistencia militar proporcionada por Estados Unidos a Ucrania ha incluido armamento, sistemas de defensa, entrenamiento de tropas y apoyo logístico. Desde el inicio de la invasión rusa en febrero de 2022 y hasta junio de 2025 esta ayuda militar representó 64 000 millones de euros, mayor que la de cualquier otro país. Además, Estados Unidos también ha proporcionado asistencia económica al gobierno ucraniano por valor de 47.000 millones y unos 3.000 millones de ayuda humanitaria a la población civil. En ocasiones, la entrega de asistencia militar ha sido condicionada o ajustada en función de decisiones legislativas o ejecutivas, incluyendo suspensiones temporales seguidas de reanudaciones con nuevos términos negociados.
Estados Unidos tiene desplegados militares en Ucrania desde abril de 2014 para la capacitación de las fuerzas armadas ucranianas. La administración Obama puso límites estrictos al envío de material e inteligencia a Ucrania. A partir de 2018, sin embargo, Donald Trump autorizó la primera entrega de armas al ejército ucraniano, antitanques Javelin.
Presidencia de Joe Biden miniaturadeimagen|Joe Biden visitando Kiev en febrero de 2023 tras la invasión rusa de Ucrania.En diciembre de 2021, el Departamento de Defensa de los Estados Unidos proporcionó a Ucrania 60 millones de dólares de ayuda militar inmediata. En febrero de 2022, Antony Blinken autorizó otros 350 millones de dólares.
En enero de 2022, la CIA estadounidense informó al gobierno ucraniano en detalle de los planes rusos de invasión. El personal de la CIA permaneció en Ucrania cuando el resto de la embajada fue evacuada, el 12 de febrero de 2022, para seguir recopilando inteligencia y pasándosela al gobierno ucraniano. Según fuentes ucranianas y estadounidenses, la CIA ha construido doce bases secretas a lo largo de la frontera rusa que constituyen el «sistema nervioso» de las fuerzas armadas ucranianas: transmiten información sobre objetivos rusos a bombardear, monitorizan los movimientos rusos y dan apoyo a sus redes de espías.
En febrero de 2022, la administración Biden se fijó tres objetivos en la guerra: 1) que Ucrania sobreviviese como país independiente, democrático y con libertad para integrarse en Occidente; 2) preservar la unidad entre EE. UU. y sus aliados; 3) evitar un conflicto directo entre Rusia y la OTAN. Que Kiev recuperase los territorios ocupados por Rusia no formaba parte de los objetivos.
En marzo de 2022, el presidente Joe Biden consiguió del Congreso autorización para entregar 13 600 millones de dólares en ayuda a Ucrania y en abril solicitó 33.000 millones más, al estar casi agotada la primera entrega. Las armas entregadas o prometidas incluyeron baterías de artillería guiada, blindados, artillería antiaérea, munición, etc. Era la primera vez que Estados Unidos entregaba armas ofensivas a Ucrania. Para agosto de 2023, el total de armas, asistencia financiera y ayuda humanitaria entregada por EE. UU. a Ucrania ascendía a de dólares.
A partir de abril de 2022, Estados Unidos estableció un centro de inteligencia en su base de Weisbaden (Alemania) desde la que la OTAN pasó a planificar y coordinar todos los lanzamientos de misiles y drones ucranianos así como sus ofensivas terrestres. Los estadounidenses se encargaban de identificar y seleccionar objetivos contra los que luego disparaban los ucranianos. Entre los ataques más sonados de 2022 destacan el hundimiento del Moskvá, el buque insignia de la Flota del Mar Negro de la Armada rusa, la destrucción de puentes de pontones rusos en Severodonetsk y los bombardeos del cuartel general del 58.º Ejército ruso de armas combinadas y del puerto de Sebastopol.
La siguiente escalada fue el envío por la administración Biden de cohetes guiados HIMARS a Ucrania. Todos los disparos se programaban desde Wiesbaden contra objetivos autorizados por Estados Unidos. Con el paso del tiempo, la administración Biden autorizó también la presencia de militares estadounidenses y agentes de la CIA en zonas de combate, así como bombardeos en el interior de Rusia.
En julio de 2023, el anuncio por la Casa Blanca de la entrega de bombas de racimo a Ucrania causó controversia porque la mayoría de la comunidad internacional prohíbe ese tipo de munición. Tras las derrotas ucranianas en su «contraofensiva de primera» y en la batalla de Bajmut, la administración Biden envió secretamente a Ucrania misiles de largo alcance ATACMS así como una treintena de militares estadounidenses a Kiev en misión de «consejeros».
Políticos estadounidenses han defendido la entrega de armas a Ucrania con el argumento de que crea empleo en Estados Unidos.
El día 17 de noviembre de 2024, según The New York Times y The Washington Post, Biden autorizó el uso de misiles estadounidense de largo alcance (ATACMS) en Ucrania. Sin embargo, esto no ha sido confirmado por la Casa Blanca o el Pentágono.
Tras la derrota demócrata en las elecciones presidenciales de 2024, la administración Biden abandonó todas sus líneas rojas en su apoyo al gobierno de Kiev; entre otras, autorizó bombardeos de largo alcance con inteligencia y armas estadounidenses en territorio ruso, envió minas antipersona, permitió que los militares estadounidenses estacionados en Kiev se estableciesen en el frente de combate e impuso severas sanciones a la industria energética rusa, incluyendo a 200 buques petroleros y a la producción y exportación de GNL. También insistió hasta el final en que Ucrania llamase a filas a todos los varones jóvenes de 18 a 25 años, medida que el gobierno ucraniano rechazó sistemáticamente.
Para marzo de 2025, el gobierno estadounidense había enviado armas a Ucrania por valor de 66 500 millones de dólares. La lista incluía 10.000 antitanques Javelin, 3.000 antiaéreos portátiles Stinger, tres baterías antiaéreas Patriot, 76 tanques, 272 morteros, 40 HIMARS, 20 helicópteros Mi-17 y más de 500 millones de balas y granadas.
Presidencia de Donald Trump miniaturadeimagen|300px|Discusión entre Trump y Zelenski en el Despacho Oval en febrero de 2025.