La bella señora Seidenman (Początek) es una novela del escritor polaco Andrzej Szczypiorski que plantea la problemática de la coexistencia de los pueblos polaco, alemán y judío frente a los crímenes colectivos cometidos en nombre de la nación, la ideología o la religión durante el .

La novela se centra en los años de la ocupación de Polonia por parte de los nacionalsocialistas, con referencias a la República Popular de Polonia, hasta la declaración de estado de guerra de Jaruzelski y contiene numerosas críticas a la Polonia de posguerra y la ideología comunista.

Para Szczypiorski, que ya era conocido por ser crítico con los comunistas, estaba fuera de discusión una publicación en Polonia, ya que fue internado el 13 de diciembre de 1981 durante el gobierno de Jaruzelski durante varios meses en las cárceles de Białołęka y Jaworze, cerca de Varsovia. También fue excluido de las publicaciones literarias oficiales. A causa de ello, el libro fue contrabandeado por el publicista Rafael F. Scharf a Londres y publicado por primera vez en 1986 en polaco por la editorial parisina Institut Littéraire. Recién en 1989 fue publicado de forma “oficial” en Polonia.

Początek (El comienzo) es el título original, pero la editorial consideró que resultaría difícil de comercializar: durante la búsqueda de un título alternativo, Margret Staemmler (la esposa de Klaus Staemmler, el traductor de la obra al alemán) tuvo la idea de resaltar una figura y así fue como se originó "La bella señora Seidenman", que se publicó con ese nombre en todos los países, fuera de Polonia y Noruega. La obra fue un gran éxito, especialmente en los países de habla alemana y fue traducida a más de veinte idiomas. Fue incluida por la editorial alemana Harenberg en el canon de literatura mundial. Szczypiorski dijo en una entrevista: «Si tan solo una persona se liberara de los fantasmas como resultado de mis libros y encontrara el camino hacia la paz interior, eso significa para mí que no he desperdiciado los muchos años de mi trabajo como escritor».

Estructura El libro se compone de 21 capítulos no titulados, que generalmente están centrados en uno o varios personajes.

Se trata fundamentalmente de tres historias: el encarcelamiento y liberación de la Sra. Seidenman, las actividades de Pawelek Kryński y el destino de la familia Fichtelbaum. Paralelamente se narran varias historias que están conectadas con las principales.

Capítulos y personajes:

El sastre Kujawski y el juez Romnicki Pawelek Kryński y Henio Fichtelbaum Irma Seidenman y Bronek Blutman Henio Fichtelbaum y la prostituta El sastre Kujawski y Pawelek Kryński Sor Weronika. Wladyslaw Gruszecki El juez Romnicki y el abogado Jerzy Fichtelbaum El doctor Korda y Johann Müller Wiktor Suchowiak, Jerzy/Josia Fichtelbaum y el Bello Lolo El sastre Kujawski Sturmführer Stuckler, Johann Müller e Irma Seidenman Pawelek/Elzbieta Kryński y Henio Fichtelbaum El ferroviario Filipek El abogado Jerzy Fichtelbaum El filólogo clásico Adam Korda Henio Fichtelbaum y Pawelek Kryński Blutman y Sturmführer Stuckler Profesor Winiar Sturmführer Stuckler Irma Seidenman, Adam Korda, Pawelek Sor Weronika. juez Romnicki, Miriam (Josia Fichtelbaum)

El tono narrativo es definido por una tercera persona, un narrador pasivo, externo a la historia y omnisciente (heterodiegético), que va relatando los acontecimientos desde una perspectiva distanciada. El narrador conoce la historia y la cuenta de forma imperturbable y con naturalidad, incluso aquellos episodios en los que se relatan sucesos trágicos.

Szczypiorski renuncia a una narración lineal y cronológica. A través del constante cambio de perspectiva, retrata a los actores en un marco temporal cambiante. La historia de Irma Seidenman es ejemplar: en un par de párrafos se describe su encarcelamiento en la Avenida Schuch durante la ocupación alemana, su expulsión de la administración pública en la década de 1960 y su futuro destino en París.Szczypiorski, Andrzej (1990), La bella señora Seidenman (Bożena Zaboklicka, trad.), Circe, p. 134 La descripción de los acontecimientos históricos tiene lugar desde la perspectiva retractiva de los protagonistas, al lector le son comunicadas solamente sus experiencias. El autor se concentra a menudo en la motivación y justificación moral de sus figuras. En el año 1996 Szczypiorski recibió la „Orden por le Mérite für Wissenschaften und Künste“. En su laudatio dijo Horst Fuhrmann: „El hace visible la vecindad de la generosidad y la depravación, y también revela al malvado perpetrador como un ser humano, como parte de nosotros”.

Argumento La trama comienza en Varsovia en la primavera del año 1943, durante la ocupación alemana. Si bien el título de la novela sugiere que la figura central es la Sra. Seidenman, en realidad el autor retrata a un grupo de personas de Varsovia que luchan por sobrevivir bajo el régimen de terror de los nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Los personajes representados, un caleidoscopio de la sociedad de la época, están vagamente conectados a través de las figuras clave, sobre todo la Sra. Seidenman, pero también Pawełek Kryński y el sastre Apolinary Kujawski, y muestran diversas facetas de la sociedad polaca. Para Szczypiorski están siempre en primer plano los destinos humanos, el miedo de las personas por su propia vida o la vida de sus semejantes, así como el intento de entender y comprender sus acciones, sean buenas o malas, ante una situación límite. Los protagonistas nunca son condenados como perpetradores, sino que se los ve como víctimas de las circunstancias e influencias políticas, ideológicas o religiosas.

Personajes Apolinary Kujawski es sastre, cose pantalones para los oficiales de la Wehrmacht y compra objetos de arte a conciudadanos empobrecidos y hambrientos como el viejo juez Romnicki, quienes a su vez adquieren alimentos con el dinero recibido. No tiene fines de lucro, sino que pretende entregar las obras a un museo cuando Polonia sea libre. Ha heredado la sastrería de Banjamin Mitelman, un judío que debió irse al gueto en 1940 y murió en 1942, cuyo hijo -el dentista Mieczylaslaw- es asesinado a tiros. Kujawski es una figura paradigmática en el microcosmos creado por Szczypiorski: un hombre sencillo pero con firmes principios morales. Se lo define como banal, presumido y vanidoso, tal vez insensato, pero con una clara conciencia del bien y del mal.Szczypiorski, Andrzej (1990), La bella señora Seidenman (Bożena Zaboklicka, trad.), Circe, p. 123

El juez Romnicki es un hombre que dice de sí mismo que «nunca renunciará a sus puros y a su dignidad... Es cierto que los puros se pierden irremisiblemente, pero el honor queda». Antes de la guerra ayuda a Kujawski a encontrar trabajo y al mismo tiempo deshacerse de sus prejuicios antisemitas. Cuando el abogado Fichtelbaum le pide que salve a su pequeña hija Josia, el juez accede a su pedido. Después de la guerra será enviado a una prisión estalinista, de donde será liberado como un hombre enfermo y débil en 1956, pero su memoria le permitirá conservar su dignidad y aceptar la muerte con serenidad,

Irma Seidenman, la bella viuda judía de un médico reconocido, tiene grandes ojos azules, cabello rubio y papeles falsos. Ha sobrevivido en la parte "aria" de la ciudad haciéndose pasar por Maria̕ Magdalena Gostomska, viuda de un militar polaco. Un día, Bronek Blutman, un informante de la policía judía, la reconoce en la calle. La entrega directamente a la Gestapo, denunciándola como judía. Su negación de los cargos y sus papeles no le sirven de nada ante la interrogación por parte del Sturmführer Stuckler. Durante el interrogatorio, aparece una pitillera con las iniciales "I. S.”: Fue el último regalo de su marido y no se ha desprendido de él por sentimentalismo. La Sra. Seidenman es encarcelada en el sótano de la Avenida Schuch, el famoso cuartel general de la Gestapo. Dos días después, Johann Müller va a ver al Sturmführer Stuckler. Es un ingeniero polaco de origen alemán de Lodz. Debido a su posición, los alemanes lo tienen en alta estima. Müller conoció al médico Seidenman brevemente, pero no a su esposa. Müller aparece ante Stuckler y afirma, mintiendo con éxito, que la Sra. Gostomska es una vieja amiga y que el arresto solo puede ser un error. Mientras trata de calmar al hombre de la Gestapo con diversos argumentos, Müller solo piensa en cómo se comportará la Sra. Seidenman, a quien no conoce en absoluto, cuando entre en la oficina de Stuckler. Pero Irma Seidenman reacciona con agudeza mental y actúa como si le conociere. La Sra. Seidenman puede dejar la prisión y Müller lleva a su "vieja amiga" del brazo a una confitería en Varsovia. Después de la guerra, la Sra. Seidenman ingresa a la administración pública polaca. Su escritorio está en el mismo edificio en la Avenida Schuch donde una vez había pasado una noche muy angustiosa en una celda. En 1968, 25 años más tarde de su primer estadía en el edificio, es despedida como resultado de las actividades antisemitas del gobierno. Se muda a París, que conoce de las visitas de antes de la guerra. Vive allí como una emigrante judío-polaca vieja y solitaria y frecuenta todos los días los mismos cafés de la Avenida Kléber.Szczypiorski, Andrzej (1990), La bella señora Seidenman (Bożena Zaboklicka, trad.), Circe, p. 127-136

Paweł Kryński es el hijo de un oficial polaco, tiene casi 20 años, pero parece mayor y más maduro. Su padre fue hecho prisionero de guerra por los alemanes. A veces negocia con objetos de arte. Busca la compañía de la Sra. Seidenman y la visita cuando ella lo desea, con el pretexto de ayudarla a organizar el patrimonio científico de su esposo. Está enamorado de ella. pero no le confiesa lo que realmente siente hasta mucho más tarde. Tiene una novia de su misma edad, llamada Monika. Colabora en el rescate de la Sra, Seidenman y ayuda a Henryk Fichtelbaum. La figura es identificable con Szczypiorski: tiene rasgos de su personalidad y una biografía similar similar a la suya. Participa en el Levantamiento de Varsovia y después de la guerra se niega a cooperar con los comunistas y trabaja en la oposición.

Henryk Fichtelbaum es hijo del abogado Jerzy Fichtelbaumun y viejo amigo de Pawel. Después de la invasión alemana, la familia Fichtelbaum, como todos los demás judíos de la ciudad, debe mudarse al gueto. Henryk no puede soportar la situación allí y huye. Con la ayuda de Paweł, se esconde en varios lugares de Varsovia y luego en el campo durante unos dos años. Más tarde retorna a Varsovia y al gueto, participando en el levantamiento.

Jerzy Fichtelbaum, el padre de Henryk, fue un conocido y respetado abogado antes de la guerra, no cree que él y su familia puedan sobrevivir al gueto y la ocupación alemana. Su esposa ya ha muerto. Tras la huida de Henryk del gueto, todo lo que le queda es su hija de cuatro años, Joasia. Fichtelbaum sabe que no podrá protegerla a largo plazo, por ello le ruega al juez Romnicki, a quien conoce de antes, que haga algo por ella. El juez organiza su rescate.