Valdemar IV Atterdag (el epíteto en danés significa Nuevo Día), (c. 1320 - 24 de octubre de 1375). Rey de Dinamarca (1340-1375). Era hijo y sucesor del rey Cristóbal II de Dinamarca.
Ascendió al trono siendo niño porque la nobleza se había rebelado y había depuesto a su padre (1326). Sin embargo, en 1330 tuvo que abdicar al regreso de este, pero debido a su repentina muerte se inicia un período de interregno, que termina cuando asciende nuevamente al trono en 1340. Era el hijo menor de Cristóbal II y pasó la mayor parte de su infancia y juventud en el exilio, refugiado en la corte del emperador Luis IV del Sacro Imperio Romano Germánico en Baviera después de las derrotas y muerte de su padre, sumado al encarcelamiento y muerte de sus dos mayores hermanos Eric y Otto de la mano de los Holsteiners. Aquí actuó como un pretendiente a la espera de una reaparición.
Tras el asesinato del conde Gerhard III por Niels Ebbesen y sus hermanos, Valdemar fue proclamado rey de Dinamarca en la Asamblea de Viborg (landsting) en el día de San Juan, 24 de junio de 1340, bajo el liderazgo de Niels Ebbesen. Por su matrimonio con Hedwiga, la hija de Eric II, duque de Schleswig, y con la herencia que le había dejado su padre, pasó a controlar aproximadamente una cuarta parte del territorio de Jutlandia, al norte del río Kongeå.
No estuvo obligado a firmar una enmienda como su padre había hecho, probablemente porque Dinamarca había estado sin rey durante años y nadie esperaba que el joven rey de veinte años de edad pudiera causar problemas a los grandes nobles como su padre lo había hecho. Pero Valdemar, que era un hombre inteligente y decidido, se dio cuenta de que la única manera de gobernar Dinamarca era conseguir el control de su territorio.
Ebbesen intentó liberar el centro de Jutlandia de los Holsteiners en el asedio del castillo de Sønderborg el 2 de noviembre de 1340, pero Ebbesen y sus hermanos fueron asesinados.
La hipoteca de Dinamarca
Bajo Cristóbal II, Dinamarca se declaró en quiebra y fue hipotecada en parcelas. Valdemar trató de pagar la deuda y recuperar las tierras de Dinamarca. La primera oportunidad llegó con el dinero de la dote de Hedwiga. La hipoteca en el resto del norte de Jutlandia se pagó con los impuestos recaudados de los campesinos que habitaban los dominios de Valdemar. Fue capaz de obtener el norte de Frisia en 1344, que se destina de inmediato a pagar la deuda del sur de Jutlandia, 7.000 marcos de plata. Los campesinos empezaron a enfurecerse debido a las constantes demandas de dinero por parte de la corona.
Valdemar se concentró posteriormente en Selandia. El obispo de Roskilde, que era dueño de castillo de Copenhague y la ciudad, se los cedió a Valdemar para proporcionarle una base segura en la cual se acumularan los impuestos provenientes del comercio a través del Estrecho de Øresund. Fue el primer rey danés en gobernar desde Copenhague, anteriormente una posesión del obispo de Roskilde. Valdemar fue capaz de capturar o comprar otros castillos y fortalezas hasta que pudo echar a los Holsteiners. Cuando se le acabó el dinero, se apoderó de los castillos de Kalundborg y Søborg por la fuerza.
En medio de esa campaña, se fue a Estonia a negociar con los caballeros teutónicos, que controlaban esa zona. Los daneses nunca habían emigrado allí en gran número, por lo que Valdemar cedió a cambio de 19.000 marcos la Estonia danesa, la provincia más lejana del lado oriental, lo que le permitió pagar parte de la hipoteca de Dinamarca, lo cual era más importante para él.
Alrededor de 1346, Valdemar IV inició una cruzada contra Lituania. El cronista franciscano Detmar von Lübeck señaló que Valdemar IV viajó a Lübeck en 1346 y luego regresó a Prusia junto a Erico II de Sajonia-Lauenburgo con el fin de luchar contra los lituanos. Sin embargo, la cruzada contra los lituanos concluyó en nada, ya que Valdemar realizó una peregrinación a Jerusalén (sin permiso papal).Janus Møller Jensen. Denmark and the Crusades. 2007 p.41 Tuvo éxito y fue nombrado Caballero del Santo Sepulcro en honor de su logro, pero fue censurado por el papa Clemente VI por no haber obtenido la aprobación previa para un viaje de tal índole.
A su regreso, Valdemar reunió un ejército y procedió en 1346 a recuperar el Castillo de Vordingborg, la sede principal de los Holsteiners. A finales de ese año, Valdemar pudo reclamar toda Selandia como suya. Hizo de Vordingborg su residencia personal, ampliando el castillo y construyendo la Torre del Ganso (“Gåsetårnet”) que se ha convertido en el símbolo de la ciudad. La reputación de Valdemar por su crueldad contra quienes se le oponían, hizo que muchos se lo pensaran dos veces a la hora de traicionarlo. Su política fiscal aplastó a los campesinos que no podían hacer otra cosa más que pagar. Hacia 1347, Valdemar había expulsado a los alemanes y una vez más Dinamarca era una nación.
Gracias al aumento de los ingresos, Valdemar estaba en condiciones de disponer de un ejército más grande y por medio de conjuras entró en posesión del castillo de Nyborg y el este de la isla de Fionia junto con las islas más pequeñas. Valdemar puso su atención en Escania que todavía estaba bajo el dominio del rey de Suecia, cuando un desastre golpeó a toda la región.
La plaga
En 1349, la peste bubónica (entonces conocida como la "Muerte Negra") llegó de forma inesperada. La tradición dice que la peste llegó a Dinamarca en un barco fantasma que varó en la costa del norte de Jutlandia. Los que iban a bordo fueron encontrados muertos con el rostro negro e hinchado, pero los hombres del puerto se quedaron el tiempo suficiente para arramblar con todo lo que había de valor dentro de la embarcación y, por lo tanto, introdujeron las pulgas que llevaban la enfermedad, transmitiéndola a la población. La gente comenzó a morir por miles. Durante los próximos dos años, la peste se extendió por toda Dinamarca como un incendio forestal. En Ribe doce parroquias dejaron de existir en una sola diócesis. Algunos pueblos se quedaron simplemente sin habitantes. Las cifras generales de la peste estiman que en 1349-1350 del 33% al 66% de la población de Dinamarca estaba infectada. Los habitantes de las ciudades sufrieron mucho más el agravamiento de la peste en comparación con la gente del campo, lo que llevó a que estos abandonaran masivamente las ciudades. A Valdemar no le afectó el padecimiento y aprovechó la muerte de sus enemigos para añadir una mayor cantidad de tierras a sus propiedades. Se negó a reducir los impuestos al año siguiente, aunque había menor cantidad de campesinos cultivando las pocas parcelas de tierra disponibles. Los nobles también sintieron una reducción en sus ingresos y, sumado a las enormes cargas fiscales, la situación se volvió insostenible. En los años siguientes hubo más levantamientos.Danmarks Historie II www.perbenny.dk
Adquisiciones finales
En 1354, el rey y los nobles se reunieron como el Danehof y llegaron a un acuerdo de paz. Los términos de la carta dice que el Danehof debía reunirse al menos una vez al año en el Día de San Juan, el 24 de junio. El viejo sistema establecido en 1282 fue reinstaurado y los derechos de cada estamento se fijaron acorde a lo establecido por la carta de Cristóbal II, que había anulado los poderes del rey.
Valdemar respondió formando un ejército y marchando por el sur de Jutlandia para hacerse con más territorios que los condes alemanes habían usurpado durante varios años. La rebelión se extendió rápidamente a través de Fionia y devastó los territorios restantes de los Holsteiners, tomando el resto de la isla. La carta resultó ser inútil porque el rey ignoró los términos estipulados y continuaron las rebeliones esporádicas. Ese mismo año se produjo una crisis monetaria que causó el pánico en todo el norte de Europa.Danmarks Historie II www.perbenny.dk
Hay un poema famoso, escrito por Jens Peter Jacobsen, que fue incluido en su obra Gurresange sobre la amante de Valdemar, Tove, quien fue asesinada por orden de la reina Hedwige. Sin embargo, la época a la que se remonta la saga al principio parece estar relacionada con su antepasado Valdemar I de Dinamarca.
En 1358, Valdemar regresó a Fionia para tratar de reconciliarse con Niels Bugge, otros nobles y dos obispos. El rey se negó a cumplir con sus términos, por lo que salieron disconformes de la reunión. Cuando llegaron a la ciudad de Middelfart para subir a un barco que los llevara a Jutlandia, los mataron los pescadores que habían contratado. El rey Valdemar fue culpado por este hecho, lo que causó que la gente de Jutlandia volviera a rebelarse en represalia y se pusieran de acuerdo con los nobles para apoyarse mutuamente en su lucha para restablecer los derechos que el rey había abolido.
Valdemar se concentró una vez más en Escania, que seguía estando bajo dominio sueco. Él príncipe Erico XII de Suecia se había rebelado contra su padre, el rey Magnus IV de Suecia, tomando Escania y otras partes de Suecia. El rey Magnus IV pidió apoyo a Valdemar prometiéndole el Castillo de Helsingborg si este le ayudaba a sofocar la rebelión del príncipe, pero este murió repentinamente y el rey Magnus intentó incumplir la promesa. No queriendo aceptar la insolencia del rey sueco, Valdemar cruzó el Sound con un ejército y obligó por la fuerza al rey Magnus a que renunciara a Helsingborg en 1360. Con la toma de Helsingborg, Valdemar empezó a dominar toda Escania. Puesto que Magnusal no contaba con tropas suficiente para defender Escania, tuvo que reconocer el dominio danés en la zona. Valdemar fue proclamado Señor de Halland, Blekinge y Escania.Danmarks Historie II www.perbenny.dk
La política exterior después de 1360
Valdemar podía hacer muy poco frente al creciente poder de la Liga Hanseática, que ya se había convertido en una gran potencia en la región. Incluso antes de que concluyera el pequeño conflicto con el rey Magnus, Valdemar había decidido atacar la isla sueca de Gotland, en concreto la ciudad de Visby que, según la leyenda, Valdemar odiaba porque había oído que cantaban canciones burlescas sobre él.
Formó un ejército de mercenarios y se embarcó para invadir la isla en 1361, dando comienzo a la guerra danesa-hanseática. Valdemar luchó con los nativos (principalmente milicias de campesinos), derrotándolos en dos batallas: una en Mästerby, donde murieron 1500 gotlandeses, y la otra contra la ciudad de Visby, en la que cayeron 1800 isleños. La ciudad se rindió, y Valdemar derribó parte de las murallas para hacer su entrada. Una vez en posesión de la misma, encargó tres grandes barriles de cerveza e informó a los gobernantes de la ciudad que si los barriles no estaban llenos de plata y oro dentro de los tres días siguientes, él le permitiría a sus hombres que saquearan la ciudad. Para sorpresa de Valdemar, los barriles ya estaban llenos para al anochecer del segundo día. Las iglesias fueron despojadas de sus objetos de valor y las riquezas fueron cargadas en buques daneses para ser llevadas posteriormente al Castillo de Vordingborg, la residencia de Valdemar. Valdemar añadió el título de "Rey de Gotland" a su lista de títulos. Pero su acción contra Visby, un miembro de la Liga Hanseática, tendría graves consecuencias en los tiempos venideros.