Milan Baroš (Valašské Meziříčí, Checoslovaquia; 28 de octubre de 1981) es un exfutbolista checo que jugaba como delantero.
En 2005 formó parte del equipo del Liverpool ganador de la Liga de Campeones de la UEFA 2004-05. Posteriormente, ganó en 2007 la Ligue 1 con el Olympique de Lyon, la FA Cup con el Portsmouth F. C. en 2008 y la superliga turca con el Galatasaray en 2012. También tuvo pasos por el Baník Ostrava, donde comenzó su carrera, y el Aston Villa, hasta que finalmente se retiró el 2020 tras su cuarto regreso al Baník Ostrava.
Oriundo de Valašské Meziříčí, jugó por el combinado adulto de República Checa en 93 oportunidades y anotó 41 goles, con lo que es el segundo máximo anotador de su selección por detrás de Jan Koller. Representó a su nación en la Eurocopa 2004, donde alcanzaron las semifinales y obtuvo la bota de oro tras marcar en cinco oportunidades. También participó en las ediciones de 2008 y 2012, además del Mundial de 2006.
Trayectoria
Primeros años De niño, Baroš jugó por distintos clubes juveniles en Vigantice y Rožnov pod Radhoštěm antes de integrar las juveniles del Baník Ostrava a los doce años. En 1998 debutó con su club en la Primera División de República Checa y prontamente se convirtió en parte del plantel regular. Dos años después, el 2000, ganó el premio al Talento del año en la ceremonia del Futbolista del año en la República Checa y durante la temporada 2000-01 fue descrito por la Czech News Agency como «posiblemente la mayor estrella de la liga checa».
Disputó su último partido por el club el 2 de diciembre de 2001 en la derrota por 1-0 contra el Viktoria Žižkov. En su primera etapa con el Baník Ostrava anotó 23 goles en 76 partidos.
Paso por Liverpool En Liverpool se unió a sus compatriotas Patrik Berger y Vladimír Šmicer tras firmar un contrato en julio de 2001 por una tasa no revelada, pero estimada por la BBC en 3,2 millones de libras esterlinas, y por un período que tampoco fue divulgado.
Debido a retrasos para obtener su permiso de trabajo, que finalmente consiguió en diciembre, no pudo trasladarse inmediatamente a Inglaterra. Tres meses después, el 13 de marzo de 2002, debutó oficialmente tras reemplazar a Emile Heskey en el empate 0-0 contra el F. C. Barcelona por la Liga de Campeones de la UEFA. Esos 16 minutos fueron los únicos que jugó tras su traspaso durante la temporada 2001-02.
El 14 de septiembre de 2002 debutó en la Premier League en un encuentro de visita contra el Bolton Wanderers, al que ganaron por 3-2 con dos goles suyos. Ganó su primer título profesional tras la victoria del Liverpool por 2-0 en la final de la Copa de la Liga ante el Manchester United. Baroš ingresó en el partido durante el segundo tiempo en reemplazo de Heskey, pero terminó por ser reemplazado cuando quedaba un minuto de juego por Gérard Houllier con la intención de ganar tiempo. «¿Qué puedo decir? Ganamos la copa y me sentí mal. No celebré apropiadamente. Estaba decepcionado. Tal vez esta sensación cambie el domingo», señaló al respecto. Hacia el final de la temporada 2002-03, en abril, marcó dos tantos en la visita al ya descendido West Bromwich Albion. Su primera temporada en la Premier League la finalizó con un total de 12 goles entre todas las competencias.
Un año después de su debut en la Premier League sufrió una grave fractura de tobillo tras una falta de Markus Babbel en un partido contra el Blackburn Rovers, en el cual también salió lesionado su compañero Jamie Carragher. Aquella lesión sufrida el 13 de septiembre de 2003 significó que tuviera que estar cinco meses fuera de las canchas, por lo que durante la temporada 2003-04 solo marcó dos goles. El primero de ellos fue en febrero de 2004 al Leeds United, mientras que el otro determinó la paridad 1-1 contra el Marsella en la Liga de Campeones. Al final de esa temporada, Baroš señaló que si Houllier se mantenía en el club después del verano de 2004, solicitaría estar en la lista de transferibles. Finalmente, Houllier dejó la institución y llegó en su reemplazo Rafael Benítez.
Llegó a la temporada 2004-05 como el máximo goleador de la Eurocopa 2004. Lo anterior, sumado a las ventas de Michael Owen y Emile Heskey, además de la lesión de larga duración del recientemente contratado Djibril Cissé, dejó al checo como la única referencia en el ataque. A pesar de que fue el máximo anotador del club en la temporada, con 13 anotaciones, y de convertir un triplete al Crystal Palace, en la final de la Copa de la Liga que perdieron contra el Chelsea el entrenador prefirió de titular a Fernando Morientes. En cambio, en la Liga de Campeones ingresó como titular y jugó un total de 85 minutos en el empate 3-3 en el tiempo reglamentario contra el A. C. Milan, al que finalmente vencieron en penales. Durante las celebraciones en el hotel, Baroš dejó caer el trofeo y le provocó una abolladura, la cual se decidió mantener. «Decidimos no repararla porque era parte del carácter de la copa», explicó al respecto el curador del museo del Liverpool Finalizó su temporada con 13 goles, con lo que fue el máximo anotador del club de manera compartida. Además, recibió su primera tarjeta roja durante el derbi de Merseyside tras una falta a destiempo sobre Alan Stubbs.
En junio de 2005, su exentrenador Gérard Houllier, quien entonces dirigía al Lyon, buscó al jugador para que firmara por su equipo. A pesar de que rechazó esta oferta, luego de disputar solo dos partidos como suplente al principio de la temporada 2005-06, finalmente dejó la institución con 27 goles en 106 partidos.
Aston Villa Baroš firmó un contrato por cuatro años con el Aston Villa por 6,5 millones de libras esterlinas. El club le entregó el dorsal número 10 a su llegada.
Solo necesitó diez minutos en su debut para anotar su primer tanto en el equipo en la victoria por 1-0 frente al Blackburn Rovers. En septiembre, jugó un rol crucial en la victoria contra el Wycombe Wanderers por la segunda ronda de la Copa de la Liga. Con el marcador 3-1 en contra tras el primer tiempo, poco después de reiniciadas las acciones marcó un descuento y recibió una falta penal que Gareth Barry convertiría en gol. Posteriormente entregó una asistencia al mismo Barry para su segunda conquista personal en el encuentro, que finalizó con un marcador de 8-3 tras siete tantos del cuadro villano durante el segundo tiempo, en la que fue su victoria más abultada en los últimos cuarenta años. El 19 de noviembre de 2005 armó la jugada para la apertura de la cuenta en el partido contra el Sunderland en circunstancias dudosas: realizó un pase de taco a pesar de que el balón «aparentemente había salido del campo» a Aaron Hughes, que centró para que Kevin Phillips marcara a su ex equipo. Más tarde, el mismo Baroš anotó en el encuentro, que finalizó 3-1 para el Villa.
Para el partido del Boxing Day contra el Everton tuvo una participación activa. A los 35 minutos abrió el marcador tras haber tocado el balón previamente, hecho que no fue cobrado por el árbitro que finalmente validó el tanto. Comenzó a celebrar el gol frente a la hinchada rival haciendo gestos de no poder escucharlos, lo que provocó que, en respuesta, tiraran proyectiles en su dirección. Más adelante, anotó su segundo tanto, el cuarto para el Villa, lo que le valió ganar el premio al «jugador del partido». Hasta ese momento, Baroš llevaba solo tres goles en una temporada descrita como «indiferente» por el periodista Glenn Moore de The Independent.
En enero de 2006 anotó un doblete contra el Port Vale por la cuarta ronda de la FA Cup, además del único gol del Villa en el empate 1-1 contra el Manchester City en los octavos de final. Hacia el final de la temporada, marcó otro doblete en el derbi contra el Birmingham City en Villa Park, lo que le valió un nuevo premio al «jugador del partido».
Tras no anotar durante los primeros compases de la temporada 2006-07, el nuevo entrenador del Aston Villa, Martin O'Neill, lo desafió a mostrar su valía antes del período de traspasos en verano. En diciembre de 2006, marcó su primer gol tras una sequía de ocho meses: un tanto a corta distancia en el empate 2-2 contra el Sheffield United. Luego, volvió a convertir en la derrota 2-1 contra el Manchester United en la FA Cup. Sin embargo, dejó el club en enero de 2007 tras solo anotar una vez en 17 partidos de liga esa temporada.
Olympique de Lyon y cesión al Portsmouth El 22 de enero de 2007, Baroš firmó un contrato de tres años y medio con el club francés Olympique de Lyon, donde se reunió con su exentrenador en el Liverpool, Gérard Houllier. El trato se gestó tras un intercambio con el Aston Villa por el noruego John Carew, que firmó en Inglaterra un contrato por tres años y medio. Dos días después de firmar debutó en el club tras ingresar desde el banco en la derrota por 2-1 contra el Girondins de Burdeos, la primera del equipo de local esa temporada, en la que se mantenían como líderes de la tabla. Participó en la Liga de Campeones de ese año al ingresar como suplente en la llave de ida contra la Roma, en que empataron 0-0. En la vuelta no participó en el encuentro, donde finalmente el Lyon resultó eliminado.
En mayo de 2007 lo acusaron de realizar gestos racistas hacia el camerunés Stéphane M'Bia durante un partido contra el Stade Rennes jugado el 18 de abril. Tras recibir constantes faltas de M'Bia, Baroš se tapó la nariz frente al jugador y agitó su mano como si quisiera quitar el mal olor. En el juicio por la polémica explicó que su gesto no tenía ninguna significación racista, sino que solo intentaba decirle a M'Bia que desapareciera de su vista y lo dejara solo. El tribunal disciplinario de la Ligue de Football Professionnel tomó el caso y estableció que Baroš era inocente de haber hecho actos racistas, pero finalmente lo suspendió por los tres partidos restantes de liga por conducta antideportiva. El final de la temporada dejó al Lyon como campeón de Francia, pero de todos modos el técnico Gérard Houllier dejó el club.
Anotó en el juego inaugural de la temporada 2007-08, un triunfo por 2-0 frente al A. J. Auxerre. Sin embargo, bajo el mando de Alain Perrin jugó significativamente menos, con solo seis participaciones en el once inicial y un total de tres goles en liga. A mediados de noviembre, Baroš reveló que la relación con el técnico estaba totalmente quebrada e insinuó que buscaba fichar por otro equipo.
En enero de 2008 aceptó ser cedido, con opción de compra tras terminar el período, al Portsmouth lo que restaba de la temporada. En su nuevo equipo tuvo un rol importante en la obtención de la FA Cup 2007-08. Recibió la falta penal que terminó por ser el único tanto de su club ante el Manchester United en cuartos de final y asistió a Nwankwo Kanu para anotar el gol decisivo contra el West Bromwich Albion en las semifinales, esto último aparentemente con una mano que no fue vista ni por el árbitro ni el asistente. Su último partido con la institución fue en la victoria sobre el Cardiff City en Wembley durante la final de la FA Cup, donde ingresó al minuto 87 en reemplazo de Kanu.
Finalizada la temporada disputó un total de dieciséis partidos, con siete apariciones como suplente, aunque sin convertir goles. Resultó ser uno de los pocos jugadores ausentes durante las celebraciones por la obtención de la FA Cup, lo que llevó a que se especulara que fue su último encuentro con el club. Terminada la cesión regresó al Lyon.
Galatasaray miniatura|250px|Baroš con la camiseta del Galatasaray durante 2011. En agosto de 2008 firmó por el campeón de Turquía, el Galatasaray, por 4,7 millones de libras esterlinas. Debutó en el club tras disputar los últimos quince minutos del partido contra el Kayserispor y anotó sus primeros dos goles en la primera ronda de la Copa de la UEFA, en la llave de ida contra el Bellinzona. Tres días después, en su primer encuentro de titular en la liga, anotó otro doblete en la victoria por 4-1 ante el Kocaelispor.