El idioma chino (, o / , ) es la denominación utilizada para referirse al conjunto de las lenguas siníticas, una rama de la familia lingüística sinotibetana. Aunque tradicionalmente se habla de «el chino» como si se tratara de una única lengua, las variedades siníticas presentan diferencias fonológicas, gramaticales y léxicas considerables y muchas de ellas no son mutuamente inteligibles en su forma hablada. En este sentido, desde una perspectiva lingüística, constituyen un conjunto de lenguas estrechamente emparentadas.
La variedad sinítica con mayor número de hablantes es el mandarín, que sirve de base al chino estándar, la forma estandarizada de la lengua utilizada oficialmente en la República Popular China, Taiwán y Singapur. El chino estándar recibe diferentes denominaciones según el territorio, entre ellas pǔtōnghuà (普通话 / 普通話) en China continental, guóyǔ (國語) en Taiwán y huáyǔ (华语 / 華語) en algunas comunidades chinas del Sudeste Asiático. En el uso cotidiano, especialmente fuera del ámbito lingüístico, los términos «chino» y «mandarín» suelen emplearse para designar esta variedad estándar.
Aspectos históricos, sociales y culturales El término «chino» La mayor parte de las veces el término «chino» se refiere al mandarín estándar o «pǔtōnghuà». A veces se usa el término «chino» para referirse propiamente al conjunto del sinítico, que abarca una amplia familia de lenguas estrechamente emparentadas,“Macrolengua china” también conocida académicamente como lenguas siníticas.
El mandarín estándar en China se denomina más frecuentemente hànyǔ / , aunque también se usan las denominaciones como huáyǔ / o Zhōngwén . Aunque existen otras denominaciones autóctonas para el idioma chino. En la República Popular China (RPC) se usa también el nombre hànyǔ / «lengua de los Hàn». Por otra parte, a la forma culta normalizada de la lengua se le llama normalmente pǔtōnghuà / “habla común” en la RPC, mientras que en Taiwán se le conoce como guóyǔ ‘lengua nacional’.
En español, por lo general, el término «chino» se refiere a la lengua estándar, aunque a veces se utiliza el término mandarín para referirse a esta cuando se la quiere distinguir de las formas dialectales. Las denominaciones «mandarín» o «pǔtōnghuà» deben usarse con cautela, ya que también pueden referirse a los dialectos mutuamente inteligibles que se hablan en el norte, centro y suroeste de China.
Chino estándar La forma estandarizada del chino hablado hoy es la «lengua general» (普通话 pǔtōnghùa), también llamada «idioma nacional» en Taiwán (國語 guóyǔ (AFI: [kwɔ̌ɥỳ])). Un tercer término para referirse a la lengua estándar es «idioma de Huaxia» (華語 / 华语 huáyǔ), utilizado sobre todo en Singapur, Malasia y otras zonas del Sureste asiático. En español es el mandarín estándar (标准官话, pinyin: biāozhǔn guānhuà (AFI: [pjɑ́ʊ̯ʈʂwə̀n kwánxwâ])), basado en el dialecto de norte, y la pronunciación de Pekín, Esta lengua se basa en principio en una variedad de mandarín hablado durante la dinastía manchú en Pekín.金道荣,2001,《清代带满腔满味的“满汉语”语言现象》,北京大学博士论文 Posteriormente, esta lengua fue adoptada como oficial de la República Popular China y de Taiwán, así como una de las cuatro lenguas oficiales de Singapur. También es una de las seis lenguas oficiales de la ONU.ONU
Hasta principios del había sido común el uso del chino clásico o más exactamente una forma de chino literario basado en el chino clásico (chino antiguo). Ese chino clásico, al igual que otras lenguas clásicas como el latín, difería notablemente de las variedades coloquiales o vernaculares del chino (similarmente, en Europa durante la Alta Edad Media muchos documentos se redactaban en latín y este difería notablemente de las lenguas romances usadas por las personas comunes).
Uso y estatus El porcentaje de utilización del mandarín estándar, el idioma/dialecto oficial de China continental, entre las personas de 15 a 29 años, es del 70,12% (en las ciudades y entre la población más educada el porcentaje es más alto). Sin embargo, con gente que tiene entre 60 y 69 años el porcentaje es del 30,97% (en 2007.) Esto refleja un vuelco importante en dos generaciones a favor de la lengua nacional estandarizada.
Existe un fenómeno bastante popular y es que los chinos usan dos dialectos o dos idiomas juntos, el estándar y otro materno. Mientras, los chinos en el extranjero usan más dialectos locales de su lugar de origen, normalmente de la costa sureste de China (Guangdong, Fujian, Zhejiang, Hainan), donde son bastante fuertes.李荣、熊正辉、张振兴,中国社会科学院语言研究所,《中国语言地图集》, 1987年
Lenguas siníticas
280px|thumb|El Atlas lingüístico de China reconoce 10 grupos dialectales en vez de los 7 tradicionales
Diversidad de las lenguas siníticas Las lenguas siníticas constituyen un conjunto de variedades lingüísticas estrechamente emparentadas que presentan una considerable diversidad interna. Tradicionalmente, muchas de estas variedades han sido denominadas «dialectos» del chino, tanto en la terminología occidental como en la tradición lingüística china, donde se emplea el término fāngyán (方言). Sin embargo, las diferencias existentes entre algunas de ellas son suficientemente amplias como para que no sean mutuamente inteligibles en su forma hablada, por lo que en la lingüística moderna es habitual tratarlas como lenguas o como grupos de variedades lingüísticas relacionados. El límite entre «lengua» y «dialecto» no depende exclusivamente de la inteligibilidad mutua y también intervienen factores históricos, políticos, culturales y sociolingüísticos.
Las variedades siníticas presentan diferencias notables en sus sistemas fonológicos, léxico y gramática, aunque comparten determinados rasgos históricos y tipológicos. La diversidad es especialmente evidente entre las principales agrupaciones tradicionalmente reconocidas, como el mandarín, el wu, el min, el yue (cantonés), el jin, el xiang, el hakka, el gan, el hui y el ping. La delimitación y el número de estos grupos varían según la clasificación lingüística empleada.
El mandarín constituye la agrupación sinítica de mayor extensión geográfica y número de hablantes y sirve de base para el chino estándar. Dentro de la propia área mandarín existe asimismo una considerable variación regional, por lo que las variedades locales no forman un bloque lingüísticamente uniforme.
La diversidad lingüística no impide, sin embargo, la existencia de una lengua estándar utilizada como medio de comunicación entre hablantes de distintas variedades. El chino estándar cumple esta función en gran parte del territorio de la República Popular China y también tiene un papel destacado en Taiwán, Singapur y las comunidades chinas de otros países. La coexistencia entre una variedad estándar y una variedad regional es habitual entre los hablantes de las lenguas siníticas.
El chino estándar como lengua común Ante la diversidad de las lenguas siníticas, el chino estándar constituye la principal variedad utilizada para la comunicación entre hablantes de diferentes regiones y variedades lingüísticas. Se basa en el mandarín, la agrupación sinítica de mayor extensión geográfica y número de hablantes, y toma como referencia principalmente las variedades del norte de China y la pronunciación de Pekín.
La lengua estándar recibe distintas denominaciones según el territorio. En la República Popular China se denomina pǔtōnghuà (普通话 / 普通話, «habla común»), mientras que en Taiwán recibe principalmente el nombre de guóyǔ (國語 / 国语, «lengua nacional»). En Singapur, Malasia y otras comunidades chinas del Sudeste Asiático también se utiliza el término huáyǔ (華語 / 华语). En español se emplean principalmente las denominaciones «chino estándar» y «mandarín estándar».
El chino estándar desempeña una función de lengua franca entre hablantes de las distintas variedades siníticas. En la República Popular China tiene carácter oficial y se utiliza como medio común de comunicación en todo el territorio, mientras que también posee carácter oficial en Taiwán y forma parte de las lenguas oficiales de Singapur. Asimismo, es una de las lenguas oficiales de las Naciones Unidas.
La generalización del chino estándar no ha supuesto la desaparición de las variedades regionales. Es habitual que los hablantes utilicen el estándar junto con otra variedad sinítica adquirida como lengua materna, especialmente en las regiones donde estas mantienen una fuerte presencia. Esta coexistencia permite combinar una variedad regional para la comunicación local y familiar con el estándar para la comunicación entre personas de diferentes procedencias.
La escritura como elemento común La escritura china ha desempeñado históricamente una importante función como elemento de comunicación entre hablantes de distintas variedades siníticas. Aunque estas pueden presentar diferencias considerables en su pronunciación, los caracteres chinos permiten representar por escrito muchos morfemas y palabras que están relacionados etimológicamente, aun cuando su pronunciación difiera entre unas variedades y otras. De este modo, la escritura proporciona un sistema gráfico compartido que trasciende parcialmente las diferencias fonológicas entre las lenguas siníticas.
Esta función común no implica, sin embargo, que los textos escritos sean siempre plenamente comprensibles para los hablantes de cualquier variedad. Las diferencias entre las lenguas siníticas no se limitan a la pronunciación, sino que también afectan al léxico y a la gramática. Algunas variedades poseen vocabulario propio y recursos gramaticales que pueden representarse mediante caracteres diferentes de los utilizados en el chino estándar. Por ello, la escritura china facilita la comunicación entre hablantes de distintas variedades, pero no elimina por completo las diferencias lingüísticas existentes entre ellas.
Históricamente, esta función unificadora estuvo reforzada por el empleo del chino clásico como lengua escrita. Hasta comienzos del siglo , el chino clásico y las formas de chino literario basadas en él fueron utilizados ampliamente en la administración, la literatura y otros ámbitos formales, con independencia de las variedades vernáculas habladas en las diferentes regiones. Al igual que ocurrió con el latín en Europa, esta lengua escrita difería considerablemente de las variedades coloquiales utilizadas en la comunicación cotidiana.
La existencia de una tradición escrita común contribuyó así a mantener un espacio cultural y literario compartido entre comunidades lingüísticas con formas habladas muy diversas. Esta función histórica se redujo progresivamente con la expansión de las formas escritas basadas en las lenguas vernáculas y, posteriormente, con la generalización del chino estándar.
Dialectos del mandarín 280px|thumb|right|Distribución geográfica histórica de los dialectos de habla de norte El bloque dialectal mandarín es el más extendido, en el centro, suroeste, noroeste y noreste de China, razón por la cual actualmente sirve de base para definir la lengua estándar. Debido a la importante extensión que alcanza este bloque dialectal existe variación regional.
Dentro del mandarín existe una gran variación fonológica, tanto en la fonología segmental como en la realización de los tonos. El siguiente cuadro reproduce algunos de los pronombres personales:Jerry Norman, 1988, p. 196
EstándarPekín Mandarín SEYángzhōu Mandarín NEXī'ān Mandarín SWChéngdū Mand. centralLíngbǎo 1.ª sing. «yo» uo3 o3 ŋə3 ŋo3 ŋɤ3 2.ª sing. «tú» ni3 liɪ3 ni3 ni3 ni3 3.ª sing. «él/ella» tha1 tha1 tha1 tha1 tha1 1.ª sg. gen. «mi» uo3 tə o3 tiɪ ŋə3 ti ŋo3 ni2 ŋɤ3 ti 1.ª plural «nosotros» uo3 mən o3 məŋ ŋə3 mẽ ŋo3 ni2 ŋɤ3 mɛ̃
Descripción lingüística Esta sección hace referencia al mandarín estándar. El resto de variantes son tratadas en los artículos correspondientes.
Fonología