El régimen de Quisling o gobierno de Quisling son nombres comunes que se utilizan para referirse al gobierno colaboracionista fascista liderado por Vidkun Quisling en la Noruega ocupada por Alemania durante la Segunda Guerra Mundial. El nombre oficial del régimen desde el 1 de febrero de 1942 hasta su disolución en mayo de 1945 fue Den nasjonale regjering («Gobierno Nacional»). El poder ejecutivo real fue retenido por el Reichskommissariat Norwegen, encabezado por Josef Terboven.
Dado el uso del término «quisling», el nombre «régimen de Quisling» también se emplea como término despectivo para referirse a regímenes políticos percibidos como gobiernos títeres traidores impuestos por una potencia extranjera de ocupación.
thumb|200px|Vidkun Quisling en la década de 1930.
Golpe de Estado del 9 de abril de 1940
Vidkun Quisling, Fører del partido Nasjonal Samling, intentó llevar a cabo un golpe de Estado contra el gobierno noruego el 9 de abril de 1940, el día de la invasión alemana de Noruega. El golpe fue espontáneo y tomó por sorpresa a las propias fuerzas alemanas, que ya se encontraban en estado de confusión tras el hundimiento del crucero pesado Blücher en el fiordo de Oslo y la huida del Gobierno Nygaardsvold. A las 19:32, Quisling se presentó en los estudios de la NRK e hizo una transmisión radiofónica proclamándose primer ministro y ordenando el cese inmediato de toda resistencia. Anunció que él y el Nasjonal Samling asumirían el poder porque el gabinete Nygaardsvold había «optado por la resistencia armada y huido rápidamente» [traducción propia]. Declaró además que era «el deber y el derecho del movimiento Nasjonal Samling asumir el poder gubernamental» [traducción propia].
De los ocho ministros anunciados por Quisling en su radiotale, solo tres —Hagelin, Hustad y Meidell— habían sido informados del golpe con antelación. Los cinco restantes reaccionaron con silencio total o distanciándose activamente del golpe. Al día siguiente, cuando el «gobierno» se reunió en el edificio del Storting, estaba compuesto únicamente por Quisling, Hustad, Meidell, Hans Wilhelm Scheidt —que había participado en la planificación del golpe— y un pequeño grupo de miembros activos del Nasjonal Samling.
Al día siguiente, el embajador alemán Curt Bräuer viajó a Elverum y exigió que el rey Haakon VII regresara a Oslo y nombrara formalmente a Quisling como primer ministro. Haakon intentó ganar tiempo y le dijo al embajador que los reyes noruegos no podían tomar decisiones políticas por su propia cuenta. En una reunión del gabinete más tarde esa noche, Haakon declaró que no podía en buena conciencia nombrar a Quisling como primer ministro porque sabía que ni el pueblo ni el Storting tenían confianza en él. Haakon afirmó además que abdicaría antes que nombrar un gobierno encabezado por Quisling. Elverum se encuentra a unos 140 kilómetros de Oslo, y el gabinete Nygaardsvold continuaba las negociaciones con los alemanes desde allí.
Quisling intentó que arrestaran al gabinete Nygaardsvold, pero el oficial al que dio la orden ignoró la arrestación. Los intentos de hacerse con el control de la policía de Oslo dando órdenes al jefe de policía Kristian Welhaven también fracasaron.Dahl 1999, p. 274. El golpe fracasó tras seis días, a pesar del apoyo alemán durante los primeros tres días, y Quisling tuvo que hacerse a un lado en las zonas ocupadas de Noruega en favor del Consejo Administrativo (Administrasjonsrådet). El breve período del gobierno de Quisling se caracterizó por una planificación deficiente e ineficacia que impidió la implementación de cualquier política concreta: entre otros intentos fallidos, trató sin éxito de prohibir el periódico comunista Arbeideren y de destituir al jefe de policía de Oslo.
El Consejo Administrativo fue formado el 15 de abril por miembros del Tribunal Supremo y contó con el apoyo de líderes empresariales noruegos, así como de Bräuer, como alternativa al Nasjonal Samling de Quisling en las áreas ocupadas.
Consejeros de Estado comisarios
El 25 de septiembre de 1940, el Reichskommissar Josef Terboven, quien el 24 de abril de 1940 había reemplazado a Curt Bräuer como máximo comandante civil en Noruega, proclamó la deposición del rey Haakon VII y del gabinete Nygaardsvold, prohibiendo todos los partidos políticos a excepción del Nasjonal Samling. Terboven nombró entonces a un grupo de 11 kommissariske statsråder ('consejeros de Estado comisarios') del Nasjonal Samling para asistirle en el gobierno de Noruega. Aunque los consejeros de Estado comisarios no constituían formalmente un gobierno, la intención de los alemanes era utilizarlos para preparar una futura toma del poder por parte del Nasjonal Samling.
Vidkun Quisling fue nombrado jefe político de los consejeros y todos los miembros del Nasjonal Samling debieron prestarle un juramento personal de lealtad. La mayoría de los consejeros trabajaron con diligencia para introducir los ideales y la política del Nasjonal Samling. Entre las medidas adoptadas durante este período figuran la introducción de la obligación de trabajo, reformas del mercado laboral, del código penal y del sistema de justicia, una reorganización de la policía y la introducción de ideales nacionalsocialistas en la vida cultural noruega. El 25 de septiembre de 1941, primer aniversario de su nombramiento, Terboven les otorgó el título de «ministros».
Proclamación del Gobierno Nacional
thumb|300px|La ceremonia de la Statsakt en la Sala de los Caballeros de la Fortaleza de Akershus, 1 de febrero de 1942. La sala fue decorada con el águila del sol del Nasjonal Samling y el Reichsadler nazi.
En 1942, tras dos años de administración civil directa por parte de los alemanes (que continuó de facto hasta 1945), Quisling fue puesto al frente de un gobierno colaboracionista, proclamado oficialmente el 1 de febrero de 1942 mediante la llamada Statsakt ('acto de Estado') en la Sala de los Caballeros (Riddersalen) de la Fortaleza de Akershus. El nombre oficial del gobierno era «Den nasjonale regjering» ('Gobierno Nacional'). Los ministros comisarios solicitaron formalmente a Quisling, en su calidad de Fører del Nasjonal Samling, que formara un gobierno nacional.
La ceremonia fue acompañada de una puesta en escena cuidadosamente planificada: la sala fue decorada con el águila del sol (solkorsørn) del Nasjonal Samling y el Reichsadler nazi, junto con banderas y estandartes. Representantes del Estado noruego nazificado estuvieron presentes junto con autoridades militares y civiles alemanas de ocupación. Esa misma noche se organizó un desfile de antorchas por Karl Johans gate, pasando frente al Grand Hotel, donde el nuevo ministerpresident y sus ministros recibieron las aclamaciones desde el balcón. El diario Aftenposten, fuertemente censurado y alineado con el Nasjonal Samling, tituló en primera plana al día siguiente: «1. februar 1942 større enn 17. mai 1814 — større enn 7. juni 1905» ('El 1 de febrero de 1942, más grande que el 17 de mayo de 1814 y más grande que el 7 de junio de 1905'), comparando la ocasión favorablemente con las dos fechas de independencia de Noruega.
La intención original de los alemanes había sido entregar la soberanía de Noruega al nuevo gobierno, pero a mediados de enero de 1942 Hitler decidió conservar el Reichskommissariat Norwegen civil bajo Terboven. Al gobierno de Quisling se le otorgó en cambio el papel de una autoridad de ocupación con amplias atribuciones. Quisling consideró la creación de su gobierno como «un paso decisivo en el camino hacia la completa independencia de Noruega» [traducción propia]. Sin embargo, tanto formal como efectivamente, la supremacía alemana sobre Noruega continuó inalterada: en la práctica, se concedió un mayor margen de maniobra al gobierno del Nasjonal Samling, mientras que la responsabilidad de la potencia ocupante en materia de derecho internacional y administración práctica se mantuvo intacta.
Gobierno colaboracionista (1942–1945)
thumb|300px|Quisling y ministros del Nasjonal Samling frente al Palacio Real de Oslo.
Con el establecimiento del Gobierno Nacional, Quisling, como ministerpresident, asumió temporalmente la autoridad correspondiente tanto al Rey como al Parlamento. El nuevo jefe de gobierno nombró a 13 ministros en total, y la primera reunión del consejo de ministros se celebró en el Palacio Real el 5 de febrero de 1942. En su declaración de investidura, el ministerpresident anunció que ostentaba la autoridad que según la Constitución correspondía al Rey. Quisling tomó el Palacio Real como sede de trabajo, se rodeó de una guardia personal (Førergarden) y pudo financiar directamente sus actividades desde el tesoro del Estado.
Aunque solo había asumido temporalmente la autoridad del Rey, Quisling hizo esfuerzos por distanciar su régimen de la monarquía exiliada. Tras mudarse al Palacio Real, volvió a usar el sello oficial de Noruega, pero cambió la inscripción de «Haakon VII Norges Konge» a «Norges rikes segl» ('Sello del Reino de Noruega').
Otros ministros destacados del gobierno colaboracionista fueron Jonas Lie (también jefe del ala noruega de las SS desde 1941) como ministro de Policía, Gulbrand Lunde como ministro de Cultura y Educación Popular, y el cantante de ópera Albert Viljam Hagelin, que fue ministro del Interior.
Una de las primeras acciones de Quisling fue restablecer la prohibición de entrada de judíos en Noruega, que anteriormente había formado parte del artículo 2 de la Constitución de 1814 y fue derogada en 1851.
Conflictos con la Iglesia y los maestros
Dos de las primeras leyes del régimen, la Lov om nasjonal ungdomstjeneste ('Ley sobre el servicio nacional de la juventud') y la Lov om Norges Lærersamband ('Ley de la Unión de Maestros de Noruega'), ambas firmadas el 5 de febrero de 1942, provocaron protestas masivas de los padres, graves enfrentamientos con los maestros y un conflicto creciente con la Iglesia de Noruega. Las escuelas fueron cerradas durante un mes y, en marzo de 1942, la policía noruega arrestó a unos 1.100 maestros y los envió a prisiones y campos de concentración alemanes; unos 500 de ellos fueron trasladados a Kirkenes como trabajadores forzados para los ocupantes alemanes. Estos conflictos fortalecieron la resistencia civil contra la nazificación de la sociedad noruega.
Relación con Alemania
Incluso tras la creación oficial del gobierno de Quisling, Josef Terboven siguió gobernando Noruega como un dictador, sin recibir órdenes de nadie salvo de Hitler. El régimen de Quisling era un gobierno títere, aunque Quisling aspiraba a la independencia y a la destitución de Terboven, algo por lo que presionaba constantemente a Hitler sin éxito. Su objetivo era poner fin a la ocupación alemana de Noruega mediante un tratado de paz y el reconocimiento de la soberanía noruega por parte de Alemania, aliar a Noruega con Alemania y unirse al Pacto Antikomintern, y tras la reintroducción del servicio militar obligatorio, que tropas noruegas lucharan junto a las potencias del Eje en la guerra.
Quisling también propuso una unión paneuropea dirigida, pero no dominada, por Alemania, con una moneda y un mercado comunes. Presentó sus planes a Hitler repetidamente en memorandos y reuniones, la primera vez el 13 de febrero de 1942 en la Cancillería del Reich en Berlín y la última el 28 de enero de 1945. Todas las ideas de Quisling fueron rechazadas por Hitler, que no quería acuerdos permanentes antes de que concluyera la guerra y que deseaba la anexión total de Noruega como la provincia más septentrional del Gran Reich Germánico. Sin embargo, en una reunión de abril de 1943, Hitler prometió a Quisling que una vez terminada la guerra, Noruega recuperaría su independencia. Se trata del único caso conocido en que Hitler hizo una promesa semejante a un país ocupado.
La palabra «quisling» se ha convertido en sinónimo de traición y colaboración con el enemigo en numerosos idiomas.
Reclamaciones territoriales