Harry Potter y las reliquias de la Muerte (título original ), es el séptimo libro de la serie literaria Harry Potter, escrita por la autora británica J. K. Rowling. El libro se publicó el 21 de julio de 2007, cerrando la serie que empezó diez años antes con la publicación de Harry Potter y la piedra filosofal publicado en 1997. Este último libro narra los acontecimientos que siguen directamente al libro anterior: Harry Potter y el misterio del príncipe —publicado en 2005—, y concluye con el enfrentamiento final, largamente esperado, entre Harry Potter junto a sus amigos, frente a lord Voldemort y los Mortífagos.
La editorial Bloomsbury publica Deathly Hallows en el Reino Unido, su país de origen. Esta edición y la estadounidense se lanzaron globalmente en 93 países. El libro rompió récords de ventas, convirtiéndose en el libro más rápidamente vendido de todos los tiempos. A las 24 horas de su publicación se habían despachado ya más de once millones de copias. El récord anterior, nueve millones en el primer día, lo había obtenido su predecesor.
La Editorial Salamandra, dueña de los derechos de publicación del libro en español, publicó el libro en América Latina, España y Estados Unidos el 21 de febrero de 2008. El mismo día se publicaron además las ediciones en catalán y gallego. Esta edición tuvo una tirada inicial de aproximadamente un millón y medio de ejemplares.
Argumento
thumb|left|150px|El misterioso símbolo que representa las reliquias de la Muerte. Harry Potter cumple la mayoría de edad, por lo que la protección mágica que tenía en casa de los Dursley se pierde. Después de que lord Voldemort intente tenderles una emboscada, asesinando a Ojoloco Moody, los tres protagonistas se refugian en La Madriguera, donde reciben la herencia que les dejó Albus Dumbledore: una snitch, el desiluminador, un libro de cuentos escrito en runas (Los cuentos de beedle el bardo, donde encuentran el cuento de las reliquias de la Muerte) y la espada de Godric Gryffindor que también les había sido dada en herencia en el testamento, pero el ministro de magia se niega a dárselas por no ser algo de lo que Dumbledore pudiera disponer. El trío, confuso, cree que estos objetos servirán en la búsqueda de los Horrocruxes —fragmentos del alma de Voldemort que deben ser destruidos para finalmente vencerlo—. En este lugar también se celebra la boda de Bill Weasley, donde observan en el colgante de uno de los asistentes, Xenophilius Lovegood, un extraño símbolo que se repetirá en distintas ocasiones. Tras un nuevo ataque por parte de los Mortífagos, que descubren el escondite, Harry, Ron y Hermione huyen al número 12 de Grimmauld Place.
Una vez allí, comienzan la búsqueda de los horrocruxes, que los obligará a transportarse y esconderse en distintos lugares del Reino Unido. Al quedarse sin pistas por dónde continuar, buscan ayuda en el señor Lovegood, que les explica que el símbolo que han encontrado repetidas veces representa las tres reliquias de la Muerte: la Varita de SaúcoEl nombre original Elder's Wand es un juego de palabras basado en la polisemia de la palabra elder que puede significar tanto el árbol saúco (madera del cual está hecha la varita mágica) como un adjetivo para «más anciano», «más viejo» o «de rango superior a otro». Véase En la traducción de varios idiomas esta dualidad se pierde. —la más poderosa del mundo—, la Piedra de Resurrección —una piedra capaz de revivir a los muertos— y la Capa de Invisibilidad, entregadas a tres hermanos que se encontraron a la Muerte en un camino. Según la leyenda, quien domine estos tres elementos se convertirá en el «señor de la muerte» y lograría la inmortalidad.
Más tarde, el grupo es capturado y llevado a la Mansión Malfoy, de donde consiguen escapar, averiguando además el paradero de otro Horrocrux. Tras obtenerlo, acuden a Hogwarts al descubrir que allí se esconde otro. Logran destruirlos y se inicia la batalla entre las fuerzas del bien y los magos oscuros. Mientras tanto, Voldemort asesina a Severus Snape, quien revela su verdadera lealtad —una incógnita que se mantenía a lo largo de la serie—. A raíz de las memorias que le lega este último, Harry aprende que él mismo es un Horrocrux, por lo que debe morir para derrotar al Señor Oscuro.
En la escena final, Harry se entrega dócilmente y es víctima de la maldición asesina. Sin embargo, no muere, sino que despierta en una suerte de limbo donde el espíritu de Dumbledore le explica que el Horrocrux en él había sido destruido. Además, le hace saber que al resignarse a morir y por ende perder el miedo a la muerte, se ha convertido en el verdadero «señor de la muerte» y justo dueño de las reliquias. Tras esto, el joven mago regresa al mundo real y reinicia la batalla, en la que Voldemort, esgrimiendo la Varita de Saúco, cae víctima de su propia maldición asesina ante la incapacidad de ésta de atacar a su verdadero amo.
El libro finaliza con un epílogo, en el que cuenta la historia de los protagonistas diecinueve años después de la Batalla de Hogwarts, ambientada en la Plataforma 9¾ de la estación King's Cross, cuando uno de los hijos de Harry Potter sube al Expreso de Hogwarts para asistir a su primer año escolar.
Antecedentes Elección del título Rowling anunció que había considerado tres posibles titulares para el libro. El 21 de diciembre de 2006, Rowling reveló el título final a través de un «ahorcado» de temática navideña en su sitio oficial y fue confirmado por la editorial poco después. Cuando se le preguntó acerca de los otros dos títulos descartados, Rowling mencionó Harry Potter and the Elder Wand y Harry Potter and the Peverell Quest —Harry Potter y la varita de saúco y Harry Potter y la búsqueda de los Peverell, respectivamente decantándose definitivamente por Harry Potter y las reliquias de la Muerte—.
Finalización del libro Rowling completó el libro mientras se hospedaba en el Hotel Balmoral de Edimburgo en Escocia, en enero de 2007 y dejó una marca en un busto de mármol de Hermes en su habitación que decía: «JK Rowling terminó de escribir Harry Potter and the Deathly Hallows en esta habitación (652) el 11 de enero de 2007». En declaraciones en su sitio web, ella dijo: «Nunca sentí esta mezcla de emociones extremas en mi vida, nunca soñé que podría sentirme con el corazón roto y eufórica al mismo tiempo». Comparó sus sentimientos mixtos con aquellos expresados por Charles Dickens en el prefacio de su edición de 1850 de la novela David Copperfield, «una tarea imaginativa de dos años de la cual —añadió— yo sólo puedo suspirar, intenta con diecisiete años, Charles...». Terminó su mensaje con «Deathly Hallows es mi favorito, y la manera más maravillosa de terminar la serie».
Cuando se le preguntó acerca de la publicación del libro próximo a venir, Rowling declaró que no podría cambiar el final incluso aunque lo quisiera. «El argumento de estos libros ha estado escrito durante tanto tiempo, y con seis libros ahora, todos ellos dirigen a una cierta dirección. Así que realmente no puedo». También comentó que el último volumen se relacionaba cercanamente con el libro anterior de la serie «casi como si fuesen dos mitades de la misma novela». Ha dicho que el último capítulo del libro fue escrito «alrededor de 1990» como parte de un trabajo muy preliminar de la serie.
Lanzamiento y promoción
Las siete preguntas de Scholastic ¿Quién va a vivir y quién va a morir? ¿Es Snape bueno o malo? ¿Reabrirá Hogwarts? ¿Quién termina con quién? ¿Dónde están los horrocruxes? ¿Será derrotado Voldemort? ¿Qué son las reliquias de la Muerte? thumb|200px|Muchas librerías se decoraron con motivos de la serie para promocionar el lanzamiento de la última entrega, como esta en Rochester, Estados Unidos. La editorial estadounidense Scholastic lanzó una campaña de marketing de varios millones de dólares y a la que dio el nombre There Will Soon Be 7 —traducido como «Pronto serán siete»—. La editorial construyó un autobús basado en el Autobús Noctámbulo de las novelas, que viajó por cuarenta librerías de Estados Unidos, y realizó un concurso basado en las siete preguntas sobre Las reliquias de la Muerte más debatidas entre los fanes.
La noche del 20 de julio de 2007, se celebró en el Museo de Historia Natural de Londres el lanzamiento de Las reliquias de la Muerte, con una firma de libros por parte de J.K. Rowling para 1700 invitados elegidos en un sorteo realizado por la editorial británica Bloomsbury, de los cuales 500 pudieron acudir a una lectura del libro realizada también por la autora. A su vez, Scholastic realizó un concurso idéntico para llevar a siete personas al evento.
En octubre de 2007, Rowling realizó una gira por Estados Unidos, donde se celebraron cuatro eventos similares al de Londres. Tres de ellos estaban dirigidos a los niños y se celebraron en el Teatro Kodak de Los Ángeles, en el Auditorio Central de Convenciones Ernest N. Morial de Nueva Orleans y en el Carnegie Hall de Nueva York, respectivamente, y el otro dirigido a los fanes en general, celebrado también en el Carnegie Hall y para el cual fueron sorteadas las mil entradas disponibles.
La traducción de la novela al español, junto con la gallega y la catalana, fue lanzada el 21 de febrero de 2008 a las 18:30 horas, con una tirada de un millón y medio de ejemplares —la mitad para Latinoamérica y los Estados Unidos y la otra mitad para España— y la celebración de fiestas y concursos en distintas librerías y centros comerciales.
Filtraciones thumb|200px|Cajas de libros de Las reliquias de la Muerte cuya venta había sido prohibida por la editora hasta la fecha de apertura estipulada. En un pedido público, Rowling solicitó a quienes consiguiesen información del contenido del último libro, no la divulgaran, con el objetivo de evitar echar a perder la experiencia a otros lectores. Para este fin, Bloomsbury invirtió 10 millones de libras en un intento de mantener el contenido de los libros seguros hasta el 21 de julio, fecha de la publicación. Arthur Levine, editor estadounidense de la serie, negó distribuir copias adelantadas para críticas de prensa, pero dos periódicos de ese país publicaron críticas de alguna forma.Hubo una especulación sobre si algunas tiendas romperían la prohibición y distribuirían copias tempranamente, ya que la pena impuesta para las instancias anteriores de la serie, era que ese distribuidor no podría vender el próximo título.
En la semana anterior al lanzamiento, un número de textos afirmando ser filtraciones genuinas aparecieron en distintos formatos. El 16 de julio, un conjunto de fotografías representando todas las 759 páginas de la edición estadounidense se filtró en internet y fue transcrita completamente antes de la publicación oficial del libro. Las fotografías aparecieron más tarde en sitios web y en redes p2p, llevando a Scholastic a solicitar una orden de comparecencia con el objetivo de identificar una fuente. Esto representó el fallo de seguridad más serio en la historia de la serie. Rowling y su abogado admitieron que hubo filtraciones en línea que eran genuinas. Las críticas publicadas tanto en The Baltimore Sun como en The New York Times el 18 de julio de 2007 corroboraron muchos de los elementos de la trama de estas filtraciones, y un día antes de la publicación, The New York Times confirmó que la filtración principal que circulaba era real.