miniaturadeimagen|Cuatro modelos típicos de combustible flexibles de fabricantes brasileños, popularmente conocidos como autos "flex", aquello ocurrió en cualquier hibrido de etanol (E100) y E20-E25 gasolina. La flota de vehículos de combustible flexible en Brasil es el más grandes en el mundo. Desde su introducción al mercado en 2003, un total de 30.5 millones de coches de combustible flexible y camiones de carga ligera estuvieron registrados en el país, y por encima de 6 millones de motocicletas de combustible flexible, ambos por marzo del 2018. La participación de mercado de coches de combustible flexible y los camiones comerciales de carga ligera representaron 88.6% de todas inscripciones de carga ligera en 2017. Había por encima de 80 modelos de autos y camiones de carga ligeralos disponibles en el mercado fabricados por 14 fabricantes importantes, y cinco modelos de motocicletas de combustible flexible disponibles al mes de diciembre del 2012.

Los vehículos brasileños de combustible flexible están optimizados para correr en cualquier mezcla de E20-E25 gasolina y hasta 100% combustible de etanol hidratado (E100). Los vehículos flexibles en Brasil están construidos con un tanque de gasolina pequeño para iniciar el motor en frío cuando las temperaturas caen abajo  °C (59 ). En 2009 fue lanzada una nueva generación de motores flexibles la cual eliminó la necesidad del tanque de gasolina secundario.

Según dos diferentes estudios de investigación que se realizaron en 2009, el 65% de los vehículos de combustible flexible registrados uso regularmente combustible de etanol, y el uso sube a 93% en los propietarios de autos flexibles en São Paulo, que es el principal estado productor de Etanol donde los impuestos locales son más bajos, y los precios más competitivos que la gasolina. Aun así, a raíz del alza de los precios de etanol causada por la crisis de industria de etanol brasileña que empezó en 2009, para el mes de noviembre del 2013 sólo el 23% de los propietarios de vehículos flexibles utilizaban etanol regularmente, una reducción del 66% comparado con el 2009.

Historia derecha|miniaturadeimagen|El VW Gol 1.6 Total Flex brasileño del 2003 fue el primer carro de combustible flexible capaz de correr en cualquier mezcla de gasolina y etanol. Después de la crisis de aceite del 1973, el gobierno brasileño hizo obligatorio el uso de etanol mezclado con gasolina, y en el año 1979 se lanzaron los autos que funcionaban sólo con etanol (solo E100), después de probar varios prototipos de cuatro diferente productores de coches. Ph.D. Dissertation Thesis, pp. 81-82 los productores de vehículos Brasileños modificaron los motores de gasolina para que pudieran funcionar con las características del etanol y los cambios incluyeron proporción de compresión, cantidad de combustible inyectado, sustitución de materiales que se corroerían por el contacto con etanol, uso de bujías más frías capaces de disipar el calor debido a temperaturas de llama más alta, y un sistema de inicio frío auxiliar que inyecta gasolina de un tanque pequeño en el compartimento de motor para ayudar a iniciar el motor cuándo está frío.

La tecnología de combustible flexible empezó a ser desarrollada sólo por el final de la década de 1990 por ingenieros brasileños y en marzo del 2003 Volkswagen de Brasil lanzó en el mercado el Gol 1.6 Total Flex, el primer vehículo comercial de combustible flexible capaz de correr en cualquier mezcla de gasolina y etanol.

Tecnología miniaturadeimagen|Típico motor de combustible flexible brasileño con embalse de gasolina secundaria para iniciar el motor en frío en temperaturas abajo 15 °C. El coche brasileño de combustible flexible está construido con un motor de etanol preparado y un tanque para ambos combustibles. El envase de gasolina pequeño para empezar el motor con etanol puro en clima frío, utilizado vehículos más antiguos que funcionaban sólo con etanol, se mantuvo en la primera generación de coches de combustible flexible brasileños, principalmente para usuarios de las regiones centrales y del sur, donde las temperaturas de invierno normalmente caen abajo15 °C (59 F). Una generación de motor flexible fue lanzada en el año 2009 que permitió que se removiera el envase de gasolina secundario.

Una innovación clave en la tecnología flex brasileña fue evitar la necesidad de un sensor dedicado adicional para monitorear la mezcla de etanol y gasolina, lo que hizo que los primeros vehículos estadounidenses de combustible flexible M85 fueran demasiado costosos. Esto se logró a través de la sonda lambda, que se utiliza para medir la calidad de combustión en motores convencionales, también se requiere para decirle a la unidad de control del motor (ECU) qué mezcla de gasolina y alcohol se está quemando. Esta tarea se realiza automáticamente a través de un software desarrollado por ingenieros brasileños, denominado "Software Fuel Sensor" (SFS), que se alimenta con datos de los sensores estándar ya integrados en el vehículo. La tecnología fue desarrollada por la subsidiaria brasileña de Bosch en 1994, pero fue mejorada e implementada comercialmente en 2003 por la subsidiaria italiana de Magneti Marelli, ubicada en Hortolândia, São Paulo. Una tecnología similar de inyección de combustible fue desarrollada por la filial brasileña de Delphi Automotive Systems, y se denomina "Multifuel", con base en una investigación realizada en su planta de Piracicaba, São Paulo. Esta tecnología permite que el controlador regule la cantidad de combustible inyectado y el tiempo de encendido, ya que el flujo de combustible debe reducirse y también debe evitarse la autocombustión cuando se usa gasolina porque los motores de etanol tienen una relación de compresión de alrededor de 12: 1, demasiado alta para gasolina.

Los motores brasileños flexibles se están diseñando con relaciones de compresión más altas, aprovechando las mezclas más altas de etanol y maximizando los beneficios del mayor contenido de oxígeno del etanol, lo que resulta en emisiones más bajas y mejora la eficiencia del combustible. La siguiente tabla muestra la evolución y mejora de las diferentes generaciones de motores flex desarrollados en Brasil. Comparación de rendimiento de varias generaciones de brasileños flex-motores de combustible(cambio de espectáculo de los Porcentajes en rendimiento cuando comparado con utilizar gasolina)AñoProporción de compresión del motorCapacidad del motorTorque del motorMejora de eficacia del combustibleInyección de gasolina sistema de inicio frío20039.0:1 a 10.5:1 +3% +2% -25 a -35%Sí200611.0:1 a 12.5:1 +7% +5% -25 a -30%Sí200812.0:1 a 13.5:1 +9% +7% -20 a -25%NoFuente: Joseph (2007) en La Sociedad Real (2008), "biocombustibles Sostenibles: perspectivas y retos". Policy Document 01/08, pp. 35-36 - Click on the right upper box to download the report in PDF format. derecha|miniaturadeimagen|El Honda Civic Flex brasileño 2008 tiene acceso exterior al tanque de depósito de gasolina secundario desde el exterior, que se muestra con la flecha en el lado frontal derecho. Los autos flex brasileños son capaces de funcionar solo con etanol hidratado (E100), o solo con una mezcla de gasolina con 20 a 25% de etanol sin hidratar, o con cualquier combinación arbitraria de ambos combustibles. La gasolina pura ya no se vende en el país porque estas mezclas con alto contenido de etanol son obligatorias desde 1993. Por lo tanto, todos los fabricantes de automóviles brasileños han optimizado los vehículos flexibles para funcionar con mezclas de gasolina de E20 a E25, por lo que estos FFV no pueden funcionar sin problemas con gasolina pura, con la excepción de dos modelos que se construyen específicamente con un motor de combustible flexible optimizado para funcionar también con gasolina pura (E0), el Renault Clio Hi-Flex y el Fiat Siena Tetrafuel.

La flexibilidad de las FFV brasileñas permite a los consumidores elegir el combustible en función de los precios actuales del mercado. Como la economía de combustible de etanol es menor que la gasolina debido a que el contenido de energía del etanol es cerca de un 34% menos por unidad de volumen que la gasolina, los autos flexibles que funcionan con etanol obtienen un kilometraje menor que cuando funcionan con gasolina pura. Sin embargo, este efecto se compensa parcialmente con el precio por litro de combustible de etanol, que suele ser más bajo. Como regla general, los medios de comunicación aconsejan a los consumidores brasileños que usen más alcohol que gasolina en su mezcla solo cuando los precios del etanol son un 30% más bajos o más que la gasolina, ya que el precio del etanol fluctúa mucho según el resultado de las cosechas estacionales de caña de azúcar.

Producción y participación de mercado miniaturadeimagen|350x350px|Tendencia histórica de la producción brasileña de vehículos ligeros por tipo de combustible, etanol puro, combustible flexible y vehículos propulsados por gasolina de 1979 a 2017. Después del lanzamiento al mercado del Gol 1.6 Total Flex, el primer vehículo comercial de combustible flexible capaz de funcionar con cualquier mezcla de gasolina y etanol, GM do Brasil siguió tres meses después con el Chevrolet Corsa 1.8 Flexpower, utilizando un motor desarrollado por una empresa conjunta con Fiat llamado PowerTrain. En julio de 2013, los siguientes 14 fabricantes de automóviles fabricaron y vendieron  vehículos de combustible flexible en Brasil: Citroën, Chery, Fiat, Ford, GM do Brasil (Chevrolet), Honda, Hyundai, Kia Motors, Mitsubishi, Nissan, Peugeot, Renault, Toyota y Volkswagen.

Los vehículos "flex" representaron 22% de las ventas de autos nuevos en 2004, subió  a  un  73% en 2005. y las ventas alcanzaron el 87,6% en julio de 2008. La producción de automóviles de combustible flexible y vehículos comerciales ligeros desde 2003 alcanzó los 10 millones de vehículos en marzo de 2010 y los 15 millones en enero de 2012. Las matriculaciones de automóviles y camiones ligeros de combustible flexible representaron el 87.0% de todos los vehículos de pasajeros y de servicio liviano vendidos en el país en 2012. La producción superó la marca de 20 millones de unidades en junio de 2013.

A fines de 2014, los automóviles de combustible flexible representaban el 54% del stock registrado brasileño de vehículos ligeros, mientras que los vehículos de gasolina representaban el 34,3%. A junio de 2015, las ventas de vehículos ligeros de combustible flexible totalizaron 25,5 millones de unidades. La cuota de mercado de los vehículos flexibles alcanzó el 88,6% de todas las matriculaciones de vehículos ligeros en 2017. En marzo de 2018, quince años después del lanzamiento del primer automóvil de combustible flexible, había 30,5 millones de automóviles y camionetas ligeras registrados en el país, y 6 millones de motocicletas flexibles.

El rápido éxito de los vehículos flexibles fue posible gracias a la existencia de 33.000 estaciones de servicio con al menos una bomba de etanol disponible en 2006, una herencia del  reciente programa de etanol Pró-Álcool. Estos hechos, junto con el uso obligatorio de la mezcla de gasolina E25 en todo el país, permitieron a Brasil alcanzar en 2008 más del 50% del consumo de combustible en el mercado de la gasolina a partir de etanol de caña de azúcar.