El pasillo ecuatoriano es un género musical que se derivó del pasillo colombiano; y que era una danza folclórica autóctona, adaptación local del vals austriaco. El pasillo ecuatoriano adoptó un ritmo lento y melancólico que se toca en tonos bajos y que lo diferencia del pasillo de los demás países que pertenecieron a la Gran Colombia.
Es considerado por el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural del Ecuador como "el género musical nacional por excelencia" ya que su difusión permitió que se cante a través de todas las regiones y en las distintas clases sociales. Por esta razón forma parte de la identidad nacional del Ecuador y "es la semilla que da el origen a las manifestaciones sentimentales del cholo costeño, el montuvio y también el citadino."
Resumen histórico
Inicios durante la independencia El pasillo llegó a tierras de la región ecuatoriana, cuando apareció en la república de la Nueva Granada el valse granadino, que terminaría por denominarse vals criollo. Posteriormente con la unificación de la Gran Colombia, se diseminó por todos los territorios que corresponden a Venezuela, Colombia y Ecuador. Tendría sus inicios como música principalmente instrumental a partir de la interpretación en bandas militares, y después sería interpretado a través del piano, tiple, guitarra, arpa, violín, bajo. Poco a poco se irían añadiendo más instrumentos como el acordeón, la flauta y el requinto. Fue muy popular no solo en Ecuador sino también en el sur de Colombia, alrededor del Valle del Cauca. Durante esta época fue conocido como vals criollo y tuvo sus inicios a partir del influjo del clasicismo durante el . El término pasillo, nace del baile antes que de la música puesto que describía como se debía coordinar el baile entre las parejas a través de pasos más cortos o dobles. Por otro lado, el musicólogo Segundo Luis Moreno, quien a principios del recopiló y transcribió muchas melodías indígenas y folclóricas de la sierra norte, sostiene que existe una estrecha relación entre el pasillo y el extinto toro rabón. Las primeras composiciones lo haría Aparicio Córdoba y Sixto María Durán, desde la música clásica. En las tres últimas décadas empieza su desarrollo en Ecuador a partir de la creación del Conservatorio Nacional en 1870, así como con el inicio de la construcción del Teatro Nacional Sucre que sería inaugurado en 1886. De esta manera sería un género que iniciaría como música de cámara para el baile dentro de las ciudades hasta popularizarse en el resto de ese país. El pasillo ecuatoriano empezaría a cobrar fuerza a finales del a partir de dos movimientos artísticos importantes. El primero fue la parte musical aportada por los compositores y músicos como: Carlos Amable Ortiz y Paredes Herrera. El segundo fue principalmente las letras de las canciones que procedían de los poemas escritos por los poetas de la generación decapitada, Medardo Ángel Silva, Arturo Borja y Ernesto Noboa.
Consolidación del género
La institucionalización miniaturadeimagen|Museo del Pasillo en Quito. En la actualidad el pasillo sigue siendo popular y hay muchos artistas que siguen interpretando este género manteniéndolo actual aunque conservando sus características tradicionales. Dentro de este grupo destacan sobre todo Margarita Laso, Álex Alvear, Alexandra Cabanilla y Juan Fernando Velasco. Laso destaca tanto en la música como en la poesía, cultivando las dos dimensiones en las que históricamente el pasillo se ha desarrollado. Por su parte Juan Fernando Velasco ha enfocado parte de su carrera musical al rescate y actualización de los pasillos. A través de "Misquilla" que es al mismo tiempo el nombre de un disco, una banda y también un bar donde se interpretan varios pasillos ha mantenido viva la tradición en las nuevas generaciones.
A partir del se ha buscado la conservación institucional de este género. Para ello se creó el Museo del Pasillo en la ciudad de Quito, así como el Museo de la Música Popular en Guayaquil, dedicado principalmente a Julio Jaramillo, donde también se busca rescatar a este género importante a través de su historia, principales exponentes y actualidad. Se lo nominó satisfactoriamente como patrimonio cultural inmaterial de la Unesco, lo cual fue confirmado en 2021. Evolución temática
El vals y el modernismo miniaturadeimagen|211x211px|Carlos Amable Ortíz autor de "Reir llorando" Como forma local del vals, el pasillo del era principalmente una música instrumental interpretada por bandas militares y estudiantinas (conjuntos de instrumentos parecidos a la guitarra) en lugares al aire libre. El pasillo también fue adaptado en composiciones de música de salón por compositores de clase media con formación musical reglada, como Aparicio Córdova y Sixto María Durán. La Revolución Liberal creó las condiciones sociales, económicas y políticas para la aparición del pasillo-canción a principios del . De una forma puramente instrumental en el se transformó en una canción de amor cantada frecuentemente en serenatas con acompañamiento de guitarra. La secularización de la sociedad facilitó la aparición, a principios del , del Modernismo , un movimiento literario hispanoamericano que expresa un "lirismo personal" y "el anhelo de una expresión artística genuinamente americana". La poesía modernista fue cultivada por la aristocracia derrotada en la Revolución, que expresó sus penas y la pérdida de poder político en poemas que describen sentimientos evasivos de amor que nunca son correspondidos. Es poco probable que el pasillo pudiera haber surgido como canción de amor antes de la década de 1890 debido al fervor religioso y al conservadurismo de la sociedad ecuatoriana, que impedían el desarrollo de expresiones artísticas centradas en asuntos mundanos y seculares, como los placeres y amarguras del amor. El hecho de que la mayoría de las partituras de las décadas de 1870 y 1880 encontradas en los archivos musicales nacionales sean esencialmente música de salón y de banda militar apoya esta opinión.
De la melancolía a la tragedia miniaturadeimagen|Nicasio Safadi y Enrique Ibanez en la Mestanza Jazz Band El pasillo ecuatoriano, también conocido como pasillo triste tuvo su punto más profundo de melancolía al fusionarse con la poesía modernista durante los primeros años del . La musicóloga Wong recoge una anécdota sobre como esto afectó la evolución del género y los esfuerzos posteriores para cambiarlo. Fue a través de César Maquilón, maestro de escuela y autor de algunos de los pasillos más populares de la antología musical nacional, quien describió en su vejez cómo los poetas y músicos de clase media limpiaban las "canciones de condenación" y habló de la relación de estos artistas con los círculos aristocráticos en los años 1920-1930. En su juventud, Maquilón y otros músicos y escritores de clase media-baja eran invitados a menudo a reuniones sociales y literarias en casas de clase media-alta. En estas reuniones, los invitados se entretenían leyendo poemas e interpretando canciones compuestas por los miembros del grupo. Maquilón recuerda que él y Nicasio Safadi, un conocido cantautor de pasillo, cambiaron la letra y la música de "Isabel", un ejemplo típico de "Canción de condenación". En lugar de decir "Maldita tu trampa , vagabunda", empleó expresiones más sutiles para representar la ira del hombre y sólo indirectamente se refirió a las penas de amor. Maquilón declaró: "Nunca he escrito por odio ni por rencor. Siempre he cantado a la ternura, a la emoción, a la dulzura, al amor verdadero." Para transformar este pasillo en una canción "con más clase", Safadi añadió elementos musicales poco habituales en las "canciones de condenación", como una introducción y breves interludios instrumentales entre las estrofas, y embelleció el arreglo musical con breves modulaciones.
El pasillo como música triste miniaturadeimagen|Barrio Las Peñas en el año 1920. Es importante recalcar que el pasillo de élite no podía considerarse una canción nostálgica y sentimental en las décadas de 1920 y 1930, contrario a la percepción que existe en la actualidad del género musical. En primer lugar, era el centro de la atención pública y una fuente de orgullo nacional como resultado del éxito logrado por el Dúo Ecuador en Nueva York. Segundo, el pasillo era un medio de socialización en las retretas, una canción de cortejo en las serenatas y una música que los ecuatorianos bailaban alegremente en las reuniones sociales. En tercer lugar, la antología musical nacional aún no estaba establecida porque muchas de las canciones que iban a aparecer en ella aún no habían sido compuestas. Por último, la mayoría de los poetas y compositores que nacieron a principios del eran jóvenes o adultos que miraban al futuro en busca de oportunidades, en lugar de sentir nostalgia por el pasado. La musicóloga Wong propone que la percepción actual de los ecuatorianos del pasillo como música triste y sentimental se "construyó" a raíz de la pérdida por parte de Ecuador de la mitad de su territorio nacional en el Protocolo de Río de Janeiro. Este fue un tratado firmado en 1942 para resolver una larga y amarga disputa fronteriza entre Perú y Ecuador. A mediados del , que el pasillo se empezó a interpretar como un ritmo más lento y para los años siguientes había perdido su carácter bailable. En la década de 1940 se compusieron nuevos pasillos con un fuerte tono de pérdida y nostalgia por un pasado idealizado, como "Romance de mi destino", un poema de Abel Romeo Castillo al que Gonzalo Vera Santo puso música.
La edad de oro miniaturadeimagen|Olimpo Cárdenas Los años cincuenta y sesenta fueron un periodo de estabilidad política, prosperidad económica y modernización del país debido al auge de las exportaciones de plátanos. También fue un periodo de esplendor para el pasillo debido al avance de la tecnología de sonido, la aparición de programas de televisión y la aparición de una nueva generación de intérpretes que innovaron el estilo de cantar pasillo. Los Hermanos Miño-Naranjo, Dúo Aguayo-Villamar y Los Montalvinos mantuvieron la tradición del cante a dúo a principios de los sesenta con un ritmo más alegre y nuevos arreglos vocales. Sin embargo, el cambio más drástico para el pasillo fue la aparición del formato de trío a finales de la década de 1950, con la influencia del Trío Los Panchos. La adición del requinto y un arreglo armónico a tres voces produjo lo que Mullo y Guerrero han llamado la "bolerización" del pasillo. El Trío Los Brillantes, formado por la cantante argentina Olguita Gutiérrez, el requintista Homero Hidrovo y el guitarrista Héctor Jaramillo, le dio al pasillo un matiz romántico y un atractivo más internacional con el estilo de cantar era muy pulido, muy diferente del estilo sentimental de intérpretes anteriores como Dúo Benítez-Valencia y Hermanas Mendoza-Suasti. Paralelamente a la actuación en trío, apareció una nueva generación de cantantes solistas, como Julio Jaramillo, que rompió con la práctica tradicional de cantar a dúo. En gran medida, la época dorada del pasillo fue posible gracias al desarrollo de la industria discográfica ecuatoriana, liderada por dos prometedores empresarios guayaquileños: Luis Pino Yerovi y José Domingo Feraud Guzmán, fundadores de IFESA (1946) y FEDISCOS (1964), respectivamente. Estas dos empresas familiares controlaban las redes de producción y distribución, incluyendo estudios de grabación, emisoras de radio, revistas, tiendas outlet e imprentas, lo que les daba un dominio total sobre la industria de la música popular. Con el objetivo de promocionar sus discos, IFESA publicó la Revista estrellas, una publicación bimensual que dedicaba regularmente artículos a cantantes, compositores y poetas ecuatorianos. En este periodo, la música ecuatoriana competía con la internacional por los primeros puestos de la cartelera ecuatoriana, y los ecuatorianos se sentían orgullosos de su música y sus artistas nacionales.
El ocaso y los nuevos géneros