La iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es un templo católico de la localidad española de Villanueva de la Serena, en la provincia de Badajoz. El edificio, cuya construcción habría comenzado en la segunda mitad del , cuenta con el estatus de bien de interés cultural.
Historia A lo largo del la localidad de Villanueva de la Serena, conocida anteriormente como Villanueva de Lares o de Magacela, sufrió una expansión demográfica que la convirtió en cabeza de partido. Villanueva se convertirá en un auténtico foco de influencia, por lo que, tanto los feligreses como los rectores de la Orden de Alcántara, desearán la transformación y elevación de la iglesia gótica preexistente, de la cual no se conserva en la actualidad ningún vestigio.
No se conoce el momento exacto del inicio de las obras de la parroquia, aunque sí determinadas fechas que ayudan a entender sus fases constructivas. En 1573 se labra la capilla mayor. El visitador Juan Rodríguez de Villafuerte Maldonado en 1594 informaba de que, gracias a las ventas de la bellota de la dehesa de Las Mayas, se le dio un impulso a la construcción de la sacristía, del cuerpo de la iglesia y de la torre. En este mismo año se sabe que estaba hecha la Capilla Mayor, la sacristía, las dos portadas laterales y los cimientos de la torre. Tres años más tarde, se conoce que se recurrió al Consejo de Órdenes Militares indicando que la iglesia no tenía retablos ni ornamentación.
La iglesia se consagrará en 1608, fecha que queda recogida en el friso de la portada principal: ASSVNPTIONI DEIPARAE IN AETHERA SACRVM (templo consagrado a la Asunción de la Madre de Dios a los cielos). De cronología algo más tardía es su imponente torre, cuya ejecución data de la tercera década del . El 16 de diciembre de 1634, el visitador Sandoval Pacheco determina que las obras de la torre sean concluidas por Fernando de Orellana, vecino de Villanueva, Bartolomé Sánchez, vecino de Don Benito, Francisco Lobato y Juan Vizcaíno de Usabel, vecino de Medellín, a un precio de 21 000 reales. Las trazas y condiciones estaban firmadas por Juan Salgado de Alcántara, Sebastián Prieto de Trujillo, Pedro Sánchez de Estrada de Medellín y el citado Fernando de Orellana.
Entrado el , durante la Guerra Civil, en agosto de 1936, la iglesia sufre un grave incendio que hizo desaparecer todos los bienes muebles además de producir daños en la fábrica de la propia iglesia. Este hecho ocasionó la pérdida del archivo parroquial y con él toda la documentación sobre el edificio. En años posteriores, se eliminarán los salientes de las capillas del lado del evangelio y los marcados estribos angulares en esviaje de la capilla mayor en la cabecera plana. Al mismo tiempo, se realizó un vano en el muro del ábside que se utilizaba a modo de refugio. Llegada la posguerra, se realizarán los grandes vanos circulares sobre las puertas laterales del templo. En la década de los años 1960-1970, se consolidaron las bóvedas del templo y se fortalecieron, en el espacio que ocupa el coro y sotocoro, las columnas del sector occidental con una estructura de hierro y cemento (encofrado) que permite que el peso del tejado recaiga sobre ellas, liberando del mismo a las bóvedas y los muros perimetrales. En 1995 se sustituyó el tejado del templo. En la nueva techumbre se fijaron las vigas de madera a estructuras metálicas. En el año 2010 se repararon los tejados de la capilla del Sagrario y de la Sacristía.
El 3 de noviembre de 2021 fue declarada Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, mediante un decreto publicado el día 9 de ese mismo mes en el Diario Oficial de Extremadura.
Descripción miniatura|Portada sur La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción se alza en la plaza España de la localidad de Villanueva de la Serena. Levantada sobre otro edificio anterior medieval, es sin duda el monumento más emblemático de la localidad y un ejemplo de edificio religioso dentro de la arquitectura renacentista bajoextremeña. La fábrica de la iglesia fue levantada con muros de mampostería de granito sin revocar y sillería granítica tanto en las esquinas como en los contrafuertes y portadas. Cuenta con ventanas de medio punto abocinadas y con contrafuertes que se elevan hasta la cornisa, rematados con pináculos.
El templo, de forma rectangular, posee unas dimensiones de 40 m de longitud, unos 17 m de anchura en la nave, reduciéndose a 10 m en el presbiterio. La iglesia se configura con planta de cajón de tres naves y cuatro tramos, con pilares de cantería cúbicos rematados en fajas de tipo toscano desornamentados. El presbiterio, se cubre con cúpula semiesférica sobre pechinas iluminado a través de una linterna. La nave central, de mayor tamaño que las laterales, cuenta con bóvedas de aristas, mientras que las naves laterales se cubren con bóvedas de cañón con lunetos. En el lado opuesto a la cabecera, se encuentra el coro con triple arquería. La torre, elemento destacado en la construcción, se halla a la derecha de la portada principal, a los pies del templo. La iglesia cuenta con tres portadas que le confieren un estilo clasicista.
Interior La iglesia, de planta rectangular, se configura en tres naves cubiertas a la misma altura, con bóveda de arista la nave central y de cañón con lunetos las laterales, estas últimas apoyan, por un lado, en grandes ménsulas de sencillas líneas geométricas; y por otro, como el resto de bóvedas, sobre pilares macizos de cantería, cúbicos y rematados en fajas de tipo toscano. En el extremo occidental de la nave se desarrolla el coro, sobre una triple arquería de medio punto, en las naves laterales; y escarzano, en la nave central. El sotocoro presenta triple bóveda de crucería sencilla con una clave central donde podemos observar decoración de tipo mariana y flores estilizadas en las claves laterales. El coro alto se cierra con una balaustrada sencilla en cuyo centro aparece la decoración de un jarrón de azucenas.
La decoración interior de los paramentos de la iglesia ha sido resuelta mediante un revoco de cal pintado en blanco y un aplacado de granito de un metro de altura construido por la Casa Bulsemt de Madrid. El ábside cuenta con cúpula de media naranja, iluminada a través de una linterna. En la parte superior del muro exterior, se encontraba abierto un vano adintelado por el que se veía, desde el exterior, la imagen de la Virgen ubicada en el camarín del retablo mayor primitivo. Actualmente este hueco se encuentra cegado. En este espacio se localiza el retablo mayor. Tanto el retablo como el manifestador fueron realizados en los años cincuenta y sesenta del por el zafrense Antonio Martín Martínez.
El retablo se distribuye a través de tres cuerpos y cinco calles, enmarcadas por columnas de fustes estriados, con capitel jónico en el primer cuerpo y capitel corintio en el segundo y tercero. También corintias son las columnas del manifestador, con fustes decorados en la zona baja. El retablo se cubre, en su totalidad, en la parte superior, con pequeños cuadrados en fajas verticales con decoración de florones.
El movimiento del retablo se consigue con la línea quebrada que produce el adelantamiento de la calle central. En el frontón triangular partido, se dispone sobre la hornacina poligonal del segundo cuerpo, de arco rebajado, la imagen de la Asunción bajo un cielo lleno de estrellas y con la paloma labrada en el friso correspondiente. En la zona superior, se alza un frontón triangular en cuyo tímpano se encuentra el busto con la figura del padre eterno. La decoración del retablo es fundamentalmente pictórica. Fueron realizados por los sevillanos Rafael Blas Rodríguez (Sanlúcar la Mayor, 1885-Sevilla, 1961) y su hijo Juan Antonio Rodríguez Hernández (1922). En la predela del retablo se encuentran la Adoración de los Pastores, la Adoración de los Magos, la presentación del niño en el templo y el Diálogo de Jesús con los doctores. En el primer cuerpo, se aprecian la Entrada de Jesús, su última Cena, la Resurrección del Señor y Pentecostés, mientras que, en el segundo cuerpo, se contemplan la Virgen niña, los Desposorios de la virgen, La Anunciación y la Visita de la Virgen a su prima Santa Isabel. Todos ellos están realizados en lienzo, mientras que los del banco o predela son pintura sobre tabla. La imagen escultórica de la Asunción de Nuestra Señora es obra de Sebastián Santos Rojas (1895-1977). El Manifestador, realizado también en madera dorada, consta de ocho columnas estriadas y con elementos repujados. Basa y capitel corintio, cornisa y sobrecornisa sobre la que se encuentra la bóveda coronada por un pelícano realizado en plata, aunque el cuerpo y las patas, en oro.
En la parte central de la nave del templo destacan los Púlpitos y Tornavoces, en número de dos, que fueron instalados, en 1941, por los hermanos Pineda y por Ignacio Barrantes Casillas. Ejecutados en forja y madera, son de forma octogonal. Los tornavoces se decoran con elementos vegetales que se encuentran rematados con la cruz de Alcántara. Una gran lámpara central de forja (4.50 m x 2.50 m de diámetro) ilumina el interior del templo. La pieza fue elaborada y donada por Antonio Pineda Casado. Consta de ocho brazos distribuidos en dos cuerpos con decoración vegetal, rematada por una Cruz de Alcántara.
En las naves laterales se encuentran las diferentes capillas o altares que se pronuncian en el exterior fundamentalmente en el lado de la Epístola, ya que las del lado del Evangelio se recortaron. A lo largo de sus paredes se sucede el Vía Crucis que fue donado por Antonio Ferri y su esposa Clara Manchado. Las figuras en relieve fueron realizadas en Olot.
En la nave de la Epístola, y comenzando desde los pies, se encuentra el arco de medio punto de acceso a la torre. A continuación, la capilla bautismal, a la que se accede a través de un arco de medio punto de granito. La capilla, se podría datar en 1608 y está cubierta con bóveda de arista, decorada en sus arranques con estucos y en cuya rosca del arco una ménsula vertical con jarrón de azucenas. El interior de la capilla, iluminada a través de una ventana, alberga la imagen del Cristo de la Pobreza, labrada por Gabino Amaya en 1948, a semejanza de la que se destruyó en 1936 que habría sido labrada en 1610 por Blas Hernández Bello. Cuenta con retablo cruciforme. Frente al Cristo se encuentra la imagen de Nuestra Señora de Guadalupe, ubicada en retablo de nicho con peana escoltado por estípites, tallados y dorados en 1958 por el artista zafrense Antonio Martín Martínez. Por último, la pila bautismal, realizada en mármol, en cuya base se representan cuatro flores de lis. La reja que cierra el espacio fue realizada por el artista local José Roldán, quien grabó en ella el texto relativo a su construcción. “Se construyó el año 1932. José Roldán” y, en el friso “ADOREMUS IN AETERNUM SANTISIMUM SACRAMENTUM”.
Siguiendo hacia el este, junto a la puerta de acceso, se sitúa la Capilla del Sagrario, capilla que cuenta con gran profundidad, 7 m de fondo x 5 m de ancho, y a la que se accede a través de un arco rebajado. Se cubre con bóveda de arista y se decora con un altar de obra, con arco de medio punto sobre parejas de columnas con capiteles decorados con racimos de uvas. Presidiendo el retablo se encuentra la imagen de la Inmaculada, con las manos cruzadas en actitud de oración y el manto al viento sobre nubes y angelotes, realizada en tamaño natural en 1940 por Eduardo Pino.