El Convento de San Francisco de Vitoria fue un notable monumento gótico, muy ornamentado en los períodos del renacimiento y del barroco, que según la tradición forjada en época moderna, fue fundado en 1214 por el propio San Francisco de Asís, pocos años después de la fundación de la ciudad de Vitoria en 1181, aunque el dato podría ser matizado según las investigaciones realizadas.

Durante los siete siglos de su existencia jugó un papel muy importante en la vida religiosa y política de la ciudad, y fue también Cabeza de Custodia de un conjunto de conventos franciscanos en el norte de la península ibérica desde la década de 1260, hasta 1490. Llegó a ocupar unos 7 000 metros cuadrados tras las diversas ampliaciones a lo largo de los siglos.

El convento fue secularizado en 1835, se reconvirtió en cuartel militar durante el siglo , hasta llegar al año 1930 en que fue derribado a pesar de las grandes críticas ciudadanas, políticas, artísticas y culturales, cuando estaba en proceso de ser protegido mediante su inclusión en el Tesoro Artístico Nacional, debido a intereses relacionados con la especulación inmobiliaria, para el desarrollo del ensanche de la ciudad.

Descripción del monumento El desaparecido Convento de San Francisco de Vitoria, estaba situado entre la vieja y la nueva ciudad, y sus dilatadas huertas llegaban en 1850 hasta el cruce de las calles actuales de Fueros e Independencia, cercenadas en ese momento por la prolongación de la calle de Postas.

El edificio suponía una mezcla de estilos de diferentes épocas, siendo el gótico el más representativo.

La iglesia era de una sola nave de estructura gótica, de 70 metros de largo por 25 metros de ancho. Tenía un grandioso ábside gótico poligonal en su fondo, diáfano y esbelto, y disponía de bóvedas estrelladas de crucería con terceletes y ligaduras. Era un lugar muy rico en enterramientos. El interior de la iglesia se transformó en el siglo añadiendo adornos y bajorrelieves barrocos.

Disponía de trece capillas laterales (la mayoría de los siglos y ) con magníficos retablos, entre las que destacaban la Capilla de la Magdalena, y la de la Anunciación (que ocupaba el espacio de tres grandes oratorios, erigida en 1569 por los mismos fundadores del Colegio de la Anunciación en 1614-1630, que fue hasta el siglo un embrión de la también perdida Universidad vitoriana). Las capillas laterales se abrían a la nave mayor por arcos de medio punto con una exuberante decoración de yeserías barrocas y escudos de los fundadores de cada capilla.

600px|miniaturadeimagen|no|Plano de todo el complejo eclesiástico realizado por Emilio de Apraiz en 1948, copia de un plano de 1845 aproximadamente, que le fue facilitado al arquitecto por Fray Juan Ruiz de Larrinaga. Modificado en 2026 para añadir leyenda y Capilla de la Magdalena.

Otros elementos que se pueden destacar del complejo conventual son los siguientes: Puerta gótica de acceso principal al templo. Un magnífico claustro gótico en el que estaban empotrados los contrafuertes de la nave de la iglesia. Un claustro barroco del , ligado al Colegio de la Anunciación. La doble escalera de piedra que conducía al piso superior en el Colegio de la Anunciación.

En el último capítulo se abordarán los elementos conservados del Convento tras su derribo en 1930, así como los estudios de arqueología realizados sobre los restos encontrados.

Hecho históricos vinculados al Convento La importancia del Convento de San Francisco reside no sólo en sus méritos religiosos o artísticos, sino también en la historia del edificio y los acontecimientos que ocurrieron dentro de él. Es un edificio que estuvo ligado a la vida espiritual de la ciudad de Vitoria y en íntima relación con el Concejo de la ciudad, y aún de la provincia entera, y que tuvo en muchos casos a San Francisco como su casa social. La historia entera de Álava ha vivido dentro de sus muros, y por ser la provincia fronteriza entre Navarra y Castilla, ha alcanzado importancia nacional. El convento surge en el siglo y aumenta progresivamente su importancia política y religiosa, vinculándose a la vida social de la ciudad, y convirtiéndose en un espacio de reunión del Concejo, de firma de tratados o como lugar de enterramiento de personajes notables de la villa.

Siglos al Este período supone el de su consolidación en la organización franciscana, el del apoyo recibido de la nobleza y la realeza castellana, el de lugar de reunión del poder civil en Vitoria, y los primeros usos políticos del convento.

Alfonso X el Sabio tenía mucho aprecio por este Convento. En las Cantigas 123 y 209 hace mención de milagros que transcurrieron en San Francisco. Importante también será el rol de Doña Berenguela López de Haro, verdadera impulsora del convento, gracias a sus gestiones con Alfonso X.

Cabeza de la Custodia franciscana La organización en provincias franciscanas se produce a partir de 1217, e inicialmente solo había una para España. En 1232 se dividió en tres provincias: Santiago, Aragón y Castilla. En el Capítulo General de Narbona de 1260, la orden se estructura en provincias, en custodias y en conventos. El Convento de San Francisco de Vitoria aparece entonces dentro de la provincia de Castilla y como cabeza de la Custodia Bictoriensis. Según el libro Liber conformitatum de Bartolomé Albizzi o de Pisa, de finales del siglo , la custodia de Vitoria incluía los siguientes conventos: Vitoria, Santander, Medina de Pomar, Frías, Bermeo y Miranda de Ebro. Esto implica que Vitoria debía contar con una construcción amplia y bien dotada para esa fecha.

Tratados de Vitoria 200px|miniaturadeimagen|Felipe III de Francia La muerte de Enrique I de Navarra en 1274 planteó un problema sucesorio en este reino por el interés anexionista de los reinos de Aragón y Castilla. Heredó el reino su hija Juana, de dos años de edad, bajo la tutela de su madre, Blanca de Artois, que buscó protección en el reino francés. Estalló una guerra civil entre entre los partidarios de Sancho, hijo segundo de Alfonso X, apoyado por la nobleza navarra, y los partidarios de Juana, apoyada por la monarquía francesa. En este clima bélico, el rey Felipe III de Francia envió a sus emisarios a Vitoria para discutirlo con Alfonso X y miembros de su consejo personal, en el convento de San Francisco. La firma de los Tratados de Vitoria tuvo lugar allí el 7 de noviembre de 1276. Es el primer caso conocido de uso político del convento.

Unión de Álava con Castilla A partir del siglo , el Convento tuvo relaciones estrechas con las oligarquías locales, que se enterraban en la iglesia o el claustro a cambio de donativos para obras o reformas. Además, este tipo de templos se convirtieron en lugares privilegiados para recibir a los monarcas en sus viajes, o como sedes de instituciones locales.

En 1331 y 1332 el Convento fue clave en las conversaciones sobre la unión de Álava con Castilla. El Concejo de Vitoria realizaba sus reuniones en el Convento desde principios del siglo . El 4 de octubre de 1331 tuvo lugar una reunión entre los cofrades de la Hermandad de Álava y el concejo de Vitoria en un atrio del convento de San Francisco, y el 31 de octubre de 1331, los prohombres de Vitoria se reunieron en la Capilla de la Magdalena y dieron poder a Juan Martínez de Leiva (Merino Mayor de Alfonso XI de Castilla) para que mediara en el conflicto de Vitoria con la Cuadrilla de Arriaga. Tras esa mediación, el 8 de febrero de 1332 se agregaron a Vitoria cuarenta y una aldeas de la Llanada alavesa que pertenecían a la Cofradía de Arriaga, dando lugar a la firma del llamado Pacto de Voluntaria Entrega o Pacto de Arriaga el 2 de abril de 1332 en Vitoria.

En 1335, partió del Convento de San Francisco en viaje apostólico al centro de Asia, Fray Pascual de Vitoria, quizás el primer misionero, escritor y mártir vasco de nombre conocido de la región.

Lugar de reuniones del Concejo El lugar de reunión del poder civil en Vitoria fue en el siglo la iglesia juradera de San Miguel, en los siglos y fue el Convento de San Francisco, y a partir del siglo la antigua casa de los Ayala, junto a la iglesia de San Vicente. En 1428, 1480 y 1482 se celebraron reuniones del Concejo vitoriano en la hospedería de San Francisco o en la Capilla de la Magdalena del Convento, adoptando en estas últimas fechas curiosos acuerdos sobre la vida y costumbres de los judíos en la localidad respecto al culto católico del monasterio. Se prohibió a los judíos entrar en el Convento o sus dependencias (pasear por las galerías porticadas) durante los Oficios de las Misas, salvo a la Capilla de la Magdalena.

La Hermandad Provincial de Álava (precedente de las Juntas Generales de Álava que se crearan en 1463) fue creada por Juan II de Castilla en 1417, impulsada por Vitoria, Treviño y Salvatierra, como un instrumento para luchar contra los abusos de la nobleza y mantener el orden público. Se reunieron en diferentes puntos de la ciudad, entre ellos en el refectorio pequeño de San Francisco en 1458 y 1462. En 1489, los representantes alaveses reunidos en este refectorio de San Francisco acuerdan admitir al Valle de Aramayona en el Cuerpo Universal de Álava. Entre 1503 y 1540 se celebraron en San Francisco quince reuniones. Desde 1549, San Francisco fue sede de las Juntas de noviembre o Juntas anuales de Santa Catalina hasta el siglo .

Siglos al En este período destaca su conversión en sede papal durante el primer mes del Papa Adriano VI, la capitalidad de la provincia franciscana de Cantabria a partir del siglo y su uso como precedente de la Diputación alavesa. El siglo verá la exclaustración y utilización del Convento como cuartel del Ejército.

El Convento y el Papa Adriano IV 200px|miniaturadeimagen|Retrato del Papa Adriano VI (de Jan van Scorel) A principios de febrero de 1522, el cardenal Adriano Florencio de Utrech, obispo de Tortosa, antiguo preceptor de Carlos I y regente de Castilla, que estaba alojado de paso en la vitoriana Casa del Cordón, recibe la noticia de haber sido nombrado Papa (Adriano VI) el día 22 de enero, recluyéndose entonces en una modesta celda del Convento de San Francisco, para celebrar días después, tras recibir el día 9 de febrero la certificación oficial, su primera Misa Pontifical en San Francisco. Eligió este Convento como palacio papal mientras duraban los preparativos del largo viaje a Roma, tomando sus primeras decisiones y nombrando nuevos cargos. Hubo muchas personalidades de toda España que pasaron por San Francisco esos días a rendirle pleitesía.

En 1524, Carlos I de España estableció su corte en Vitoria entre el 5 de enero y el 6 de marzo, y juró sus Fueros en el Convento de San Francisco.

Capital de la provincia franciscana de Cantabria En el siglo , tras la conversión del Convento al proceso de Observancia, el monasterio recupera su dignidad e influencia, de tal manera que, en 1534, el Capítulo Provincial de la Orden Franciscana tuvo lugar en el Convento de San Francisco de Vitoria. En 1551, el convento vitoriano se ve elevado a la capitalidad de la Provincia Franciscana de Cantabria, motivo por el que se celebran en él los Capítulos trienales de la Orden, así como dos Congregaciones Generales (1596 y 1648) y hasta un Capítulo General de toda la dilatada Orden Seráfica en 1694.

Según un cronista de 1585, se sabe que en el soportal y estancias de San Francisco se hicieron consistorios de audiencias y pleitos, así que se puede afirmar que en el Convento estuvo también una especie de Palacio de Justicia alavés.

Actos ligados a la vida de la provincia Desde 1633, la comunidad cede a la ciudad una estancia del Convento para que sirviera de Archivo de la Provincia de Álava, y otra sala para armería, donde se custodiaron hasta el siglo los pendones y banderas de Álava que se sacaban en ocasiones especiales. De esta manera puede afirmarse que San Francisco estuvo en el germen de la Diputación alavesa.