La Guerra del Mixtón o Miztón es el nombre con el que se conoce al periodo de la conquista de México en el que los ejércitos castellanos fueron inicialmente detenidos en su expansión, hasta que terminaron por subyugar a las poblaciones indígenas de las regiones de Nochistlán, Teocaltiche, Jalpa y Juchipila (parte de los actuales estados de Zacatecas, Jalisco, Nayarit, Colima y Aguascalientes).
La historiografía contemporánea sitúa la Guerra del Mixtón entre 1540 y 1542, aunque el conflicto se extendió de manera ininterrumpida hasta el final del s.XVI, enlazándose con el periodo conocido como las guerras chichimecas, que se suele presentar como un episodio histórico distinto.
Consistió en una serie de esfuerzos bélicos coordinados entre varias naciones indígenas —denominadas de forma genérica chichimecas— por expulsar a los españoles de sus puestos de avanzada en el noroeste de Nueva Galicia.
Etimología La Guerra del Mixtón recibió su nombre por el peñón del Mixtón, el principal baluarte del caudillo caxcán Tenamaztle. La palabra proviene del étimo náhuatl miztli, que significa puma y se castellanizó como "mixtón", pero la pronunciación correcta es míshton, es decir, con acento prosódico en la primera sílaba y con la grafía x pronunciada como /ʃ/ (como el fonema sh inglés).
Campañas de conquista de Nuño Beltrán de Guzmán Los antecedentes de la guerra suelen señalarse en la cruel campaña de conquista emprendida por Nuño de Guzmán en el territorio que los españoles llamaron Nueva Galicia antes de su pacificación. Durante esa intervención que terminó en 1531, varios miles de indígenas fueron torturados o asesinados por las fuerzas españolas y sus aliados indígenas. Aunque estos y otros hechos le valieron a Nuño de Guzmán la prisión, el recuerdo de la invasión española permaneció entre los nativos del Occidente de Mesoamérica, entre los que cabría señalar a los caxcanes, tecoxquines y zacatecos, como principales protagonistas de la rebelión del Mixtón, aunque fueron apoyados por guachichiles, coras, tecuexes, y guamares.Léon op.cit. p.50
Sucesos previos Poco antes de que se iniciaran las hostilidades, el virrey Antonio de Mendoza había enviado hacia el norte al gobernador de Nueva Galicia Francisco Vázquez de Coronado por tierra, y a Hernando de Alarcón por mar, en expediciones simultáneas para buscar la mítica ciudad de Cíbola (o Siete Ciudades).Schmal, op.cit. History of Zacatecas El control de Nueva Galicia, quedó en manos del teniente de gobernador Cristóbal de Oñate quien pronto se dio cuenta de que las fuerzas militares españolas habían sido superadas.León, op.cit. p.25
Los abusos de algunos encomenderos y la resistencia de los propios indígenas para someterse a la Corona española, fueron las causas que provocaron los primeros incidentes aislados. Un grupo de dieciocho principales chichimecas fueron hechos prisioneros, y nueve de ellos ahorcados por el capitán Domingo de Arteaga a mediados de 1540, en presencia de Cristóbal de Oñate, Martín Benítez, Juan Pascal y otros españoles.León, op.cit. p.43-45
La respuesta de los chichimecas no se hizo esperar, a finales del mismo año los pobladores de Huaynamota y Huazamota dieron muerte al encomendero Juan de Arze a quien además se comieron asado.León, op.cit. p.49 Rumores y noticias del descontento fueron escuchadas por Cristóbal de Oñate, se reportó un baile en Tlaxicoringa en donde los indígenas de los pueblos de Tlaltenango, Cuitlan, Hueli, Colotlán, y Tepeque promulgaron el levantamiento general. De acuerdo a las versiones de los cronistas españoles se celebró una especie de aquelarre dirigido por “viejas hechiceras” quienes invocaron al diablo, se le llamó tlatol y fue interpretado como la "palabra siniestra del diablo",Carrillo, op.cit. p.126 el propio virrey Mendoza escribió que "algunos indios con los que se entrevistó le habían dicho ser mensajeros del diablo, el cual se llamaba Tecoroli, y le comunicaron que éste traía consigo resucitados a los antepasados indígenas".León, op.cit. p.50-53
miniatura|izquierda|Nuño de Guzmán durante su campaña a Jalisco y Nayarit (1529) Muy probablemente se trataba de sacerdotisas celebrando un rito religioso, y en realidad el vocablo tlatol es la forma abreviada de tlahtolli . Los rumores escuchados se referían a reuniones celebradas en Tlaxicoringa, en donde los pueblos originarios determinaron hacer un frente común contra los españoles, a quienes pretendían expulsar de sus tierras. El huehuehtlahtolli, era la antigua palabra, o discursos pronunciados por los ancianos y los sabios.León, op.cit. p.54
Hubo diversas reuniones posteriores donde se escuchó el tlatol, en Xuchipila, Nochistlán y Teocaltiche. Con los ánimos encendidos, los indígenas atacaron a los españoles en Xuchipila, en Tepechitlán mataron a un esclavo de raza negra que trabajaba para Arturo de Bobadilla.León, op.cit. p.57 En las cercanías de Etzatlán y Tecuila, el fraile franciscano Juan de Calero intentó dialogar con ellos para conseguir la paz, pero como respuesta lo atacaron y mataron con flechas diciendo "¡Ya no nos predicarás más cosas del cielo ni del infierno, ni queremos tu doctrina!". Fray Antonio de Cuéllar realizó un nuevo intento de diálogo, pero con iguales resultados.León, op.cit. p.26
Inicio de la guerra El levantamiento indígena comenzó en 1541, en las inmediaciones de los señoríos caxcanes de Teocaltiche, Nochistlán y Xuchipila.Olague, op.cit. cap. "El encuentro" En esta última población se había levantado un convento franciscano al que habrían llegado emisarios de la sierra del Nayar — probablemente coras o huicholes— a arengar a los indios a levantarse contra la dominación española, y muy especialmente contra la religión cristiana. Los indígenas partieron de los poblados españoles y se fortificaron en el Mixtón. Entre algunos de los líderes de la rebelión indígena se encontraban Petlácatl cacique caxcán de Xalpa, Francisco Tenamaxtle de Nochistlán, Coringa de Tlaxicoringa, Tencuítlatl de Xuchipila y don Diego de los zacatecos. El lugarteniente de gobernador realizó una junta y envió un mensajero en busca de ayuda a la Ciudad de México, pues se dio cuenta de que sus fuerzas habían sido superadas.
Xiuhtecutli, gobernante de Xuchipila atacó a Gonzalo Garijo en Tlaltenango. En defensa de su causa, su lema fue ”totenan, totzacuil” , y bajo el grito de guerra “¡Axcan quema, tehuatl, nehuatl!” León, op.cit. p. comenzaron el ataque generalizado.León, op.cit. p.23 Desde Guadalajara, Cristóbal de Oñate envió al capitán Miguel de Ibarra, así como indios aliados Tlaxomulco y del valle de Tonalá, los enfrentamientos tuvieron lugar en el cerro del Mixtón. El requerimiento fue leído repetidas veces, pero los rebeldes hicieron caso omiso a la lectura. Las fuerzas españolas fueron derrotadas y repelidas. De inmediato se enviaron noticias a la Ciudad de México, solicitando ayuda nuevamente, al virrey Antonio de Mendoza.León, op.cit. p.58-59
Intervención y muerte de Pedro de Alvarado miniatura|Códice Telleriano-Remensis durante el año 10-casa (1541), se indica la muerte de Pedro de Alvarado junto al glifo del sol (Tonatiuh), apodo por el que fue conocido debido a su cabello rubio; a su lado un fraile bautizando a un chichimeca. En la parte inferior se representa a Nochistlán, rodeada por un río y con el glifo de un nopal con tunas (nochiztli). Sobre el montículo Francisco Tenamaztle se enfrenta contra el virrey Antonio de Mendoza, quien es representado por un maguey (me-tl) y una tuza, es decir metuza=Mendoza. También se aprecia un pequeño halcón, el cual hace alusión al capitán Falcón. Pedro de Alvarado, era un experimentado conquistador español. Había sido capitán de Hernán Cortés durante la conquista de Tenochtitlan, y fue muy conocido por los mexicas, quienes lo apodaron Tonatiuh debido a su cabello rubio. Posteriormente realizó campañas para la conquista en Guatemala, y logró obtener el título de adelantado y gobernador de la provincia. Por incentivos del virrey de Nueva España, Alvarado había organizado una expedición con destino a las Californias, y se encontraba reunido en la Ciudad de México con Antonio de Mendoza, cuando se recibieron las noticias de Nueva Galicia. Ante la gravedad de la situación, el virrey pidió con urgencia el apoyo al conquistador, quien no dudó en contribuir a la causa.
Pedro de Alvarado desembarcó en el Puerto de Navidad. Juan de Villarreal se entrevistó con Alvarado en Tzapotlán y le explicó las últimas noticias y problemas de la rebelión. Confiado en poder controlar a los indígenas, “Tonatiuh” le respondió: “Harélo yo, hidalgo, de mil amores que a eso vengo, idos a descansar”.
Alvarado y sus hombres llegaron a Guadalajara el 12 de junio de 1541. Se reunió con Cristóbal de Oñate, quien consideró necesario esperar por más refuerzos, pero Alvarado le dijo "A mí me parece que no se dilate el castigo de estos traidores enemigos, que es vergüenza que cuatro indios gatillos hayan dado tanto tronido; que con menos gente de la que conmigo traigo bastará a sujetarlos, porque yo he arruinado muchas maquinaciones de enemigos y es mengua que para esto sea menester más socorro, no hay que esperar más".León, op.cit. p.72 Realizó su avance hacia el peñol de Mixtón, donde se encontraban más de quince mil caxcanes y zacatecos dirigidos por Francisco Tenamaztle y don Diego.
El primer asalto lo llevó a cabo el capitán Falcón, quien murió en el intento junto con diez españoles y muchos aliados indígenas. La victoria del primer encuentro animó a los rebeldes, y los españoles decidieron replegarse en Yahualica. Alvarado comandó los siguientes asaltos, sin lograr el éxito, pues fue repelido en varias ocasiones. El 24 de junio, durante una incursión un caballo se soltó de las manos del escribano Baltasar de Montoya y el animal aplastó el pecho de Pedro de Alvarado, malherido con las costillas fracturadas, fue llevado a Guadalajara,Schmal, op.cit. cap.Tne indigenous people of Zacatecas donde Oñate le recordó su advertencia, “Tonatiuh” respondió "Ya es hecho, ¿Qué remedio hay?, Curar el alma es lo que conviene". Pedro de Alvarado habría de morir el 4 de julio de 1541 a causa de las heridas recibidas durante su incursión en el Mixtón.León, op.cit. p.73-74
Cuando escucharon las noticias, los integrantes del cabildo de la Ciudad de México se reunieron. Entre ellos estaban el alcalde Cristóbal de Salamanca, el oidor licenciado Loayza y Bernardino Vázquez de Tapia, el 5 de julio de 1541 pidieron ayuda al virrey Antonio de Mendoza, pues consideraron que la situación se había salido de control en Nueva Galicia, y peligraba así toda la Nueva España, las noticias incluso llegaron hasta el secretario del Consejo de Indias Juan de Sámano.León, op.cit. p.6
Sitio de Guadalajara Hacia el 27 de septiembre de 1541 los hombres de Tenamaztle avanzaron a la ciudad de Guadalajara y el 28 de septiembre de 1541 sitiaron la localidad. En las crónicas se destacan las acciones de una mujer llamada Beatriz Hernández, quien arengaba a los soldados, y daba ánimo a mujeres y niños. Cristóbal de Oñate decidió romper el sitio, reunió a todos los arcabuceros en un solo frente, y con toda la fuerza de artillería como respaldo, realizó un contraataque repentino. Al mismo tiempo la caballería se dividió en dos columnas que salían por dos puertas, después de realizar un ataque volvían a entrar a la ciudad para salir por la otra puerta, de esta manera parecía mayor el número de caballos. La batalla duró más de tres horas, a pesar de encontrarse en desventaja numérica, la determinación y estrategia de los españoles obligó la retirada de los chichimecas.León, op.cit. p.77-80
Incursión del virrey Antonio de Mendoza miniatura|izquierda|Lienzo de Tlaxcala (página 58), el virrey Antonio de Mendoza acompañado de aliados tlaxcaltecas se enfrenta a los caxcanes y zacatecos en Xochipillā. El lugar es representado en la parte superior derecha con un niño sosteniendo un ramo de flores (xochitl).