Garcilaso de la Vega (Toledo, 1491/1503-Niza, 14 de octubre de 1536) Keniston, Hayward. Garcilaso de la Vega. A critical study of his life and works, New York, Hispanic Society of America, 1922, p. 158. fue un poeta y militar español del Siglo de Oro.
Es reconocido como uno de los poetas españoles más destacados del Renacimiento, con gran influencia en autores posteriores, y responsable de la difusión de la lírica italiana en España. Reader's Digest (Ed.). (1964). Antología de la literatura española: Desde sus orígenes hasta la Generación del 98 (Vol. 1). Selecciones del Reader's Digest.
Biografía Nacido en Toledo entre 1491 y 1503, Con mucha probabilidad Garcilaso debió nacer en las casas toledanas de sus padres, que ocupaban casi enteramente la acera de los pares de la actual Calle de Esteban Illán. La casa principal, situada hacia la mitad de la calle (nºs 6 y 8), se complementaba con otras accesorias a sus costados, y, en su conjunto, ocupaban prácticamente toda la manzana que hoy integra la Facultad de Humanidades. En estas casas vivió el poeta hasta dos años y medio después de su boda, cuando adquirió muy cerca su propio hogar en 1528. Garcilaso de la Vega fue el tercer hijo de Garcilaso de la Vega (fallecido el 8 de septiembre de 1512, tres días después de otorgar su codicilo), señor de Arcos y comendador mayor de León en la Orden de Santiago, y de Sancha de Guzmán, señora de Batres y de Cuerva. Sus abuelos paternos fueron Pedro Suárez de Figueroa, hijo de Gómez I Suárez de Figueroa y Elvira Lasso de Mendoza, hermana del primer marqués de Santillana, y Blanca de Sotomayor (hija de Fernando de Sotomayor y Mencía Vázquez de Goes a través de quien hereda el señorío de Arcos). Su madre, Sancha de Guzmán, fue hija de Pedro de Guzmán, señor de Batres (hijo del cronista Fernán Pérez de Guzmán) y de María de Rivera.El poeta Garcilaso no vistió el hábito de Alcántara. Errónea atribución de su retrato. Boletín de la Real Academia de la Historia, pág. 532 y ss. Laurencín, Francisco Rafael de Uhagón, Marqués de, Edición digital: Alicante: Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes, 2008. Edición digital a partir de Boletín de la Real Academia de la Historia, tomo 65 (1914), pp. 532-556.
Quedó huérfano de padre y se educó esmeradamente en la Corte, donde conoció en 1519 a su gran amigo, el caballero Juan Boscán. Seguramente a este debió el toledano su gran aprecio por la lírica del valenciano Ausiàs March, que dejó alguna huella en su obra.
Garcilaso entró a servir en 1520 al rey Carlos I en calidad de contino real.Es decir, servidor continuo del rey, como dice . Muy probablemente, su cargo fue contino hombre de armas, o sea, miembro permanente de la guardia real: vid. Aprendió griego, latín, italiano y francés, así como el arte de la esgrima y a tocar la cítara, el arpa y el laúd.
Formaba parte del séquito de Fadrique Álvarez de Toledo y Enríquez, II duque de Alba de Tormes cuando Carlos I desembarcó en Santander en 1522. Al año siguiente fue objeto nuevamente del favor real al ser designado miembro de la Orden de Santiago y gentilhombre de la casa de Borgoña, organización al servicio de la corona que, junto a la Casa de Castilla, agrupaba a quienes trabajaban más cerca del monarca.
No olvidó Garcilaso potenciar sus relaciones con la casa de Alba y en 1523 participó, junto a Fernando Álvarez de Toledo y Pimentel, el futuro gran duque de Alba (que en ese momento tenía 16 años), en la campaña de Fuenterrabía. Este fue el origen de una amistad entre ellos, que se vio probada más adelante con la intervención del de Alba a favor de Garcilaso ante el propio emperador en varias ocasiones.
En los años siguientes, Garcilaso luchó en la guerra de las Comunidades de Castilla y fue herido en la acción de Olías del Rey; Tanto Garcilaso como su hermano, Pedro Laso de la Vega, tuvieron una participación activa en la guerra de las Comunidades de Castilla. El poeta, del lado de Carlos V, en su condición de cortesano del emperador, en tanto que su hermano mayor ostentaba el liderazgo de los rebeldes. Pedro abandonó la causa comunera tan pronto como la lucha tomo carácter de reivindicación popular, ajena a sus intereses aristocráticos, y huyó junto a otros nobles a Portugal. Por su parte, Garcilaso, cuyo destinó de segundón le orientó desde muy joven al servicio real, pasará gran parte de su vida en los campos de batalla, muy a su pesar: “conducido mercenario” se describirá el propio poeta-soldado. En la batalla de Olías, que tuvo lugar el 17 de agosto de 1521, Garcilaso se reúne en el Castillo del Águila con los leales al emperador a las órdenes de Juan de Ribera, y desde allí se dedican a hostigar el avituallamiento de los rebeldes toledanos. En las condiciones establecidas en el armisticio entre sitiadores imperiales y toledanos sitiados, María Pacheco solicitaba que Garcilaso, entre otros caballeros imperiales, no entrasen en la ciudad hasta el regreso del emperador. Tres días después de la huida de María a Portugal (3 de febrero de 1522), Garcilaso entrará en Toledo y todo se apresurará a recomponer el patrimonio familiar y conseguir el perdón para su hermano. también participó en el cerco a su ciudad natal (1522). A finales de ese mismo año se embarcó, en compañía de Juan Boscán y Pedro de Toledo, futuro virrey de Nápoles, en una expedición de socorro que quiso (y no pudo) evitar la caída de Rodas en poder de los turcos; de nuevo resultó herido, esta vez de gravedad. Algunos autores, sin embargo, discuten la posibilidad de que Garcilaso participase en la expedición a Rodas por hallarse a finales de 1522 y parte de 1523 acompañando al emperador por tierras de Burgos, Logroño, Pamplona y Fuenterrabía.Cf. Mariano Calvo López, ˈˈLa leyenda de Rodasˈˈ, en Garcilaso de la Vega. Entre el verso y la espada, pp. 94-96.
miniaturadeimagen|280x280px|Lápida en la fachada de San Agustín, en Pamplona, que recuerda que Garcilaso fue armado allí caballero de Santiago el 11 de noviembre de 1523 De vuelta a España fue armado caballero de la Orden de Santiago el 11 de noviembre de 1523, en la iglesia de San Agustín de Pamplona, y en 1524 se enfrentó a los franceses en el cerco de Fuenterrabía.
Matrimonio y descendencia A su retorno a Toledo, contrajo matrimonio en 1525 con Elena de Zúñiga,Garcilaso tuvo con Elena de Zúñiga cinco hijos, según consta en su testamento, redactado en Barcelona el 25 de julio de 1529: Garcilaso, muerto a temprana edad, en 1537; Íñigo de Zúñiga, fallecido en 1555 a la edad de 25 años; Pedro de Guzmán, nacido en 1529; Sancha, casada con Antonio de Puertocarrero; y Francisco, fallecido también cuando aún era un niño. dama de Leonor, hermana de Carlos I de España; por ello Garcilaso entró a formar parte del séquito de esta. Todo apunta a que su matrimonio con Garcilaso fue uno de tantos enlaces aristocráticos basados en un convenio de intereses. A los dos años y medio de su boda, aún seguían residiendo ambos en el hogar materno de los Laso de la Vega en la actual calle de Esteban Illán, a causa de la escasez de viviendas que ocasionaba la presencia de la corte en la ciudad, pero el 11 de marzo de 1528 por fin pudieron adquirir unas casas en la calle de los Aljibes n.ºs 2-4, a poca distancia de la mansión familiar. En este espacio doméstico no pudo pasar el matrimonio demasiado tiempo junto, pues al año de su adquisición comenzó el gentilhombre a viajar en su calidad de cortesano de Carlos I de España; si bien Elena siguió habitando en esta casa hasta su muerte en 1563, veintisiete años después que su marido.Cf. Mariano Calvo López, «Calle de los Aljibes (la casa matrimonial). Ruta de Garcilaso de a Vega», en Rutas literarias de Toledo, pp. 68-69.
De este matrimonio nacieron cinco hijos:
Garcilaso, muerto en la infancia. Íñigo de Zúñiga, muerto en 1555 en la toma de Volpiano, cerca de Turín. Pedro de Guzmán, fraile dominico como fray Domingo de Guzmán. Sancha de Guzmán, casada con su primo, Antonio Fernández Portocarrero, hijo del conde de Palma. Francisco de la Vega, muerto en la infancia.
Fue padre de un hijo ilegítimo con una dama comunera toledana, Guiomar Carrillo, que reconoció de forma póstuma, Lorenzo Suárez de Figueroa, nacido hacia 1521.También mencionado en su testamento: «Don Lorenzo, mi hijo, sea sustentado en alguna buena universidad y aprenda ciencias de Humanidad hasta que sepa bien en esta facultad; y después, si tuviere inclinación a ser clérigo, estudie Cánones, a y si no, dése a las Leyes; y siempre sea sustentado hasta que tenga alguna cosa de suyo».
Vida posterior Según la más reciente, documentada y completa de las biografías del poeta,Cf. María del Carmen Vaquero Serrano, Garcilaso, príncipe de poetas. Una biografía. Madrid: Centro de Estudios Europa Hispánica y Marcial Pons Historia, 2013. más allá de efímeros amoríos (con Elvira -una aldeana extremeña- y una dama napolitana), tres amores marcaron la vida del poeta: Magdalena de Guzmán, prima monja e hija ilegítima de su tía María de Ribera, identificada como la Camila de la Égloga II; Guiomar Carrillo, la Galatea de la Égloga I; y Beatriz de Sá, segunda esposa de Pedro Laso y cuñada de Garcilaso, conocida como «a mais fermosa molher que se achou em Portugal» (p. 599), a quien de forma discutible podría identificarse con la Elisa de los versos de Garcilaso.
Por entonces empezó a escribir sus primeros poemas según la estética de la lírica cancioneril, que pronto desecharía; además, ejerció un tiempo como regidor de su ciudad natal. El punto de inflexión en su lírica obedece a un día de 1526 en Granada, en los jardines del Generalife y cerca del palacio del emperador, como cuenta Juan Boscán:
En ese mismo año de 1526, con motivo de las bodas de Carlos I con Isabel de Portugal, Garcilaso acompañó a la Corte en un viaje por varias ciudades españolas y se enamoró platónicamente de una dama portuguesa de la reina, Isabel Freyre, que se quiere identificar con la Elisa de sus versos. Dicha dama fue cantada así mismo por el poeta y diplomático portugués Francisco Sa de Miranda bajo el nombre de Celia. Una teoría de la garcilasista María del Carmen Vaquero apunta, sin embargo, a que esta Elisa habría podido ser en realidad la segunda mujer de su hermano Pedro Laso, la hermosísima Beatriz de Sá, descendiente del hidalgo francés Maciot de Bettencourt y de una princesa guanche, celebrada por numerosos poetas portugueses.Vaquero Serrano, María del Carmen. «La fecha de muerte de Beatriz de Sá, la más que posible Elisa de Garcilaso», en Lemir 15 (2011): pp. 235-244. Consultado el 18 de enero de 2012.
En 1528 dictó su testamento en Barcelona, donde reconoció la paternidad de su hijo ilegítimo y asignó una pequeña suma de dinero para su educación; poco después da una colección de sus obras a Boscán para que la revisara, y seguidamente partió hacia Roma, en 1529. Participó en la campaña contra Florencia y asistió a la investidura del rey de España como Carlos V del Sacro Imperio Romano Germánico, llevada a cabo en Bolonia en febrero de 1530, acompañándole después a Mantua. Desde dicha ciudad, el 17 de abril, el emperador autorizó a Garcilaso a regresar a España y le otorgó maravedíes anuales para toda su vida en recompensa por los servicios prestados «sin obligación de servir ni residir en nuestra corte».
Tras su regreso a Toledo, el emperador le encargó en el verano de 1530, por mediación de la emperatriz Isabel, la tarea de viajar a Francia para comprobar el trato que el rey Francisco I de Francia estaba dispensando a su hermana Leonor de Austria, con quien se había casado en cumplimiento de la paz de las Damas y, de paso, espiar los posibles movimientos de tropas en la frontera.