Los narentinos formaban una tribu eslava meridional que ocupaba parte del sur de Dalmacia en torno al río Neretva (o Narenta), que aparecen en la historia en los siglos y y a los que se conoce principalmente por sus actividades piráticas en el Adriático. Las fuentes venecianas los denominan narentani y las griegas, paganoi (paganos), debido a que permanecieron sin cristianizar mucho después de que las tribus vecinas se hubiesen convertido al cristianismo. La tribu fue una enemiga acérrima de la República de Venecia: acosó a los comerciantes venecianos y al clero que atravesaba el Adriático y llegó incluso a atacar cerca de la propia Venecia; venció a los dogos en varias ocasiones. Los tratados de paz veneciano-narentinos no duraron mucho, ya que los narentinos retomaban pronto la piratería. Los venecianos los debelaron finalmente a finales del siglo y desaparecieron de las fuentes en el siglo .
Terminología Pagania (el principado de los narentinos) en el siglo .|miniatura|upright=1.5 La palabra narentino es un gentilicio derivado del río Neretva, llamado en latín y otros idiomas Narenta. Los términos «narentinos», «Pagania» o «paganos» aparecen en dos fuentes de la época: De Administrando Imperio, una obra griega de mediados del siglo , y Chronicon Venetum et Gradense, una crónica veneciana de Juan el Diácono de comienzos del siglo . En De Administrando Imperio del emperador bizantino Constantino VII Porfirogéneta (913-959), a la tribu se la llama paganoi () y su Estado, Pagania (Παγανὶα, Παγανἰα), en griego, aunque también se señala que en latín se los llama arentanoi (Αρεντανοἰ) y a su Estado, Arenta (Αρεντα). Por su parte, el cronista Juan el Diácono utilizó el gentilicio narentani para referirse a ellos (princeps Narentanorum, Narrentanos Sclavos). En serbocroata, el nombre de la tribu es neretljani (Неретљани), neretvani y pagani (Пагани), mientras que al Estado se lo llama normalmente Paganija (Паганија).
Geografía y economía En los capítulos de De Administrando Imperio «Historia de la provincia de Dalmacia» y «De los Paganos, también llamados Arentanos, y del país en el que ahora viven», se describe la geografía de Pagania. Esta estaba dividida en condados (župa o zupanias)): Rhastotza, Mokros y Dalen. Rhastotza y Mokros estaban en la costa y tenían galeras, mientras que Dalen estaba lejos del mar y se dedicaba a la agricultura. En su territorio se hallaban las ciudades de Mokron, Beroullia (probablemente Brela), Ostrok y Slavinetza (cerca de Gradac), además de las grandes islas de Kourkra/Kiker (con la ciudad de Korčula), Meleta/Malozeatai, Phara y Bratzis. Los paganos criaban rebaños en las islas. Las cercanas islas de Chora (posiblemente Sušac), Iës y Lastobon quedaban fuera del territorio que dominaban. Tenían por vecinos a Croacia (al noroeste), a Zahumlia (al este) y a Serbia (en el interior, al noreste, separada del mar por Pagania, Zahumlia, Travunia y Doclea, y de Croacia por el Tzentina.
Historia Los esclavenos (eslavos del sur) invadieron los Balcanes en el siglo . En el 639 d. C., Narona, hasta entonces una floreciente ciudad romana, fue destruida por una horda de ávaros y eslavos. Unos años más tarde, las tribus eslavas se apoderaron del bajo Neretva. Los eslavos construyeron una nueva ciudad sobre las ruinas de Narona y erigieron un monumento a su dios eslavo Svetovid sobre las ruinas de los templos romanos. Narentia fue un centro pagano en los Balcanes similar a Rügen para los baltoeslavos. En 642, los eslavos invadieron el sur de Italia y atacaron Siponto por mar desde la costa dálmata. Las incursiones navales eslavas en el Adriático aumentaron y se volvió inseguro recorrer este mar. derecha|miniaturadeimagen|upright=2|Los principados eslavos de la costa del Adriático a comienzos del siglo .
Los primeros conflictos entre venecianos y narentinos ocurrieron poco antes del 830, momento en el que se firmó el primer acuerdo de paz entre las dos partes (el dogo veneciano y los Sclavorum de insula Narrentis). Los eslavos narentinos enviaron emisarios al dogo Giovanni I Participazio (829-836). Según P. Skok, los primeros contactos entre Venecia y las islas de la Dalmacia central datan de entonces. Según Šafárik (1795-1861), a principios del siglo el poderío de los narentinos era tal el dogo Giovanni I los atacó, si bien luego se avino a firmar la paz con ellos. La República de Venecia estaba subordinada de facto al Imperio bizantino y extendía sus redes comerciales hacia el este. Sin embargo, las disensiones internas debilitaron al imperio durante la primera mitad del siglo y reforzaron a los búlgaros y árabes. Los árabes tomaron Creta en 825, Palermo en 831, Tarento en 839 y, tras destruir la armada veneciana en 840, pudieron recorrer libremente el Adriático. En 841, los navíos árabes asaltaron ciudades del Adriático y llegaron a la confluencia del río Padua, mientras que contingentes menores atacaban Budva, Roza y el Bajo Kotor. En 842 se adueñaron de Bari y en 846 llegaron a la propia Roma. La armada veneciana, obligada a defender el Adriático bizantino, estaba en conflicto constante con las escuadras árabes. La armada bizantina apenas apareció por la zona y con pocas naves. Esto y el acoso árabe impulsaron a los piratas eslavos de la comarca del Narenta a aumentar su poderío naval. La marcha de la armada veneciana a proteger Sicilia en 827-828 facilitó la actividad narentina, que se redujo cuando volvieron las naves venecianas. En efecto, la piratería narentina crecía cuando se debilitaba la posición veneciana o la situación en el Adriático la favorecía. El asalto narentino a un grupo de mercaderes venecianos que regresaban a su ciudad desde Benevento en 834-835, algunos de los cuales perecieron, causó gran revuelo y odio en Venecia.
Los venecianos emprendieron una gran expedición para acabar con los piratas dálmatas en 839. El dogo Pietro Tradonico envió buques de guerra contra las tierras eslavas (Esclavenia). Según F. Šišić, el dogo Pietro ordenó un ataque contra los narentinos en la primavera del 839. Según V. Klaić, Tradonico había vencido y firmado la paz con los croatas de Mislav y seguidamente asaltó las islas narentinas, antes de rubricar la paz con su jefe Drosaico. No hay información sobre los combates de ese año, pero sí se sabe que los venecianos concertaron la paz con los croatas y con parte de los narentinos. El cronista veneciano Juan el Diácono (1008) registra una renovación del tratado de paz firmado por Drosaico (ad Narrentanas insulas cum Drosaico, Marianorum iudice, similiter fedus instituit). La paz con los narentinos no duró mucho, tal vez porque estos la suscribieron únicamente para evitar la agresión veneciana o más probablemente porque no se acordó con todos ellos, sino únicamente con uno de sus grupos o clanes. En 840, los venecianos atacaron al caudillo narentino Ljudislav, pero no lograron vencerlo; Ljudislav (Liuditus sclavus), posiblemente sucesor o jefe que compartía el poder con Drosaico, venció al dogo y mató a cientos de sus hombres. Según Klaić, fueron los narentinos quienes rompieron la paz con Venecia. Parece que la piratería narentina alcanzó incluso Istria en febrero del 840. El tratado franco-veneciano de 840 incluyó la lucha conjunta de los firmantes contra las tribus eslavas (generationes Sclavorum inimicas). Sin embargo, las últimas dos derrotas navales venecianas a manos de los árabes les impidieron a los venecianos emprender nuevas campañas contra los eslavos dálmatas. En 846, los narentinos llegaron cerca de Venecia y saquearon la cercana Caorle.
izquierda|miniaturadeimagen|upright=2|Territorios de los Balcanes occidentales a finales del siglo .
El advenimiento del emperador Basilio I (867-886) comportó cambios importantes en Bizancio; soberano enérgico, logró estrechar lazos con los búlgaros, e incluso con los distantes croatas, y protegió bien el Imperio. Cuando Ragusa solicitó el auxilio imperial ante la amenaza sarracena, envió una fuerte armada al Adriático. El almirante bizantino Nicetas Orifas invitó a las tribus eslavas asentadas en torno a Ragusa, los zahumlios, travunios y canalitas, a unirse a la lucha contra los sarracenos en el 869. El llamamiento se limitó a las tribus eslavas del sur de Dalmacia; al norte, los croatas y los dálmatas habían entablado relaciones con el rey italiano Luis, para disgusto de los bizantinos. Cuando unos «eslavos» (narentinos según Narayan) secuestraron en marzo del 870 a los emisarios del obispo de Roma que regresaban a casa del IV Concilio de Constantinopla; los bizantinos lo utilizaron como pretexto para atacarlos y obligarlos a someterse (871). El De Administrando Imperio menciona que los narentinos fueron llamados paganos porque no habían aceptado bautizarse cuando lo hicieron todos los serbios, acontecimiento que debió de tener lugar en tiempos del emperador Basilio. Los narentinos no aparecen mencionados en relación con la expedición militar bizantina a Bari enviada por Basilio I (867-886), en la que sí participaron otros eslavos dálmatas. Los croatas, serbios, zahumlios, travunios, konavilianos, ragusanos, «con todos los hombres de las ciudades de Dalmacia», cruzaron el mar hasta Langobardia y tomaron Bari. Basilio sometió nuevamente Dalmacia a la autoridad bizantina en el 878, y gran parte de la región pasó a depender del Patriarcado de Constantinopla. De Administrando Imperio afirma que los eslavos dálmatas le pidieron a Basilio I que los bautizara, pero la cristianización de los narentinos parece haber fracasado. Según Evans, estos siguieron siendo paganos hasta el 873, cuando el almirante bizantino Orifas los convenció para que aceptaran el bautismo. En cuanto a los venecianos, si bien el dogo Orso I Participazio y su hijo Giovanni II Participazio firmaron la paz y se coligaron con los croatas en el 876, siguieron en guerra con los narentinos.
El tratado franco-veneciano se renovó en el 880. En 887, el dogo Pietro I Candiano envió tropas contra los narentinos que desembarcaron en la «colina eslava» (mons Sclavorum) y pusieron en fuga al enemigo. Los narentinos fueron derrotados en la batalla que se disputó en agosto del 887 en Makarska, y sus cinco barcos fueron destruidos a hachazos. Sin embargo, los narentinos vencieron a los venecianos con ayuda de sus vecinos el 18 de septiembre de 887; el dogo pereció en la lid. Las crónicas venecianas dejan de mencionar conflictos con los croatas hasta el 948, lo que se cree que se debió a que estaban en paz con ellos y les pagaban tributo.
Pagania había quedado integrada en el principado serbio en tiempos de Pedro Gojniković (892-917). El príncipe serbio y el jefe militar bizantino de Dirraquio León Rabduco se reunieron en tierras narentinas para negociar una alianza contra los búlgaros. Miguel de Zahumlia, al que Pedro había expulsado de sus tierras en el continente y que se había refugiado en las islas vecinas, les advirtió a los búlgaros de las negociaciones. Los búlgaros engañaron a Pedro en el 917 y se apoderaron de sus tierras entre el 924 y el 927, hasta que Časlav regresó a Serbia y reconstruyó el estado, en liga con los bizantinos. El estado de Časlav incluía Pagania. En la década de 940, las islas de Brač y Hvar, que anteriormente habían sido parte del reino croata, se separaron durante la rebelión del ban Pribina y se unieron a la provincia narentina. Los narentinos aprovecharon la inestabilidad interna en Croacia tras la muerte de Krešimir I (945) y se adueñaron de las islas de Sušac, Vis y Lastovo. En 948 los narentinos estaban en guerra con el dogo veneciano Pietro III Candiano, quien envió contra ellos treinta y tres galeras de guerra al mando de Urso Badovario y Pietro Rozollo, aunque los narentinos repelieron la ofensiva. En consecuencia, los venecianos tuvieron que pagarles tributo para que no atacasen el tráfico veneciano por el Adriático. Serbia se disgregó a la muerte de Časlav, hacia el 960.