300px|thumb|right|La Policía Armada entró al interior de la plaza de toros por la puerta del callejón, que se ve en la fotografía. En los Sanfermines de 1978, el 8 de julio de 1978 en Pamplona (España), tras el despliegue de una pancarta en favor de la amnistía total, la Policía Armada intervino dejando más de 150 heridos y un estudiante muerto por un tiro en la frente. Esta intervención llevó una huelga general en Navarra y protestas que se extendieron por Álava, Guipúzcoa, Vizcaya y el resto de Navarra. Estos sucesos nunca fueron juzgados.

Relato de los hechos Se iniciaron tras la irrupción de la Policía Armada en la plaza de toros de Pamplona, donde había 20 000 personas. La intervención había sido precedida porque en la bajada tradicional de las peñas al ruedo, al finalizar la corrida hacia las 20:45 horas, un grupo de personas portaba una pancarta a favor de la amnistía, produciéndose protestas desde otro sector, llevando a enfrentamientos verbales y alguno físico.

Entraron entonces unos cuarenta agentes de la policía, conocidos entonces como "grises" por su indumentaria, con material antidisturbios y con el comisario de la Policía de Pamplona, Miguel Rubio.

Se utilizó indiscriminadamente abundante material antidisturbios, con disparos de pelotas de goma y botes de gases lacrimógenos contra los jóvenes que estaban en la arena así como contra los que estaban en las gradas. Parte del público salió por el patio de caballos y otros se refugiaron en los pasillos del interior, mientras que otro sector tiraba objetos a los miembros policiales. Estos respondieron con fuego real que produjo siete heridos de bala, del total de 55 heridos que fueron atendidos en la enfermería de la plaza.

Unos quince minutos después de iniciarse los incidentes, hacia las 21.00 horas, otro grupo de unos 40 agentes entró por el patio de caballos que, utilizando también sus armas de fuego, llegó al interior de la plaza. Mientras tanto, un grupo de personas escapaba de la plaza oculto en un camión frigorífico, que se utiliza para trasladar la carne de los toros.

Con respecto al inicio de los incidentes, una "comisión de investigación", creada por las peñas y en la que formaba parte el abogado Ángel Ruiz de Erenchun, tras recoger numerosas pruebas, proporcionó el siguiente informe:Dossier de la Comisión de peñas de Pamplona. Película de los hechos (1)

Los altercados se extendieron rápidamente por toda la ciudad, convirtiéndose en un auténtico campo de batalla urbano y llegando las barricadas a las cercanías del Gobierno Civil. El gobernador civil Ignacio Llano convocó a los representantes sindicales, políticos y a representantes de las peñas para intentar apaciguar la situación, sin lograrlo.

La policía siguió utilizando sus armas de fuego en forma de ráfagas de metralleta y en la calle Roncesvalles, hacia las 22:15, resultó muerto Germán Rodríguez de un tiro en la cabeza, concretamente en la frente. Tres jóvenes que vieron cómo caía lo trasladaron al hospital junto a otro herido de bala, aunque allí no pudieron hacer nada por salvar su vida. En ese lugar se encontraron 35 impactos de bala.

Posteriormente se contabilizaron más de 150 heridos, de ellos once con heridas de bala. Según Rodolfo Martín Villa, ministro del Interior en aquel momento, solo en seis horas y en la zona del centro de Pamplona se hicieron 7000 disparos de material antidisturbios y 130 disparos de bala.Iturbe, Francisco Javier; Meoqui, José Antonio; González, Jesús. Castigo a los culpables. Erredunei zigorra, Madrid, 1978

El grado de violencia empleado quedó reflejado en las órdenes que se daban desde la central a los policías por radio, y que fueron grabadas:Juan Gautier; José Ángel Jiménez. Sanfermines 78,

300px|thumb|Desde el edificio del Gobierno Civil se daban las órdenes por radio a los cuerpos policiales. La Primera de TVE, que retransmitía la corrida en directo por televisión, emitió las imágenes de los incidentes en directo para todo el estado desde la plaza de toros. Sin embargo, misteriosamente esas imágenes desaparecieron y a día de hoy no constan en sus archivos. Estas imágenes, sin duda muy elocuentes de los hechos, solamente se han reproducido una vez desde entonces; fue en una televisión francófona por los autores del documental Sanfermines 78, Juan Gautier y José Ángel Jiménez, en 2005. Francisco Avizanda y Patxi Chocarro incluyeron en su documental Resumen de noticias. Pamplona diciembre 1977 - julio 1979 (súper 8 mm - 70 minutos) una impactante crónica de los sucesos de veinte minutos de duración. En ella se recoge una grabación casera de la emisión de La Primera de ese día en que se ve la entrada de la policía armada en la plaza y un montaje sonoro. Este documental es el único testimonio audiovisual de los hechos, y ha sido utilizado con posterioridad en otras crónicas de los hechos.

Las protestas se extendieron por todas las Provincias Vascongadas y Navarra los días siguientes, muriendo por disparos de la policía en San Sebastián el joven José Ignacio Barandiarán, el 11 de julio.

Las autoridades siempre han sostenido que fue un error, por lo que el gobernador civil Ignacio Llano fue cesado y los mandos policiales (comandante Ávila y comisario Miguel Rubio) fueron trasladados. Rodolfo Martín Villa en la rueda de prensa realizada en televisión en referencia a estos acontecimientos comparándolos a las acciones de ETA dijo:

El que era gobernador civil Ignacio Llano, afirma que cesó al comandante Ávila de forma inminente y que él mismo presentó la dimisión, aunque el ministro del interior dijera que le había cesado.

Por otra parte la comisión de investigación planteó una querella contra el comisario Rubio.Dossier de la Comisión de peñas de Pamplona . Los letrados ante la justicia

Los heridos de bala en Pamplona fueron: Ricardo Azcona Latasa, herido de bala en la rodilla izquierda. Fermín Ilundáin, herida de bala en sedal en el brazo. Philippe Bidegain, bala en la columna. 2 heridos en la Clínica Universitaria, uno de ellos con entrada y salida de bala en el muslo. José Ramón Vélez de Mendizábal, perforación doble de estómago y otra perforación doble de yeyuno que afecta al páncreas. Javier Arteta Pascual, herido de bala en mano izquierda. Jesús Mª Ibarrola Baranda, herido de bala en la región inguinal. Miguel Fdez. Díaz de Cerio, herido de bala en el tórax. Tomás Saso Clemente, herido de bala en la región glútea. Jesús García Martínez, herida de bala en el brazo con fractura de húmero.Sanfermines 78 Gogoan!

Los hechos fueron finalmente archivados sin juicio.

Situación sociopolítica Año convulso en Pamplona thumb|left|250px|Fachada del Ayuntamiento de Pamplona. En el segundo piso se encerraron en huelga de hambre familiares de los detenidos. Como en muchos otros puntos de España, la transición política española se estaba viviendo en Navarra con grados elevados de violencia política, sobre todo en Pamplona. Los enfrentamientos en las calles con la Policía Armada eran habituales desde la muerte de Franco. Estos llegaron a ser muy intensos en la semana proamnistía de mayo de 1977 con la muerte de dos personas en Pamplona. Además la violencia de ETA se había ido incrementando, destacando el asesinato del comandante Joaquín Imaz, que estaba al mando de la Policía Armada, el 27 de noviembre de 1977 junto a la plaza de toros de Pamplona. Para sustituirlo vino el comandante Fernando Ávila,Nuevo jefe de la Policía Armada en Pamplona. El País 4/3/1978 desde la Legión española y tras solicitarlo de forma voluntaria.

El día 9 de diciembre de 1977 el Diario de Navarra publicó una nota (en su página 3) refiriendo unas declaraciones del comandante Fernando Ávila en el diario ultraderechista El Alcázar (que publicaba con frecuencia declaraciones de militares o de policías). El comandante Ávila solicitaba el puesto del comandante Imaz por ser el siguiente en la misma promoción. El comandante Ávila no tenía experiencia en cuerpos policiales cuando ocupó un puesto difícil.

En este contexto, el 11 de enero de 1978 durante una operación policial contra ETA en Pamplona se produjo un tiroteo entre miembros de ETA y agentes del Cuerpo General de Policía que terminó con la vida de dos miembros de la organización y de un inspector de la policíaUn policía y dos miembros de ETA, muertos en un tiroteo en Pamplona. El País 12/1/1978

Esta situación de violencia durante los meses de 1978 se fue incrementando por las acciones de los Guerrilleros de Cristo Rey, que salían a las calles de Pamplona con cadenas y bates de béisbol. Según confiesa el que fuera gobernador civil de Navarra Ignacio Llano en el documental "Sanfermines 78",

En la celebración del 1 de mayo, en Pamplona es el único lugar de toda España en que se producen incidentes por intervención de las Fuerzas de Orden Público en las manifestaciones reivindicativas, por lo que varias fuerzas políticas solicitaron el cese del gobernador y del comandante Ávila, que las dirigía.Sanfermines 78 Gogoan !

El lunes 9 de mayo, a las 00:45 de la madrugada, en la, entonces, Cuesta de la Estación, muy cerca del Portal Nuevo, un artefacto explosivo escondido en la base de una farola fue activado al paso del jeep de la Guardia Civil -que volvía a casa tras prestar servicio en la Estación de la RENFE-, resultando heridos los cuatro guardias (uno de ellos hermano de la víctima mortal). La rotura de la aorta de Manuel López González determinó que éste muriera hacia las 7 horas de esa misma mañana del 9 de mayo. Manuel tenía 23 años.

El 10 de mayo, en la calle Chapitela, fue agredido con navaja, puñetazos y patadas el subteniente de la Guardia Civil Juan Antonio Eseverri, a quien se arrebató la pistola. Eseverri falleció siete días después, el 17 de mayo.

Los familiares de los detenidos acusaron al subteniente de estar al frente de grupos de incontrolados y de que fue él quien atacó a los detenidos. Difícilmente pudo atacar a nadie cuando Eseverri, subteniente y comandante de puesto de Villava, iba únicamente acompañado por el guardia del mismo puesto Juan Méndez Bermúdez, quien también sufrió heridas de las que tardó 24 días en curar.

La sentencia recoge la siguiente versión: Eseverri volvía a su domicilio vestido de paisano cuando se cruzó con grupos de personas que estaban atravesando coches en la calzada para enfrentarse a los ultraderechistas. El subteniente les recriminó su actitud. Uno de los aludidos le dio un fuerte empujón, abriéndosele la chaqueta y quedando al descubierto su pistola reglamentaria, incrementándose el tumulto a su alrededor. Descubierto, Eseverri disparó al aire para protegerse. Uno de los implicados le agarró del brazo e hizo que soltara el arma. Suescun esgrimió el cuchillo que solía llevar consigo y, arengado por sujetos indeterminados (“darle más, matarle”), le asestó tres puñaladas: dos en el cuello y una en el abdomen. Otros individuos, cuya identidad no consta en la causa, en un linchamiento en toda regla, aprovecharon para arremeter contra el subteniente, “propinándole toda clase de golpes, especialmente en cabeza y tórax”.

Eseverri no pudo recuperarse de sus múltiples traumatismos y heridas de arma blanca, falleciendo una semana más tarde en el hospital.

Posteriormente se produjo la detención de 52 personas que pasaron la noche en comisaría, cuatro de ellas ingresaron en prisión acusadas de esta muerte, lo que llevó a que familiares y amigos de estos detenidos, el 3 de julio, en protesta por estas detenciones se encerraran en el ayuntamiento de Pamplona. Este encierro se prolongó y provocó que el cohete del comienzo de los sanfermines ("chupinazo"), se disparara desde el primer piso, y no del segundo como es lo habitual. El comunicado que distribuyeron durante el encierro terminaba así:La cicatriz de la fiesta por Diario de Navarra.

La Transición política de Navarra