thumb|La fuente de la juventud por Lucas Cranach el Viejo.
La fuente de la juventud o a veces fuente de la eterna juventud, símbolo de la inmortalidad y la longevidad, es una legendaria fuente que supuestamente cura y devuelve la juventud a quienquiera que beba de sus aguas o se bañe en ellas. Durante miles de años se han contado historias sobre fuentes de este tipo en todo el mundo, apareciendo en los escritos de Heródoto (), en el romance de Alejandro () y en las historias del Preste Juan (principios de las Cruzadas, siglos y ). Historias sobre aguas similares también ocuparon un lugar destacado entre los habitantes del Caribe durante la Era de los Descubrimientos (comienzos del ), que hablaban de los poderes restauradores del agua en la mítica tierra de Bimini. Basándose en estas numerosas leyendas, exploradores y aventureros buscaron la esquiva Fuente de la Juventud o algún otro remedio para el envejecimiento, generalmente asociado con aguas mágicas. Tales aguas podrían haber sido un río, un manantial o cualquier otra fuente de agua que, según se decía, revertía el proceso de envejecimiento y curaba enfermedades al beberlas o bañarse en ellas.
La leyenda se hizo especialmente prominente en el , cuando se le asoció con el explorador español Juan Ponce de León, el primer gobernador de Puerto Rico. Supuestamente Ponce de León estaba buscando la Fuente de la Juventud cuando viajó a la Florida en 1513. Cuenta la leyenda que los nativos le dijeron a Ponce de León que la Fuente de la Juventud estaba en Bimini.
Suele ser un pozo o manantial legendario con agua mágica que supuestamente puede detener o revertir el proceso de envejecimiento, e incluso otorgar la inmortalidad al ser consumido este elixir encantado.
Primeras referencias
Antigüedad
La primera referencia conocida del mito de una fuente de la juventud está en el tercer libro de las Historias de Heródoto (). Allí comenta la entrevista entre el rey de Etiopía y los embajadores del rey persa Cambises II:
En el Evangelio de Juan se narra el episodio del estanque de Betesda, en Jerusalén, donde Jesús realiza el milagro de curar a un hombre lisiado. Sin embargo, aparte de la intervención de Jesús, el texto claramente indica que había previamente una creencia en las propiedades curativas de esas aguas, cuando un ángel, no identificado como de Dios, tocaba el agua e inducía a una práctica ritual de sumergirse en ellas; aunque solo el primero que llegaba al agua era sanado, y sólo ocurría de tiempo en tiempo.
Medievo Las versiones orientales de las Novelas de Alejandro cuentan la historia del «agua de la vida», que buscaba Alejandro Magno en compañía de su siervo. El sirviente en esa historia procede de las leyendas de Oriente Medio de Al-Khidr, una saga que aparece también en el Corán. Las versiones árabe y aljamiada de las Novelas de Alejandro fueron muy populares en España durante y después de la época musulmana y habrían sido conocidas por los exploradores que viajaron hacia América.
También se mencionaba la fuente de la juventud en el Libro de las maravillas del mundo de Juan de Mandeville y en las obras sobre el Preste Juan.
Leyendas similares
Hay también incontables fuentes indirectas de la leyenda. La inmortalidad como don aparece con frecuencia en las leyendas e historias de objetos, como la piedra filosofal, la panacea universal y el elixir de la vida, que son comunes por toda Eurasia y en otras regiones.
Los arahuacos y la isla de Bimini
Las historias de los nativos americanos sobre la fuente curativa estaban relacionadas con la mítica isla de Bimini, un país de riqueza y prosperidad situado en algún lugar del norte, posiblemente en la ubicación de las Bahamas. Según la leyenda, los españoles supieron de Bimini gracias a los arahuacos de La Española, Cuba y Puerto Rico. Sequene, un jefe arahuaco de Cuba, al parecer había sido incapaz de resistir la tentación de Bimini y su fuente restauradora. Reunió a un grupo de aventureros y navegó al norte, para no volver jamás. Sus antiguos súbditos más optimistas decían que Sequene y sus seguidores habían encontrado la fuente de la juventud y vivían lujosamente en Bimini.
Bimini y sus aguas curativas eran temas muy difundidos en el Caribe. El cronista de origen italiano Pietro Martire d'Anghiera hablaba de ellos en una carta que escribió al papa en 1513, si bien no creía en estas historias y estaba consternado de que tantos otros sí lo hicieran.
Ponce de León y Florida
thumb|right|Juan Ponce de León y sus exploradores en Florida buscando la Fuente de la juventud, según una ilustración alemana del . Se cuenta que el explorador español Juan Ponce de León oyó hablar sobre la fuente de la juventud a los nativos de Puerto Rico cuando conquistó la isla. Insatisfecho con su riqueza material, emprendió una expedición en 1513 para localizarla y descubrió el actual estado de Florida.
La historia es apócrifa: si bien Ponce de León pudo oír sobre la fuente de la juventud y creer en ella, su nombre no fue relacionado con la leyenda hasta después de su muerte. Tal relación aparece en la Memoria de Hernando de Escalante Fontaneda en 1575Fontaneda Fernando de Escalante, Memoria de las cosas y costa y indios de la Florida, que ninguno de cuantos la han costeado, no lo han sabido declarar. y en la historia de España en el Nuevo Mundo de Antonio de Herrera y Tordesillas, basada en la obra de Fontaneda. Este había pasado 17 años como cautivo de los indios tras naufragar en Florida de niño. En su Memoria habla sobre las aguas curativas de un río perdido que él llama «Jordán» y sobre Ponce de León buscándolas. Sin embargo, Fontaneda deja claro que es escéptico sobre estas historias que incluye en su obras y dice que duda que Ponce de León buscase en realidad el arroyo cuando llegó a Florida.
Es Herrera quien hace tal relación definitiva en su idealizada versión de la historia de Fontaneda incluida en su Historia general de los hechos de los Castellanos en las islas y tierra firme del Mar Océano. Herrera afirma que los caciques nativos hacían visitas regulares a la fuente. Un frágil anciano se volvía tan completamente restaurado que podía reanudar «todos los ejercicios del hombre... tomar una nueva esposa y engendrar más hijos». Herrera añade que los españoles había examinado sin éxito cada «río, arroyo, laguna o estanque» de la costa de Florida buscando la legendaria fuente.Samuel Eliot Morison, The European Discovery of America: The Southern Voyages 1492-1616 (Nueva York: Oxford University Press, 1974), pág. 504. Podría parecer que la historia de Sequene está igualmente basada en una distorsión de la obra de Fontaneda.
Referencias contemporáneas
En la ciudad de San Agustín, en Florida, se encuentra el Fountain of Youth National Archaeological Park: creado como un tributo a la ilustre historia de la ciudad, se ubica en el punto en el que tradicionalmente se dice que tomó tierra Ponce de León. Aunque la fuente allí ubicada no es obviamente la de la leyenda, los turistas beben de sus aguas. En el parque se exhiben objetos nativos y coloniales para celebrar el patrimonio timucuano y español de San Agustín.
La fuente de la juventud perdura como una metáfora de cualquier cosa que potencialmente incremente la longevidad. Se usa frecuentemente como recurso argumental en las historias de regresión temporal.
Representaciones artísticas
La fuente de la juventud fue representada en El Jardín de las Delicias, el célebre tríptico del Bosco.
Véase también Elixir de la vida Aguas de la Vida y de la Muerte
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