El Tractatus Logico-Philosophicus es el título de una obra de Ludwig Josef Johann Wittgenstein. Surgió como resultado de sus notas y de correspondencia mantenida con Bertrand Russell, George Edward Moore y Keynes, escritas entre 1914–1916, mientras servía como teniente del ejército austro-húngaro y, posteriormente, como prisionero de guerra en Italia, durante la Primera Guerra Mundial. El texto evolucionó como una continuación, y una reacción a las concepciones de Russell y Frege, sobre la lógica y el lenguaje. Apareció publicado originalmente en alemán, en 1921, bajo el título de Logisch-philosophische Abhandlung,Dicha edición original alemana se ha publicado en edición facsímil con permiso de la Biblioteca Nacional de Austria y traducida al castellano con un aparato crítico en: L. Wittgenstein, Tratado lógico-filosófico. Logisch-philosophische Abhandlung, edición crítica de TS 204, introducción y traducción de Jesús Padilla Gálvez, Tirant lo Blanch, Valencia, 2016. después en inglés un año más tarde, con el título actual en latín. Junto a sus Investigaciones filosóficas, este texto es una de las obras mayores de la filosofía de Wittgenstein. Recientemente se ha publicado una edición crítica en castellano en la que se corrigen los errores desarrollados en la traducción al inglés y su correspondientes traducciones al español. Dicha traducción del alemán se ha publicado en: L. Wittgenstein, Tractatus logico-philosophicus, Traducción, introducción y notas de Jesús Padilla Gálvez, Valencia: Tirant Humanidades, 2025.

Obra bastante breve en extensión (alrededor de 70 páginas) pero muy compleja, el Tractatus dio lugar a numerosas interpretaciones. Mientras que el significado más profundo del texto era ético para Wittgenstein, la mayor parte de las lecturas han destacado su interés para la lógica y la filosofía del lenguaje. No fue sino hasta mucho más tarde, que estudios más recientes han empezado a destacar el aspecto místico de la obra como algo central.

Considerado ampliamente como uno de los libros de filosofía más importantes del , este texto ejerció una influencia crucial en el positivismo lógico y en general sobre el desarrollo de la filosofía analítica. Asimismo, hizo del joven Wittgenstein uno de los exponentes del atomismo lógico junto a Bertrand Russell.

Naturaleza y estructura El libro se enfrenta a los problemas centrales de la filosofía que tienen que ver con el mundo, el pensamiento y el lenguaje, y presenta una "solución" (como la denomina Wittgenstein) a estos problemas, la cual está fundada en la lógica y en la naturaleza de la representación. El mundo está representado por el pensamiento, el cual es una proposición con significado, puesto que todos (el mundo, el pensamiento y la proposición) comparten la misma forma lógica. Por lo tanto, el pensamiento y la proposición pueden ser imágenes de los hechos.

A pesar de su título (Tratado lógico-filosófico), el Tractatus no se supone una "obra de enseñanza".Tractatus Logico-philosophicus, Paris, Gallimard, Avant propos, p.31 Según el autor, el libro no contiene entonces tesis propiamente dichas. Este aspecto no doctrinario explica en parte el carácter globalmente no argumentativo de la obra: Wittgenstein enumera una gran cantidad de sus aforismos sin presentar ni argumentos ni ejemplos. Los pensamientos que expresa no pudiendo quizás comprenderse más que por alguien que ya los haya pensado con antelación, argumentar pues, no es lo esencial.

La obra se compone de siete aforismos principales, ordenados del menos al más importante. Cada aforismo, con excepción del último, está seguido de observaciones que lo atañen. La numeración de sus observaciones puede parecer desconcertante a primera vista: Así, el aforismo 2 está seguido de 2.01 luego de 2.1, e igualmente el aforismo 3 está seguido del 3.001, 3.01, ... 3.03, 3.031, etc. De hecho esta numeración retoma la lógica matemática de la proximidad numérica para indicar el grado de la observación efectuada en relación con el aforismo o a la observación que la precede: Así, 3.001 es más cercano a 3 que 3.01: Una interpretación posible es que 3.001 indica una relación tenue del tipo de una definición conceptual de los términos del aforismo, mientras que 3.01 señala las implicaciones inmediatas del aforismo, 3.1 amplía los campos de comprensión del aforismo...

Podríamos desprender la estructura del libro de la siguiente manera:

Las secciones 1. y 2. tratan sobre cuestiones ontológicas; presentan la metafísica del Tractatus. 1. trata sobre el mundo. 2. trata sobre la naturaleza de los hechos. Las secciones 3. a 6. tratan sobre la imagen del mundo. 3. desarrolla la noción de imagen. 4. expone la filosofía del lenguaje y la concepción de la filosofía de Wittgenstein. 5. y 6. presentan una "teoría" de la lógica y de su naturaleza. La última proposición 7. hace referencia al aspecto inefable del contenido del Tractatus.

En contra de la estructura del libro real, podemos también concebir otro plan de la obra apoyándonos en una declaración de Wittgenstein:

Podríamos entonces considerar el plan del libro como articulándose alrededor de la distinción parte escrita/parte no-escrita.

Propósito del libro

El Tractatus Logico-philosophicus es una obra acerca del significado. Se trata de trazar los límites del significado, de separar lo que puede decirse y lo que no puede decirse. En efecto, no todo puede decirse de forma sensata, existen para Wittgenstein límites a la expresión de los pensamientos. El autor no sostiene aquí que haya pensamientos en sí mismos desprovistos de significado, sino más bien que no todos los pensamientos son expresables. La obra tiene entonces por objeto establecer los criterios que hacen que una exposición tenga sentido, determinar lo que podemos decir y lo que debemos callar. El veredicto de Wittgenstein es claro: el ámbito de lo que puede decirse y el del significado se traslapan, intentar expresar lo indecible en el lenguaje no lleva sino a una exposición carente de significado. El Tractatus es entonces una obra de delimitación: Wittgenstein expone los criterios del significado y en qué casos no se cumple con dichos criterios.

Esta demarcación no es sin embargo una desvalorización de lo inefable. Wittgenstein reconoce la importancia de lo inefable, pero es reconociéndolo como tal que lo "ponemos en su sitio". Para darle su importancia real a lo indecible, hace falta comprenderlo como tal y no tratar de comunicarlo por medio del lenguaje. La fórmula de la introducción resume entonces de buena manera el libro: "Todo lo que puede ser expresado en absoluto puede ser expresado claramente, y sobre aquello que no puede ser expresado debemos guardar silencio".

Los aforismos

1. El mundo es todo lo que es el caso.Citamos aquí las siete proposiciones principales en la traducción parcial disponible en Wikisource 2. Lo que es el caso, los hechos, es el darse de estados de las cosas. 3. Una figura lógica de hechos es un pensamiento. 4. Un pensamiento es una proposición con sentido. 5. Una proposición es una función de verdad de las proposiciones elementales. (Una proposición elemental es una función de verdad de sí misma). 6. La forma general de una función de verdad es: [p, ξ, N(ξ)]. Esta es la forma general de una proposición. 7. Sobre lo que no se puede hablar hay que callar.

La metafísica del Tractatus El Tractatus empieza con una serie de aforismos sobre la ontología, pero ya que dichas proposiciones no se presentan como tesis, hablar de una "ontología" wittgensteniana no sería del todo adecuado desde la perspectiva del autor."También es acaso un malentendido el ver en el Tractatus la presentación de una ontología sistemática o incluso de forma exclusiva un tratado sobre la sintaxis lógica. Ciertamente los temas ontológicos están presentes y los análisis sintácticos juegan un papel importante, pero la función de las operaciones que les corresponden no puede ser ignorada". Joachim Schulte, Lire Wittgenstein. Dire et montrer, cité dans Frédéric Nef, Qu'est ce que la métaphysique?, Gallimard, Paris, 2004, p. 420 De forma resumida empezando sin embargo, con lo que parece ser una metafísica, Wittgenstein ve el mundo como conformado (1) por hechos, en lugar de objetos en la concepción atomista tradicional. Los hechos son (2) estados de cosas existentes, los cuales a su vez son combinaciones de objetos. Los objetos pueden acoplarse de varias maneras determinadas; pueden tener diversas propiedades y pueden mantener diversas relaciones entre sí. Los objetos se combinan entre sí de acuerdo a sus propiedades lógicas internas, las cuales, en otras palabras, determinan las posibilidades de sus combinaciones con otros objetos, i.e., su forma lógica. De modo que los estados de cosas, en tanto están compuestos de objetos en combinación, son inherentemente complejos. Los estados de cosas que efectivamente existen podrían haber sido de otro modo. Lo cual significa que los estados de cosas son o bien factuales (existentes) o posibles. Y es la totalidad de los estados de cosas (los existentes y los posibles) que integran el conjunto de la realidad. El mundo es justamente aquellos estados de cosas que efectivamente existen.

Hechos Una de las nociones más importantes del Tractatus es la noción de hecho, que aparece desde la segunda proposición (1.1).

El mundo no es un conjunto de objetos: de árboles, de personas, de ciudades, etc.; el mundo está compuesto de hechos como "la nieve es blanca", "él corre deprisa", etc. Esto pone de manifiesto el aspecto atomista de la filosofía de Wittgenstein, el mundo se compone de elementos simples (los hechos), y gracias al análisis llegamos a esos elementos. Contrario a la opinión de Russell, Wittgenstein considera que es el hecho, y no los objetos, el elemento lógico fundamental del mundo.

El hecho queda definido como "lo que es el caso". El hecho responde a un criterio de independencia: un hecho puede o no ser el caso sin que esto influya en el resto de lo que existe (1.21).

Hecho y objeto Aunque el hecho sea la unidad básica para Wittgenstein, el hecho está a su vez compuesto de objetos. Esta composición tiene dos rasgos fundamentales: 1) es articulada y 2) no necesita un elemento distinto a los objetos mismos para ser establecida.Veamos con detenimiento cada una de estas características:

1) La composición de los hechos por los objetos es articulada

Esto significa que un hecho no se trata de un simple agregado "en lista" de objetos, sino de un modo particular de estar juntos. Lo importante de los objetos en un hecho es la manera en que se relacionan y no su suma. Sean dos objetos a y b, entonces podemos representar un hecho que los implica como aRb donde R significa la manera particular en que a entra en relación con b. Bien podría pensarse un hecho cuyos objetos sean a y b, pero cuya relación sea del todo distinta, siendo representada como aSb, etc. Si la concatenación de objetos en un hecho fuese un simple agregado, podríamos representarla como ab, mas esta nomenclatura no rescataría lo esencial del pensamiento de Wittgenstein: una colección determinada de objetos puede relacionarse de múltiples formas para dar distintos hechos. A la manera particular en que dos o más objetos se relacionan en un hecho la llama Wittgenstein la estructura del hecho. A su vez, a la posibilidad de la estructura la llama la forma del hecho. Cuando Wittgenstein lleva al extremo este pensamiento aparece su rasgo filosófico: el mundo actual y existente es una concatenación o articulación de objetos posible entre muchas otras. Sin embargo, los objetos son esencialmente los mismos en cada uno de ellos. Por este motivo concluirá que los objetos son la sustancia de mundo, esto es, aquello invariable a través de los cambios.

2) La composición de los hechos por los objetos no necesita un elemento distinto a los objetos mismos para ser establecida