La erupción volcánica de La Palma de 2021 se inició el 19 de septiembre en la zona de Montaña Rajada, cercano a la localidad de El Paraíso del municipio de El Paso, en la isla de La Palma, perteneciente al archipiélago atlántico de Canarias (España). Fue la última erupción en la isla desde la del Teneguía en 1971 y la última en Canarias desde la submarina de El Hierro de 2011. La erupción del volcán de Tajogaite se detuvo el 13 de diciembre tras 85 días de actividad, siendo la erupción histórica más larga registrada en la isla y tercera en el archipiélago, tras Timanfaya en Lanzarote y Tagoro en El Hierro. El 19 de diciembre de 2023 se anunció en el BOC las medidas cautelares por la posible existencia de valores geomorfológicos, por lo que quedarían protegido el volcán de Tajogaite y su entorno, así como las dos fajanas. El 9 de febrero de 2023 el Cabildo de La Palma oficializó en sesión plenaria la denominación de Volcán de Tajogaite para esta erupción.

Antecedentes miniaturadeimagen|300px|Movimientos sísmicos previos. La isla se encuentra enclavada en la zona atlántica de la placa africana, donde existe actividad sísmica debida a la tectónica regional.

Entre el 7 de octubre de 2017 y el 25 de junio de 2021 se registraron en la parte sur de La Palma hasta un total de ocho series sísmicas, conocidas como enjambres sísmicos, con unas características similares.

Un estudio científico publicado a principios de 2021, que tuvo en cuenta los enjambres sísmicos habidos hasta entonces y que utilizó, entre otras, una técnica novedosa para interpretar las observaciones obtenidas durante años por radares situados en distintos satélites, puso de manifiesto determinadas anomalías en el valle de Aridane que sugerirían una posible «reactivación» de su subsuelo a partir de 2009 o 2010. Si bien el mismo estudio reconocía que en un 80%, aproximadamente, de situaciones con este tipo de anomalías, no se produjeron erupciones volcánicas posteriores.

En la madrugada del sábado 11 de septiembre de 2021 comenzó un nuevo enjambre sísmico de baja intensidad en el sur de la isla. Hasta el domingo fueron 31 movimientos sísmicos, con magnitudes que oscilaron entre 0,8 y 2 en la escala mbLg.

El lunes 13 se alcanzaron los 1500 movimientos sísmicos en la zona del parque natural de Cumbre Vieja, en los municipios de Fuencaliente, Mazo y El Paso, lo que llevó a activar la alerta de color amarillo (nivel de alerta 2 en una escala de 4) en el Plan Especial de Protección Civil y Atención a Emergencias por Riesgo Volcánico (Pevolca), por parte del Gobierno de Canarias.

Durante el domingo 19 de septiembre se registraron 327 terremotos, destacando el sismo de 3,8mbLg ocurrido a las 11:16 (hora local), ampliamente sentido en la isla y con profundidad de 2km. Poco después, se produjo uno de 3,1mbLg. Desde el inicio de la actividad sísmica, se constató que la deformación de la isla debida a la presión que el magma ejerce sobre la corteza terrestre había hecho elevarse la zona de la posible erupción hasta en torno a unos 15 centímetros.

A pesar de esta situación, se decidió no aumentar las medidas de precaución, y por parte del Cabildo de La Palma solo se decidió comenzar la evacuación de al menos 40 personas con movilidad reducida, así como parte del ganado presente en la zona.

Erupción Septiembre 19 de septiembre Después de más de 25000 pequeños terremotos que azotaron la isla durante ocho días, a las 15:10 (hora local) se inició la erupción en un paraje denominado Cabeza de Vaca, en el lugar de Las Manchas, municipio de El Paso. La erupción tenía inicialmente dos fisuras separadas por 200 metros, y ocho bocas. Autoridades como la Guardia Civil, que desplegó sobre el terreno a más de 120 efectivos, estimaron que el número total de evacuados podría superar los 10000, consonante al recorrido que hiciese la lava hacia la costa. Igualmente y en prevención de que la lava cortase las carreteras de acceso a los núcleos costeros, se evacuó Puerto Naos, La Bombilla, El Remo y Charco Verde, que hubieran quedado incomunicados. También se cerraron al tráfico varias carreteras por prevención.

20 de septiembre Durante el transcurso de las dieciséis horas posteriores se produjeron tres coladas de lava, llegando estas a alcanzar una altura de seis metros. Se evacuó a más de 5000 personas de los barrios más próximos a la trayectoria de las coladas, entre ellas a cientos de turistas. A última hora del día se contabilizó una novena boca en la zona del barrio de Tacande. Las coladas de lava no eran muy fluidas, lo que facilitó la evacuación; no obstante, en su avance hacia el océano -a aproximadamente 700 metros por hora, y a una temperatura de 1075°C- habían provocado numerosos daños materiales, como la destrucción total de edificaciones, vías de comunicación e instalaciones próximas a la zona de la primera erupción.

21 de septiembre miniaturadeimagen|La erupción en la madrugada del 21 de septiembre.|350x350px Hacia las 14:00 horas la colada principal, que avanzaba a una velocidad aproximada de 120 metros por hora, había alcanzado la localidad de Todoque, la más poblada de la zona afectada, con 1200 habitantes. En esos momentos la lava avanzaba por dos lenguas: la situada al suroeste en Las Manchas tenía «un movimiento mínimo» de apenas unos 2 metros por hora, mientras que la segunda, alimentada por la nueva boca, fue la que alcanzó Todoque.

Durante la tarde, Involcan constató el aumento del tremor sísmico y, consecuentemente, de la actividad eruptiva de las cuatro bocas que seguían activas. Asimismo, se apreciaba una deformación del terreno de 25 cm.

22 y 23 de septiembre El director técnico del Pevolca, Miguel Ángel Morcuende, habló de periodo de «mini estabilidad»: aunque el volcán estaba siendo «bastante explosivo», las coladas de lava se habían ralentizado y avanzaban con mucha lentitud. A su vez, confirmó que existían nueve bocas, habiendo cuatro activas en una sola fisura.

La directora del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en Canarias, María José Blanco, destacó que la erupción entraba en una fase más explosiva, con gran emisión de cenizas y disminución de la sismicidad. También indicó que la colada seguía aminorando su velocidad a unos cuatro metros por hora. Una de las dos coladas, la que había alcanzado el barrio de Todoque, seguía ensanchando su frente y superaba los 500 metros, mientras que la lengua más al norte se había detenido.

24 de septiembre Se abrieron dos bocas más, creando dos coladas que se desplazaban ladera abajo a una velocidad en torno a los 60-80 metros por hora. Poco más tarde se decretó la evacuación de las poblaciones de Tajuya, Tacande de Abajo, y la parte de Tacande de Arriba no desalojada anteriormente. Además se intensificó la actividad explosiva y la emisión de cenizas, provocando la suspensión de todas las operaciones comerciales en los aeropuertos de La Palma y de La Gomera, debido a la presencia de estas partículas en el aire y la poca visibilidad que producían.

25 de septiembre La parte occidental del cono principal de cenizas volcánicas sufrió un derrumbe. Además, se abrió una nueva boca que provocó una colada de lava mucho más intensa y fluida. Esa nueva colada se movía por encima de la primera, que seguía avanzando muy lentamente (pocos metros por hora) porque, en las partes más bajas, la viscosidad había crecido mucho por la disminución de la temperatura de la lava. Por eso aumentó la altura de la colada.

La rama de la colada que estaba en Todoque apenas avanzaba. La deformación del terreno no había variado mucho en los tres días anteriores. Eso quería decir que el material que estaba entrando al reservorio magmático se estaba compensando con el que estaba saliendo. Hasta ese día había expulsado algo más de 25 millones de metros cúbicos de magma.

La columna de humo y cenizas volcánicas se elevó a una altura de 6 kilómetros, y la ceniza alcanzaba ya prácticamente a toda la isla de La Palma y parte de La Gomera. Esta circunstancia mantuvo el aeropuerto de La Palma inoperativo. Las navieras reforzaron sus líneas a la isla de La Palma; sin embargo, se produjeron grandes colas de pasajeros peatonales en el puerto de Santa Cruz.

26 de septiembre La última colada de lava se reactivó alcanzando una velocidad media de unos 100 metros por hora, sobrepasando el barrio de Todoque, y discurriendo aproximadamente a unos 150 metros hacia el oeste del centro de este núcleo poblacional. Hacia las 20:30 se situó a 1600 metros de la costa. El paso de la lava por este barrio dejó la llamativa imagen del derrumbe del campanario de la iglesia de san Pío X.

27 de septiembre Después de una noche de gran actividad explosiva, hacia las 8:30 hora local se produjo un cese de la actividad. Por su parte la actividad sísmica se había reactivado en la mañana desplazándose al sur, con 16 terremotos localizados en la zona norte de Fuencaliente de La Palma. Los expertos que monitorizan la erupción calificaron el parón de un «proceso normal» de este tipo de erupciones fisurales estrombolianas en las que se alternan «continuidades y discontinuidades». Tras dos horas de parón el volcán reanudó su actividad aunque durante la tarde se mantuvo de nuevo tranquilo hasta que, pasadas las 19:00, hora local, una serie de explosiones dieron paso a una fase más efusiva en la que vertió una mayor cantidad de lava. Esta era ahora menos viscosa al encontrarse a más temperatura debido a que procedía de una mayor profundidad (erupción hawaiana). Esa gran cantidad de lava al ser más fluida descendió a más velocidad y a pesar de discurrir por el mismo camino, ensanchó las coladas aumentando la destrucción haciendo desaparecer construcciones que habían resistido hasta entonces.

Hasta ese día, la erupción había vertido 46,3 millones de metros cúbicos de material magmático (cenizas y lava).

28 de septiembre Durante la tarde, la lava sobrepasó la montaña de Todoque cortando la carretera de la costa y arrasando a su paso invernaderos de plataneras, con el consiguiente desprendimiento de gases tóxicos de plásticos y fertilizantes. Finalmente hacia las 23:02 (hora local), la colada de lava logró alcanzar el mar, en la playa del Perdido del municipio de Tazacorte.

29 de septiembre miniatura|Imagen tomada por la misión Sentinel-2 de la Agencia Espacial Europea a finales de septiembre.|320x320px Hacia el mediodía ya se había formado una plataforma de unos 500 metros de ancho que en Canarias recibe el nombre de isla baja o fajana, ganando terreno al mar. La entrada de lava estaba siendo tranquila y los penachos de gases potencialmente tóxicos se disipaban sin causar problemas de salud.

Octubre 1 de octubre En torno a las 2:30 (hora local), a unos 400 metros al norte de la boca principal, se abrió una nueva vía de efusión de lava con dos bocas separadas por unos 15 m con la consecuente aparición de una nueva colada que discurría en esos momentos hacia el mar, de forma paralela a la colada principal. Por otro lado después de dos días, la fajana formada estaba a una distancia superior a 475 m de la línea de costa, alcanzando la profundidad de 30m. La superficie cubierta llegó a 27,7ha. La llegada de lava al mar seguía produciendo un penacho marino con nubes de vapor de agua y otros gases posiblemente tóxicos, que se concentran en una pequeña área alrededor del contacto.

7 de octubre A las 12:17 (hora local) se registró un terremoto de magnitud 4,3mbLg, el más fuerte hasta ese momento, localizado en Villa de Mazo a una profundidad de 25km. También se registraron otro de magnitud 3,8 a 36 kilómetros y otro de 3,4 en Fuencaliente a nivel medio de 12km. Además, la colada principal encauzada al mar se desgajó a la altura de la montaña de Todoque, tomando una nueva dirección paralela a la principal y acercándose a la costa en la zona de la playa de El Charcón.

9 de octubre