El palacio de la Cité fue residencia y sede del poder de los reyes de Francia desde el hasta el , y ha continuado siendo la sede de los principales tribunales de justicia hasta nuestros días. Se extendía por la parte oeste de la Isla de la Cité, en el I Distrito de París.

Una parte del palacio se convirtió en prisión del Estado en 1370, tras del abandono del palacio como residencia por Carlos V y sus sucesores. La prisión de la Conciergerie ocupaba la planta baja del edificio que bordea el muelle del Reloj y las dos torres; la planta superior estaba reservada al Parlamento. La prisión fue considerada durante el Terror como la antesala de la muerte. Pocos salían libres. La reina María Antonieta, precisamente, estuvo encarcelada allí en 1793.

Hasta la primavera de 2018, gran parte del lugar estuvo ocupada por el Palacio de Justicia de París. La antigua prisión de la Conciergerie, bordeada por el muelle del Reloj, al noreste de la isla, así como la Sainte-Chapelle, constituyen los vestigios esenciales del Palacio de la Cité.

Historia Antigüedad miniaturadeimagen|Restitución del recinto galorromano, superpuesto al plano actual de la Isla de la Cité. Entre el 308 y el 336, la Isla de la Cité estuvo rodeada por un muro defensivo. Defendida de este modo, la isla estaba dotada de dos grandes monumentos públicos: en la punta occidental, el gran castellum o palatium y, bajo el actual Mercado de Flores, una basílica de gran tamaño. De hecho, en la época de las invasiones bárbaras, la Isla de la Cité se convirtió en una posición estratégica, y dos emperadores militares residieron en ella: Juliano, en 358 y durante el invierno del 359-360, y luego Valentiniano I. La muralla, de dos metros de espesor y de la que no se sabe si estaba provista de torres, constituía una defensa relativamente débil. El Palatium ocupaba una superficie de aproximadamente una hectárea. Este espacio albergaba el tribunal del Pretorio y fue, de manera temporal, residencia de los emperadores Juliano y Valentiniano. La basílica, parcialmente descubierta en 1844, no fue identificada hasta 1986, mientras se realizaba una excavación. Sus dimensiones eran muy vastas. Durante la Edad Media, los reyes francos se instalaron en el seno del palatium; puntualmente bajo la dinastía merovingia, luego, de manera permanente, durante la dinastía de los Capetos.

Edad Media Dinastía merovingia El periodo merovingio se conoce poco, debido a la escasez de fuentes textuales. Es verosímil que los reyes merovingios, durante sus estancias en París, residieran en la Ciudadela de la Cité, todavía rodeada por los muros del Bajo Imperio. Dagoberto I, rey de los francos desde 629 hasta 638, tenía una corte itinerante; pero se sabe que pasaba temporadas en su palacio de la Cité. El hecho de que hiciera establecer allí un taller monetario confirma la importancia del lugar: las monedas salidas de este taller llevan la inscripción Palati moneta, y representan a San Eloy. En 635 se fundó, bajo la dirección de este santo y la protección del rey, frente al palacio (en la orilla norte de la actual prefectura de policía), una abadía de mujeres consagrada a San Marcial de Limoges y luego conocida con el nombre de San Eloy.

Los carolingios En la época carolingia, París dejó de tener un papel predominante. Carlomagno solo residió en París ocasionalmente. Bajo el reinado de su nieto, Carlos el Calvo, las murallas de la Cité fueron dañadas como consecuencia de los ataques de los normandos, y fue el rey Eudes quien los hizo restaurar, aunque no vivía en París. A partir de mediados del , se erigieron numerosas capillas en la Isla de la Cité.

El palacio de la Cité fue morada de los condes de París. Lo habitó el rey Hugo Capeto, primer rey Capeto, que estableció allí la Curia Regis (Consejo Real) y varios servicios de su administración.(en) Andrew Ayers, The Architecture of Paris : An Architectural Guide, Édition Axel Menges, 2004, 415 p. (ISBN 978-3-930698-96-7, on line), p. 19

Roberto el Piadoso Según el testimonio del fraile Helgaud, Roberto el Piadoso, hijo de Hugo Capeto, emprendió a finales de su reinado la reconstrucción en París un palacio verdaderamente notable.

Transformó profundamente la antigua ciudadela del Bajo Imperio manteniéndose dentro de los límites de la muralla, que formaba un cuadrilátero de entre unos 100 y unos 125 metros de lado, aproximadamente. Esta fue la primera "Vivienda del Rey" (Logis du Roi): el edificio, situado al oeste del Palacio, es visible en una de las miniaturas de Las muy ricas horas del Duque de Berry. Esta parte residencial se abría sobre la punta de la isla, tal vez ya ocupada por un jardín, en retroceso respecto a los edificios destinados a la administración real y a la justicia, que tenía un lugar preeminente en el seno del palacio.

Roberto II hizo reedificar el antiguo tribunal del Pretorio, heredado de la época galorromana, que se levantaba al noreste del Palacio. Establecido, sin dudas, sobre los cimientos antiguos, el nuevo cuerpo del edificio albergó la Sala del Rey (Salle du Roi), que las cartas denominaban Aula Regis (la futura Sala Principal, pero de extensión más reducida). En su prolongación occidental se construyeron unos Aposentos del Rey (Chambre du Roi).

En el emplazamiento de la futura Sainte-Chapelle, el rey hizo edificar una capilla de San Nicolás.

A partir del reinado de Roberto II, el palacio permaneció, hasta el reinado de Felipe IV, confinado en su cuadrilátero fortificado del Bajo Imperio, con sus murallas defendidas por un número desconocido de torres.

Luis VI Los documentos relativos a los reinados de Enrique I y Felipe I (1031-1108) solo proporcionan escasas indicaciones sobre el Palacio. No obstante, en ellos se confirma claramente, desde el , la existencia de una Sala del Rey. A partir de 1043, varios diplomas hacen referencia a la reunión de la Curia Regis, instancia que reunía a los señores palatinos en torno al rey y lo ayudaba a administrar el reino, en el Aula Regis.

Luis el Gordo (1108-1137) parece haber procedido a añadidos y restauraciones importantes. Según la Chronique de l'abbaye de Saint-Pierre-le-Vif de Sens, hizo construir una "Torre Grande" (Grosse Tour), cuyos cimientos se conservan todavía en el subsuelo del Palacio de Justicia. Esta, con su alta techumbre, se levantaba en posición central en relación con el cuerpo de los edificios que dominaba. Era un alto cilindro con dos estrechas aspilleras. Tenía almenas, y su base 11,70 metros de diámetro; sus muros se aproximaban a los tres metros de espesor. El torreón del Louvre, construido por Felipe Augusto, fue llamado "Torre Nueva", en contraposición a la Torre Grande, que subsistió hasta 1778.

Luis VI hizo modificar la Vivienda del Rey, entre las dos torres cuadrangulares que la flanqueaban, la Torre Cuadrada (Tour carrée) y la que más tarde se llamaría "de la Librería" (de la Librairie). La vivienda estaba caracterizada por una fachada poderosamente estructurada: cuatro arcos rebajados decorados con un importante cuerpo de molduras, sujetas por altos contrafuertes y coronadas por una especie de camino de ronda con once aperturas rectangulares. El contrafuerte situado entre el segundo y el tercer arco acogía una escalera de caracol. Una banda delineaba el límite entre la planta baja y el primer piso.

Del mismo modo, Luis VI hizo terminar la capilla de San NicolásLouis Archon, Histoire De La Chapelle Des Rois De France, 1711, 793 p. (on line), p. 70http://missel.free.fr/Sanctoral/12/06.php y costeó generosamente la manutención de un capellán al que había nombrado para ella.

Luis VII miniaturadeimagen|Placa que conmemora la capilla de San Miguel, donde fue bautizado Felipe Augusto (foto tomada en 2010). En 1141, Luis el Joven (1137-1180) estableció junto al Palacio, y de manera exclusiva, a los cambistas, en el Puente Grande, que se llamó desde entonces Pont-aux-Changeurs (Puente de los Cambistas). Pagando un impuesto, estos alquilaban tiendas en el lugar para ejercer su profesión. Por el lado oriental, la entrada principal del palacio estaba en el Patio Principal (Grand Cour), donde había una escalera de honor. De este modo, en torno a 1165-1166, el rey acogió oficialmente a los monjes de Vézelay en los "peldaños del Palacio". Estos peldaños debían de dar acceso a una galería que unía la Sala del Rey (Salle du Roi)con la capilla de San Nicolás.

Luis VII hizo edificar en su palacio un oratorio real, dedicado a la Virgen, situado en el emplazamiento de la actual capilla de los Girondinos.

En la capilla de San Miguel, situada al sudeste del palacio, el obispo de París, Mauricio de Sully, celebró un domingo de la segunda quincena de agosto de 1165 (debió ser, por lo tanto, el 22 o el 29 de agosto) el bautizo del hijo de Luis VII, el futuro Felipe Augusto. No obstante, esta capilla permaneció fuera del recinto de palacio hasta el reinado de Juan el Bueno.

Felipe Augusto Felipe Augusto amplió las funciones del palacio al atribuirle, en 1190, antes de partir a las cruzadas, la conservación de los archivos reales. El rey hizo realizar numerosas obras en el palacio, como atestigua la primera cuenta general conocida, la de 1202-1203. Es bajo el reinado de Felipe Augusto cuando las cartas patentes mencionan por primera vez el cargo de conserje del Palacio, que ejercía funciones de media y baja justicia en el territorio del palacio y sus dependencias.

El cronista Rigord informa de que el rey, incómodo por los olores nauseabundos de las calles, ordenó pavimentar las inmediaciones del palacio, así como varias calles importantes de París. Las crecidas del Sena solían aislar la Isla, obligando al soberano a refugiarse en la abadía de Santa Genoveva, por ejemplo, en 1197.

Al oeste, el Jardín del Rey (Jardin du Roi)ocupaba la punta de la Isla, más allá de un patio delimitado por el muro del recinto del palacio que databa de la época antigua. Sin duda, fue rodeado con una muralla durante el reinado de Felipe Augusto.

Fue durante el reinado de Felipe Augusto cuando el palacio de la Cité perdió su estatus de fortaleza principal de París, cuando el rey hizo erigir el castillo del Louvre y rodear la ciudad con una nueva muralla.

San Luis miniaturadeimagen|Luis IX haciendo llegar la corona de espinas y depositandola en la Saint-Chapelle. Miniatura del Livre des faiz Monseigneur saint Loys jadis roy de France (Libro de los hechos de Monseñor San Luis, el que fuera rey de Francia), del Maestro del Cardenal de Borbón (en torno a 1480). A partir del reinado de San Luis (años 1240), y durante casi un siglo de obras, el Palacio conoció una expansión y una reestructuración notables, que se correspondían con el desarrollo del esplendor y la centralización del poder real. San Luis dividió indefinidamente el espacio del cuadrilátero inicial: la parte occidental, reservada a las dependencias privadas de la familia real, una parte oriental abierta sobre la Cité, una parte meridional otorgada a los canónigos de la Sainte-Chapelle y a los capellanes del rey.