La educación para el desarrollo sostenible (EDS) es un campo disciplinar que busca generar mecanismos y propuestas educativas para educar a niños, jóvenes y adultos en el desarrollo sostenible. El concepto surgió a partir de la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro en 1992,y se consolidó con el lanzamiento del Decenio para la Educación para el Desarrollo Sostenible (2005-2014) por parte de la UNESCO. Posteriormente, la EDS fue incorporada en la Agenda 2030, cristalizada en el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4, centrado en una "educación de calidad".También se reconoce su importancia en el Acuerdo de París.

La EDS abarca temáticas amplias como el cambio climático, la igualdad de género, los derechos humanos y la promoción de una cultura de paz, integrando aspectos sociales, económicos y culturales del desarrollo sostenible. Aunque a menudo se confunde con la educación ambiental, su enfoque es más amplio.

Contexto histórico La UNESCO ha liderado esfuerzos globales para incorporar la EDS en los sistemas educativos para 2025. En 2021, durante la Conferencia Mundial sobre la Educación para el Desarrollo Sostenible celebrada en Berlín, se adoptó la Declaración de Berlín, que comprometió a más de 80 ministros y viceministros y 2.000 especialistas en educación y medio ambiente a transformar los sistemas de aprendizaje hacia un modelo más sostenible.

La educación se posiciona como un motor esencial para que los individuos adquieran los conocimientos, habilidades, valores y actitudes necesarios para la transición verde, como lo estipula la meta 4.7 de los ODS y la Agenda 2030.

El Acuerdo de París y la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático subrayan el papel de la educación en la lucha contra el cambio climático. En respuesta, la UNESCO lanzó la Alianza para una Educación Verde, una iniciativa global que busca integrar la educación climática en los sistemas educativos. Esta alianza incluye acciones como el diseño de guías curriculares orientadas a la sostenibilidad, basadas en investigaciones que revelan que el 70% de los jóvenes no poseen un entendimiento adecuado sobre el cambio climático debido a la baja calidad educativa actual. Estas medidas buscan preparar a los estudiantes para enfrentar los desafíos climáticos y fomentar el desarrollo sostenible.

Definición El ODS 4 incluye la educación para el desarrollo sostenible en su meta 4.7:

La EDS se extiende más allá de la protección del medioambiente, integrando objetivos relacionados con el bienestar social y el modelo económico. Como señala la UNESCO, "el medio ambiente es el ambiente cercano, cotidiano, aquel en el que pequeñas iniciativas pueden comenzar a modificar actitudes, modos de actuar y formas de juzgar"

Objetivos La EDS busca fomentar la participación activa de los destinatarios como protagonistas del cambio. Según la UNESCO, existen competencias clave que los ciudadanos necesitan para vivir responsablemente en un mundo sostenible y que las mismas no se pueden enseñar, sino que se adquieren durante la experiencia y la reflexión:

Competencia de pensamiento sistémico: las habilidades para reconocer y comprender las relaciones; para analizar los sistemas complejos; para pensar cómo están integrados los sistemas dentro de los distintos dominios y escalas; y para lidiar con la incertidumbre. Competencia de anticipación: las habilidades para comprender y evaluar múltiples escenarios futuros - el posible, el probable y el deseable - para crear visiones propias de futuro; para aplicar el principio de precaución; para evaluar las consecuencias de las acciones; y para lidiar con los riesgos y los cambios. Competencia normativa: las habilidades para comprender y reflexionar sobre las normas y valores que subyacen en nuestras acciones; y para negociar los valores, principios, objetivos y metas de sostenibilidad en un contexto de conflictos de intereses y concesiones mutuas, conocimiento incierto y contradicciones. Competencia estratégica: las habilidades para desarrollar e implementar de forma colectiva acciones innovadoras que fomenten la sostenibilidad a nivel local y más allá. Competencia de colaboración: las habilidades para aprender de otros; para comprender y respetar las necesidades, perspectivas y acciones de otros (empatía); para comprender, identificarse y ser sensibles con otros (liderazgo empático); para abordar conflictos en grupo; y para facilitar la resolución de problemas colaborativa y participativa. Competencia de pensamiento crítico: la habilidad para cuestionar normas, prácticas y opiniones; para reflexionar sobre los valores, percepciones y acciones propias; y para adoptar una postura en el discurso de la sostenibilidad. Competencia de autoconciencia: la habilidad para reflexionar sobre el rol que cada uno tiene en la comunidad local y en la sociedad (mundial); de evaluar de forma constante e impulsar las acciones que uno mismo realiza; y de lidiar con los sentimientos y deseos personales. Competencia integrada de resolución de problemas: la habilidad general para aplicar distintos marcos de resolución de problemas a problemas de sostenibilidad complejos e idear opciones de solución equitativa que fomenten el desarrollo sostenible, integrando las competencias antes mencionadas.

Ciudadanía verde

Educación sobre el cambio climático

Efectos del cambio climático en la educación

Referencias

Categoría:Desarrollo sostenible Categoría:Educación por tipo