miniaturadeimagen|Corona, institución fundamental en una Monarquía. La monarquía tradicional se entiende como una monarquía regida por los principios del tradicionalismo o la tradición, en contraposición a las monarquías heterodoxas de tipo absolutista, constitucionalista o parlamentario, se trata de una monarquía confesional. La monarquía, entonces, significa la unificación de estos dos, el trono y el altar, en un sentido espiritual y moral.

Esto en base al legitimismo donde no solo debe ser por origen, sino también por ejercicio.http://www.hispanidad.info/legitimismo.htm Por otro lado, la doctrina se inspira en el ideal medieval de poder temperado. Por poder temperado se entiende como el poder que cualquiera que sea su denominación y su forma de legitimidad, está limitado por la constitución medieval. Por constitución medieval se entiende como ese conjunto de vínculos, convenciones, pacto, contratos, limites, reglas y relaciones entre hombres y cosa, que se dan en un lugar determinado y que cambian de lugar a lugar, que tienen su origen de forma factual, es decir, a través de la praxis social. En pocas palabras, es reputado por los medievales como un orden jurídico dado, preexistente a cualquier autoridad y al que el príncipe está llamado a garantizar (en contra al concepto moderno del contrato social).

Además, se enfatiza con el principio foral y el de subsidiariedad (resumida en la dicha de que: lo que puede hacer una entidad más pequeña, dentro de sus posibilidades, no lo haga una entidad más grande),https://carlismo.es/el-federalismo-culminacion-del-principio-de-subsidiariedad/ haciendo que se delegue más poder en los Municipios, en lugar de concentrarse el poder en un Parlamento estatal, terminando así la corrupción del poder central, con todo lo que ella acarrea en el Estado unitario y centralista, que en el peor de los casos desemboque en totalitarismos.

También está fuera de la doctrina monárquica tradicionalista la idea de que todo el gasto y finanzas de la Nación está en manos de los partidos políticos, los partidos en una Monarquía Tradicional pueden existir siempre y cuando se “auto-financien” y no tengan costos para los contribuyentes.

Principios Se puede resumir los principios de la Monarquía Tradicional en:

Se dictan y respetan los fueros y autonomías locales de cada territorio, los cuales redundan en beneficio de los súbditos. Se convocan Cortes en las cuales el pueblo se halla representado al igual que el resto de los estamentos. La Monarquía, en tanto en cuanto es sucesoria, en teoría impide que lleguen al poder los irresponsables. Así pues, no se reina por interés sino por deber. Ese deber se asume desde el momento mismo del nacimiento, que consiste en formarse para gobernar como rey sabio y prudente que sabe escuchar y preocuparse de las necesidades de sus súbditos. Si un ministro, consejero o miembro de la nobleza no se comporta como no debiera, no gozaría del status, antes bien puede ser encarcelado, desterrado, sus bienes confiscados e, incluso, castigado con la pena máxima por alta traición, que en algunos casos puede ser la pena de muerte. El Rey rendirá cuentas ante Dios. En el caso católico, la Santa Sede vela por el cumplimiento de lo prescrito por la Divinidad. Los súbditos más pobres no deberían carecer nunca de lo necesario gracias a la obligación de dar limosna y a que se respetan las tierras del común. En ellas, el pueblo puede apacentar ganados, hacer leña y cazar. El pueblo vive en libertad gracias a los principios de la religión. Todos son iguales a los ojos de Dios. A mayor rango, más se exige de cada uno en cumplimiento a la Ética de las virtudes. El Rey no actúa según sus intereses personales, sino que ha sido educado para atender a los intereses de los demás, o es presionado a abdicar o incluso destituirle.

Fundamentos izquierda|miniaturadeimagen|Agustín de Hipona miniaturadeimagen|283x283px|El poder de la República en su cenit. Libertad dorada, la Elección Real de 1573, de Jan Matejko. Hubo algunas monarquías tradicionales electivas como Polonia-Lituania, Venecia o Génova. Se basó principalmente en la filosofía de Aristóteles, la religión católica y la práctica aristocrática.http://www.ptta.pl/pef/pdf/o/orzechowski.pdf

En la monarquía bajo una égida tradicional, el rey reina y gobierna, pero su poder está limitado por las asambleas - es decir, los tribunales, las asociaciones profesionales y el municipalismo - constituidas por representantes de los órganos intermediarios, de los grupos naturales que componen la Comunidad, que son responsables de la administración de los asuntos estatales.https://www.integralismo.org.br/?cont=781&ox=316 Por lo tanto, puede verse como un reino templado, aquel en el que la autoridad del monarca se limita a uno o más poderes,Diccionario teológico y de sueños, de João Domingos Soares De Oliveira, Clube de Autores, 21/08/2008, p. 74 tenido por Santo Tomás de Aquino como el mejor entre las formas de gobierno.https://distributistreview.com/archive/real-catholic-monarchySegún Santo Tomás de Aquino, quien, en Sobre el gobierno de los príncipes, en vista de tal tipo de monarquía, la llamada monarquía templada, afirma que la monarquía, es decir, el gobierno justo de una sola persona, es la mejor forma de gobierno, señalando que "las provincias y ciudades gobernadas por un solo rey disfrutan de la paz, florecen en la justicia y se regocijan en la opulencia". También en el trabajo antes mencionado, Aquino reflexiona sobre que la monarquía, incluso cuando ha caído, es la mejor forma de gobierno y que el gobierno de una sola persona se corrompe con menos facilidad en tiranía que el gobierno de muchos. - La monarquía tradicional, de Victor Emanuel Vilela Barbuy, en Cristianismo, patriotismo y nacionalismo, 16 de mayo de 2010 Y como ese régimen político en el que existe la preocupación de que la sociedad se vea mejor representada también se llama monarquía representativaMonarquía en la que reina y gobierna el rey, con su poder limitado por las asambleas donde están presentes los representantes de los grupos sociales naturales - la monarquía de la realeza y las Cortes Generales - inspirada en la doctrina social de la Iglesia sustentada en la tradición, con vigencia representación de la sociedad, podemos hablar de monarquía representativa - La monarquía representativa, de Guilherme Koehler, Promotheo Liberto, 30 de abril de 2014 . y como tal también debe ser visto como una monarquía hereditaria,"El régimen tradicional por excelencia representa el repudio del nefasto dominio de las ideologías y la plena aceptación del Orden Natural en la Sociedad y en su evolución" - Yves de la Brière. Quels sont nos devirs envers la cité ?. París: Ediciones Flammarion, 1930, p. 150. en este sentido, como casi todos lo son (sin embargo, también podría haber monarquía electiva legitimada por una tradición de democracia de los nobles).

Así se conformó el ideario de monarquía tradicional: legitimidad dinástica,J. Bartyzel, Legitymizm, [en:] Political Encyclopedia, vol. 1, ed. J. Bartyzel, B. Szlachta, A. Wielomski, Radom 2007, p. 194. unidad religiosa (unidad católica en la mayoría de casos), monarquía federativa y misionera —en palabras de Francisco Elías de Tejada—, con derechos forales de las regiones. Su lema era «Dios, Patria, Rey». Con una defensa una política de defensa de la tradición medieval influenciada en el pensamiento de Jaime Balmes.

La conciencia imperial misma implica necesariamente los fundamentos monárquicos del sistema estatal. A partir de esto, como una especie de subconjunto, la monarquía debe contener también las ideas que enriquecen el pensamiento imperial. “El ethos imperial contiene las virtudes del servicio, el coraje, el deber, el honor, la moderación, el compromiso y la lealtad. El habito de la deliberación, la iniciativa, la responsabilidad, el espíritu de equipo y la conquista del liderazgo. El espíritu imperial es el espíritu del caballero".

En cuanto a la representación en Cortes, piden una representación corporativa, no individualista como la del régimen parlamentario. Las Cortes tradicionales deberían ser la representación de las clases, los gremios y corporaciones, con mandato imperativo. Los carlistas defendían la expansión del principio foral a toda España y la subordinación del poder político a la autoridad de la Iglesia en lo relacionado con la religión y la moral (defendiendo el Estado confesional).

Para la monarquía tradicional es importante que la realización de una civilización esté determinada por la existencia de individuos que, por su autoridad nacida o adquirida con ellos, encarnan la realidad de un poder espiritual superior en el orden mundano. Para ello, la aristocracia, la élite intelectual líder de la nación, la capa portadora de cultura, actúa esencialmente como un puente que conecta las ideas espirituales más elevadas con la sociedad (algo similar la elite de intelectuales que propuso Platón con la Sofocracia). Son los mediadores de la voluntad de Dios. Su trabajo es cumplir aproximadamente con la vida que está “más allá de la vida” para salvaguardar a sus súbditos y reaccionar contra quienes atentan contra este orden natural, por lo que es notorio que en cada orden social tradicional, sea cristiano como la Monarquía Hispánica o no cristiano como el Imperio incaico o Al-Ándalus, exista una estrecha cooperación entre el reino y la institución religiosa, como la iglesia católica, las huacas o las mezquitas, donde los sacerdotes forman los cimientos espirituales y morales del sistema de la ley y el rey, y la élite política es la que dirige la nación como sus cumplidores políticos, una elite que debe estar comprometida con sus responsabilidades que fundamentan los privilegios obtenidos, los cuales se perderían al corromperse el aristocrata ante la falta de legitimidad de ejercicio (indispensable para el cumplimiento de sus obligaciones de un noble con Dios y su patria) y evitándose que la elite degenere en oligarquía, puesto que los nobles son reconocidos por los servicios que han prestado al pueblo.

Características izquierda|miniaturadeimagen|358x358px|Los estados rinden homenaje al Kaiser Maximiliano I, de Petrus Almaire. No se trata de representar un homenaje real (el Papa en el primer plano de la derecha nunca habría rendido homenaje al emperador), sino una visualización de las concepciones imperiales de poder en la sociedad tradicional de corte estamental, están todas las clases representadas, desde el campesinado hasta el clero.