thumb|right|300px|Camarero trabajando. La hostelería es uno de los sectores que padece más exceso de jornada. Otro es la medicina.

El sobreempleo, exceso de trabajo, exceso de jornada, sobreocupación o sobreexplotación laboral es trabajar demasiado duro o demasiado tiempo. También puede definirse como trabajar más allá de las propias capacidades, físicas o mentales, y causarse por ello lesiones físicas o psíquicas.

A la palabra "sobreempleo", no recogida por la Real Academia Española (RAE), también se le da el significado de "desempleo menor del 3% " (pleno empleo técnico).

El exceso de trabajo es diferente del pluriempleo —situación social caracterizada por el desempeño de varios empleos por la misma persona— (palabra que sí recoge la RAE).

En 2016, 488 millones de personas sufrieron semanas laborales superiores a 55 horas. Además 745194 muertes y 23,3 millones de años de vida ajustados por discapacidad se podían atribuir a jornadas excesivas (también llamadas "maratonianas").

Sobreempleo voluntario El sobreempleo voluntario es trabajo de más que el empresario puede pedir al trabajador que haga, pero que el trabajador no está obligado a hacer. Únicamente lo realizará si está de acuerdo.

Sobreempleo obligatorio En cambio, en el sobreempleo obligatorio el empleado no tiene otra opción que trabajar por encima de sus capacidades. En otras palabras, es la carencia de control del trabajador sobre el límite entre tiempo de trabajo y tiempo libre. Las horas extra obligatorias normalmente se definen como las horas trabajadas por encima de las 40 semanales (este límite puede variar según los países) «a las que el empresario fuerza con la amenaza de pérdida del empleo u otras represalias, como bajar la categoría laboral (democión, lo contrario de promoción o ascenso) o asignar tareas poco atractivas». En cambio, si las horas extra son ocasionales, sirven para resolver picos puntuales de tarea y se pagan al precio debido, no se consideran sobreempleo.

Sobreexplotación laboral en la esclavitud Bernal Díaz del Castillo atribuyó la muerte de algunas españolas, esclavizadas por los mayas de Yucatán, al sobreempleo al que fueron forzadas, moliendo maíz.Diaz, B., 1986 , The Conquest of New Spain, London: Penguin Books, , «two women only recently of overwork, for they had been made to grind corn» En la América portuguesa del s. , se atribuía la corta expectativa de vida de los esclavos mineros —de diez a doce años— al sobreempleo.

Consecuencias El sobreempleo obligatorio, la alta carga de trabajo y el ritmo frenético aumentan las probabilidades de daños por estrés repetitivo (por ejemplo, el síndrome del túnel carpiano), accidentes laborales, exposición a sustancias tóxicas y otras condiciones de trabajo peligrosas. Algunos estudios están empezando a mostrar los costes del sobreempleo obligatorio. Reg Williams y Patricia Strasser, profesores de enfermería en la Universidad de Míchigan, estimaron en la revista de la Asociación Norteamericana de Enfermeros que el coste total de la depresión en el trabajo ascendía a 44 millardos de dólares estadounidense ($). Señalaron que los sanitarios se han centrado mucho en los riesgos laborales para enfermedades cardiovasculares, cáncer, obesidad y otras enfermedades, pero poco en los riesgos laborales para depresión, estrés, cambios negativos en la vida personal y dificultades en las relaciones interpersonales.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) estiman que más de 745000 personas mueren anualmente en el mundo por cardiopatía isquémica o accidente cerebrovascular debido a que han trabajado 55 horas o más a la semana, lo que convierte a las largas jornadas laborales en el riesgo laboral con mayor carga de morbilidad.

Las horas trabajadas anualmente por los estadounidenses han aumentado de un promedio de 1679 en 1973 a 1878 en 2000. Esto representa un aumento de 199 horas —o aproximadamente 5 semanas adicionales de trabajo por año. Este esfuerzo representa una media de 9 semanas más que los trabajadores europeos. Por tanto, dentro de esta lógica de trabajar más para ganar más, los trabajadores están viviendo una época muy frenética y fatigosa para mantener a sus familias. El resultado en realidad es un exceso que a menudo no se traduce en salarios altos. Hay empleos donde la tarea o el entorno no son saludables, lo que hace que los ocupen los trabajadores más vulnerables, que se ven así sentenciados a la fatiga, e incluso a vivir menos. Trabajar más de 40 horas semanales puede restar hasta 9 años de vida. En Japón la muerte por exceso de trabajo (karoshi) es un grave problema.

Efectos emocionales El impacto emocional del exceso de trabajo puede variar, según la cantidad de tarea, los niveles de presión y la competición en el entorno laboral. Los empleados que se preocupan porque no consiguen terminar con el trabajo y que mantienen un ritmo rápido pueden sentir que se ahogan en la tarea, un sentimiento que se manifiesta en ansiedad y estrés crónico, los cuales pueden causar depresión y tensionar las relaciones laborales o personales. Este comportamiento puede continuar incluso si el trabajador se da cuenta de que lo daña personalmente —e incluso si también daña la calidad del trabajo. Se ha demostrado que el estrés generado por trabajar demasiado lleva a abuso de sustancias, trastornos del sueño, ansiedad y finalmente a problemas físicos.

Efectos físicos Uno de los indicadores clave para saber si una persona trabaja demasiado de manera continuada es: ¿la tensión relacionada con el trabajo empieza a pasarle factura a su salud y a su modo de vida? Es fácil distinguir diferentes tipos de síntomas físicos, como enfermar frecuentemente debido a un sistema inmunitario debilitado, depresión o insomnio. Todos estos síntomas pueden causar más errores en el trabajo relacionados con la fatiga y afectar a la vida personal.

Según la Clínica Mayo, otros síntomas físicos pueden ser dolores de cabeza, cuello o espalda, cambios en el apetito y fatiga crónica.

Por país

China El exceso de trabajo se considera un asunto importante en China. La industria de fabricación china es bien conocida por forzar a jóvenes a trabajar largas horas en talleres ilegales. Se informa de que aproximadamente el 12,9% de los empleados trabajan más de 10 horas extra por semana. De hecho la semana laboral media china es de casi 50 horas.https://www.chinadaily.com.cn/a/201811/02/WS5bdbdf4ca310eff303286339.html También se informa de que anualmente mueren allí de sobreempleo más medio millón de personas.https://www.chinadaily.com.cn/china/2016-12/11/content_27635578.htm En 2021 el Tribunal Supremo declaró ilegal la conocida como "jornada 996" (de 9 de la mañana a 9 de la noche 6 días a la semana), de 72 horas, aunque la ley fija la jornada máxima semanal en 40 horas.

Estados Unidos Las horas extra obligatorias y el sobreempleo muestran una creciente convergencia entre todos los grupos de trabajadores sea cual sea su ocupación, ingreso, educación, raza, género o ciudadanía. Por ejemplo, en los Estados Unidos, los inmigrantes y otros trabajadores de sueldo bajo trabajan horas suplementarias en los desgraciadamente tradicionales centros de explotación laboral, como fábricas textiles, restaurantes y otros sectores industriales. Al mismo tiempo, documentales sobre talleres de explotación electrónica echan por tierra el supuesto glamur de los empleos de alta tecnología al revelar muchos trabajadores cualificados de salarios altos que trabajan de 70 a 90 horas semanales bajo condiciones cada vez más autocráticas.

Con el empinado aumento en horas anuales trabajadas, más de la mitad de empleados norteamericanos declaran sentirse sobreempleados, abrumados por la cantidad de tarea que deben realizar o carentes de tiempo para reflexionar sobre el trabajo que están haciendo. El sobreempleo se puede atribuir a varias tendencias. Primero, el ascenso en horas de trabajo familiares anuales desde 1979 ha coincidido con una época de sueldos estancados y en descenso. Las horas de trabajo familiares anuales crecieron principalmente porque un número sin precedentes de mujeres han empezado a trabajar a tiempo completo, y quienes ya trabajaban han aumentado sus jornadas para incrementar los ingresos familiares. Sin el aumento del trabajo de las mujeres, los ingresos de las familias de renta baja y media habrían caído o se habrían estancado. Las familias afroamericanas y latinas, cuyas horas trabajadas crecieron más deprisa que las de las familias blancas en el período 1980-2000, se habrían visto especialmente afectadas.

Muchos trabajadores inmigrantes se enfrentan a la difícil elección de hacer las horas extra que les pide el patrón, con cargas de trabajo aumentadas y ritmo frenético, o ser despedidos. Los trabajadores son presionados para competir unos con otros a ver quién hace más horas si quieren mantener sus empleos y evitar que los reemplacen trabajadores más dóciles a las exigencias del empresario. Los trabajadores sin documentación en regla son particularmente susceptibles a que les pidan que trabajen en exceso. La amenaza de deportación, junto con la criminalización de su estado de trabajo (en muchos países es delito que un inmigrante trabaje), crea un clima de vulnerabilidad de la que se aprovechan empresarios sin escrúpulos para explotarlos. Esto también sucede en otros países.

Corea del Sur Según datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los surcoreanos trabajan de media 2024 horas anuales. Entre los 38 países de la OCDE, es el tercero en que más se trabaja, 280 horas más que la media OCDE de 1744 horas. Asimismo, según una encuesta conducida por Job Corea, los oficinistas surcoreanos trabajaban una media de 2,5 días por semana, con un turno de noche medio de 2 horas y 30 minutos por noche. Aun así, sólo el 37,7% de ellos declararon que les pagaban las horas extra. A raíz de tal sobreempleo, el 95% de los oficinistas padecen el "síndrome del trabajador quemado" (burnout), por el que personas que en el pasado estuvieron motivadas para trabajar adolecen de fatiga física y mental extrema y se vuelven letárgicas. Este ambiente laboral llega a matar a los trabajadores. En 2017 aproximadamente 300 fallecieron por accidente cerebrovascular, típicamente causado por el sobreempleo, según refleja la estadística de accidentes laborales. Suponen el 37,1% de los 808 trabajadores que murieron por enfermedades relacionadas con sus profesiones.

Los problemas causados por el exceso de trabajo están creciendo en Corea del Sur. Para contrarrestarlos, el Gobierno está preparando medidas. Como medida precautoria, la institución médica implementa «directrices a largo plazo para la salud de los trabajadores», «evaluación del riesgo de desarrollar enfermedades para prevenir las cerebrovasculares», y la operación de «centros de salud laboral». Y después del sobreempleo, la compañía opera el sistema de seguros industriales y el sistema de vacaciones pagadas, como redes de seguridad. Además, se ha aprobado una revisión de la Ley de estándares laborales de 52 horas por semana, para garantizar las vidas de los trabajadores y aumentar la productividad.

Las "52 horas por semana" es una ley, aplicada desde el 1 de julio de 2018, que reduce las horas laborables semanales máximas de 68 a 52. Aun así, un año después de que la ley entrara en vigor, no parece funcionar bien. Según una encuesta a 1 170 trabajadores que dejaron sus trabajos en Job Corea en 2019, el 23,2% mencionaron las horas extra y la imposibilidad de conciliar la vida laboral con la personal como las razones para dejar la compañía.