derecha|miniaturadeimagen|250x250px|Santuario de Abu Ubáidah en el valle del Jordán en Jordania Abu ‘Ubaydah ‘Amir ibn ‘Abdil-lah ibn al-Yarrah (en árabe أبو عبيدة عامر بن عبدالله بن الجراح), más conocido como Abu Ubáidah ibn al-Yarrah o al-Jarrah, fue uno de los compañeros del profeta islámico Mahoma. Se le conoce principalmente por ser uno de los "diez a los que se les prometió el paraíso." Fue designado como comandante de una gran parte del ejército Rashidun durante la época del califa Rashid Úmar y se encontraba en la lista de sucesores designados por Úmar para el Califato.
Abu Ubáidah nació en el año 583 EC en la casa de 'Abdullah ibn al-Yarrah, un mercader de profesión. Abu Ubáidah era parte del clan coraichita de los Banu ul-Hárith ibn Fihr. Antes de convertirse al islam, era considerado como uno de los nobles entre los coraichitas y era célebre entre los coraichitas de La Meca por su valentía y modestia.
Para el año 611, Mahoma empezó a predicarle a las gentes de La Meca sobre la unidad de Dios. Comenzó a hacerlo invitando en privado a sus compañeros más cercanos y a sus familiares al camino del Islam. Se convirtió al islam un día después de Abu Bakr en el año 611 a la edad de 28 años.
Abu Ubáidah vivió de principio a fin las difíciles experiencias por las que tuvieron que pasar los primeros musulmanes en La Meca. Con otros de los primeros musulmanes, tuvo que soportar los insultos y opresiones de los coraichitas. Esta violencia contra los musulmanes se mostró exitosa cuando lograron empujarles a la primera migración a Abisinia (Etiopía).
En el , cuando Mahoma emigró de La Meca a Medina, Abu Ubáidah también emigró con él. Cuando Mahoma llegó a Medina, emparejó a cada uno de los inmigrantes (Muhayir) con uno de los residentes de Medina (Ansari), y en el caso de Abu Ubáidah fue emparejado con Muhámmad ibn Maslámah, lo que los convirtió en hermanos en la fe.
Batalla de Badr
En el año 624, Abu Ubáidah participó en la primera gran batalla entre musulmanes y los coraichitas de La Meca, en la Batalla de Badr. Abu Ubáidah tuvo que enfrentar a su propio padre, Abdullah ibn al-Yarrah, en esta batalla, quien luchaba junto al ejército coraichita. Abu Ubáidah lo atacó y le dio muerte.
El siguiente verso del Corán fue escrito sobre esta demostración de carácter por parte de Abu 'Ubáidah: No encontrarás pueblo alguno que crea en Al-lah y en el Último Día y ame a quienes se oponen a Al-lah y a Su Mensajero, aun cuando sean sus padres, sus hijos, sus hermanos o sus familiares. Son aquellos en cuyos corazones Al-lah ha grabado la fe verdadera y a quienes Él ha fortalecido con una Palabra Suya. Él los hará entrar en Jardines por los que corren ríos. En ellos habitarán. Al-lah se congratula con ellos y ellos se congratulan con Él. Son del partido de Al-lah. ¡Oíd vosotros, humanos! El partido de Al-lah es el que tendrá éxito.
Corán, azora 58, Al-Mujadila, ayah 22
Batalla de Uhud
En el año 625, Abu Ubáidah participó en la batalla de Uhud. En la segunda fase de la batalla, cuando la caballería de Jálid ibn al-Walid atacó a los musulmanes por la retaguardia, cambiando en derrota una victoria islámica, el grueso de los soldados musulmanes escaparon del campo de batalla y unos pocos permanecieron firmes. Abu Ubáidah estaba entre ellos y protegió a Mahoma de los ataques de los soldados coraichitas. Ese día, Abu Ubáidah perdió dos de sus dientes delanteros mientras intentaba de extraer dos eslabones de la armadura de Mahoma que se le habían incrustado en las mejillas.Tabqat ibn al-Saad book of Maghazi, pág. 62
Conflicto con las tribus judías Posteriormente, en el año 627 participó en la Batalla de la Trinchera así como en la Invasión a los Banu Qurayza. También se le nombró comandante de una pequeña expedición que partió a atacar y destruir a las tribus de Tha'libah y Anmar, que estaban saqueando las aldeas cercanas.
En el año 628 participó en el Tratado de Hudaybiyyah y se convirtió en uno de los testigos del pacto. Ese mismo año, hizo parte de la campaña musulmana contra Jáibar.
Campañas durante el final de la era de Mahoma En el año 630, cuando el ejército musulmán conquistó La Meca, Abu Ubáidah era comandante de una de las cuatro divisiones que entraron a la ciudad desde cuatro rutas diferentes. Ese año, también participó en la Batalla de Hunáyn y en el Sitio de Ta'if. Hizo parte asimismo de la campaña de Tabuk bajo el mando del propio Mahoma. A su regreso de la Batalla de Tabuk, una delegación cristiana proveniente de Najrán llegó a Medina y mostró interés en el islam, y le pidieron a Mahoma que les enviara una persona para que les guiara en asuntos de religión y en otros asuntos tribales de acuerdo con las leyes islámicas. Mahoma designó a Abu Ubáidah para ir con ellos. Mahoma también le envió como recaudador de impuestos (''') a Bahréin. Estaba presente en La Meca cuando Mahoma murió en 632.
En el año 629, Mahoma envió a 'Amr ibn al-'As a Daat al-Salaasil, desde donde pidió refuerzos. Este evento es conocido como la Expedición de Abu Ubáidah ibn al Yarrah. Mahoma envió a Abu Ubáidah al frente de un ejército en el que iban también Abu Bakr y Úmar. Atacaron y derrotaron al enemigo. Ese mismo año, se envió otra expedición bajo su comando a localizar las rutas de las caravanas coraichitas.Sahih al-Bukhari book of Maghazi, Ghazwa Saif-al-Jara
Durante la era de Abu Bakr Cuando Mahoma murió en el 632, el asunto de su sucesión tuvo lugar en la Saqifah (patio) de los Banu Sa'ida. Abu Ubáidah estaba allí presente junto con Abu Bakr y Úmar. Úmar le dijo a Abu Ubáidah que alzara su mano para pedir el califato, pero él se negó y le dijo a Abu Bakr que alzara su mano para que pudiera prometerle su alianza como el primer califa Rashidun. Después de las guerras Ridda, cuando Abu Bakr envió a Jálid ibn al-Walid a Irak a conquistarlo, envió cuatro ejércitos musulmanes al Levante, nombrando a Abu Ubáidah como comandante de uno de ellos. Se escogió que su objetivo sería Émesa y se le ordenó moverse a través de la región de Tabuk tras el ejército de Sharjeel ibn Hassana.
Poco después los musulmanes tuvieron noticias de una reunión de 90 000 soldados bizantinos (ejército romano del Este) en Achnadáyn, a unos 24 km al suroeste de Jerusalén. Todas las divisiones del ejército musulmán, unos 32 000 soldados en total, se unieron a Jálid en Achnadáyn el 24 de julio de 634. Bajo el mando de Jálid ibn al-Walid, los musulmanes derrotaron al ejército bizantino el 30 de julio de 634 en la batalla de Achnadáyn. Después de una semana, Abu Ubáidah y Jálid, se trasladaron a Damasco. De camino a Damasco, derrotaron a otro ejército bizantino en la batalla de Yakusa a mediados de agosto de 634. Caloiis y Azrail, el gobernador de Damasco, encabezaron otro ejército para detener a las tropas de Jálid, pero también fueron derrotados en la batalla de Marach al-Safar el 19 de agosto de 634.
Al día siguiente, los musulmanes llegaron a Damasco y sitiaron la ciudad, sitio que continuó durante 30 días. Tras derrotar a los refuerzos bizantinos enviados por el emperador Heraclio en la batalla de Sanita al-Uqab, a unos 32 km de Damasco, las fuerzas de Jálid atacaron la ciudad y la invadieron. Abu Ubáidah fue designado por Jálid ibn al-Walid para sitiar Bab al-Yabiya (la Puerta Yabiya). Con las divisiones de Jálid cercando la ciudad desde el noreste, Tomás, el yerno del emperador Heraclio, entregó la ciudad a Ubáidah el 19 de septiembre de 634.
Durante la era de Úmar El 22 de agosto de 634, el califa Abu Bakr murió y Úmar se convirtió en el segundo califa Rashid. Úmar decidió relevar a Jálid ibn al-Walid del mando del ejército islámico y nombró a Abu Ubáidah como su nuevo comandante. Lo hizo con el objetivo de borrar la impresión de que las victorias se debían solo a Jálid. Además, Jálid era generoso en exceso y abiertamente, y según algunos, despilfarraba su dinero con frecuencia en regalos a sus soldados como recompensa por su valentía en las batallas. Después del nombramiento de Abu Ubáidah, Jálid afirmó: "Oh gente, el custodio de la umma ha sido nombrado sobre ustedes". Este comentario se hizo a la luz del dicho del Profeta: "Hay un custodio para cada umma y Abu Ubáidah es el custodio de esta umma".
Debido a los diferentes estilos de liderazgo, ocurrió una desaceleración en el ritmo de las operaciones, puesto que Abu Ubaida se movía de manera lenta y constante, en contraste con Jálid, de quien se decía que corría "como un tornado de batalla en batalla," haciendo uso de la sorpresa, la audacia y la fuerza bruta para ganar sus batallas. La conquista de Siria continuó bajo el nuevo comandante. Abu Ubaida solía confiar en gran medida en los consejos de Jálid, a quien mantuvo a su lado tanto como le fue posible.
Conquista del Levante central miniaturadeimagen|334x334px|Mapa que detalla la ruta de la invasión de Jálid ibn al-Walid en Siria central. Poco después del nombramiento de Abu Ubáidah como comandante en jefe, envió un pequeño destacamento a la feria anual que se celebraba en Abu ul-Quds, en la actual Abla, cerca de Zahlé al oriente de Beirut. Una guarnición bizantina y árabe cristiana custodiaba la feria, y su tamaño fue mal calculado por los informantes musulmanes, así que el pequeño destacamento musulmán se encontró rápidamente rodeado. Antes de que hubiera sido completamente destruido, Abu Ubáidah, habiendo recibido nueva información de inteligencia, envió a Jálid en rescate del ejército musulmán. Jálid los alcanzó y los derrotó en la batalla de Abu ul-Quds, el 15 de octubre de 634, y regresó con toneladas de botín saqueado de la feria y con cientos de prisioneros bizantinos.
Con el centro de Siria en sus manos, los musulmanes habían logrado dar un golpe decisivo a los bizantinos. Las comunicaciones entre el norte de Siria y Palestina quedaban entonces cortadas. Abu Ubáidah decidió marchar a Fahl (Pella, en la actual Jordania), que se encuentra a unos 150 m por debajo del nivel del mar, y donde hacía presencia una fuerte guarnición bizantina y supervivientes de la batalla de Achnadáyn. La región era crucial porque desde allí el ejército bizantino podía atacar hacia el oriente y así cortar la línea de comunicaciones con Arabia. Además, con esta gran guarnición en la retaguardia, Palestina no podía ser invadida.
De esta manera, el ejército musulmán se trasladó a Fahl. El ejército bizantino fue finalmente derrotado en la batalla de Fahl, el 23 de enero de
Batallas por Émesa y la segunda batalla de Damasco Después de la batalla, que habría de resultar ser una clave para Palestina y Jordania, los ejércitos musulmanes se partieron. Las tropas al mando de Sharjeel y Amr se trasladaron al sur a capturar Palestina. Entretanto, Abu Ubáidah y Jálid con unas tropas relativamente más numerosas se trasladaron al norte a través del Líbano a conquistar Líbano y el norte de Siria.
Mientras los musulmanes estaban ocupados en Fahl, Heraclio, sintiendo la oportunidad, envió prontamente un ejército al mando del general Teodoro Trizirius a recuperar Damasco, donde habían dejado una pequeña guarnición musulmana. Poco después de que Heraclio enviara este nuevo ejército, los musulmanes habían concluido sus propósitos en Fahl y se dirigían a Émesa. El ejército bizantino se encontró con los musulmanes a mitad de camino hacia Émesa, en Marach al-Rom. Durante la noche, Teodras envió a la mitad de su ejército hacia Damasco a lanzar un ataque sorpresa contra la guarnición musulmana.
Un espía de Jálid le informó sobre el movimiento, y habiendo recibido Jálid permiso de Abu Ubáidah galopó hacia Damasco con su guardia móvil. Mientras que Abu Ubáidah se enfrentaba y derrotaba al ejército bizantino en la batalla de Marach al-Rom, Jálid se trasladó a Damasco con su caballería, atacando y derrotando a Teodras en la segunda batalla de Damasco.