Si convenit (del latín: «Si es conveniente») fue una bula otorgada por el papa Alejandro VI con fecha de 19 de diciembre de 1496 en favor de Fernando e Isabel, reyes de Castilla y Aragón. Esta bula es principalmente conocida por otorgar el título de Reyes Católicos a los monarcas españoles, título que fue heredado por los descendientes en el trono, tanto Austrias como Borbones, poseyéndolo actualmente el rey Felipe VI de España.

La iniciativa para conceder a Fernando e Isabel el título de «Reyes Católicos» partió de Enrique Enríquez, que era tío de Fernando y también consuegro del papa de origen valenciano Alejandro VI.

En una carta fechada el 27 de mayo de 1494, el nuncio Francisco Desprats aconsejaba al papa Alejandro VI que aceptase la petición de Enrique Enríquez de dar a los reyes el título de «Muy Católicos» (molt catolichs en el original). Finalmente, el título de «Reyes Católicos de las Españas» fue concedido oficialmente por Alejandro VI a favor de Fernando e Isabel en la bula Si convenit, expedida el 19 de diciembre de 1496.

Dicha bula fue redactada tras un debate en el colegio cardenalicio, realizado el 2 de diciembre de 1496, con el consejo directo de tres cardenales (Oliverio Caraffa, de Nápoles-; Francisco Piccolomini, de Siena-; y Jorge de Costa, de Lisboa) quienes enumeraron los méritos de los dos reyes para que se les concediera un título que nadie había poseído, debate en el que se barajaron y descartaron otros posibles títulos.

Contenido miniatura|El papa Alejandro VI, en la bula Inter caetera llamó a los esposos Fernando II de Aragón e Isabel I de Castilla «verdaderos reyes y príncipes católicos».

La bula enumera los méritos de éstos reyes que los hacen, a ojos del Consistorio, dignos del título de «católicos». El papado fundamentó su concesión en seis causas fundamentales: las virtudes personales que poseían ambos Reyes manifestadas en la unificación, pacificación y robustecimiento de sus reinos; la reconquista de Granada de manos del islam; la expulsión de los judíos en 1492; la liberación de los Estados Pontificios y del feudo papal del reino de Nápoles invadidos por el rey Carlos VIII de Francia; y los esfuerzos realizados y los proyectos para llevar la guerra a los infieles en África.Según Miguel Ángel Ladero Quesada, «parece que el título de "Reyes Católicos" tuvo un significado más bien coyuntural, al ser consecuencia de los triunfos y designios regios en Italia y el Mediterráneo, que se contraponían a los del rival francés, el "Rey Cristianísimo"». Una valoración que es compartida por Rafael Narbona Vizcaíno: «La atribución del título de Reyes Católicos por gracia del papa Alejandro VI Borja en 1496 estuvo relacionada más con los servicios en defensa del papado en el concierto italiano que no con la política religiosa interna en los reinos patrimoniales… Además, no se puede olvidar que este epíteto que subrayaba la expresa catolicidad de la monarquía hispánica fue un sucedáneo de otro igualmente carismático, el de rey cristianísimo, del que ya gozaba Luis XI de Francia por concesión del papa Pío II y que Roma no se atrevió a modificar a pesar de los enredos que aquel protagonizó con su política internacional».

La concesión del título generó protestas del embajador francés, que veía incompatible el nuevo título con el de Cristianísimo que ostentaba el rey de Francia desde 1464; y del embajador de Portugal, que se quejaba de que el término «las Españas» incluía a su país, que había formado parte de la Hispania romana.

Texto de la bula

Es notablela ausencia de menciones de la labor de evangelización de los misioneros en los nuevos territorios de la Corona; sin embargo, la bula se centra en la Reconquista y las futuras campañas en África.

Notas

Referencias

Categoría:Bulas del siglo XV Categoría:Iglesia católica y política Categoría:Reinado de los Reyes Católicos Categoría:1946