miniaturadeimagen|261x261px|Manifestación del Frente Polisario durante el congreso del Partido de Unión Nacional Saharaui (1975) El nacionalismo saharaui es una ideología política que busca la autodeterminación del pueblo saharaui, la población indígena del Sahara Occidental, así como la independencia total del territorio cuyas 3/4 partes están bajo control de Marruecos. Históricamente ha estado representado por el Frente Polisario. Surgió como reacción contra las políticas colonialistas españolas impuestas a partir de 1958, y posteriormente como reacción a las invasiones mauritanas y marroquíes de 1975.

El nacionalismo saharaui en la actualidad se basa en proteger la identidad del pueblo saharaui, buscar un referéndum de autodeterminación y lograr la independencia total del Sáhara Occidental.

Sus principales ideologías opuestas han sido el colonialismo español (Sahara español, 1884-1975), el irredentismo mauritano (Tiris al-Gharbiyya, 1975-1979), el irredentismo marroquí (Provincias del Sur, 1975-presente) y el panarabismo.

Desde los años 1950 el pueblo saharaui comenzó a protestar contra el dominio español en el Sáhara Occidental. En 1968 algunos saharauis se movilizaron militar y políticamente contra las autoridades españolas, formando el Movimiento Nacional de Liberación Saharaui liderado por Mohamed Basiri. Después de la intifada de Zemla, el primer levantamiento masivo nacionalista saharaui, Basiri fue arrestado por las autoridades españolas y desapareció. En 1973 se creó el Frente Polisario como una organización paramilitar contra la gobernación española, cometiendo atentados y enfrentándose contra la policía local.

En 1974, el gobierno franquista creó el Partido de Unión Nacional Saharaui como un apoyo político que sería usado como contrapeso al creciente nacionalismo. En 1975, la muerte de Francisco Franco significó el colapso del gobierno español en el Sáhara Occidental. Los Acuerdos de Madrid, donde se excluyó la participación de los dirigentes nacionalistas saharauis, se estableció la división del territorio entre Mauritania y Marruecos, aunque nunca fueron reconocidos por los dirigentes saharauis ni por la ONU.

Luchar contra el olvido Ángela Hernández Moreno, en su análisis "De beidani a saharaui: cambios de identidad en la población del Sáhara occidental", enfatiza la importancia crucial de la historia para comprender la identidad saharaui y evitar el olvido. La autora destaca que la historia no es simplemente un relato estático, sino que es un terreno donde los actores involucrados la interpretan y definen: El olvido es un elemento clave en la formación de una nación, y la forma en que se recuerda o se olvida el pasado tiene una influencia directa en la construcción de la identidad nacional. Es por ello que, para los historiadores, es fundamental deconstruir los mitos presentes en las versiones nacionalistas de la historia, evitando proyecciones del presente en el pasado y basándose en datos objetivos. [...]. La memoria colectiva es vital para mantener viva la lucha por la autodeterminación, y un análisis objetivo y desapasionado de la historia permite evitar caer en narrativas nacionalistas que buscan justificar la opresión y la negación de los derechos de los pueblos. Según la autora, el proceso de identificación para el censo, diseñado para el referéndum de autodeterminación, lejos de definir a la población, generó una serie de problemas que impidieron su realización y aumentaron el interés en la cuestión identitaria. La administración colonial española no logró censar de manera fiable a la población debido a su carácter nómada, y fue solo en 1974, bajo presión internacional, que se intentó seriamente llevar a cabo un censo para el referéndum. Este esfuerzo por identificar a la población reveló la complejidad y las contradicciones en la construcción de la identidad saharaui.

La investigación histórica nos permite entender la "otredad" del pueblo saharaui, que no se ajusta a los cánones de la realidad europea. La historia de Ma el Ainin, por ejemplo, se ha utilizado para establecer la existencia histórica de los saharauis y para definir un Estado-Nación. Igualmente, la historia de la resistencia a la colonización muestra que el nacionalismo saharaui no es una invención reciente, sino que tiene raíces profundas en el pasado. El olvido de esta historia puede perpetuar la injusticia, mientras que su análisis crítico permite construir un futuro mejor para el pueblo saharaui.

Periodo precolonial Antes de la llegada de las potencias coloniales, el territorio del Sahara Occidental estaba habitado por diversas tribus nómadas que compartían una cultura y forma de vida adaptada al desierto. El territorio era conocido como Trab el Bidān, que significa "territorio de los blancos", en contraste con Trab el Sudán, "tierra de los negros", que se refiere al África subsahariana. Estas tribus, organizadas en clanes y linajes, seguían una estructura social basada en la jerarquía, con un sistema de valores propios que regulaban sus relaciones.

La sociedad precolonial saharaui estaba dividida en tribus guerreras,, principalmente nómadas, y tribus tributarias en su mayoría dedicadas a la agricultura y la pesca. Las tribus tributarias estaban obligadas a pagar una especie de tributo conocido como la horma a las tribus guerreras a cambio de protección. Esta división contribuyó a la estabilidad social en la región, donde las tribus nómadas se desplazaban por el desierto según sus necesidades. Algunas de las tribus nómadas más destacadas que habitaban la región antes de la colonización eran:

Ergueibat Arosien Ulad Delim Ulad Tidrarin Izarguien Ait Lahsen

Aunque compartían una base cultural común, cada tribu mantenía sus propias identidades y estructuras sociales. En la jerarquía social, los Arab (descendientes de los árabes) ocupaban la posición más alta, mientras que en la base se encontraban los Abid (esclavos negros). y los hatim (libertos)

La vida nómada de estas tribus seguía dos ciclos fundamentales. El primero era el tiempo de la tribu, en el que los miembros de la tribu se desplazaban de un lugar a otro según las necesidades del entorno. El segundo ciclo, denominado Ait Arbain o Consejo de los 40, era un sistema de organización común entre las tribus, en el que se compartían experiencias y se regulaban las relaciones intertribales.

Con la llegada de los colonizadores europeos a finales del siglo XIX y principios del XX, esta dinámica social y territorial fue transformada drásticamente. La imposición de fronteras y la sedentarización obligatoria impuesta por los colonizadores, particularmente por España, alteraron el modo de vida tradicional de las tribus nómadas. Esta sedentarización, aunque forzada, tuvo un impacto profundo en la estructura social, aunque el imaginario nómada continuó siendo relevante a nivel cultural.

Colonización española (1884 – 1975) El periodo colonial español en el Sahara Occidental se extendió desde finales del hasta 1975. Comenzó formalmente en 1884, cuando España proclamó el protectorado sobre el territorio. A lo largo de las décadas, España fue consolidando su control sobre la región, especialmente en las costas. Durante el , especialmente en la década de 1960, España profundizó su dominio con la explotación de recursos naturales, como los fosfatos de Bu-Craá

Este periodo concluyó en 1975, cuando España, presionada por el contexto internacional y las reivindicaciones de autodeterminación del pueblo saharaui, decidió retirarse del territorio. Ese mismo año, España firmó los Acuerdos de Madrid (14 de noviembre de 1975) con Marruecos y Mauritania, cediendo el control del Sahara Occidental a ambos países. Sin embargo, la descolonización no fue completa, ya que el conflicto por la autodeterminación del pueblo saharaui continuó, con el Frente Polisario proclamando la independencia y estableciendo la República Árabe Saharaui Democrática (RASD)

Contexto de la colonización española La presencia española en el Sahara Occidental comenzó con intereses comerciales, particularmente relacionados con la pesca en las costas ricas del desierto. Sin embargo, el verdadero establecimiento colonial se consolidó a finales del , cuando España, enfrentada a la competencia de otras potencias coloniales, como Francia, consolidó su control sobre la región.

En 1881, la Sociedad de Pesquerías Canario-Africana obtuvo la cesión de la península de Dahla, lo que marcó el inicio de la ocupación territorial española. A pesar de los conflictos internos en España y las disputas con potencias extranjeras, la presencia española se fue consolidando, principalmente en las costas, y a lo largo de los años, se establecieron fortines y líneas divisorias para proteger sus intereses coloniales.

A lo largo del , especialmente en la década de 1960, España consolidó su dominio colonial en el Sahara Occidental, con la explotación de recursos naturales como los fosfatos de Bu-Craá. La creación de empresas como Fosfatos de Bucraa S.A consolidó la economía colonial, que sin embargo relegó a los saharauis a una posición subalterna, como trabajadores asalariados en sus propios recursos naturales.

Transformaciones socioeconómicas bajo el colonialismo La colonización española introdujo una economía de mercado y transformó las relaciones sociales tradicionales. La sedentarización de las poblaciones nómadas saharauis, inicialmente forzada por la creación de centros urbanos como El Aaiún, y Villa Cisneros alteró profundamente la estructura social. Aunque esta sedentarización permitió una mayor interacción entre los saharauis y con otras culturas, también significó una ruptura con las formas de vida nómada, que hasta entonces habían sido la base de la identidad saharaui.

El auge de la industria minera, especialmente con el descubrimiento de los fosfatos en Bu-Craá en la década de 1960, trajo consigo la creación de nuevos empleos y la transformación de la economía local. Sin embargo, los saharauis se vieron relegados a puestos subalternos y el control de la industria y los recursos naturales quedó en manos de los colonizadores españoles y sus aliados, lo que aumentó la desigualdad y contribuyó a una creciente conciencia de la explotación colonial.

Estratificación social y étnica durante la colonización Durante la colonización española, la estructura social del Sahara Occidental experimentó cambios significativos, en gran parte debido a la intervención del poder colonial. Las tribus saharauis continuaron siendo una parte importante de la organización social, pero el dominio español también introdujo nuevas dinámicas políticas y sociales que afectaron la jerarquía y el orden tradicional de las tribus. En este período, la división entre los grupos dominantes árabes ḥassāníes y las tribus bereberes se intensificó, ya que las autoridades coloniales favorecieron a las tribus árabes en muchos aspectos de la administración y la organización.

La lengua árabe y las costumbres árabes, reforzadas por la presencia de las tribus ḥassāníes, se consolidaron como las dominantes en la región. La resistencia a la ocupación también se alimentó de una identidad saharaui unificada, que trascendía las divisiones tribales y se centraba en la lucha por la autodeterminación frente al colonialismo.

La intifada de Zemla La revuelta de Zemla, conocida también como la "intifada de Zemla", ocurrió el 17 de junio de 1970 en El Aaiún, Sahara Occidental, y fue un acontecimiento crucial en la lucha del pueblo saharaui contra la colonización española. Durante esta protesta pacífica, los saharauis exigían su derecho a la autodeterminación, pero la respuesta de las autoridades españolas fue violenta