thumb|300px|Cráneo de mujer joven neolítica trepanado con herramientas de sílex, 3500 a. C. La cicatrización de los huesos indica que la paciente sobrevivió a la operación.La medicina prehistórica es cualquier uso de la medicina desde antes de la invención de la escritura y la historia documentada de la medicina. Debido al momento de la invención de la escritura por cultura y región, el término «medicina prehistórica» abarca una amplia gama de períodos de tiempo y fechas.

El estudio de la medicina prehistórica se basa en gran medida en artefactos y restos humanos, y en la antropología. Los pueblos previamente no contactados y ciertos pueblos indígenas que viven de manera tradicional han sido objeto de estudios antropológicos para obtener información sobre las prácticas contemporáneas y antiguas.

Enfermedad y mortalidad Algunas enfermedades y dolencias eran más comunes en la prehistoria de lo que son hoy; hay evidencia de que muchas personas sufrían de osteoartritis, probablemente causada por el levantamiento de objetos pesados que habría sido una tarea diaria y necesaria en sus sociedades. La osteoartritis es una de las enfermedades óseas que se encuentra frecuentemente entre los restos de los hombres primitivos. Campillo, D., “La enfermedad en la Prehistoria: Introducción a la Paleopatología”, Barcelona, 1983. Se ha encontrado también en algunos dinosaurios de épocas muy remotas con osteoartritis. Por este motivo es considerada “la enfermedad más vieja del mundo”. Gracia Martínez, M. (2030). La medicina y la enfermedad durante el Paleolítico y el Neolítico: una visión general. Trabajo Fin de Máster, Universidad de Zaragoza, Facultad de Filosofía y Letras. Consultado el 16/12/2023. Por ejemplo, el transporte de piedras latte, una práctica iniciada durante la era neolítica, que implicaba hiperextensión y torsión de la parte baja de la espalda mientras se arrastraban las piedras, puede haber contribuido al desarrollo de microfracturas en la columna vertebral y la posterior espondilolisis. Cosas como cortes, moretones y roturas de huesos, sin antisépticos, instalaciones adecuadas o conocimiento de gérmenes, se volverían muy graves si se infectaran, ya que no tenían suficientes formas de tratar la infección. También hay evidencia de raquitismo, deformidad ósea y desgaste óseo (osteomalacia), que es causado por la falta de vitamina D.

La esperanza de vida en tiempos prehistóricos era baja, 25-40 años, con hombres viviendo más que las mujeres; la evidencia arqueológica de mujeres y bebés encontrados juntos sugiere que muchas mujeres habrían muerto en el parto, tal vez explicando la menor esperanza de vida en las mujeres que en los hombres. Otra posible explicación para la vida más corta de los humanos prehistóricos puede ser la desnutrición; además, los hombres como cazadores a veces pueden haber recibido mejor comida que la mujer, que en consecuencia habría sido menos resistente a las enfermedades.

Estimaciones de la esperanza de vida media de los hombres prehistóricos Es extremadamente difícil responder de forma satisfactoria a esta cuestión: tenemos un conocimiento muy parcial de las poblaciones prehistóricas y protohistóricas, basado en las condiciones de conservación así como en los ritos funerarios que variaban a lo largo del tiempo (sepultura, cremación, etc.) o de la eventual recopilación de datos (variación de los tratamientos post mortem en función del sexo, de la edad, de la clase social, etc.). Muchos estudios usan el análisis de esqueletos encontrados en un lugar y establecen estadísticas sobre la edad de la muerte y, por extrapolación, dan una esperanza de vida. La mayoría de estos estudios muestra que los esqueletos más representados son de personas de unos 15 años, y las mujeres se encuentran más representadas que los hombres.

Porcentaje de muertes Antes de los 30 añosAntes de los 40 años Neanderthal80%95%Cro-magnon62%88%Mesolítico86%95% A título de comparación, el 70% de los sinantropos moría a los 15 años.

Estudios del indican que la esperanza de vida de los sapiens y los neandertales eran similares durante su coexistencia.

El aumento de la mortalidad en el Mesolítico se explica probablemente por la gregarización de la sociedad humana, que se sedentariza y ve aparecer la agricultura, asociada a un recalentamiento climático. Hay que comentar que la población creció considerablemente en este período. Por otra parte, se acepta que las epidemias hicieron desaparecer totalmente grupos humanos enteros.Moodie, R., Paleopathology, an introduction to the study of ancient evidences of diseases, Urbana, Illinois, 1923, citado par Paul A. Janssens Muchos investigadores dan estimaciones de la densidad de población en el curso de la Prehistoria. El prehistoriador André Leroi-Gourhan, basándose en la cantidad de alimento disponible, estima este número en 30 personas por km² durante las fases glaciares. Al inicio del recalentamiento climático, este número aumenta considerablemente.

Tratamientos para enfermedades

Materiales vegetales

miniaturadeimagen|Las hierbas como el romero pueden haber sido utilizadas con fines médicos por personas prehistóricas. Los materiales vegetales (hierbas y sustancias derivadas de fuentes naturales) se encontraban entre los tratamientos para las enfermedades en las culturas prehistóricas. Dado que los materiales vegetales se pudren rápidamente en la mayoría de las condiciones, es poco probable que los historiadores entiendan completamente qué especies se usaron en la medicina prehistórica. Se puede obtener una visión especulativa investigando el clima de la sociedad respectiva y luego verificando qué especies continúan creciendo en condiciones similares hoy en díaLock, Robin (2002). Plants of the Humid Tropics Biome. Eden Project books. p. 128. . y a través de estudios antropológicos de los pueblos indígenas existentes. A diferencia de las civilizaciones antiguas que podían obtener materiales vegetales a nivel internacional, las sociedades prehistóricas habrían estado restringidas a áreas localizadas, aunque las tribus nómadas pueden haber tenido una mayor variedad de materiales vegetales a su disposición que las sociedades más estacionarias.

Los efectos de diferentes materiales vegetales podrían haberse encontrado a través de prueba y error. La recolección y dispensación de materiales vegetales era en la mayoría de las culturas manejada por mujeres, que se preocupaban por la salud de su familia. Los materiales vegetales fueron una cura importante para las enfermedades a lo largo de la historia. Este fondo de conocimiento se habría transmitido oralmente de generación en generación.

El hongo polyporal de abedul, que se encuentra comúnmente en ambientes alpinos, puede haber sido utilizado como laxante por personas prehistóricas que viven en el norte de Europa, ya que se sabe que provoca episodios cortos de diarrea cuando se ingiere, y se encontró entre las posesiones de un hombre momificado.

El uso de tierra y arcillas Las tierras y las arcillas pueden haber proporcionado a los pueblos prehistóricos algunas de sus primeras medicinas. Esto está relacionado con la geofagia, que está extremadamente extendida entre los animales en la naturaleza, así como entre los animales domesticados. En particular, la geofagia está muy extendida entre los primates no humanos contemporáneos. Además, los primeros humanos podrían haber aprendido sobre el uso de varias arcillas curativas observando el comportamiento animal. Dicha arcilla se usa tanto interna como externamente, como para tratar heridas, y después de la cirugía (ver más abajo). La geofagia y el uso externo de arcilla todavía están bastante extendidos entre los pueblos aborígenes de todo el mundo, así como entre las poblaciones preindustriales.

Trepanación thumb|Cráneo neolítico trepanado, Nordisk familjebok.

La trepanación es la perforación de un hueso. El término se usa comúnmente para los orificios hechos en el cráneo mediante cirugía y suele ser la escisión de un fragmento de hueso del cráneo en forma de disco para llegar al interior de la cavidad craneal.

Las indicaciones para su uso más comunes son los traumatismos craneales, en los cuales se produce una hemorragia interna que pone en peligro el cerebro y la estirpación de tumores cerebrales. Se supone que en la antigüedad se empleaba la trepanación para tratamiento de dolores de cabeza y de la epilepsia. Los instrumentos usados más frecuentes son de corte: cuchillos, sierras, tumis, etc.; o de percusión: escoplos, martillos o perforadores.

Las más antiguas trazas de trepanación se remontan a finales del Neolítico, incluso al Mesolítico. El primer cráneo trepanado fue descubierto en 1685Rivet, L., Pathologie et chirurgie préhistoriques, Presse médicale, 53, 1945, p.402, citado por Paul A. Janssens por Montfaucon, en Cocherel, pero no fue hasta 1816 que Jean-Denis Barbié du Bocage presentó un cráneo encontrado en Nogent-les-Vierges «presentando un traumatismo que había provocado la pérdida de parte del cráneo, lo que no impidió a su poseedor vivir aún varios años (12 años según los cálculos de Frédéric Cuvier). En 1873, M. Prunières encontró un pedazo de parietal en un dolmen de Lozère, que probablemente fue usado como amuleto. Prunières fue el primero en usar el término «trepanación», término enseguida fijado y mejor definido por Paul Broca. En 1878, Just Lucas-Championnière fue el primero en considerar que la trepanación no se usaba simplemente como un ritual, sino más bien era una medida quirúrgica destinada a hacer disminuir la presión intracraneal. Análisis ulteriores han mostrado que no todos los cráneos fósiles agujereados fueron necesariamente trepanados, dado que muchas afecciones (cáncer, enfermedades infecciosas, ...) o heridas de guerra erosionadas por el tiempo pueden crear una perforación similar. Algunas pruebas llevadas a cabo por paleontólogos, como por ejemplo Paul Broca,Broca, P., Sur les trépanations du crâne et les amulettes crâniennes à l’époque Néolithique, Congrès international anthropol. et arch. prehist., Budapest, 1876, pp101-196, citado por Paul A. Janssens han demostrado que es posible realizar una trepanación a perros con ayuda de útiles tallados en sílex sin matar al animal ni dañar la duramadre. El polvo de hueso obtenido se recogía posiblemente por sus propiedades mágicas y como remedio. La forma regular de ciertas trepanaciones ha permitido afirmar que se utilizaban compases.