Ingenio es un municipio español perteneciente a la isla de Gran Canaria, en la provincia de Las Palmas, comunidad autónoma de Canarias.
Este municipio acoge, junto con el vecino Telde, al Aeropuerto Internacional de Gran Canaria.
En Ingenio se conservan tradiciones canarias como los calados y la artesanía, celebrándose cada verano su Festival Internacional de Folclore, con la participación de grupos musicales de países tan dispares como México, Rumanía, Colombia, Rusia o Uganda.
Toponimia El municipio toma su nombre de su capital municipal, que a su vez deriva del ingenio azucarero que fue construido a principios del en el barranquillo homónimo, situado dentro del casco urbano actual, desapareciendo este ya a finales de ese siglo.
Geografía El municipio de ingenio se encuentra en el sureste de la isla de Gran Canaria, a 27 kilómetros de la capital insular. Limita con los municipios de Valsequillo, Telde y Agüimes y cuenta con una superficie de 38,15 km², siendo el municipio 13.º más extenso de la isla. La capital municipal se encuentra a 340 , alcanzándose la cota máxima del municipio a 1673 en un punto bajo el Llano del Puntón. La forma del municipio recuerda a un triángulo isósceles, cuya base descansa en las aguas de la bahía de Gando y se extiende desde El Castillo hasta la desembocadura del barranco de Guayadeque, hacia el sur, pasando por las playas de Las Torrecillas, Las Puntillas, San Agustín y El Burrero. Al norte, el municipio está delimitado por el barranco del Draguillo (separación natural con Telde) y al lado sur, por el barranco de Guayedeque (constituyendo la separación natural del municipio de Agüimes). Su vértice encaja con un punto de la cumbre denominado Caidero de Orián que asoma al cráter de la Caldera de los Marteles.
Orografía Desde el punto de vista orográfico, Ingenio se puede considerar una meseta de 3732 ha de superficie, cuya base se asienta en los cauces de los barrancos del Draguillo al norte y de Guayadeque al sur.
A modo de plano inclinado, comienza en las inmediaciones de la Caldera de los Marteles y Caidero de Orián, en Valsequillo, para ir descendiendo el terreno bruscamente con pronunciados accidentes de barrancos, colinas y numerosas vaguadas y cañadas. Continúa con pendiente suave y termina en las aguas de la bahía de Gando, San Agustín y la playa de El Burrero. Ambas playas son idóneas para el baño, sobre todo la de El Burrero.
Clima El clima de Ingenio es seco árido cálido, de tipo BWh de acuerdo a la clasificación climática de Köppen. La situación de las islas junto al trópico de Cáncer y la influencia de los vientos alisios proporcionan a Ingenio temperaturas medias anuales de 19.3 °C, siendo el mes más cálido agosto con 23 °C y el más frío enero con 16.2 °C.
En cuanto a las precipitaciones, Ingenio registra un promedio de 183 mm al año, concentrándose las lluvias en el mes de diciembre con 40 mm, no registrándose precipitaciones en el mes de agosto.
A continuación se muestran los valores climatológicos registrados en el observatorio de la Agencia Estatal de Meteorología —AEMET— situado en el aeropuerto de Gran Canaria a , en el periodo de referencia 1981-2010. Debido a que la capital del municipio está situado a más de , los registros de este observatorio situado en la costa son más representativos de las zonas costeras del municipio que de la capital. Nótese que los valores extremos están tomados también en el periodo de referencia 1981-2010.
Zonas protegidas Ingenio posee parte de su territorio protegido dentro de la Red Canaria de Espacios Naturales Protegidos, compartiendo con los municipios limítrofes los monumentos naturales del barranco del Draguillo y del barranco de Guayadeque, así como la Reserva Natural Especial de Los Marteles.
Guayadeque y Los Marteles están incluidos asimismo en la Red Natura 2000 como Zonas Especiales de Conservación (ZEC), a las que se suma la franja costera desde la punta de Gando hasta el Morro del Burrero debido a ser hábitat de la tortuga boba y por presentar bancos de arena cubiertos permanentemente.
Historia Origen y proceso evolutivo En los tiempos precoloniales, anteriores a la conquista castellana, el territorio ocupado por lo que actualmente es Ingenio y Agüimes, esto es, desde el barranco de Balos, al sur, que lo separa de Santa Lucía de Tirajana, hasta el barranco del Draguillo, al norte, límite con Telde, constituyendo uno de los diez cantones en que se constituía la isla de Gran Canaria, estando incluido en el momento de la conquista en el guanartemato de Telde. miniatura|izquierda|Representación artística del comercio de azúcar en la bahía de Gando
Después de la conquista de la isla y su incorporación en la Corona de Castilla en 1483, se estableció la modalidad jurídica de los Reyes Católicos que afectaba, principalmente, al reparto de las tierras y a la distribución de las aguas existentes en el territorio insular, incapaces, por su escaso caudal, de regar los abundantes terrenos que contiene la isla. Pero a este hecho le sumamos la creación del Señorío Episcopal de Agüimes, privilegio concedido por los Reyes Católicos a Miguel López de la Serna, Obispo de Canarias, a fecha de 10 de abril de 1491. Esto dio lugar a un espacio con un marco jurídico político-administrativo mixto único en Gran Canaria, donde el resto de la isla serían tierras de realengo, con la creación de dos figuras administrativas, el alcalde ordinario, dependiente de la Cámara Episcopal y el alcalde real, dependiente del Cabildo como representante del rey, con competencias muchas veces poco diferenciadas entre los dos, origen de numerosos conflictos sobre la jurisdicción y competencias del territorio.
El actual municipio de Ingenio se ha dividido históricamente en diversas comarcas o subcomarcas ya situadas en los primeros años de la colonización, desde la costa a la cumbre: Costa de Gando, entre las desembocaduras de los barrancos de Guayadeque y el Obispo hasta la Montaña de Marfúz al interior; Carrizal, ocupando la franja anterior a la costera entre el curso bajo del barranco de Guayadeque y el barranco del Obispo; la Vega de Aguatona, donde se encuentra actualmente el casco urbano de Ingenio, desde Guayadeque a los barrancos de Tabuco-Aguatona; la Vega Castaña, desde la acequia alta del pueblo hasta la meseta de Atalaya-Castil; la Cumbre, desde esta mesetilla hasta la zona más alta del municipio, atravesado por el barranco de la Sierra, principal afluente del de Guayadeque, ocupando actualmente el núcleo de la Pasadilla y aledaños; y por último la Solana de Guayadeque, el lado norte correspondiente del barranco de Guayadeque perteneciente al municipio de Ingenio, más soleado y seco que la umbría o pared sur del barranco, perteneciente a Agüimes.
Una vez hecho el reparto de las aguas del cantón de Agüimes, le fueron adjudicadas las que discurrían por el lecho y laderas del barranco de Guayadeque, siendo destinadas una parte de esas aguas a regar los terrenos situados al sur del barranco (actualmente término municipal de Agüimes) y, el resto, a refrigerar las fincas ubicadas en la parte norte del barranco (hoy término municipal de Ingenio). Junto a la acequia que conducía las aguas destinadas a regar las tierras de esta zona, los agricultores llevados el afán de obtener azúcar y asesorados por maestros del azúcar que Pedro de Vera hizo venir de la isla lusitana de Madeira, hicieron extensas plantaciones de caña de azúcar en sus abundantes terrenos de gran calidad, situados en sus cañadas defendidas de los vientos dominantes del norte.
Para industrializar este producto se construyó un ingenio azucarero a principios del por el madeirense Antonio Sardinha, consiguiendo una maquinaria muy económica al utilizar la fuerza producida por un salto de agua de la acequia formado por las derivadas para regar los cultivos de la zona. Este ingenio pasó en 1518 a Alonso de Matos, comprando la parte de Antón Pérez Cabeza y que daría nombre al futuro núcleo urbano y municipio, con denominaciones como El Ingenio de la Vega de Aguatona, El Ingenio de Agüimes, La Banda o como Lugar de la Candelaria por la advocación de su futura ermita. Aunque el ingenio duraría poco, para mediados de la década de 1580 ya no hay vestigios de producción, debido a la competencia con el azúcar americano y el vino como nuevo producto de exportación. En aquellos tiempos, anteriores a las plantaciones de la caña azucarera, el espacio que hoy constituye el núcleo urbano de Ingenio era conocido por Vega de Aguatona, razón por la cual la Heredad, que se constituyó para administrar la mayor parte de las aguas destinadas a esta zona, se denomina Heredad Acequia Real de Aguatona, ya que estas llegaban de los terrenos situados en lo alto de esta aldea. Tras la construcción del ingenio dedicado a la obtención de azúcar, este se constituyó en epicentro industrial y, con el nombre genérico de Ingenio, se denominó toda el territorio entre el norte del barranco de Guayadeque hasta su límite con el municipio de Telde.
Independencia de Agüimes Eclesiástica En los primeros tiempos, la mayoría de los propietarios de los terrenos de Ingenio residían en Agüimes, por lo que los trabajadores tenían que desplazarse diariamente desde un lado del barranco de Guayadeque al otro para atender los cultivos y labrar la tierra. Debido al tiempo que se perdía en los desplazamientos, los trabajadores empezaron a construir sus viviendas próximas al lugar donde realizaban los trabajos, asentándose con sus familias cerca del complejo industrial dedicado a la molienda de la caña de azúcar. Hay que destacar las creencias religiosas de los trabajadores, profundamente arraigadas a Ingenio y, prueba de ello, era el sacrificio que realizaban para trasladarse a la parroquia de San Sebastián, de la villa de Agüimes, para cumplir con sus deberes religiosos. Debido a este fervor religioso, nace la idea de construir una ermita de una sola nave, con un crucero, dos capillas y una torre cuadrangular adosada al lado izquierdo de la fachada. El terreno fue otorgado por el fiscal de la Inquisición Juan Fullana quien, probablemente influenciado por su esposa, la tinerfeña Bárbola Grimón, deciden erigir la ermita con la advocación de la Virgen de Candelaria. La pequeña ermita tenía una superficie de 250 m² y una altura de 4,33 m, tamaño suficiente para acoger al entonces reducido número de feligreses. Su construcción se estima que duró entre los años 1565 y 1573, según se deduce de los documentos de la Heredad Acequia Real de Aguatona y del Libro de Reclamaciones y Cuadrantes de la Parroquia de la villa de Agüimes. La primera capellanía de la ermita se instauró por el testamento de Juan de Ávila, uno de los primeros pobladores de Ingenio, de origen guanche y fallecido en noviembre de 1578. miniatura|izquierda|Antigua ermita de Ingenio construida en el y su torre, construida en 1823