El asesinato de Samuel Luiz es un caso de asesinato por una agresión homófoba en grupo y abandono (omisión de socorro) de Samuel Luiz Muñiz, un joven español de origen brasileño de veinticuatro años, ocurrido en La Coruña (Galicia) en la madrugada del 3 de julio de 2021. Luiz fue increpado por una pareja en las inmediaciones de una discoteca donde había acudido con un grupo de amigos. Mientras realizaba una videollamada, Samuel fue interpelado por su agresor que, tras una agresión inicial, acudiría más tarde junto a un grupo de varias personas que le propinó una paliza en la avenida de Buenos Aires del paseo marítimo de la playa de Riazor. Tras ser trasladado al Complejo Hospitalario Universitario de La Coruña falleció a causa de las heridas provocadas.
El crimen, de motivación homófoba según algunos testigos, tuvo lugar en medio de la Semana del Orgullo LGBT y provocó reacciones de muchas figuras públicas y líderes de los movimientos LGBT+, con manifestaciones que se organizaron en decenas de ciudades de España, llevando a miles de personas a las calles en protesta por el asesinato de Samuel y otros ataques recientes a personas LGBT en territorio español.
En 2024 se inició el juicio a los cinco acusados mayores de edad, cuatro hombres y una mujer. El jurado popular encontró culpables a los cuatro procesados y absolvió a la mujer. En enero de 2025 la jueza encargada del caso condenó a los acusados a penas de prisión, una de las sentencias tuvo el agravante de homofobia.
Samuel Luiz
Samuel Luiz Muñíz, conocido entre amigos como Samu, nació en Brasil fruto del matrimonio entre Lola Muñiz, nacida en Borroa y Maxsoud Luiz, de origen brasileño, aproximadamente en 1997. Con un año de edad llegó a España con su familia. A los dieciocho años inició sus estudios en el CIFP Ánxel Casal de La Coruña, donde cursó el grado técnico de auxiliar de enfermería, comenzando a trabajar a los veinte años en la residencia de la Fundación Padre Rubinos, en La Coruña. En 2021 residía en el barrio de Meicende (Arteijo), siendo conocido por su temperamento tranquilo y personalidad pacífica. Era miembro de la Congregación Cristiana, un grupo evangélico donde participaba activamente y era guía espiritual de otros feligreses. También colaboraba con la Cruz Roja Española. Mientras trabajaba como auxiliar de enfermería estudiaba por las tardes para profesionalizarse como protésico dental.
A los veinticuatro años estaba estudiando para obtener su título de técnico dental, dedicando gran parte de su tiempo y energía a sus estudios. Por su trabajo en la Fundación Padre Rubinos, Samuel fue uno de los profesionales sanitarios que venía afrontando la pandemia de COVID-19 en primera línea durante más de un año, con un impacto especialmente fuerte en España y en las instituciones de atención y salud a ancianos. Según sus compañeros de trabajo, era muy querido por los usuarios de la institución.
Contexto El ocio nocturno estuvo cerrado en Galicia durante diez meses y medio como medida de control de contagios provocados por la pandemia de COVID-19. Tras la reapertura el jueves 1 de julio de 2021, Samuel aprovechó para salir con un grupo de amigos cercanos al pub denominado El Andén, situado en el paseo marítimo de la playa de Riazor.
Habiendo superado la primera noche las expectativas, Samuel volvió a salir a la misma zona la noche del viernes 2 de julio, con otro grupo de amigos, concretamente al mismo establecimiento, donde permanecieron hasta cerca de las 3:00 de la madrugada, tiempo límite de apertura decretado por las autoridades. A las 2:50, Samuel y Lina, una de las amigas con las que había acudido a El Andén, salieron del pub para fumar y hacer una videollamada desde el móvil de Lina con la pareja de esta misma, alejándose escasos metros de la puerta del club nocturno, en las afueras de la Avenida Buenos Aires, dejando a otros dos amigos dentro del establecimiento.
Hechos miniaturadeimagen|280x280px| Paseo marítimo y playa de Riazor. A la izquierda, pub Andén. En el centro, cerca de los árboles, el lugar donde Samuel Luiz fue golpeado y murió poco después.Según el relato de la pareja de Lina durante la videollamada, Samuel estaba emocionado ante la posibilidad de poder salir de nuevo por la noche y trató de convencerla de que se uniera a él y volviera a salir la noche siguiente, un sábado. La conversación continuó animadamente, con Lina y Samuel relatando a la pareja de Lina episodios divertidos que habían sucedido durante la noche, hasta que decidieron mostrarle dónde estaban, dando la vuelta al teléfono móvil. En ese momento pasaron junto a ellos una pareja, chico y chica, de aproximadamente la edad de Samuel. El chico, observando que el móvil estaba orientado hacia ellos, les gritó que dejaran de grabarlos. Según una de las versiones, el error se habría producido porque pensaron que Samuel grabó a las chicas que acompañaban al grupo donde se encontraba esta pareja, pero ni estaban grabando ni era él quien tenía el móvil, sino Lina.
De inmediato, Samuel y Lina explicaron al joven que era un malentendido y que solo estaban en una videollamada con la pareja de Lina, quien aún estaba en línea. Sin prestar atención a las explicaciones, el hombre se dirigió directamente a Samuel y le dijo «O paras de grabar o te mato, maricón». Según los relatos de Lina y su novia, Samuel, quien nunca se había avergonzado de su orientación sexual, solo pudo responder «¿maricón de qué?» antes de recibir un puñetazo. Lina empezó a gritar. El vídeo de la videollamada se bloqueó, pero el sonido siguió funcionando, permitiendo a la pareja de Lina escuchar el ruido de los golpes y agresiones, así como a Lina gritar: «¡déjalo, es mi amigo, por favor, déjalo!». Según Lina, al principio la chica trató de separarlos, pero cuando ella también intervino, la chica la alejó agresivamente. En ese momento otro joven intervino para tratar de impedir que el agresor continuase golpeando a Samuel. Lo que logró que este se retirara del lugar.
miniaturadeimagen|Recorrido de la agresión mortal a Samuel Luiz.|280x280px Cuando el agresor se fue, Samuel, con visibles contusiones en el rostro, pidió a Lina que buscara su móvil, que se había caído durante la paliza. Para calmarlo, Lina empezó a buscar el dispositivo, dejando a Samuel con el joven que lo había ayudado. Mientras buscaba el móvil, el agresor volvió acompañado de otras doce personas, quienes aprovecharon la oportunidad para acorralarlo y golpearlo hasta dejarlo inconsciente, escuchándose gritos de «¡maricón de mierda!». Según la investigación policial, al menos cuatro personas siguieron pateando a Samuel hasta que dejó de moverse. Lo patearon y persiguieron durante doscientos cincuenta metros desde el pub hasta el n.º 2 de la avenida de Buenos Aires, donde continuó el ensañamiento durante quince minutos, sobre todo con patadas en la cabeza. Cuando Lina logró alcanzar a Samuel, el joven yacía en el suelo al otro lado de la calle, donde había tratado de resguardarse alejándose de sus agresores. Al ver que la víctima no reaccionaba, los atacantes huyeron del lugar. El senegalés Ibrahima Shakur fue uno de los pocos ciudadanos que intentaron detener la paliza apartando a los agresores.
La policía pudo confirmar con rapidez, a través de los teléfonos móviles, la identidad de la mayor parte de los agresores, mayores de edad en su mayoría. A todos ellos se les interrogó de forma separada para contrastar las versiones ofrecidas de cada uno sobre el caso. Antes de la llegada de la ambulancia que atendió a la víctima, Samuel recibió la ayuda ciudadana de varias personas que se encontraban a esa hora cerca del lugar del suceso. Dichas personas han declarado a la policía cómo fueron parte de los hechos que pudieron observar.
Según el informe policial, Samuel mostraba multitud de hematomas, especialmente en la cabeza y el pecho. Al lugar llegó una patrulla de la Policía Nacional, quienes llamaron a una ambulancia. El personal sanitario trató de reanimar al joven durante dos horas, sin éxito. Samuel fue trasladado en ambulancia al Complejo Hospitalario Universitario de La Coruña, en donde sólo se pudo confirmar su deceso. El informe forense ha determinado que la causa del fallecimiento fue un traumatismo craneoencefálico severo.
Investigación Si bien inmediatamente fue decretado el secreto de sumario, el 4 de julio de 2021, fuentes cercanas a la investigación informaron que algunos testigos habían permitido la identificación de los presuntos autores. La Policía Nacional analizó videos grabados por personas que se encontraban en el sitio, así como de cámaras de vigilancia urbana en esa zona céntrica de la capital provincial. Clave para la identificación de los sospechosos fueron las declaraciones de un testigo, quien minutos después del fatal asalto llamó al 092 y dijo que había visto a un grupo de personas escapar de la escena del crimen, dejando a Samuel agonizando en el suelo. El testimonio también introdujo las primeras pistas sobre la identidad de los agresores, ya que el denunciante declaró a la policía que eran del barrio Elviña, dando detalles particulares sobre uno de ellos, incluido el sobrenombre con el que se le conoce en esa zona. Además, una de las chicas que acompañaba a la víctima pudo identificar a la persona que inició el asalto al ver uno de los videos. Las medidas promulgadas por la Junta de Galicia para facilitar el cribado en caso de brote de Covid-19, exigiendo la identificación de todas las personas que ingresan a un lugar de entretenimiento, facilitaron la tarea a los agentes, ya que tanto la víctima como los presuntos responsables de su fallecimiento habían facilitado su número de DNI en la discoteca El Andén.
El Juzgado de Instrucción n.º 8 de La Coruña, de turno ese fin de semana, consiguió entonces estrechar el control sobre el grupo de agresores, con declaraciones de 13 personas tomadas por la comisión policial, identificadas por la investigación como autores de la paliza y abandono de Samuel en el paseo marítimo de Riazor, resultando en su muerte. Algunos de los sospechosos eran menores de edad.
Según fuentes de la Delegación del Gobierno, inicialmente se descartó el carácter homofóbico del delito, relacionando lo sucedido con una discusión sobre un malentendido sobre un teléfono móvil. Según esta versión, Samuel estaría haciendo una videollamada con amigos, con los atacantes pensando que los estaría grabando, resultando en la brutal paliza y la muerte del joven. Según la fuente gubernamental, solo después de que se realizasen las detenciones habría posibilidad de que se llevase a cabo el motivo del crimen.
La investigación se centró específicamente en tres parejas y una séptima persona, quienes estarían directamente relacionados con la agresión y posterior abandono de Samuel. Según fuentes policiales, la investigación parecía determinar que la brutal agresión se inició cuando Samuel acudió en auxilio de una de las jóvenes a las que acompañaba, luego de que fuera interrogada agresivamente por los agresores, quienes creyeron que las estaba grabando en video, cuando los indicios orientan a que solo estaban realizando una videollamada justo antes de las tres de la madrugada del sábado. Uno de ellos atacó a Samuel con un puñetazo y el resto del grupo se unió a él. Con Samuel ya en el suelo, lo patearon por todo el cuerpo. El joven murió poco después, mientras era transportado en la ambulancia, luego de los esfuerzos del personal sanitario para estabilizarlo en el lugar del ataque.
Tras el visionado de las cámaras de seguridad de la zona, la investigación policial determinó que existió un ensañamiento con Samuel por parte de lo que calificaron como una «jauría humana».
Detenciones