El Paso, oficialmente Ciudad de El Paso, es un municipio español situado en el interior de la isla de La Palma, perteneciente a la provincia de Santa Cruz de Tenerife, en la comunidad autónoma de Canarias. Con una extensión de 135,92 km², es el municipio más grande de la isla y el único de sus catorce que carece de franja costera. Su término municipal abarca territorios muy diversos: al norte, la depresión de la Caldera de Taburiente; al oeste, parte del Valle de Aridane; y al sur, la dorsal volcánica de Cumbre Vieja, que constituye el sector volcánicamente más activo del archipiélago canario. El municipio cuenta con una población de habitantes.
El núcleo de población tiene su origen en la etapa prehispánica de la isla, cuando el territorio formaba parte de los cantones benahoaritas de Aceró, Aridane, Tijuya y Tamanaca. Tras la conquista castellana de 1492, el territorio se integró en la jurisdicción del Valle de Aridane. En 1837, el pago de El Paso se segregó de Los Llanos de Aridane y constituyó ayuntamiento propio; el 26 de agosto de 1910, bajo el reinado de Alfonso XIII, obtuvo el título de ciudad.
El término municipal alberga dos de los espacios naturales protegidos más importantes de Canarias: el Parque nacional de la Caldera de Taburiente, declarado en 1954 y cuya superficie de 46,9 km² se sitúa en su mayor parte dentro del municipio, y el Parque natural de Cumbre Vieja, que se extiende por la dorsal meridional del municipio. Desde 2002, la totalidad de la isla de La Palma ostenta la condición de Reserva Mundial de la Biosfera reconocida por la Unesco.
El municipio ha sido escenario de varias erupciones volcánicas históricas. La más reciente y destructiva fue la del volcán de Tajogaite, que se inició el 19 de septiembre de 2021 en la zona de Cabeza de Vaca, dentro del término de El Paso, y se prolongó durante 85 días, convirtiéndose en la erupción más larga de la historia documentada de la isla.
Entre sus singularidades naturales destaca la presencia del ejemplar de pino canario más longevo conocido del mundo, con una edad estimada superior a los 1000 años, conservado junto a la ermita de la Virgen del Pino. Asimismo, el municipio mantiene viva una tradición artesanal: la producción de seda en telar manual, cuyo origen se remonta al siglo XVI y que continúa activa en el taller de Las Hilanderas.
Toponimia
El topónimo "El Paso" tiene un origen anterior a la conquista castellana de la isla. Los benahoaritas, pueblo aborigen de La Palma, cruzaban el interior de la isla a través de sendas marcadas en la cumbre situada al este del actual casco urbano, por las que comunicaban los distintos cantones entre sí, evitando los peligros del terreno volcánico. Al llegar las tropas castellanas al mando de Alonso Fernández de Lugo en 1492, se encontraron con que estos pasos ya estaban señalados en la cumbre, destacando por su importancia estratégica los de Cumbre Nueva, Cumbre Vieja y Lomo del Carbón.
El fraile cronista Juan de Abréu Galindo, en su obra Historia de la conquista de las siete islas de Canarias, recoge que Fernández de Lugo intentó penetrar en el interior de la Caldera ascendiendo por el denominado «paso de Ajenjo», que en la memoria popular recibe el nombre de «Paso del Capitán».
Los historiadores señalan además que cuando en el invierno de 1492 Fernández de Lugo deliberaba con sus oficiales sobre el lugar más adecuado para penetrar en el reino del caudillo Tanausú, todos coincidían en señalar «arriba por el paso», denominación que daban por antonomasia a la Cumbrecita o Adamancasis. El lingüista Juan Álvarez Delgado tradujo este topónimo benahoarita como «Paso del Capitán». De estas referencias históricas y topográficas parece derivar el topónimo actual del municipio, que habría pasado de designar un accidente geográfico concreto —un puerto de montaña utilizado como vía de comunicación entre cantones— a nombrar el asentamiento humano que fue consolidándose en sus inmediaciones durante la colonización castellana de los siglos y .
Símbolos
Escudo izquierda|120px|Escudo del Ayuntamiento de El Paso
El escudo heráldico del municipio de El Paso fue aprobado por la comunidad autónoma de Canarias el 27 de abril de 1994, mediante orden publicada en el Boletín Oficial de Canarias. Su blasonamiento oficial es el siguiente:
El escudo está partido en dos cuarteles de igual importancia simbólica. El cuartel diestro, en campo de gules (rojo), muestra el Roque Idafe, monolito basáltico de gran valor sagrado para los benahoaritas, que lo consideraban el sostén del firmamento y al que rendían culto ofreciéndole queso y leche para evitar que cayera. El cuartel siniestro, en campo de oro, recoge un pino canario de sinople (verde) del que nace un arroyo de azur (azul), alusión directa a los recursos hídricos de la Caldera de Taburiente y a los extensos pinares que cubren las laderas del municipio. La punta del escudo, también en azur, porta una cruz latina de plata que evoca la evangelización del territorio tras la conquista castellana. Al timbre figura la corona real cerrada, común a los municipios españoles.
Bandera La bandera del municipio fue aprobada en la misma orden de 1994 que el escudo heráldico. Su descripción oficial es la siguiente:
Las tres franjas horizontales de igual anchura, en blanco, verde y negro, alojan en su centro el escudo heráldico municipal. El verde alude a los pinares y la naturaleza exuberante del término; el blanco, a la pureza y a las nieves invernales de las cumbres; y el negro, al origen volcánico del territorio, cuyo suelo de lapilli y malpaís es uno de los elementos más característicos del paisaje de El Paso.
Himno
El municipio de El Paso cuenta con un himno oficial, cuya letra exalta los valores naturales, históricos y humanos del territorio. Fue compuesto en el marco de las celebraciones del centenario de la concesión del título de ciudad, otorgado el 26 de agosto de 1910. Su interpretación está reservada a los actos institucionales y a las principales celebraciones del municipio, entre ellas las fiestas trienales de la Bajada de la Virgen del Pino.
Geografía
El término municipal de El Paso ocupa el corazón de la isla de La Palma, extendiéndose desde la depresión de la Caldera de Taburiente al norte hasta los límites con el municipio de Fuencaliente de La Palma al sur, abarcando así una franja longitudinal que atraviesa la isla de norte a sur por su sector central. Es el único municipio de los catorce que componen La Palma que carece de litoral, y limita con todos los demás municipios de la isla a excepción de Tazacorte. Con sus 135,92 km² de superficie, es también el municipio más extenso de la isla.
Topografía
El relieve del municipio de El Paso es resultado de la superposición de dos grandes estructuras volcánicas que dominan respectivamente el norte y el sur del término. Al norte, la Caldera de Taburiente concentra las mayores altitudes de la isla: su corona supera en varios puntos los 2.000 m s. n. m. y alcanza su cota máxima en el Roque de los Muchachos, con 2.426 m s. n. m., punto más alto de toda La Palma y sede del Observatorio del Roque de los Muchachos, uno de los centros astrofísicos más importantes del mundo. Otros picos destacados que bordean el interior de la caldera son el Pico de Fuente Nueva (2.376 m), el Pico de la Cruz (2.351 m), el Roque Palmero (2.306 m), el Pico de la Nieve (2.239 m) y Piedrallana (2.231 m).
La Caldera de Taburiente, en sentido estricto, es una gran depresión de origen erosivo y gravitacional con un diámetro de unos 9 km y paredes que superan los 1.500 m de desnivel. Su accidentado interior está surcado por una densa red de barrancos cuyas aguas confluyen en el paraje conocido como Dos Aguas, al pie del icónico Roque Idafe, un monolito basáltico de unos 40 m de altura que fue objeto de veneración por parte de los benahoaritas. Al suroeste de la caldera se eleva el Pico Bejenado (1.854 m), un estratovolcán fonolítico que emergió tras el colapso del flanco sur del edificio Taburiente hace unos 490.000 años y que actúa como separación natural entre la depresión de la Caldera y el Valle del Riachuelo.
Al sur del casco urbano, el relieve muta de forma radical al adentrarse en la Dorsal de Cumbre Vieja, una alineación de conos volcánicos y fisuras eruptivas con orientación norte-sur que se extiende a lo largo de unos 20 km y alcanza altitudes de entre 1.400 y 1.950 m. Esta dorsal es el sector volcánicamente más activo de la isla y ha sido el escenario de todas las erupciones históricas de La Palma. Entre ambas grandes estructuras, el casco urbano de El Paso se asienta en una posición de medianías, a 644 m s. n. m., sobre un territorio de pendientes moderadas modelado por sucesivas coladas lávicas. La altitud mínima del término municipal, situada en el borde suroeste que abre al Valle de Aridane, se aproxima a los 600 m s. n. m.
La orografía está atravesada en toda su extensión por una densa red de barrancos de orientación preferente este-oeste en el sector norte y norte-sur en el sector meridional, resultado de la intensa erosión hídrica sobre el sustrato volcánico. En el área de la Cumbre Vieja, el relieve lávico más reciente presenta superficies de malpaís, campos de piroclastos y conos cineríticos aún poco disectados por la erosión. En la vertiente este, la Cumbre Nueva ofrece una morfología más suavizada de lomos paralelos modelados bajo cobertura vegetal.
Hidrografía
La red hidrográfica del municipio de El Paso es la más significativa de la isla de La Palma, tanto por su extensión como por los recursos hídricos que alberga. Como ocurre en el conjunto del archipiélago canario, los cursos de agua permanentes son escasos; sin embargo, la Caldera de Taburiente constituye una excepción de rango insular: el arroyo de Taburiente y el barranco del Almendro Amargo, alimentados por más de 70 manantiales y galerías que drenan el abundante acuífero volcánico de la caldera, confluyen en el paraje de Dos Aguas para dar origen al Barranco de las Angustias, el único desagüe natural de la Caldera hacia el océano Atlántico y, de hecho, el único cauce con caudal permanente de todo el archipiélago canario. Este barranco discurre durante varios kilómetros encajonado entre paredes que en algunos tramos superan los 600 m de altura, siendo accesible únicamente a pie. Las aguas de la Caldera han sido históricamente canalizadas por las Haciendas de Argual y Tazacorte para el riego agrícola del Valle de Aridane, constituyendo el principal recurso hídrico superficial de toda la comarca. izquierda|miniaturadeimagen|260x260px|El río Taburiente en el interior de la Caldera
En el interior de la Caldera se producen además fenómenos hidrológicos de especial interés, entre los que destaca la Cascada de Colores, cuyas aguas ferruginosas nacen en los afloramientos del complejo basal del Barranco de Rivanceras y tiñen el cauce de tonalidades amarillentas y pardas características, así como la cascada del Hoyo de los Juncos, de gran caudal en época de lluvias. En el sector sudeste del término, el Valle del Riachuelo recoge la escorrentía de las laderas orientales del Pico Bejenado y drena hacia los municipios vecinos.
En la vertiente meridional del municipio, sobre la dorsal de Cumbre Vieja, los barrancos son de carácter torrencial y permanecen activos únicamente durante los episodios de lluvia intensa, especialmente en otoño. Entre los más destacados de este sector se encuentran el Barranco de Tenisca, que limita el barrio de El Barrial y ha acumulado depósitos de derrubios que generan un suelo agrícola de notable fertilidad, y el Barranco de Jedey, en el sector suroeste del término, históricamente vinculado a la erupción volcánica de 1585.