miniaturadeimagen|250px|Ilustración de 1850 de la representación de un artista del baptisterio sostenida por 12 bueyes en el Templo de Nauvoo, el primer templo SUD en donde se realizara el bautismo por los muertos. El bautismo por los muertos o bautismo vicario se refiere comúnmente a la práctica religiosa de bautizar a una persona viva en nombre de otra que haya fallecido.
El bautismo por los muertos es una doctrina fundamental del Movimiento de los Santos de los Últimos Días, practicado desde el año 1840. Actualmente solo lo enseña y practica La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Iglesia SUD), donde se realiza exclusivamente en templos dedicados para ello. Quienes practican este rito ven el bautismo como un requisito esencial para entrar en el Reino de Dios y, por lo tanto, practican el bautismo por los muertos para ofrecerlo de manera vicaria a quienes fallecieron sin la oportunidad de recibirlo. La Iglesia SUD enseña que los muertos que reciben estos bautismos realizados en su nombre pueden optar por aceptarlos o rechazarlos.
El «bautismo por los muertos» se menciona en un versículo del Nuevo Testamento (), aunque el significado de esa frase es objeto de debate entre los eruditos bíblicos, pues el texto no permite aclarar si Pablo aprobaba dicha práctica o si sólo la menciona como una práctica habitual de los primeros cristianos. El antiguo heresiólogo Epifanio de Salamina (Panarion 28) y Crisóstomo (Homilías 40) atribuyeron la práctica, respectivamente, a los cerintos y a los marcionitas, a quienes identificaron como grupos heréticos gnósticos. En cambio, el anónimo autor del Ambrosiaster y Tertuliano afirman que la práctica era legítima. El bautismo por los muertos fue prohibido por los Concilios de Cartago de finales del y, por lo tanto, no se practica en la corriente principal del cristianismo moderno, es decir, en las Iglesias ortodoxa, ortodoxa oriental, católica o protestante.
Tradiciones La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días En la cultura de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, una persona viva, actuando como apoderado, es bautizada por inmersión en nombre de una persona fallecida del mismo sexo. El bautismo por los muertos es un rito religioso que se realiza solo en los templos y se basa en la creencia de que es necesario estar bautizado para entrar en el Reino de Dios.
Comunidad de Cristo Algunos miembros de la Comunidad de Cristo (anteriormente conocida como Iglesia Reorganizada de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días) también eran partidarios del bautismo por los muertos, pero esta organización nunca aprobó oficialmente esta doctrina por considerarla una práctica muy controvertida. En una conferencia mundial de la iglesia en 1970, se eliminaron como secciones propias una revelación y dos cartas escritas por Joseph Smith relacionadas con el bautismo por los muertos y se colocaron en el apéndice de Doctrina y Convenios. En la conferencia mundial de 1990, los tres documentos se eliminaron por completo del canon de las escrituras de esta Iglesia.
Otras ramas SUD En el movimiento de las Ramas de la Restauración, que se separó de la Comunidad de Cristo en la década de 1980, la cuestión del bautismo por los muertos está sin resolver. Muchos seguidores rechazan por completo la validez de este rito. Otros lo consideran un rito legítimo, pero consideran que Dios ya no les permite realizarlo porque los Santos de los Últimos Días no completaron el Templo de Nauvoo dentro del plazo especificado.
Otras ramas del Movimiento de los Santos de los Últimos Días que aceptan el bautismo por los muertos son la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Strangita), la Iglesia de Jesucristo (Cutlerita) y la Rama Justa de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Otras iglesias cristianas Como parte de sus sacramentos, la iglesia nueva apostólica (INA) y la iglesia vieja apostólica también practican el bautismo por los muertos, así como la comunión y el sellamiento a los difuntos. En esta práctica se bautiza a un apoderado o sustituto en lugar de un número indeterminado de personas fallecidas. Según la doctrina de la INA el fallecido no ingresa al cuerpo del suplente y no es considerado un acto de espiritismo. La ceremonia se celebra en público tres veces al año.
Historia Craig L. Blomberg, erudito del Nuevo Testamento, afirma que en la iglesia cristiana primitiva se hablaba de grupos gnósticos del en los que se bautizaba a uno de sus miembros en nombre de otro que hubiera fallecido. En un registro compilado por John A. Tvedtnes dice que en la iglesia cristiana primitiva el bautismo por los muertos fue realizado por la iglesia hasta que fue prohibido por el sexto canon del Concilio de Cartago (397). Algunas de las sectas más pequeñas, sin embargo, continuaron la práctica desde entonces. No se da el texto de ese canon, que, si se incluye en lo que se ha llamado el Código de Cánones de la Iglesia Africana como "Canon 18", dice: "También me pareció bien que la Eucaristía no se diera a los cuerpos de los muertos. Porque está escrito: 'Toma, come', pero los cuerpos de los muertos no pueden 'tomar' ni 'comer'. Ni que la ignorancia de los presbíteros bautice a los muertos." El rito bautismal por los fallecidos continuó entre grupos como los marcionitas, montanistas, y novacianos mientras que otros grupos cristianos adoptaron la prohibición hecha por la iglesia dominante. Juan Crisóstomo (c. 347-407) atribuye burlonamente a los marcionitas de finales del una práctica similar: si uno de sus seguidores a quien estaban preparando para el bautismo moría antes de recibirlo, se le preguntaba al cadáver si deseaba ser bautizado; otro miembro respondía entonces afirmativamente y era bautizado en nombre del difunto.
Epifanio de Salamina (310(320)-403 d.C.) informó que había oído decir que, entre los seguidores de Cerinto, si uno de ellos moría antes del bautismo, otro se bautizaba en el nombre de esa persona:
La práctica supersticiosa de bautizar cadáveres (bautismo de los muertos) estaba poco extendida en la antigüedad. La iglesia cristiana en Ucrania predicaba la necesidad de alcanzar el bautismo en esta vida o en la siguiente sin dar mayor detalle de cómo celebrar el rito en la vida posmortal. John A. Tvedtnes aplica el término "bautismo por los muertos", una divergencia semántica que se origina por la interpretación de la preposición ὑπέρ, usada por Pablo en su epístola a los Corintios, bien que sea traducido a "en lugar de" los muertos o a "por causa de" los muertos. Esta decisión fue confirmada, dice Tvedtnes, cuatro años después, en el año 397 en el Canon 6 del tercer Concilio de Cartago. Estas resoluciones indican que algunos cristianos practicaban el bautismo vicario:
Algunos bautismos por los muertos se han celebrado con el cadáver presente. Yaroslav I el Sabio, Gran Duque de Kiev, hizo el rito de esta manera para dos de sus tíos fallecidos sin bautismo, llevando a los difuntos exhumados a la iglesia para sus ritos bautismales.
Exegesis La raíz de la palabra bautismo tiene varios significados y usos. La literatura griega usa el verbo casi exclusivamente para denotar inmersión. El historiador Flavio Josefo relata que Herodes ordenó el bautismo de su enemigo Aristobulus y que durante el rito de inmersión lo ahogasen. Otros textos pudieron tener otros significados. El verbo griego en la frase usada por Pablo "bautizan por los muertos" en 1 de Corintios es βαπτισμός (baptismós), que en el griego judío tiene una referencia más amplia que simple "inmersión", y se aplica principalmente al sustantivo masculino "baptismo" o "lavado ritual". El verbo aparece de esta manera cuatro veces en la biblia griega en el contexto de un lavado ritual: Judith lavándose de la impureza menstrual, Naamán lavándose siete veces para ser limpiado de la lepra, etc. Por otra parte, en el Nuevo Testamento, el verbo baptismós también puede relacionarse con el sustantivo neutral "baptisma", un concepto nuevo y desconocido en la biblia griega así como en otros textos judíos precristianos. Esta amplitud en el significado de baptizein se refleja en las Biblias en español, que traducen "lavar", donde se hace referencia al lavado ritual judío (por ejemplo, en Marcos 7:4 se dice que los fariseos "si no se lavan (griego "bautizar"), no comen") y "bautizar" cuando se refiere al baptisma, que es el nuevo rito cristiano. El antiguo uso de baptizein en el lavado ritual es relevante en el contexto de ciertos funerales, por ejemplo, ya que cualquier judío que entre en contacto con un cadáver debe realizar este lavado ritual. Durante el período del Segundo Templo y el comienzo del judaísmo rabínico, se expandieron y ampliaron las regulaciones referidas al "lavado ritual" (nombre masculino griego baptismo), documentadas en el tratado Yadayim del Halajá y en los Manuscritos del Mar Muerto.
1 Corintios 15:29 En el contexto de insistir en que , Pablo escribió en : "De otro modo, ¿qué harán los que se bautizan por los muertos, si los muertos no resucitan? ¿Por qué, pues, se bautizan por los muertos?" El tema del versículo no es el bautismo de los muertos sino la resurrección de los muertos, un tema ampliamente debatido entre los Corintios. Se han expresado diferentes puntos de vista sobre el significado de la frase "bautizados por los muertos" y sobre si Pablo dio su aprobación a la práctica. En el versículo Pablo se refiere a una práctica existente en algunos grupos pero en el capítulo, ni aprueba ni condena el rito.
Peter Leithart (2007) sugiere que el comentario de Pablo en su epístola a los Corintios pudiera tener correlación con el estilo de contacto con los muertos que sigue las regulaciones mosaicas descritas en . La frase "lavados rituales por los muertos" no aparece en la literatura intertestamental, pero una idea posiblemente relacionada es la oración por los muertos que aparece en el apócrifo 2 Macabeos en la que Judas envia dinero a Jerusalén para que se hicieran oraciones a favor de soldados difuntos. Dado que la idea del Nuevo Testamento de "bautismo" (en griego baptisma), el ritual del bautismo, no se menciona en el versículo de Macabeos, se puede interpretar que el verbo baptismós se refiere bien al "lavado ritual" (en griego baptismo) o al "rito de bautismo "(griego baptisma) o simplemente una analogía entre ambos.
Significado En su libro Adversus Marcionem, Tertuliano dijo que la práctica aludida por Pablo en 1 Corintios 15:29 ("cualquiera que haya sido") atestiguaba que la creencia en la resurrección corporal, algo que el protagonista Marción negó, y que, de hecho, el bautizarse por los muertos significa bautizado por un cuerpo destinado finalmente a morir y luego resucitar. De manera similar, Juan Crisóstomo explicó la mención de Pablo de que las personas son "bautizadas por los muertos" como una referencia a la profesión de fe que hicieran en su propia resurrección futura antes de ser bautizados. Algunos interpretan "se bautizan por los muertos" como una metáfora de martirio, tal como ocurre en y el bautismo es una metáfora del sufrimiento o martirio de Cristo; en consecuencia, se traduciría a Pablo como "ser bautizados con miras a la muerte".Tyndale Bible Dictionary, 2001, , artículo Baptism for the dead En esta interpretación, la frase está íntimamente ligada a lo que Pablo dice inmediatamente después,véase sobre el sufrimiento que él mismo afronta y está capacitado para soportar precisamente por su fe en la resurrección. Esta interpretación es similar a la de Juan Crisóstomo.