La Jara es una comarca natural española, que abarca territorios pertenecientes a las provincias de Toledo, Ciudad Real y Cáceres. Tiene una población de .
Municipios Núcleos de población en la provincia de Toledo La Diputación Provincial de ToledoDiputación Provincial de Toledo reconoce los siguientes núcleos de población dentro de la comarca de la Jara, a excepción de Navalmoralejo y Azután, que sí son considerados jareños en las fuentes clásicas.
Municipio Población (2025) Superficie (km²) Densidad (hab./km²) Pedanías Alcaudete de la Jara 1720 176,12 9,77 - Aldeanueva de Barbarroya 456 91,80 4,97 - Aldeanueva de San Bartolomé 404 34,61 11,67 - Belvís de la Jara 1475 114,03 12,94 - El Campillo de la Jara 326 88,06 3,70 - Espinoso del Rey 420 48,28 8,70 - La Estrella 251 77,23 3,25 Fuentes La Nava de Ricomalillo 514 39,53 13,00 - La Pueblanueva 2139 122,10 17,52 Las Vegas, San Antonio Las Herencias 821 90,73 9,05 El Membrillo Los Navalmorales 2074 104,95 19,76 - Los Navalucillos 1889 355,94 5,31 Los Alares, Robledo del Buey, Valdeazores Mohedas de la Jara 384 60,42 6,36 - Puerto de San Vicente 141 46,51 3,03 - Retamoso de la Jara 109 48,24 2,26 - Robledo del Mazo 249 136,71 1,82 Las Hunfrías, Navaltoril, Piedraescrita, Robledillo San Bartolomé de las Abiertas 637 56,86 11,20 - San Martín de Pusa 623 104,54 5,96 - Santa Ana de Pusa 345 19,44 17,75 - Sevilleja de la Jara 635 233,95 2,71 Buenasbodas, Gargantilla, Minas de Santa Quiteria, Puerto Rey Torrecilla de la Jara 227 70,61 3,21 La Fresneda Villarejo de Montalbán 83 65,37 1,27 - TOTAL 15.922 2186,03 7,28 -
Núcleos de población en la provincia de Cáceres
Son cinco los municipios de La Jara que actualmente quedan en la provincia de Cáceres, seis núcleos de población al incluir Navatrasierra como pedanía dependiente de Villar del Pedroso.SINTESIS HISTORICA DE LAS TRES COMARCAS
Municipio Población (2025) Superficie (km²) Densidad (hab./km²) Pedanías Carrascalejo 223 48,48 4,60 - Garvín 101 38,27 2,64 - Peraleda de San Román 268 62,00 4,32 - Valdelacasa de Tajo 338 72,90 4,64 - Villar del Pedroso 547 242,00 2,26 Navatrasierra TOTAL 1477 463,65 3,19 -
Núcleos de población en la provincia de Ciudad Real El enclave de Anchuras, actualmente perteneciente a la provincia de Ciudad Real, supone la consideración de otras cinco localidades dentro de La Jara:
Municipio Población (2025) Superficie (km²) Densidad (hab./km²) Pedanías Anchuras 267 231,05 1,16 Encinacaída, Enjambre, Gamonoso, Las Huertas del Sauceral TOTAL 267 231,05 1,16 -
Geografía La mayor parte de su territorio se sitúa al oeste de la provincia de Toledo aunque tiene algunas zonas de Ciudad Real, como el Rincón de Anchuras y varias localidades en Cáceres (la Jara cacereña).
Se caracteriza geográficamente por ser un terreno accidentado, con sierras boscosas y rañas esteparias. Al norte es limitada por el río Tajo y al sur por el embalse de Cíjara, formado por las aguas del Guadiana. Se distinguen dos áreas montañosas: los Montes de Toledo y la Sierra de Altamira.
De los montes jareños fluyen hacia el Tajo el río Pusa, el Sangrera, el Gévalo, el Uso, el Anguilucha y el Pedroso y otros afluentes más pequeños. Hacia el Guadiana, fluyen el Estenilla, el Linchero, el Fresnedoso, el Estena y otros.
En los Montes de Toledo, el pico Rocigalgo se sitúa en el término de Los Navalucillos, y en el entorno de Robledo del Buey, como el punto más alto de la comarca y de la actual provincia de Toledo. Otro de los puntos que se alzan sobre toda la comarca es el risco de la Atalaya también conocido como «El Atalayón» , en las inmediaciones de Las Hunfrías, en el municipio de Robledo del Mazo, limítrofe con el Rincón de Anchuras.izquierda|miniaturadeimagen|Paisaje en los alrededores de Robledillo La sierra de Altamira, de aspecto más continuo que el resto de sierras de la zona, limita la comarca en el suroeste. Se distinguen tres puertos de paso en esta sierra, de oeste a este: puerto de Arrebatacapas (910 m), puerto de San Vicente (736 m) y puerto Rey (600 m). A través de ellos se facilita el acceso a la sierra de Guadalupe, en Cáceres, ofreciendo una privilegiada vista del enclave.
Naturaleza La flora es puramente mediterránea, constituyendo las encinas una parte principal del paisaje y siendo destacables las amplias dehesas jareñas. Predominan también el olivo, el alcornoque, la sabina y los pinares de pino rodeno. También el monte bajo y los jarales que dan el nombre a esta comarca. En los valles de las zonas más altas hay bosques de roble, pino y castaño.
La Jara es una zona de pequeños mamíferos como zorros, conejos, tejones, nutrias, garduñas, liebres o jinetas, así como del protegido lince ibérico. También abundan los jabalíes, los corzos, los ciervos o los gamos, habiendo sido tierra de lobos y osos, hoy extintos en la comarca.
Respecto a la avifauna, es posible contemplar especies como el águila imperial ibérica, el buitre negro o la cigüeña negra. En general, las rapaces tienen especial presencia en la comarca. Además de las mencionadas, son frecuentes las águilas calzadas, las culebreras y las águilas perdiceras. Los milanos y aguiluchos son abundantes sobre los campos jareños, así como en áreas fluviales, como la zona del río Tajo, donde se pueden observar aguiluchos laguneros. Además, ocasionalmente, es posible divisar alguna águila pescadora, poco habituales en el interior peninsular.
Al sureste de la comarca se encuentra la entrada al parque nacional de Cabañeros, a poco más de un kilómetro del centro de Robledo del Buey, en el término de Los Navalucillos.
En la comarca, la Red Natura 2000 reconoce diversos Lugares de Importancia Comunitaria (LIC), es el caso de los ríos de la margen izquierda del Tajo y berrocales del Tajo. También reconoce al Rincón del Torozo como una zona de interés. Ambas localizaciones, junto al complejo lagunar de la Jara, conforman los tres principales LIC de la comarca, dotándolo de gran atracción para el turismo de naturaleza, siendo destacable el ornitológico.
La Red Natura 2000 también sitúa varias Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) en la Jara. En la zona sudeste de la comarca se encuentra la ZEPA de los Montes de Toledo. Al norte, en la zona en la que el Tajo inunda grandes extensiones, entre Belvís y Las Herencias, se sitúa parte de la ZEPA conocida como Río Tajo en Castrejón, islas de Malpica de Tajo y Azután.
Es una de las zonas más ricas de España cinegéticamente, existiendo grandes cotos tanto de caza mayor como menor.
Historia Históricamente ha estado unida intrínsecamente a la ciudad de Talavera de la Reina. Fue allí donde, tras la reconquista, el rey Alfonso VI mandó repoblar esas zonas devastadas con mozárabes. Etimológicamente, el nombre de la Jara, además de corresponderse con el de una de las especies vegetales más abundantes allí, parece estar relacionado con el vocablo árabe Cha'ara, ('zona despoblada'); pues así estuvo la comarca durante muchos años. La mayoría de las localidades de esta tierra pertenecieron al señorío de los arzobispos de Toledo bajo la administración del arciprestazgo de Talavera. En 1833 desapareció el Alfoz de Talavera y pasaron a pertenecer a la provincia de Toledo.
Prehistoria
La presencia humana en la Jara se remonta, al menos, al Paleolítico, favorecida por la red fluvial del Tajo y los ríos de la margen izquierda. De este periodo es el Dolmen de Azután, una estructura megalítica de en torno al 5000 a. C. que evidencia una organización social en evolución. A este legado se suman los grabados rupestres de El Martinete (Alcaudete), que muestran la simbología de los primeros pobladores, y hallazgos cerámicos de gran valor como el vaso campaniforme de Aguilera (Belvís), junto a diversas piezas neolíticas encontradas en Mohedas y Belvís.
Época Prerromana
Durante la Edad del Hierro, la comarca fue territorio de los Vetones, pueblo de estirpe celta y tradición pastoril. Su huella más icónica son los verracos, esculturas zoomorfas de piedra relacionadas con la protección del ganado o hitos territoriales. Destacan los ejemplares de Villar del Pedroso, Valdelacasa de Tajo y Torrecilla de La Jara, que custodian la memoria de esta cultura trashumante.
La Romanización
La presencia de Roma transformó la comarca en un nudo de comunicaciones estratégico. Se conservan restos de importantes calzadas romanas, como la que conectaba Puerto de San Vicente con Talavera a través de Espinoso del Rey, o la vía que recorría el margen del Tajo, cuyos vestigios son aún visibles en Aldeanueva de Barbarroya. Además de la red viaria, los romanos explotaron los recursos naturales, destacando las minas de oro de sierra Jaeña, cuya actividad extractiva se mantuvo de manera intermitente en los siglos posteriores.
El Reino Visigodo
Tras la caída del Imperio, la población visigoda reutilizó los antiguos asentamientos romanos. Este periodo ha dejado un importante rastro de arte decorativo y funerario; se pueden encontrar pilastrillas y capiteles labrados, así como necrópolis y lápidas repartidas por toda la geografía jareña, que atestiguan la consolidación del cristianismo en la zona.
El Dominio Islámico
La etapa andalusí fue una de las más esplendorosas para la comarca. El exponente máximo es la Ciudad de Vascos (en el término de Navalmoralejo), una impresionante medina fortificada del cuyas murallas, viviendas y baños constituyen uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Castilla-La Mancha. La defensa del territorio se completó con las fortalezas de Piedraescrita, Canturias y Los Castillos, además de una red de atalayas para vigilar la frontera del Tajo. La toponimia actual es el reflejo vivo de esta época: nombres como Alcaudete, Azután (del árabe Al-Sultán) y la propia Jara (Cha'ara) tienen su origen en este periodo.
La Reconquista y Repoblación
Tras la conquista del territorio por Alfonso VI, se inició una fase de repoblación fronteriza, inicialmente lenta y protagonizada por mozárabes y cristianos del norte. Sin embargo, no fue hasta después de la decisiva Batalla de las Navas de Tolosa (1212) cuando la comarca experimentó un crecimiento demográfico estable, bajo la administración del Alfoz de Talavera y el señorío de los arzobispos de Toledo, configurando la identidad rural y ganadera que caracteriza a la Jara hoy en día.miniaturadeimagen|Paisaje cercano a la mina de La Nava de Ricomalillo y Buenasbodas La Jara aparece descrita en el noveno volumen del Diccionario geográfico-estadístico-histórico de España y sus posesiones de Ultramar de Pascual Madoz. En esta obra de mediados del se incluyen en la comarca las siguientes localidades: al este La Pueblanueva y San Bartolomé de las Abiertas; al norte y al noroeste Las Herencias, Corral Rubio, Aldeanueva de Barbarroya, Azután y Valdelacasa; al suroeste Castañar de lbor, Navatrasierra, Mohedas, Puerto de San Vicente y la Mina, y al sur y al sureste Anchuras, Los Alares, Los Navalucillos y Torrecilla. En el centro de la comarca situaba Alcaudete de la Jara, Espinosa del Rey, Belvís de la Jara, La Estrella, Navalmoralejo, Villar del Pedroso, Garvín, Peraleda de Garvín, Carrascalejo, Aldeanueva de San Bartolomé, El Campillo de la Jara, Sevilleja, La Nava de Ricomalillo, Robledo del Mazo, Las Hunfrías, Robledo del Buey y Piedraescrita. También se citaban otros núcleos de población como Fuentes, Gargantilla, Buenasbodas, Navalasenjambres y Encinacaída.
Economía thumb|Vía verde de la Jara.|alt=|izquierda