miniaturadeimagen|Portada del Tomo I de la Teoría del Cierre Categorial en su edición de 1992 La teoría del cierre categorial (TCC) es la filosofía de las ciencias desarrollada por el filósofo español Gustavo Bueno Martínez. Los primeros esbozos fueron publicados en los años 70 del pasado siglo en artículos y libros del propio Bueno. En el año 1978 por patrocinio de la Fundación Juan March, Gustavo Bueno publica una Memoria de 4 tomos con 1.850 páginas en total en donde da la primera versión de la teoría del cierre. Sin embargo, el trabajo en esta primera versión continuó ampliándose, exponiéndose y consolidándose hasta su publicación en 1992 y 1993 de los 5 primeros tomos del proyecto. En el plan original de la obra, Bueno pretendía publicar 15 volúmenes de los cuales sólo alcanzaron a ver la luz las publicaciones de 1992 (Volumen 1) y 1993 (Volumen 2, 3, 4 y 5), quedando expuesta sólo la parte I (Proemial sobre el concepto de "Teoría de la ciencia") y la parte II (El sistema de las doctrinas gnoseológicas) del general de la obra.
La Teoría del Cierre se opone polémicamente a los planteamientos de teorías de la Ciencia desarrolladas a partir de una teoría del Conocimiento. Bajo la perspectiva del Cierre Categorial en cambio, el análisis de las ciencias no debe partir de un enfoque epistemológico, ya que en este plano se restringe la perspectiva a la de un sujeto frente a un objeto que se relacionan estableciendo así un conocimiento (afección, propiedad o actividad de un sujeto). Este enfoque epistemológico no alcanza a explicar la realidad de las ciencias sin caer en callejones metafísicos, a saber: Desde la relación epistemológica de Sujeto/Objeto la ciencia sería, dependiendo de la teoría del Conocimiento, una representación mental (idealismo) o un modo de acceder a los hechos del mundo (realismo).
Por su lado, Bueno plantea un enfoque gnoseológico donde las ciencias no se entiendan como conocimiento -ya que el conocimiento lo posee los sujetos individuales-, tampoco la ciencia estaría referida a un objeto -ya que las ciencias no tienen un objeto de estudio, tienen un campo gnoseológico en el que se desenvuelven-. Se entenderá más bien, bajo la perspectiva gnoseológica, que las ciencias son entidades suprasubjetivas caracterizadas por la reconfiguración lógica de un cuerpo de materiales diversos tecnológicamente adaptados. Aquí la diversidad del material científico obliga a reconocer el hecho de que existe una pluralidad de ciencias (Matemáticas, Física, Biología, Termodinámica, etc), y que es imposible reducirlas las unas a las otras, por lo que se hace imposible una ciencia unificada. La pregunta gnoseológica es, dado el pluralismo de las ciencias ¿qué hace que estas se distingan entre sí (qué es lo que distingue a la Física de la Biología o a la Matemática de la Química) y qué hace que se conformen como unidad frente a otras manifestaciones no científicas (como la literatura, el arte, la teología).
La práctica real de las ciencias muestran que a partir de determinadas configuraciones institucionales se construye un campo gnoseológico cerrado, dentro del cual surgen conceptos que se conectan para dar forma a una unidad, esta unidad es lo que la Teoría del Cierre llama la verdad científica como identidad sintética, una reconfiguración de materiales dados en la realidad donde la verdad no es una propiedad de la ciencia, sino de cada uno de sus teoremas, esto es, de ámbitos específicos de un campo. Los teoremas son "las unidades gnoseológicas básicas" sobre la que se teje el cuerpo de la ciencia.
Teoría filosófica (gnoseológica) de las ciencias Lo que se entenderá por gnoseología será la relación entre las ciencias modernas (en tanto instituciones culturales) y la realidad material, en donde se define la idea de verdad. Es importante señalar que aquí la palabra relación involucra múltiples aspectos, pero gran parte de estos aspectos se pueden sintetizar en lo que la tradicional ha reconocido bajo la distinción materia y forma. Por muy tradicionales que sean estos conceptos, en la teoría del cierre serán reformulados como uno de los pasos claves al sistema, pero se negará que forma y materia sean entidades preexistentes y separadas, y su fundamentación radica en la conexión dialéctica entre ambos conceptos. Se dirá entonces que el plano materia y forma no existen de manera independiente uno del otro, sino que esta relación, que caracteriza a la ciencia, se da en la reorganización lógica de los materiales de la realidad. En otras palabras, las ciencias se establecen sobre la lógica material interna a un campo que se ha reorganizado por las sucesivas manipulaciones tecnológicas en las que históricamente se ha visto involucrado.
La perspectiva gnoseológica remite a las ideas de materia y forma y en qué medida esa interacción dialéctica adscribe la verdad de un campo. Materia, forma y verdad, estas serán las ideas cardinales de la gnoseología. La gnoseología tiene que ver más con la lógica material o Lógica maior, presente en ciertas regiones de la realidad, es decir, una lógica dada en la materialidad siempre apuntalada en el plano de las cosas, por decirlo así, en el plano del “objeto”. Lo anterior pretende establecer claramente la lejanía de la teoría gnoseológica de un enfoque epistemológico, de la teoría del conocimiento o de cualquier plano subjetivo. Establecidas las coordenadas, podemos decir que dentro de la escala gnoseológica existirán distintas teorías de la ciencia que propongan su propia interpretación de la distinción entre materia y forma, pero será característica de la gnoseología del cierre el desmenuzamiento de las morfologías propias de los campos científicos, mostrando que la unidad de un campo se da entre materialidades distintas, esto es lo que distingue a la ciencia del arte, de la tecnología y de la pseudociencia. Pero a su vez esa unidad interna forjada entre elementos distintos es lo que distinguirá a una ciencia de otras ciencias, ya que las verdades de ciencias distintas serán inconmensurables.
El autor caracteriza constantemente a su ejercicio como una teoría filosófica/gnoseológica de la ciencia, el hecho que en la presentación del tema use casi de una forma intercambiable filosofía con gnoseología se debe a que frente a la naturaleza de la verdad científica estamos obligados a definirnos, esta apremio por una definición se debe a que el cúmulo de cuestiones que están implicadas en relación con la verdad científica nos empuja a adoptar un enfoque que explique lo que se contrapone a la verdad científica desde lo no científico, pero también es necesario explicar las propias inconmensurabilidades de las verdades dentro de la ciencia, además de dar razones de la relación entre la ciencia y la realidad. Aquí no puede existir un análisis neutral, en otras palabras, quien aborde este tipo de temas requiere necesariamente de un tipo de filosofía. Entonces, la ciencia, por sus complejidades, se transforma en una Idea y el análisis de las Ideas y sus conexiones sistemáticas es lo propio de la filosofía. Se hace filosofía cuando se teoriza sobre la ciencia y como no hay perspectiva cero de la filosofía en el análisis de las Ideas, entonces es imprescindibles contrastarse con otros enfoques. El enfoque gnoseológico se enfrentará a otros enfoques que pretenden explicar la Idea de ciencia, estas posturas son incompatibles y su desarrollo es completamente distinto.
Construcción de una Teoría de la Ciencia miniaturadeimagen|Taller medieval, ejemplo de Ciencia entendida en la primera acepción, como técnica o saber hacer. ¿Con qué cosas se enfrenta una Teoría de la Ciencia al constituirse como tal? Primero hay que considerar que la idea de ciencia no es una idea eterna. Las ciencias modernas surgen en un momento histórico concreto, y lo que se entiende por ciencias en el sentido moderno entra en relación polémica con diferentes conceptos o acepciones de ciencia que de antiguo estaban funcionando.
Así mismo, y producto que una teoría de la ciencia se enfrenta a esta diversidad conceptual de lo que se entiende o se ha entendido por ciencia (diversidad que implica entretejimiento, interacción), la configuración teórica de estos conceptos se realizará necesariamente desde una idea específica de ciencia, que relacione y enfrente los distintos conceptos de ciencia que brotan de distintas fuentes. Así, toda teoría de la ciencia, necesariamente, se construye teniendo en su base una idea concreta de ciencia desde la cual intenta dar respuesta a las modulaciones, establecer conexiones, disociaciones, fronteras del concepto “ciencia”.
Este compromiso con una idea de ciencia obliga a dejar de lado la pretensión de neutralidad que pueda tener una teoría de la ciencia, porque la idea de ciencia que pueda servirle de base va a polemizar con otras configuraciones teóricas que partan de una idea distinta de ciencia. Podríamos reconocer entonces que una teoría se construirá teniendo a la vista dos escalas distintas de pluralidad; Pluralidad de conceptos y pluralidad de Ideas:
Pluralidad de los conceptos de ciencia. Una Idea de ciencia tendrá que trascender el campo preciso, sectorial, finito, limitado de las acepciones de ciencia; La Teoría del Cierre trabaja con cuatro conceptos del término “ciencia”:
Ciencia como saber hacer, como arte, como sabiduría (Técnica-Facere/Prudencia-Agere). Ciencia como sistema de proposiciones derivados de principios (el concepto de episteme de Aristóteles). Ciencia entendida en el sentido moderno. Ciencia como la ampliación de la ciencia moderna y establecimiento en facultades de lo que hoy se llaman ciencias humanas.
Gustavo Bueno va a trabajar e intentar dar un marco explicativo a cada una de estas acepciones del concepcto. Pero hay dos rasgos de la ciencia moderna que se van a destacar por ser centrales en la Teoría del Cierre Categorial son: Primero, la ciencia moderna obliga a la clasificación porque surge desde el principio como un concepto crítico, desde el inicio se define en contraste o polemizando con los otros conceptos de ciencia o con lo que no es ciencia. Segundo, para lograr esta clasificación se necesita de un criterio, ese criterio Bueno dice que ha estado siempre presente en toda teoría de la ciencia que mínimamente pueda dar luz al fenómeno y ese criterio sería el funcionamiento de una ciencia o de las ciencias en marcha, ciencias que efectivamente funcionan. Bueno va a rechazar por falso cualquier criterio que se apoye en un cogito cartesiano, y partirá su análisis desde las ciencias ya cristalizadas y no de una ciencia que se busca.
Pluralidad de las Ideas de ciencia. Una teoría de la ciencia tendrá, como se dijo, que construirse desde una idea específica de ciencia en oposición polémica con otras. La Teoría del Cierre Categorial identifica siete ideas de “ciencia” operando en los enfoques teóricos:
Enfoque lógico-formal: La ciencia es un cuerpo doctrinal que establece principios para explicar y predecir los fenómenos de la realidad. Enfoque psicológico: La ciencia es una facultad cognoscitiva avanzada dentro del desarrollo psicológico humano. Enfoque sociológico: La ciencia es un producto social sometido a las determinaciones de grupos e instituciones sociales, tal como lo son las sectas, las Iglesias, los partidos políticos, etc. Enfoque informático: La ciencia es un instrumento que permite procesar información, clasificar datos, configurar un registro del mundo. Enfoque epistemológico: La ciencia es la relación efectiva, real, verdadera entre un sujeto que conoce y un objeto conocido. Enfoque histórico: La ciencia es la configuración de un devenir histórico concreto que ha establecido instituciones y acuerdos en torno al saber. Enfoque Gnoseológico: La ciencia es una estructura lógico-material fundada en el establecimiento racional de verdades necesarias de las ciencias positivas, en donde sólo los principios categoriales bastan para sostener estas verdades.