El Camino Real de Tierra Adentro, también conocido como el Camino a Santa Fe, fue una monumental ruta comercial de 2,560 kilómetros de longitud que iba desde la Ciudad de México hasta la ciudad de Santa Fe, NM, en uso desde mediados del hasta el . En su período histórico fue la mayor ruta comercial terrestre del mundo. En su porción central, se encontraban importantes yacimientos de plata, a esta porción del camino que comunicaba la Ciudad de México con estos yacimientos en Zacatecas se le llamó la Ruta de la Plata, o el Camino de la Plata; aunque con frecuencia se le llama así a todo el Camino Real de Tierra Adentro, pues la ruta completa tenía acceso a múltiples zonas y ciudades mineras de la Nueva España, productoras de plata y otros minerales, como lo eran además de Zacatecas, Pachuca, Querétaro, Guanajuato, Fresnillo, San Luis Potosí, Mineral del Monte, Chihuahua, Santa Bárbara y Parral, entre otras.
La ruta completa comprende a Ciudad de México y al actual Estado de México, Hidalgo, Querétaro, Guanajuato, Jalisco, San Luis Potosí, Aguascalientes, Zacatecas, Durango y Chihuahua, en el país de México, y a los actuales estados de Texas y Nuevo México. Partía de la Ciudad de México, capital de la Nueva España, y pasaba por ciudades importantes como Pachuca, Hidalgo,Mineral del Monte, Querétaro, Guanajuato, Aguascalientes, San Luis Potosí, Zacatecas, Durango, Chihuahua, Ciudad Juárez y El Paso en Texas (ambas llamadas inicialmente "El Paso del Norte", o bajo el apodo que ahora solo le corresponde de manera oficial a la ciudad estadounidense: "El Paso"), y Las Cruces y Albuquerque en Nuevo México, antes de llegar a Santa Fe.
Este camino servía para transportar la plata extraída de las minas de Zacatecas, Guanajuato y San Luis Potosí, así como el mercurio importado de Europa.http://whc.unesco.org/es/list/1351 En el Virreinato permitió el desarrollo de diferentes poblaciones a partir de presidios, hospederías, mesones y haciendas que servían como puntos de apoyo para todo el camino, donde se proveían los viajeros que iban hasta allá, movidos por el descubrimiento de los minerales y después por el comercio. Además, los procesos que se desarrollaron durante tres siglos legaron un patrimonio cultural de gran valor que incluye archivos, obras de arte religioso y civil, manifestaciones musicales y festividades, cultura gastronómica y tradiciones orales.
Historia
thumb|left|250px|Ciudad de México. thumb|left|250px|La Misión de San Miguel en Santa Fe (Nuevo México), posiblemente la iglesia más antigua de los Estados Unidos de América.
Antes de la llegada de los españoles, tribus nómadas vivieron de la caza y la pesca. Después la agricultura los arraigó. Con el tiempo surgieron y florecieron grandes civilizaciones. Y mucho antes de que los europeos llegaran, ya tenían establecida la red de comercio que después se convertiría en el Camino Real de Tierra Adentro. En aquellos años el comercio conectaba a los pueblos del valle de México con los del norte a través del intercambio de productos como la turquesa, la obsidiana, la sal y las plumas, de tal forma que para el año 1000 aproximadamente, el comercio se extendió desde Mesoamérica hasta las Montañas Rocosas.http://www.colpos.mx/asyd/volumen8/numero2/res-11-001.pdf
Una vez sometida la gran Tenochtitlan, los conquistadores iniciaron una serie de expediciones con el propósito de expandir sus dominios y obtener mayores riquezas para la Corona española. Al principio siguieron los senderos con las frágiles huellas de los nativos que intercambiaban mercancías entre el norte y el sur.
Los investigadores Enrique Lamadrid, Jack Loeffer y Tomás Saldaña, cuentan la historia del Camino Real como el más antiguo de Norteamérica:
En abril de 1598 —señalan los investigadores— «un grupo adelantado de soldados se pierde en el desierto al sur del Paso del Norte, buscando la mejor ruta al río Bravo. Un indio cautivo llamado Mompil trazó en la arena un mapa del único paso seguro, que pronto formaría parte del Camino Real de Tierra Adentro». Es en este año, cuando este grupo, principalmente liderados por Juan de Oñate,http://www.educacion.gob.es/exterior/centros/albuquerque/es/newmexico/CaminoReal.pdf consolidaron y ampliaron el trayecto hasta lo que hoy es Santa Fe, capital de la entonces provincia de Nuevo México, en ese momento, parte de la Nueva España.
Cabe destacar que existieron cuatro troncales, o rutas principales, de Camino Real, que unían la Ciudad de México con Acapulco, Veracruz, Audiencia (Guatemala) y Santa Fe: «Conformaban una cuádruple ruta repleta de caminantes, carretas y recuas de mulas». De estas se deriva el Camino Real de Tierra Adentro, que era el que iba hacia el norte.
El Camino Real de Tierra Adentro siguió una ruta marcada por el terreno: «La actividad volcánica y un clima inclemente labraron una tierra rica en depósitos de plata, cobre, oro, ópalos, turquesas y sal. Los desplazamientos de las placas tectónicas abrieron en el centro de Nuevo México una grieta de más de kilómetro y medio de profundidad, la segunda más larga del mundo. Las aguas del deshielo que fluían hacia el valle formaron el río Bravo y éste fue llenando con sedimentos la profunda brecha».
Inicialmente cuando la Corona española decide no abandonar la provincia de Nuevo México, ruinosa en todos los sentidos, sino mantenerla para no desamparar a los indios ya cristianizados, el virreinato de Nueva España organiza un sistema para abastecer regularmente las misiones, presidios y ranchos del norte. Es en la llamada conducta, que deciden organizarse en caravanas de carretas que partían cada tres años de la Ciudad de México con destino a la frontera. Iniciaba un largo y dificultoso recorrido de seis meses. Muchas eran las incertidumbres que enfrentaban los viajeros. Las crecidas de los ríos podían forzar semanas de espera en las orillas hasta poder vadearlos. En el otro extremo aparecían las sequías prolongadas, que hacían sufrir a hombres y animales. Lo más temido era la travesía de la llamada Jornada del Muerto, más allá de El Paso del Norte: cien kilómetros sin agua para aprovisionarse. El mayor de los peligros era el de los asaltos. Había bandas especializadas que desde los actuales estados de México al estado de Querétaro acechaban la caravana (repleta de valiosos artículos). Y, sobre todo, a partir del sur de Zacatecas, la mayor amenaza fueron los ataques de indios chichimecas, más frecuentes a medida que se progresaba hacia el norte. Su objetivo principal eran los caballos, a veces incluso mujeres y niños. Las tropas de los presidios hacían relevos para dotar al convoy de una protección adicional, y cuando la caravana se adentraba en las áreas más comprometidas, para pasar la noche los carros formaban un círculo con las personas y los animales dentro.
thumb|264x264px|Puente de Ojuelos en el estado de Jalisco, parte del Camino Real de Tierra Adentro, declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad junto a otros 59 sitios de la ruta. thumb|264x264px|Plaza de San Francisco donde se puede ver el Templo de la Orden Tercera, y el Templo y Convento de San Francisco, cuya construcción comenzó en 1567; en la ciudad de Sombrerete, Zacatecas. Se puede ver la influencia española mezclada con los elementos locales, como el manejo de la cantera rosa o los elementos tlaxcaltecas en la entrada del templo. thumb|264x264px|Hacienda de San Blas, en el poblado de Pabellón de Hidalgo; se trata de una hacienda del , actualmente hecho Museo de la Insurgencia. Es un buen ejemplo de las haciendas agrícolas que alimentaban el Camino Real de Tierra Adentro.
La ruta fue utilizada activamente como ruta comercial por 300 años, desde mediados del al , principalmente para el transporte de la plata extraída de las minas. Por esta razón, el camino fue mejorando, y con el tiempo los riesgos se hicieron menores a medida que surgían hospitales y haciendas.
Durante el los parajes a lo largo del Camino Real incrementaron significativamente. La villa de San Felipe el Real (hoy ciudad de Chihuahua) rodeada por sus minas se convirtió en un centro comercial y financiero importante entre Durango y Santa Fe, a esta zona se le llamaría el sendero de Chihuahua. La villa de San Felipe Neri de Alburquerque a su vez fue fundada en 1706 (hoy Albuquerque, la “r” se pierde en el ) y pronto se convirtió en una importante terminal a lo largo del sendero de Chihuahua. La Villa de Alburquerque fue muy importante por su posición defensiva en el Camino Real lo cual dio a que también creciera como un centro de intercambio comercial durante el . El estado de Nuevo México comerciaba principalmente con ganado vacuno, lana, textiles, pieles de animales, sal, y nueces. Este intercambio se daba principalmente con las ciudades mineras de Chihuahua, Santa Bárbara y Parral. Para el año de 1765 la población del Paso del Norte era de 2635 habitantes, lo cual creó que fuera el centro urbano más grande en la frontera norte de la Nueva España. El Paso se convirtió en un centro importante de agricultura y ranchería y fue conocido por sus vinos, brandy, vinagre y pasas.
En el la Corona española autorizó el festejo de las ferias, sin embargo ya existían desde principios del Virreinato. Algunas de las ferias más importantes a lo largo del Camino Real incluían la feria de San Juan de Los Lagos en Jalisco, la feria de Saltillo, y la feria de Chihuahua, la cual era de suma importancia para los comerciantes de Nuevo México. La feria del pueblo de Taos también era un evento anual importante donde los comanches y los yutes intercambiaban armas, municiones, caballos, productos agrícolas, pieles, y carnes con los novohispanos. España al mismo tiempo mantenía un monopolio con los productos de sus provincias del norte, así no se permitía el comerciar con la colonia francesa en Luisiana.
Para la segunda mitad del , la frontera norte de la Nueva España representó un interés fundamental para el Imperio español y su política reformista, con la finalidad de asegurar la soberanía española sobre tan relevantes territorios, muy codiciados geopolíticamente por otras potencias europeas:http://www.saber.ula.ve/bitstream/123456789/28985/1/articulo1.pdf era pertinente una política conciliadora, sobre todo por la peligrosa presencia en la zona de ingleses y franceses, y una reconsideración del papel asignado al indígena, pues ya no sólo se quería que no hostilizase a los españoles, se convirtiera y se vinculase a los procesos económicos, sino que también participase en la defensa de la frontera.