El fresco de salvia (lepechinia salviae)Colmeiro, Miguel: «Diccionario de los diversos nombres vulgares de muchas plantas usuales ó notables del antiguo y nuevo mundo», Madrid, 1871. es una bebida tradicional de la región andina de Bolivia.
Preparación Antiguamente la preparación se limitaba a hervir la salvia en agua con panela, también conocido como chancaca, a gusto o hervir agua para luego dejar reposar la salvia durante un mínimo de cinco minutos. Aunque, en estas épocas modernas la preparación incluye añadir ingredientes endulzantes como la miel o el azúcar y por supuesto especias como la canela y el clavo de olor.
En la cultura originaria En los campos, donde los campesinos labran la tierra, las personas ofrecían un vaso de fresco de salvia considerando que tal bebida es un tónico y vigorizante que apalia la falta de energía o un estado de debilidad, provocando una mayor eficiencia de los trabajadores, además de considerarse un acto para crear y mantener buenas relaciones sociales.
Los curanderos antiguos o kallawayas originarios de las zonas andinas afirman que el fresco de salvia y sus variantes son un tónico y una bebida apta para remediar los padecimientos provocados por el resfrió, aftas y el mal de corazón, aunque también aseguran su uso único en mujeres; al igual que las usuyiris afirman sus buenos resultados para menguar las alteraciones exageradas provocadas por la menstruación.
Véase también
Refresco de linaza Mate de coca
Referencias
Categoría:Bebidas de Bolivia