Más de 100,000 soldados mexicanos y mexicano-estadounidenses participaron en la Guerra de Corea (1950-53) bajo la bandera de las Naciones Unidas y el mando de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos. Su presencia tuvo lugar debido a diversos factores, entre ellos al enrolamiento de jóvenes mexicanos y estadounidenses de origen mexicano que se encontraban en Estados Unidos entre finales de los años 1940 y 1953. Otros mexicanos cruzaron la frontera con Estados Unidos para enrolarse en el ejército como voluntarios. Un acuerdo entre México y Estados Unidos sobre el servicio militar, que data de 1943, permitió que los mexicanos que ingresaron en las Fuerzas Armadas de Estados Unidos no perdieran la nacionalidad mexicana. Los soldados de origen mexicano combatieron en numerosos frentes en Corea y muchos recibieron reconocimientos del gobierno estadounidense por su valor.

El gobierno mexicano no participó de forma directa en la Guerra de Corea con el envío de tropas debido a que, a finales de la Segunda Guerra Mundial, adoptó una posición de no alineación y neutralidad respecto a la rivalidad entre las dos superpotencias de ese entonces, Estados Unidos y la Unión Soviética. Sin embargo, México brindó apoyo a Corea del Sur con ayuda humanitaria (alimentos y medicamentos).

Antecedentes La composición demográfica de Estados Unidos hacia 1950 y la migración mexicana a ese país explican el gran número de soldados de origen mexicano en las fuerzas armadas estadounidenses.

Mexicanos en Estados Unidos y emigración mexicana Con anterioridad a 1848 el suroeste de Estados Unidos formaba parte del territorio mexicano. Después de la Guerra con Estados Unidos (1846-48), hasta que el acuerdo de Guadalupe Hidalgo hizo que México cediera dicho territorio a cambio de dinero.Alegría, Tito (1989). «La ciudad y los procesos trasfronterizos entre México y Estados Unidos». Frontera Norte. Revista internacional de fronteras, territorios y regiones 1 (2): 53-90. doi:10.17428/rfn.v1i2.1654. Consultado el 9 de abril de 2021. Más del 80% de los mexicanos que vivían en la región se concentraban en los estados de California y Texas.Nostrand, Richard L. (1975). «Mexican Americans Circa 1850». Annals of the Association of American Geographers 65 (3): 378-390. ISSN 0004-5608. Consultado el 9 de abril de 2021.

A partir de la Revolución Mexicana (1910-1920) tuvo lugar una creciente migración de mexicanos hacia Estados Unidos. Se estima que entre 1910 y 1930 alrededor de un millón de mexicanos emigraron hacia el territorio estadounidense,Plasencia de la Parra, Enrique (2003). «Las infanterías invisibles: mexicanos en la segunda guerra mundial». Historia Mexicana LII (4): 1021-1071. ISSN 0185-0172. Consultado el 9 de abril de 2021. cuya entrada hasta 1924, antes de la creación de la patrulla fronteriza y de un sistema de cuotas de ingreso por nacionalidad, no requería de permisos migratorios específicos.Senado de la República, Centro de Estudios Internacionales Gilberto Bosques (noviembre 2015). «México en la encrucijada: implicaciones internas e internacionales de la migración ». Documentos de análisis. Consultado el 9 de abril de 2021. Muchos de los migrantes cruzaron con sus familias, y también tuvieron hijos varones nacidos en Estados Unidos, que fueron llamados a las armas durante la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea. miniaturadeimagen|Porcentaje de hispanos por condado en Estados Unidos, Censo de 1960.Haverluk, Terrence (1997-05-XX). «The Changing Geography of U.S. Hispanics, 1850-1990». Journal of Geography (en inglés) 96 (3): 134-145. ISSN 0022-1341. doi:10.1080/00221349708978775. Consultado el 16 de abril de 2021. Cuando faltaron trabajadores durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos negoció una serie de acuerdos con México, enfocados en el reclutamiento de mano de obra mexicana para desempeñar trabajos principalmente agrícolas en su territorio.«Bittersweet Harvest: Introduction/Introducción ». National Museum of American History (en inglés). 4 de abril de 2012. Consultado el 9 de abril de 2021. Estos acuerdos se conocieron como el Programa Bracero, que propició entre 1942 y 1964 el cruce legal de aproximadamente 4.5 millones de trabajadores masculinos mexicanos.Tello Díaz, Carlos. «El Programa Bracero». www.milenio.com. Consultado el 9 de abril de 2021. Muchos de ellos decidieron ingresar al Ejército de Estados Unidos como voluntarios al vencer sus contratos.

Acuerdo bilateral en materia de servicios militares La participación de mexicanos en la Guerra de Corea fue facilitada por el Acuerdo entre México y Estados Unidos sobre el servicio militar de nacionales de cada país que residen en el otro, a través de un intercambio de notas diplomáticas suscritas entre Ezequiel Padilla, Secretario de Relaciones Exteriores de México, y Herbert S. Bursley, Encargado de Negocios a. i. de Estados Unidos en México, y vigente del 22 de enero de 1943 al 28 de octubre de 1952. No fue renovado posteriormente a esa fecha. Dicho acuerdo, negociado después de la declaración de guerra de México a Alemania y los países del Eje, tenía como propósito permitir que los mexicanos reclutados en el ejército de los Estados Unidos no perdieran la nacionalidad mexicana, dado que este hecho era causal, según el artículo 37 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, de la pérdida de la nacionalidad. El acuerdo estipulaba que «los nacionales de cada país que residen en el otro, [pueden] ser registrados y reclutados en las fuerzas armadas del país de su residencia, en las mismas condiciones que los nacionales de éste» y sin perder su nacionalidad de origen.The Department of State (1943). «Treaty Information Agreement with Mexico Regarding Military Service by Nationals of Either Country Residing in the Other». The Department of State Bulletin. January 2-June 26, 1943 (en inglés) 8. Washington: Office of Public Communication, Bureau of Public Affairs. p. 89. Consultado el 12 de abril de 2021.

El gobierno de México y la Guerra de Corea A pesar de que México participó en la Segunda Guerra Mundial junto con los aliados desde mayo de 1942, al final de ésta y durante el periodo posterior de la Guerra Fría el gobierno mexicano decidió aplicar el principio de la no intervención, no alinearse con ninguna potencia y mantener su neutralidad. Por esta razón, México no participó en la Guerra de Corea y no ha participado en ningún otro conflicto bélico desde entonces. No obstante, el gobierno mexicano envió ayuda humanitaria a Corea del Sur mediante la donación de alimentos y suministros médicos con un valor equivalente a $350 mil dólares de 1951.Secretaría de Relaciones Exteriores, ed. (1951). Memoria de la Secretaría de Relaciones Exteriores. Septiembre 1950 -agosto 1951. Ciudad de México: SRE. p. 153.

Otra de las modalidades de la cooperación mexicana fue la participación de médicos en las campañas de la ONU para erradicar enfermedades infecciosas como la viruela, el tifo y la tifoidea en la península coreana. Los médicos Guillermo López Nava y Gustavo A. Rovirosa fueron reconocidos por su trabajo."Mexicans Aid U.N. Medics", Pacific Stars and Stripes, 16 feb. 1953, p.2.

Por otra parte, el gobierno mexicano también presentó una iniciativa diplomática en el seno de las Naciones Unidas para intentar resolver el diferendo sobre el intercambio o destino de los miles de prisioneros de guerra, conocido como "El acuerdo mexicano sobre los prisioneros de guerra" o la "Iniciativa Alemán", ya que a nombre del presidente mexicano Miguel Alemán Valdés fue promovida ante las Naciones Unidas. Este importante asunto impedía la firma del armisticio entre las partes en conflicto, y prolongó la guerra más de un año: mientras la República Popular China y Corea del Norte pedían la devolución de todos sus prisioneros, Corea del Sur y la coalición de las Naciones Unidas pugnaron por una repatriación voluntaria, caso por caso, por razones humanitarias.Pellicer, Olga, ed. (2009) . «El mantenimiento de la paz mediante negociaciones entre las grandes potencias (1949)». Voz de México en la Asamblea General de la ONU. I. México: SRE. p. 56. El representante mexicano ante las Naciones Unidas y futuro Secretario de Relaciones Exteriores, Luis Padilla Nervo, fungió como presidente de la Sexta Asamblea General (septiembre de 1951 – junio de 1952) y facilitó la presentación de la propuesta mexicana, que se basaba en que los prisioneros coreanos y chinos no repatriados trabajaran en territorios de Estados miembros de las Naciones Unidas dispuestos a ofrecerles asilo temporal. A pesar de contar con el apoyo de Francia, Reino Unido, Canadá, Brasil, Argentina y Estados Unidos, dicha propuesta no prosperó, al ser rechazada por la República Popular China y Corea del Norte.

Número de soldados de origen mexicano Estimaciones sobre el número de soldados No existe una fuente oficial, ni en México ni en Estados Unidos, que precise el número de soldados mexicanos y de origen mexicano que participaron en la Guerra de Corea. Solo los registros individuales de cada soldado que se encuentran dentro de los archivos del Departamento de Defensa de Estados Unidos indican su lugar de nacimiento. Quienes han investigado a los latinos fallecidos en Corea hallaron, no obstante, ciertas inconsistencias en los registros de lugar de nacimiento. Por ejemplo, siete de estos, como el Sargento Vincent Mauro Wade y Leopoldo V. Castillo, fueron registrados erróneamente como provenientes de las Islas Vírgenes, cuando en otras fuentes, tales como el Archivo Histórico Genaro Estrada de la Secretaría de Relaciones Exteriores de México y el Korean War Project, figuran como originarios de México.Korean War Project (1995-2020). «Mexico - Korean War Casualty Search». www.koreanwar.org. Consultado el 12 de abril de 2021. La República Mexicana no tenía en ese entonces ninguna vinculación ni comunicación directa con las Islas Vírgenes.

En la ficha de reclutamiento existía una clasificación racial; la mayoría de los mexicanos o sus descendientes fueron registrados como «caucásicos» o «blancos», ante la ausencia de una clasificación específica para ellos.Wikipedia (30 de marzo de 2021). «Hispanics in the United States Marine Corps». Wikipedia (en inglés). Consultado el 12 de abril de 2021. Otros mexicanos modificaron sus nombres, dificultándose la identificación de su origen. Por ejemplo, Raúl Álvarez del Castillo, originario de Guadalajara, Jalisco, y enterrado en el panteón municipal de dicha ciudad, se registró como «Ralph A. Castle».Secretaría de Relaciones Exteriores (1951). Expediente III/580.2(73)/19221-A-20 CASTLE, Ralph A (Acervo Histórico). Numerosos José se volvieron «Joe», y Juan «John», «Johnny» o «J.».

El Departamento de Veteranos de Estados Unidos comenzó a usar la clasificación de «hispanos» (Hispanic) o «latinos» posteriormente a la Guerra de Corea. Esta categoría abarca a todos los soldados cuyos ascendientes hablaban español («hispano»), o son de origen latinoamericano («latino»). Es importante destacar que la primera vez que el gobierno federal de Estados Unidos utilizó la palabra «hispano» en un censo fue en 1980, tras años de debate sobre la utilización de este término.Simón, Yara (14 Sept. 2020). «Latino, Hispanic, Latinx, Chicano: The History Behind the Terms». History (en inglés). A&E Television Networks. Consultado el 12 de abril de 2021. «Latinos» o «hispanos» se usan indistintamente en el presente texto, en función de las fuentes consultadas.

El gobierno mexicano no tenía medios para llevar a cabo un registro de sus nacionales que se enlistaron en el ejército de los Estados Unidos. Sólo tuvo conocimiento de los soldados fallecidos que regresaron al país, y no se conoce un archivo que contenga la información completa de estos.