El vuelo 214 de Pan Am fue un vuelo programado de Pan American World Airways, de San Juan, Puerto Rico a Filadelfia, Pennsilvania, con escala en Baltimore, Maryland. El 8 de diciembre de 1963, el Boeing 707 que operaba el vuelo, se estrelló cerca de Elkton mientras volaba de Baltimore a Filadelfia, después de ser alcanzado por un rayo. Los 81 tripulantes del avión fallecieron. Fue el primer accidente fatal de Pan Am con el 707, que había sido introducido en su flota cinco años antes.
Una investigación de la Junta de Aeronáutica Civil concluyó que la causa del accidente fue el impacto de un rayo que encendió los vapores en uno de los tanques de combustible del avión, causando una explosión que destruyó una de las alas. La forma exacta de la ignición nunca fue determinada, pero la investigación arrojó información sobre cómo los rayos pueden dañar las aeronaves, lo que dio lugar a nuevas regulaciones de seguridad. El accidente generó también investigaciones sobre la seguridad de varios tipos de combustible de aviación y sobre métodos para reducir los vapores peligrosos en los tanques de combustible.
Aeronave La aeronave era un Boeing 707-121, matrícula N709PA. Bautizado como Clipper Tradewind, era el avión más antiguo de la flota de aviones comerciales de Estados Unidos al momento del accidente. Fue entregado a PanAm el 27 de octubre de 1958, y al momento del accidente contaba con un total de de vuelo. Era impulsado por cuatro motores turbojet Pratt & Whitney JT3C-6 y su valor estimado era de $3400millones de dólares.
En 1959, la aeronave tuvo incidente en el cual el motor exterior derecho se desprendió del ala durante un vuelo de entrenamiento en Francia. El avión entró en un giro repentino durante una demostración de control de velocidad mínima de la aeronave, y las fuerzas aerodinámicas causaron que el motor se desprendiera. El piloto recuperó el control de la aeronave y aterrizó a salvo en Londres utilizando las tres turbinas restantes. La turbina desprendida cayó en un campo al sudoeste de París, lugar de donde despegó el avión, sin causar daños.
Pasajeros y tripulación El vuelo transportaba 73 pasajeros, que murieron en el accidente. Todos eran residentes estadounidenses.
El piloto era GeorgeKnuth, de 45 años, originario de Long Island. Había volado para Pan Am por 22 años y tenía acumuladas de experiencia de vuelo, incluidas 2890 en el Boeing707. Estuvo involucrado en otro accidente en 1949, cuando como piloto del vuelo100 de PanAm, un Lockheed Constellation en vuelo sobre Port Washington, NuevaYork, fue impactado por un Cessna 140 monomotor. Los dos ocupantes del Cessna murieron, pero el capitán Knuth logró aterrizar de manera segura sin que su tripulación o pasajeros sufrieran lesiones.
El primer oficial era John Dale, de 48 años, también de Long Island. Tenía un total de vuelo, de las cuales 2681 eran en el Boeing 707. El segundo oficial era Paul Orringer, de 42 años, originario de New Rochelle, Nueva York. Tenía vuelo, incluidas 2808 en aeronaves Boeing 707. El mecánico de vuelo era John Kantlehner, de Long Island. Tenía una experiencia de 6066horas vuelo, incluidas 76horas en el Boeing 707.
Accidente El vuelo 214 de Pan Am era un vuelo regular programado del Aeropuerto Internacional Isla Verde, en San Juan, Puerto Rico, al Aeropuerto Internacional de Filadelfia, con una escala en el Aeropuerto Friendship de Baltimore. Operaba tres veces a la semana como contraparte del vuelo 213, que volaba de Filadelfia a San Juan vía Baltimore más temprano el mismo día. El vuelo 214 despegó de San Juan a las ET, con 140 pasajeros y ocho tripulantes, y aterrizó en Baltimore a las La tripulación no reportó problemas de mantenimiento o cualquier otra clase de problemas durante el vuelo. Después de que 67 pasajeros desembarcaran en Baltimore, la aeronave despegó a las con los 73 pasajeros restantes para el último tramo al Aeropuerto Internacional de Filadelfia.
Mientras el vuelo se aproximaba a Filadelfia, los pilotos establecieron contacto con el control de tráfico aéreo cerca de Filadelfia a las El controlador informó a los pilotos que el aeropuerto estaba experimentando una línea de tormentas eléctricas en las cercanías, acompañada de fuertes vientos y turbulencia. El controlador preguntó a los pilotos si querían proceder directamente al aeropuerto o ingresar a un patrón de espera hasta que pasara la tormenta. La tripulación eligió permanecer a 1524metros, en un patrón de espera con otras cinco aeronaves. El controlador informó a los pilotos que el retraso podría durar aproximadamente 30minutos. Había una fuerte lluvia en el área de espera, con rayos frecuentes, y ráfagas de viento de hasta 80km/h.
A las , la aeronave explotó. Los pilotos pudieron transmitir un último mensaje: «MAYDAY, MAYDAY, MAYDAY. Clipper 214 fuera de control. Aquí vamos». Segundos más tarde, el primer oficial del vuelo 16 de National Airlines, manteniéndose 305metros más arriba en el mismo patrón de espera, reportó por radio, «Clipper 214 está cayendo en llamas». La aeronave se estrelló a las en un campo de maíz al este de Elkton (Maryland), cerca de la autopista de Delaware, incendiando el campo mojado por la lluvia. La aeronave quedó completamente destruida, y todos los ocupantes fallecieron.
Fue la primera aeronave de Pan Am en estrellarse en cinco años desde que la compañía introdujo ese modelo en su flota.
Consecuencias miniaturadeimagen|250x250px|Restos del vuelo después del accidente
Un policía estatal de Maryland que se encontraba patrullando en la ruta 213, alertó por radio mientras conducía al lugar del accidente, al este de Elkton, cerca de la frontera estatal. Fue el primero en llegar al lugar y declaró posteriormente «No era un incendio grande. Eran varios incendios pequeños. Una parte del fuselaje con cerca de de ventanillas era la única parte reconocible que pude ver. Era solo un campo de escombros. No parecía una aeronave. Los motores se enterraron de y medio por la fuerza del impacto».
Pronto fue obvio para los bomberos y oficiales de policía que poco se podía hacer, además de extinguir los incendios y comenzar a recoger los cadáveres. Los restos estaban envueltos en incendios intensos que ardieron por más de cuatro horas. Los socorristas y policías de todo el condado, junto con personal del Centro de Entrenamiento Naval de Bainbridge, apoyaron con la recuperación. Patrullaron el área con bengalas y colocaron reflectores para definir la escena del accidente y para asegurarse de que los escombros y restos humanos permanecieran sin ser alterados por espectadores curiosos.
Los restos de las víctimas fueron llevados a la Armería de la Guardia Nacional en Filadelfia, donde se instaló una morgue temporal. Familiares asistieron a la armería, pero los oficiales descartaron la posibilidad de identificar visualmente a las víctimas. Le tomó nueve días al médico forense estatal identificar a todas las víctimas, usando huellas digitales, registros dentales, y efectos personales cercanos. En algunos casos, el equipo reconstruyó el rostro de las víctimas a medida de lo posible usando maniquíes.
El cráter del impacto principal contenía la mayor parte del fuselaje de la aeronave, el tren principal izquierdo, y el tren de nariz. Se hallaron fragmentos del ala derecha y fuselaje del avión, el tren de aterrizaje principal derecho, superficies horizontales y verticales de la cola y dos de los motores a 110m del cráter. Un rastro de escombros del avión se extendió a más de 6km del punto de impacto. La punta entera del ala izquierda fue encontrada cerca de 3km del lugar del accidente. Partes de los restos abrieron un agujero de 12metros en un camino rural, rompieron ventanas en una casa cercana y esparcieron combustible de avión en llamas en una área extensa.
La Junta de Aeronáutica Civil fue notificada del accidente y fue enviada desde Washington D. C. para llevar a cabo una investigación. Testigos del accidente describieron escuchar una explosión y ver el avión en llamas mientras descendía. De los 140testigos entrevistados, 99reportaron ver una aeronave o un objeto en llamas en el cielo. Siete testigos señalaron haber visto un rayo golpear la aeronave. 72testigos dijeron que la bola de fuego ocurrió al mismo tiempo, o inmediatamente después del impacto del rayo. 33testigos reportaron que la aeronave explotó después de haberla visto arder.
Investigación miniaturadeimagen|Un ingeniero de la CAB examina la dañada grabadora de vuelo del Pan Am 214
La Junta de Aeronáutica Civil (CAB) asignó a más de una docena de investigadores una hora después del accidente. El equipo de la CAB fue asistido por investigadores de la compañía Boeing, de Pan American World Airways, de la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas, del fabricante de los motores Pratt & Whitney, del Buró Federal de Investigaciones (FBI), y de la Agencia Federal de Aviación. Los costos de las investigaciones de la CAB rara vez excedían los $10,000USD, pero la Junta gastaría alrededor de $125,000USD para la investigación de este accidente, además del dinero gastado por Boeing, la Administración Federal de Aviación (FAA), el fabricante de los motores, y otros proveedores de partes de aeronaves durante las investigaciones adicionales.
Las teorías iniciales de la causa del accidente se enfocaron en la posibilidad de que el avión hubiera experimentado turbulencias severas que provocaran la ruptura del tanque de combustible, o de una línea de combustible, lo que causó un incendio debido a una fuga de combustible. Samuel Stratton, de la Cámara de Representantes de los Estados Unidos, de Schenectady, Nueva York, envió un telegrama a la FAA instándoles a restringir las operaciones de vuelo en condiciones meteorológicas de turbulencia, pero la FAA respondió que no veían un patrón que sugiriera la necesidad de tales restricciones, y Boeing estuvo de acuerdo. Otras teorías incluían sabotaje o rayos, pero al anochecer después del primer día, los investigadores no habían encontrado evidencia de tales teorías. También se especuló como factor la fatiga del metal resultante del incidente ocurrido en 1959, pero la aeronave había sido sometida a cuatro revisiones de mantenimiento desde el accidente sin que se detectaran problemas.
Los investigadores localizaron rápidamente la grabadora de datos del vuelo, que había resultado gravemente dañada en el impacto. Construida para resistir un impacto 100veces mayor que la fuerza de gravedad, había sido sometida al doble de fuerza, y la cinta parecía estar dañada irremediablemente. El presidente de la CAB, Alan Boyd, informó a los reporteros poco después del accidente que «estaba tan compactada que no hay forma de saber en este momento si podemos obtener información útil de ella». Finalmente, los investigadores fueron capaces de extraer información del 95% de la cinta que estaba en la grabadora.
izquierda|miniaturadeimagen|250x250px|Diagrama del diseño del tanque de combustible del vuelo 214
La recuperación de los restos se llevó a cabo en un período de 12días, y se utilizaron 16camiones para transportar los escombros a la Base Bolling de la Fuerza Aérea, en Washington D. C. para que los investigadores los examinaran y reensamblaran. Los investigadores revelaron la evidencia de un incendio ocurrido durante el vuelo, y al menos un investigador comentó que era casi seguro había ocurrido una explosión de algún tipo. El testimonio de los testigos confirmó posteriormente que el avión se estaba incendiando durante su caída al lugar del impacto.